La Otra Mitad

Historias compartidas de nuestros roles. Tanto las que estan en curso como las ya finalizadas. Permanecen aqui para leer con sus posts originales desde la creacion de este foro, las anteriores estan mencionadas en una lista.

La Otra Mitad

Registrado: 25 Nov 2008, 16:39

29 May 2014, 11:34 #1

[[Laboratorio 472-8 de acceso restringido, Área 52]]

Tras dos días en el impresionante complejo científico, aún se preguntaba por qué había aceptado esta oferta del General Landry. Hacía tan sólo unos meses que le habían propuesto pre-jubilarse con una sugerente remuneración por sus años de servicio en el Comando Stargate. Pero le costaba desapegarse de todo aquello. Y más aún cuando todavía se sentía capacitado, cuando podía alcanzar la cumbre de su carrera si lograba de una dichosa vez descifrar aquel extraño aparato. O al menos enmendar los errores que cometió la última vez que lo pusieron a cargo del proyecto y las primeras pruebas no salieron como debían…

Tenía delante de sus ojos el informe que relató el Coronel Inchau de aquel episodio en el que varios miembros del Comando quedaron inconscientes y su mente se transportó a otro plano en que una entidad a la que llamaron EMET les habló de Celestis dejándoles más en la inopia de lo que ya estaban. Tras ese incidente, el cetro fue guardado a buen recaudo y se suspendieron todas las pruebas experimentales. Muchas misiones se sucedieron desde aquel momento hasta ahora, cuando el Pentágono asignó la revisión de dicho aparatejo a una de las nuevas mentes brillantes que habían incorporado al Área 52. La científica en cuestión parecía muy informada y segura de sí misma. Y lo que era mejor aún: opinaba que él era una eminencia en su campo y se sentía honrada de trabajar a su lado. Pero la joven era bastante atractiva y eso solía incomodarle un poco, como tantas ocasiones en las que se vio codo con codo con la Coronel Carter o la Coronel Antea.

Suspiró y apoyó la barbilla en una mano ignorando lo que el oficial que estaba a su lado le informaba…



Los protocolos de seguridad se habían triplicado esta vez, las medidas de contención de este laboratorio (por no mencionar sus impresionantes dimensiones) no tenían comparación con el suyo en la base de la montaña Cheyenne. Pero aún así, el doctor Lee seguía preguntándose: ¿por dónde empezar?


______________*Para ver la luz debes conocer la oscuridad. Nosotros somos la oscuridad.*_____________
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Registrado: 25 Nov 2008, 16:39

29 May 2014, 11:40 #2

Un pequeño anticipo de lo que se avecina.. para tentaros un pelin con la historia :rolleyes:

Aún así habrá un resumen para que los que llevan tiempo sin jugar se pongan al día de donde estan los personajes ahora mismo. Si no os resulta familiar el "cetro Celestis", fue el objeto clave en Foro 2.0 donde hubo una buena lucha de razas para hacerse con ello (aunque seguimos sin saber que leches es o que hace) y al final lo ganaron los Tauris. Se hizo alusión a ello en la misión EMET pero en las posteriores historias y misiones quedó un poco olvidado el tema y por eso quise recuperarlo.

Mientras tanto, los que os habéis apuntado a la historia, si queréis aprovechar para ir situando a vuestros personajes, aunque sea tomando copas en alguna taberna perdida con Han Solo, sois libres de hacerlo. O si preferís esperar al resumen, en un par de días ya estará listo.


______________*Para ver la luz debes conocer la oscuridad. Nosotros somos la oscuridad.*_____________
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Registrado: 19 Jun 2007, 14:52

30 May 2014, 11:00 #3

El movil sonó en plena noche. Alargué el brazo tanteando en la mesita hasta que dí con el dichoso aparato.

- ¿Si?- dije sin ni siquiera mirar la pantalla, al otro lado sonó una voz femenina.

- Lara! Soy Claire! me oyes?, maldita cobertura- silencio de unos segundos- hola?

Miré la hora en el reloj

- Claire...¿hola?, te oigo francamente mal- carraspeé- dónde estás...espera, ¿estáis bien?, ¿ocurre algo?

- Vaya que si ocurre, lo hemos encontrado!, en las coordenadas que te comenté la semana pasada. Oh te encantaría estar aquí! Rick está eufórico, pero he sido yo quien ha querido llamarte, él me decía "Claire allí serán sobre las cuatro de la mañana", menuda tontería jajaja.

Apreciaba mucho a Claire, era una de las pocas amistades que conservaba anterior al SGC y junto con Richard, su novio de toda la vida, llevaban más de diez años trabajando como especialistas en arqueología submarina. Los meses de retiro forzoso del comando me habían servido para reestablecer la amistad con ella y el encontrarse trabajando al otro lado del mundo facilitaba el no tener que contestar a preguntas incómodas. Después de seis meses sin saber de mí y sin poder haberle dado una explicación convincente solía hacerme una llamada de control cada par de semanas.

- ¿Lo habéis localizado entonces?- me incorporé y me quedé sentada en la cama- ¿el "Santa Teresa"?

- El "Santa Teresa" Lara, Rick casi se tira por la borda de la emoción al ver los restos, con lo fría que está el agua! luego me hubiera tocado aguantarle una semana con el catarro, estos hombres! Ójala pudieras estar aquí y no en San Francisco, necesitas algo de emoción en tu vida y no tanto encorsetamiento militar. En la oficina esa que trabajas te debes aburrir como una ostra. Por cierto ¿cómo te fué con el chico este? ¿cómo se llamaba? el pelirrojo ya sabes...

- Se llamaba Alex- dije resoplando y volviéndome a tirar en la cama- y no pasó nada, sólo un par de cenas. No creo que le vuelva a ver, es demasiado...-Claire permaneció unos segundos callada al otro lado del teléfono- en fin, dejémoslo, además en unos días vuelvo a Colorado.

- Dile a esa amiga rara nueva que tienes que te lleve a sitios más interesantes, llevas demasiado tiempo sola y no querrás acabar rodeada de gatos ¿no?

- Por dios Claire!Deja de querer emparejarme de una vez! no necesito a ningún tipo estirado de San francisco al lado, !no los aguanto! ¿Qué sabrás tú de estar sola? Siempre con Rick al pie, durante años y años, tantos que parece tu maldita sombra.- me senté cabreada de nuevo en la cama- No te atrevas a decirme cómo piensas que será mi futuro como si fueras una pitonisa de tres al cuarto porque créeme, !no tienes ni idea!

Pasaron unos segundos incómodos que me parecieron años.

- Está bien- la voz de Claire sonaba mucho más seria esta vez- oye...tengo que dejarte, están reflotando uno de los cañones del pecio...ya hablaremos.

- No, Claire, espera...yo- demasiado tarde , la comunicación se había cortado- mierda...

Fue una tarea ardua volver a conciliar el sueño, tendría que disculparme con ella en algún momento. Había tantas cosas que Claire no sabía sobre mi estancia en San Francisco y que me gustaría poder contarle que a veces se hacía difícil mantener la compostura. En unos días debía volver al comando y retomar las actividades al mando del SG-3 , tenía muchas ganas de ver de nuevo a Tarik, Inchau y los demás aunque mis pensamientos iban mucho más lejos en ocasiones. Y poco a poco el sueño fué abriéndose paso de nuevo.


P.D Post toma de contacto y para desoxidarse un poco antes de que comiencen los juegos...digo la historia :P
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Registrado: 27 May 2014, 14:12

02 Jun 2014, 15:04 #4

Montañas de Afganistán (frontera con Pakistán)

Nos encontramos mis hombres y yo observando un típico poblado Afgano de casas de adobe y lleno del típico polvo del desierto, estamos agazapados en una montaña cercana, mis compañeros y yo estamos en una misión de rescate de unos marines que han sido capturados por un grupo de talibanes, observo con mis prismáticos la zona y en seguida localizo a varios guardias armados que patrullan el pueblo ajenos a nuestra presencia, cuando mi segundo al mando el capitán Steve me toca el hombro.
-Señor, cual es el plan a seguir dijo entre susurros, me quito los prismáticos de los ojos.
-Steve, hay cuatro guardias a nuestra izquierda vigilando el pueblo y otros cuatro detrás , cerca de esa casa…dejo de hablar cuando algo capta mi atención, un hombre con un turbante negro y barba negra se dirige precisamente a uno de los guardias que la custodian…este le hace una reverencia con la cabeza y abre la puerta, de la casa sale con uno de nuestros muchachos, lo miro con atención, no tiene muy buen aspecto, el cabecilla del grupo lo arroja con violencia al suelo, espero que no le vaya a cortar la cabeza como suelen hacer…
- ¿Señor?¿No hará lo que estamos pensando…? Sin apartar la vista de lo acontece más abajo…iba a contestarle cuando, el talibán al parecer cambia de opinión y ordena que lo encierren en la casa, ambos suspiramos de alivio.
- Al parecer no, le dije, mirándole…este es el plan a seguir, esperaremos a que caiga la noche, cuando toquen la ultima oración del día, aprovecharemos la oscuridad para entrar, mientras tanto nos tocara esperar, díselo a los demás, poneros cómodos, pero no demasiado.
Steve se marcha arrastrándose por el suelo para comunicar las ordenes, mientras tanto aparte de esperar seguiremos observando, llevaba ya varias misiones aquí en el país, mi equipo yo más que un comando de los Seals, éramos un grupo de amigos ya que llevábamos juntos muchos años.

y hacemos cosas juntos fuera del trabajo, casi desde que nos licenciamos, no tendríamos que hablar mucho para que nos comprometamos muy bien, estiro los pies, está claro que el cansancio de tantos días de tensión no solo me estaba pasando factura a mi sino a todos, al parecer esta es nuestra última misión y todos estamos deseando volver a casa, mis pensamientos me apartan unos segundos de la realidad, cuando noto la presencia del teniente William.
- ¿Señor, que hará cuando vuelva a casa?, le miro.
- Cogeré el barco y tal vez me vaya de pesca, si quieres apuntarte…el teniente me mira esbozando una leve sonrisa…
- Gracias, señor pero si me voy de pesca con usted, mi mujer Margaret y mis dos hijos me dejarían de hablar…me rio…
- Vale…entonces tendrás un serio problema porque no hay nada que de más miedo que una mujer enfadada…
- Gracioso…pero creo que tenga razón, los dos nos reímos por lo bajo, cuando el sargento Johnson se une a la conversación…
- ¿De qué hablan?, le miramos…
- Del mal genio que se le pondrá a Margaret si William se viene conmigo a pescar, Johnson nos mira.
- Menuda es…mientras los dos hombres siguen con la conversación tan banal que es hasta necesaria para mitigar el tedio de la espera, yo vuelvo a lo que importa.
- Señores, los malos humos de la mujer de William pueden esperar para cuando volvamos, ahora centrémonos en lo que tenemos entre manos, sargento, teniente, descansar y alimentaros bien, pero nada de hogueras, ¿Entendido?
Los dos hombres asientes y se concentran de nuevo, mientras esperamos a que caiga la noche.

A noche cae poco a poco cuando el clásico canto del imán para la oración de la tarde nos hizo ponernos en marcha, con sigilo nos acercamos al poblado y nos desplegamos, con sigilo nos movemos por entre las casas, la oscuridad cada vez es mayor y eso nos beneficia ya que llevamos gafas de visión nocturna, yo empuño un HK416 con mirilla y silenciador, además de dos pistolas SIG-Sauer P226, mis otros compañeros manejan las mismas armas que yo, salvo Johnson que maneja un HK417 Un fusil parecido al nuestro pero algo más grande y de más alcance, con rapidez nos apostamos en dos casas aledañas a donde están nuestros compañeros cautivos, con sigilo veo que solo hay un guardia en la puerta, con un gesto de mi mano hago que tres de mis hombres se coloquen en posición, mientras empuño mi arma y apunto a la cabeza del hombre que está de pie, en cuanto se pone en posición aprieto el gatillo y una bala después de un sonido sordo impacta en el objetivo haciendo caer muerto en el acto, con un movimiento de mi mano tres de mis hombres irrumpen en la caza y me informan de lo que ven...
- Señor, tenemos un pequeño problema.
- ¿Qué Pasa?
- Tenemos a los hombres pero todos están heridos, hay dos que pueden salir caminando, pero tenemos a un coronel con la columna sino rota muy tocada y no podemos moverlo…cierro los ojos.
- Mierda, siempre se joden las cosas cuando mejor iban, habrá que improvisar…miro a mi alrededor y tenemos la suerte de ver dos todoterrenos aparcados…hay dos todoterrenos aparcados a las seis…quiero que trasladen a los heridos hacia ellos, mientras les cubrimos…Johnson ayúdales…
- Bien señor, el hombre se desplaza hacia la casa, mientras Steve y yo vigilamos cualquier movimiento sospechoso…de momento está todo tranquilo.
- Señor, tenemos movimiento…observamos que hay dos guardias salen de lo que parece ser una mezquita improvisada.
- De momento no nos ha visto, me comunico con los hombres, como la cosa.
- Ya los tenemos salimos ahora mismo.
- De acuerdo.
Observo cómo se mueven los chicos con los heridos rumbo a los todoterrenos, cuando se oye el clásico grito de Alarma.
Steve y yo nos miramos y empuñamos las armas para cubrirlos, disparamos matando a los dos hombres, mientras avanzamos a los coches, cuando los demás talibanes salen en tropel, seguimos disparando matando a los que van saliendo de la mezquita, está claro que los hemos pillado desprevenidos, el humo inunda el lugar cuando se dejan de oír voces de nuestros adversarios, al parecer hemos acabado con todos…dejamos de disparar y el silencio vuelve a reinar en el lugar, nos miramos y asentimos, agarro la radio y detengo a los hombres.
- Chicos podéis dejar de correr hemos asegurado el lugar, dijimos acercándonos con cautela a los cadáveres sin dejar de apuntarlos, el lugar estaba en calma, al parecer era una célula pequeña observe al que era el cabecilla…el hombre no me sonaba de nada, los demás se acercan con los heridos, cuando me vuelvo al capitán, llame a los helicópteros para que nos saque de aquí.
- Sí, señor…
El tiempo que paso desde que dos Black hawk aterrizaron en el lugar no fue muy largo, nos esperaban, en el primero de ellos subieron a los marines con especial hincapié en el coronel herido y en el segundo, nos subimos los demás el aparato despego llevándonos a la base y de ahí a casa…
El viaje me resulto corto, nada más aterrizar en la base un soldado se acerco a mí.
- Señor, el general quiere hablar con usted, me encojo de hombros.
- Muy bien, sigo al soldado hasta el despacho del general…el chico llama a la puerta y al otro lado se oye la voz del oficial al mando.
- Adelante, el soldado abre la puerta y me presenta.
- Señor el major Lammer está aquí… el chico se aparta y me deja pasar.
- Señor, me cuadro y saludo, el general me responde del mismo modo.
- Major mi enhorabuena por ejecutar la misión con éxito.
- Gracias señor, observo que tiene una carpeta en las manos.
- Esto es para usted, me la entrega y la miro extrañado, observando muy confuso, me explica lo que pasa, tiene un nuevo destino, major.
- ¿Perdón? ¿Destino?
- Acabo de hablar con el estado mayor, quieren que coja un avión de forma inmediata y vuele a Colorado, ahí le esperara un oficial de las fuerzas aéreas que le pondrá al corriente de todo…puede retirarse.
- ¿Señor?, el general me mira…sí Señor, sin más me marcho con la capeta de marras, mientras camino por el pasillo de la base, abro la carpeta y echo un vistazo a lo que pone…lo primero que leo es que mi destino es la Montaña Cheyenne, lo que me extraño bastante y me pregunte a mi mismo que pintaba un Seal en una base de misiles…algo desilusionado por mi nuevo destino seguí mi camino, cuando Johnson me da un toque en el hombro.
- Le pasa algo señor.
- Tengo cambio de destino me envían a Cheyenne, el sargento me mira.
- Usted solo, le miro.
- Por lo que se, si esperaba más un cambio de zona de operaciones para el grupo, no se había pensado por ejemplo la zona Americana ya sabe, cambiar un poco el chip, porque llevamos tanto tiempo dedicados a la lucha contra Al qaeda y sus avisperos tanto aquí como en Iraq que pensaba que volveríamos a la lucha contra los grandes narcos y regresar a la lucha anfibia seria estimulante, que tanto desierto ya me resulta algo monótono, observo al sargento en fin veré lo que quieren de mi.
- ¿Cuando se marcha señor? Le observo.
- En una hora hay un avión que despegara con un grupo de marines que regresan a casa, solo me dan tiempo para acicalarme cambiarme de ropa, dije mirándome a mí mismo y tomar un bocado, es una pena que no pueda despedirme de vosotros como me gustaría, el hombre me mira.
- Creo que no hará falta señor, le miro.
- ¿Y eso?
- Nos han dicho que nos licencian y volvemos a casa en el mismo Avión que usted.
- Vale…pues eso es genial y ahora vamos a darnos prisa antes de que cambien de opinión… ambos nos reímos y retomamos el camino en la misma dirección
1 hora más tarde, todos estábamos ya embarcados en el avión con un traje de trabajo de la marina el cual es de camuflaje pero de color azul y con todas nuestras pertenencias, estaba mirando por la ventana cuando el avión despego, mientras la base se hacía mas y mas pequeña solo pensaba en que me depara el futuro, con este pensamiento el sueño me venció, mientras el avión cogía mas y mas altura.

Pd . Ale si no posteo reviento, menuda targeta de presentación tan largaaa.




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Registrado: 25 Nov 2008, 16:39

08 Jun 2014, 20:51 #5

A estas alturas de su vida se había acostumbrado a presentar los síntomas de la falta de sueño: piel grasa, ojos llorosos, pelo engrasado y enmarañado, boca reseca y un dolor de cabeza tan intenso, que dificultaba el pensamiento. Pero también había llegado a la conclusión que para rellenar esos formularios de IRS, era mejor sentirse así.

Lo único que comprendía es que en algún lugar de “burocracia central” existía un monstruo que se alimentaba de formularios administrativos.... Aquel pensamiento le hizo recapacitar y darse cuenta que necesitaba un descanso.

Se levantó de la silla y se alejó de la mesa empatanada de papeles. Llevaba allí plantado toda la noche, ajeno al paso del tiempo y a lo que le rodeaba, así que se tropezó varias veces con ropa tirada por el suelo del apartamento, antes de llegar al baño y poder lavarse la cara.

Se tiró en el sofá torpemente y miró la hora en el despertador Dalek. No se asombró demasiado al comprobar que ya era medio día e Hiram aún no se había levantado. Con pereza y esfuerzo se acercó a las ventanas y subió las persianas, dando los buenos días a San Francisco.

Se volvió a tirar sobre el sofá y sacó un iPad de entre los cojines. No pretendía dormir, ni continuar con la tediosa declaración de la renta, sólo quería relajarse un rato.

Abrió "Fanfiction" y se dispuso a leer alguna locura escrita por algún fan, que al igual que él, no se resignaba al final oficial de la serie.

El dolor de la pierna le recorrió el cerebro como un rayo, nublándole la visión e impidiéndole pilotar la nave con normalidad.


-¿WTF?- gritó Scar antes de continuar leyendo.

Tanteó en los bolsillos del pantalón en busca de algún frascos de Vicodin pero no encontró nada.

El grito de la bodega le recordó que había cosas más importantes que el Vicodin en la galaxia. Y pronto el holograma de Wilson, también se encargo de recordádselo.

-House, no puedes seguir pilotando así- Le advirtió el Wilson holográfico, en ocasiones le recordaba ligeramente a C-3PO, sobre todo cuando se ponía en plan protector.

-¿Qué tal va Oscar?


-NO ME JODAS- Volvió a Gritar Scar, y esta vez desvelando ligeramente.

-Cómo si te importará- le respondió enérgicamente Wilson- Sólo te importa el misterio de su enfermedad. ¡Oscar te da igual! Ahora mismo estás imaginando en tu mente lo que te dirían tus lacayos. Pues que sepas ¡Qué no es Lupus!

-Pues te vas a quedar con las dudas, porque Oscar no soporta la aceleración, es como si los amortiguadores de inercia no le afectaran. Se le están rompiendo huesos cada vez que aceleras.

-Necesito alejarme de Nueva Jersey.


-Si Nueva Jersey- enunció sarcásticamente Scar, sin dar crédito a lo que estaba leyendo - mejor dicho TINDALO ¿no?

-¿A que vienen esos gritos?- Preguntó Hiram somnoliento asomándose por el pasillo medio desnudo- Algunos han estado de fiesta o jugando al Titanfall toda la noche y necesitamos descansar.

-¿¡Has hecho un fanfic de House con la muerte de Coras?!- Le espetó Scar, que recorría la habitación como un animal enjaulado, pero con algo más de torpeza.

-¿Cómo has sabido que era Coras?- Preguntó Hiram sorprendido y despertándose completamente. Aquello sí que no lo esperaba. Cuando lo escribió estaba seguro que no eran tan sencillo de adivinar. Tendría que pensar en ello si quería volver a escribir uno nuevo que ya tenía en mente.

-Hombre, Oscar no es un anagrama muy original, además... yo estuve ahí, ¿o que pasa? ¿Ahora prefieres llamarme Wilson?- Preguntó con malicia, apartando parte de los papeles del IRS de la mesa y colocando el iPad sobre ella.

-Si te gusta que te llame así por mi no hay problema- respondió Hiram descaradamente y mirando con desinterés el montón de papeles de la mesita del comedor- Aunque si te digo la verdad, prefería que fueras 13.

-Muy, muy gracioso.

-No te alteres. Sólo he escrito unas cuantas historias cortas... ya sabes, fanfics. Tampoco he organizado la boda roja.

-¿Cuántos Fanfic?- preguntó temiendo la respuesta.

-Vamos- empezó a decir Hiram mientras se servía café del día anterior en una taza sucia que nadie se había molestado en limpiar demasiado y se acercaba a la mesa repleta de papeles. Miró a su compañero y por su expresión comprendió que era mejor responder, y a ser posible con toda la verdad que le fuera posible.- Uno de Expediente X, Lara hacia de Scully y se infiltraba en una organización que construía portales interdimensionales.

-Vale ¿es así de sutil? ¿No has comentado nada de que Scully hiciera Stargarte?- Preguntó Scar mientras trasteaba con el iPad en busca del fanfic que le describía e ignoraba, deliberadamente, que Hiram se sentara a su lado.

-No, no- insistió Hiram- Al menos que recuerde. Lo único verdaderamente relevante es que puse a Scully en bañador, pero vamos, nada del otro mundo, como ese fanfic hay cientos ¿Quién no se ha imaginado a maravillosa agente Dana Scully en bañador? Ah, y que luego hacia explotar las instalaciones.

-¿Me estás tomando el pelo?- Preguntó Scar enseñándole el fanfic de Expediente X.- La empresa que hace volar esas instalaciones por los aires se llamaba ¿OLADNIT? - Hiram guardó silencio y tragó saliva con cierto temor. Nunca había visto a Scar enfadado y ahora le costaba decidir si realmente lo estaba, pero por si las moscas, se alejó un poco de él.

-¿Quieres unos M&M's? - preguntó el Tok'ra haciendo amago de levantarse de la mesa, pero enseguida cambiando de idea.

-Ni todo el chocolate del mundo te va a librar de esta- contestó Scar hundiendo la mirada en el iPad- ¿Has firmado como “El HIROM”? Muy hábil, así Skinner no nos pilla, ¿no?

-Gracias.

-Era sarcasmo- Aclaró Scar-¿Dime que tu intención con esto es que literalmente nos pillen? Porque si no es así, no te dejo al mando de un panel de control nunca más. Cómo para fiarse de ti, tienes más peligro que Samaritan.

-Un poco sí- reconoció Hiram- El Séquito- Enunció orgulloso.- Somos responsables de que la Destiny lleve miles de años vagando por el espacio, Antea hizo los Stargate, nosotros...

-¿En el Séquito incluyes a Nix y a Dastan?

-Bueno... , ella fue quien concibió el plan y nos manipuló a todos- Scar carraspeo con intención de interrumpirle, pero no logro tal efecto, sólo consiguió que Hiram se levantará a coger un bol de M&M's para aliviarle el picor de garganta y aprovechar alejarse un trecho de su compañero por si decía golpearle con el iPad en la cabeza. - Y Dastan hizo la flota antigua, antes de quedarse con Malrrum.

-Sí, me sé la historia- Le interrumpió- Pero dime que no has escrito ninguna locura, ¿dime que no has comentado que yo soy responsable de que Calafia recuperase su cuerpo? ¿O la nueva localización de la Tok'ra en Vergel?

-Eso no lo saben ni ellos, como para ponerlo en Internet- Contestó Hiram mirando de lejos y de reojo el iPad Scar.-¿Que vas hacer? ¿Borrarlos? Venga... son bueno. Y es Internet... Los pirados escriben en Internet.

- De poco servirá ya borrar nada. Además, fijo así nos pillan. Lo único que no quiero es cabrear más a los Tauri.

-En serio. Me tienes que contar de donde ha salido todo este temor y respeto por los Tauri. Les estás haciendo hasta la declaración de la renta.

-Los Tauris no dejan atrás a los suyos ¿y quién son los suyos? Pues los que pagan impuestos.

Ese pensamiento sólo tenía lógica en la cabeza de Scar, pero Hiram no estaba dispuesto a refutarlo demasiado. Observó los formularios por encima y comprobó que su compañero se los había tomado muy en serio, y eso sólo significaba que algo serio estaba sucediendo.

Acercó disimuladamente el cuenco de M&M's a Scar y espero a que tomará uno, antes de empezar a indagar. Scar no tardó en caer en la tentación.

-Venga, sé franco conmigo y prometo no volver a escribir ningún fanfic.- dijo pensativo, esperando convencerle.- Al menos no uno que hayamos vivido. Podría escribir uno sobre algo rarísimo que he soñado... Venga, cuéntamelo.

Scar sonrió e hizo un gesto para que se acercará y así poder susurrarle. Hiram se acercó con cierto temor a recibir una colleja, pero en cambio sólo escuchó una palabra.

- Celestis.




PD: Para quienes echaban de menos las frikadas de Hiram y Scar, aqui les tenéis de vuelta para recordarnos como han quedado los personajes tras los últimos acontecimientos de Re-Birth.


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Registrado: 25 Nov 2008, 16:39

09 Jun 2014, 22:23 #6

En algún lugar de la Galaxia (Año 3 del Nuevo Orden)

Ser un proscrito siempre fue un asco, y era algo que Sol'rak siempre había detestado… Pero ser un proscrito sin planeta al que ir era mucho peor. La Tok'ra había sido diezmada, muchos de sus compañeros habían muerto, y otros como él, se habían visto en la necesidad de salvar a otros compañeros. Por eso ahora, Sol'rak, portaba a la larva Paytah, que perdió a su huésped, Xarly durante la ahora conocida como el Alzamiento de Siwä. Muchos de los suyos habían caído en aquel alzamiento, y se habían generado los dos bandos, unos a favor del cambio y derrocamiento de la Consejera Tatenen, y otros, totalmente en contra.

Pero de aquello hacía tres años. Los proscritos mantenían un mínimo contacto entre ellos. Pero no eran demasiados. Paytah en aquel tiempo, había podido reencontrarse con algunos. Y había dado por perdidos a muchos otros. Sabía que Siwä seguía en su sitio… y sabía con seguridad que el nuevo Consejero Tok'ra Melk llevaba tres años, restaurando a la antigua Tok'ra. Una con directrices más antiguas de los que alguien como él recordaba. De sus antiguos compañeros, sabia que solo Dario permanecía en Siwä. El resto, amigos y compañeros como Elsara o Andros sabía que estaban vivos. Paytah sólo había conseguido coincidir una vez con Andros, que buscaba información como el resto de razas sobre Celestis…

Echaba de menos su antigua vida. Una en Siwä, infiltrado, o en cualquier lugar mejor que aquel. Los planetas a los que había logrado viajar para eludir cualquier contacto con los nuevos dirigentes de Siwä debía ser continuo. Nunca podían quedarse demasiado tiempo en un lugar. De una forma u otra, el Nuevo Orden, les encontraba. Así que, era moverse… o morir.


Siwä, (Año 3 del Nuevo Orden)

Ya no le parecía tan increíble que se celebra un tercer año, en el que el Nuevo Orden tomara las decisiones en Siwä. A aquellas alturas, ya nadie le conocía como Consejero… Aquel término había quedado en el pasado. En la Era Post- Nuevo Orden, en el que el Alto Consejero lleva orden a la raza Tok'ra había pasado. Ahora, él Janek/Melk era llamado Tribuno, y como tal había traído a su raza una forma distinta de gobernar a los suyos. Y lo principal, no era estrechar manos a otras razas precisamente. La Tok'ra se había visto arrinconada pero eso jamás volvería a pasar. No necesitaban ayuda de los Tauris, ni tampoco de los Jaffas para volver a tener un nombre en la Galaxia. Ellos eran más importantes que todos ellos. Los Goa'uld habían tratado de quitarles de en medio, y sólo habían logrado ser diezmados también.

Un Nuevo Orden había llegado, los hijos de Egeria estaban siendo buscados. Muchos ya habían sido localizados, y se habían unido a la causa, aquellos que no lo eran, sencillamente eran eliminados. Sólo se les permitía formar parte del Nuevo Orden, si eran proclamados como tal. La clonación de larvas fue prohibida con la antigua Consejera… pero con el Nuevo Orden, la raza prevalecería.


SGC - La Tierra

La Capitán Baker repasada una y otra vez los distintos informes. Parte del SG-2 y parte del SG-3 habían vuelto de la última incursión sin ningún tipo de incidencia. Hacía escasas semanas que se había vuelto a enviar una nave a la Galaxia Pegasus, donde la exploración de la zona continuaba tras un parón prácticamente absoluto de los viajes a través del Stargate en general tras lo acontecido en San Francisco. La verdad es que volver a la acción se echaba de menos.

Más preocupante era la situación de los miembros enviados a través del portal tras el ataque de una de las bases de la Tierra, y del que sólo se sabía que habían llegado a una nave, la Destiny. La única comunicación que se había tenido con ellos desde ese momento, era mediante los comunicadores antiguos, y la verdad, se sentía feliz de no tener que formar parte de las rondas de grupos que debían quedarse horas esperando en una sala hasta que te sorbieran el cerebro desde el otro lado de la Galaxia. Además, todas aquellas comunicaciones vía piedras, se habían realizado durante el parón de viajes casi total a través de los portales, por lo que sabían que estaban bien… en algún lugar remoto del universo.

Por su parte, prefería las incursiones a través del Stargate, donde pudiera mover su cuerpo ella misma. Aunque tuviera que acudir a aburridísimas charlas científicas sobre posibles nuevos descubrimientos sobre para que podría servir el Cetro Celestis, el cual se custodiaba como en el Área 52 como si de un arma nuclear de nueva generación se tratara. Y todo, para algo que sólo vieron funcionar momentáneamente una vez (se volvió azul de golpe y aumentó su tamaño de un cetro a un báculo, para luego volver a su estado original) y que desde entonces no servia para nada y, salvo de bastón raro para un gnomo grandote. Si algo era gracioso de aquello, eran las teorías estrambóticas que surgían sobre para que podía servir el Cetro Celestis, que ya era conocido en los círculos científicos menos ortodoxos como "Palitroque-Fiu", porque era un palo, y para una vez que funcionó, varios miembros del comando hicieron "Fiu" dejándolos en coma. Los más puritanos como Tarik, el Dr. Lee o el propio Dr Jackson lo llamaban aún por su nombre, aunque siguiera sirviendo sólo como un palo de color azul, y punto. Los militares eran de otra pasta, para ellos ya era conocido como Objeto "C-C-01", la imaginación no era lo suyo, estaba claro.

Fuera como fuera… sabía que las cosas volverían a su cauce. Pronto La Teniente Coronel Antea, y el teniente coronel Inchau estarían en la Montaña Cheyenne, y había visto hacía sólo unas horas a otras caras conocidas, que se habían ido incorporando al llamamiento por parte de las altas esferas.

Estaba segura de que pronto… todo volvería a ser como antes.


PD: Estos son los secundarios que quedan disponibles para su uso en la historia por orden y disposición de Master, tratadles con cariño.


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Registrado: 25 Nov 2008, 16:39

10 Jun 2014, 10:09 #7

[[Laboratorio 472-8 de acceso restringido, Área 52]]

- ¿Estamos seguros esta vez de que es seguro?- preguntó el General Landry alzando una ceja.- ¿Completamente seguros, Bill?

- Véalo usted mismo, General.- respondió el doctor Lee con un aire de autoconfianza poco habitual en él.



No hicieron falta meses ni años de pruebas e investigación; 8 días habían sido suficientes. Quizás la suerte estaba de su lado, o por una vez las cosas salían bien gracias a un buen método y años de experiencia con objetos de naturaleza desconocida.

- Verá, es muy sencillo General…- Lee introdujo una serie de comandos en la consola que tenía delante mientras Landry observaba los pitidos y lucecitas que se iban encendiendo en el enorme panel de la sala de control donde se encontraban. En cierta manera recordaba a la cabina de mando en la Montaña Cheyenne, donde durante tantos años había observado a Walter dar instrucciones y códigos; sólo que al otro lado del enorme cristal, en vez de la enorme puerta interplanetaria, se encontraba un objeto de mucho menor tamaño flotando encima de una mesa de pruebas conectado por varios cables a la interfaz. Lo que más llamaba la atención era el tenue brillo azul que emanaba la parte superior del cetro…



De repente un rayo se proyectó en la pared, saliendo del propio cetro en forma cónica para reflejar un círculo de unos dos metros de diámetro. La zona de pared iluminada dentro de dicho círculo poco a poco se fue difuminando hasta dejar un claro agujero que daba paso a otra sala donde se podían atisbar maquinarias militares muy similares a las del Comando SG.

- Las tres MALPs han vuelto en perfectas condiciones y la sala que se encuentra al otro lado podría perfectamente ser un almacén de alguna de nuestras bases en Nuevo México.- continuó explicando Lee.- Pero no hemos hecho contacto con ningún ser vivo. Las sondas no han sido capaces de explorar más allá.

- Sí, lo sé, Bill. Es hora de mandar un equipo.- dijo Landry pensativo.- Tenía que verlo con mis propios ojos. Al leer tu informe parecía que estabas describiendo la primera vez que O’Neill y el doctor Jackson atravesaron un Stargate.

- En cierta manera, esto podría serlo, General.- exclamó Lee con excitación.- No se deje engañar por las apariencias, esto parece un simple portal a una habitación distante pero los análisis atmosféricos no se corresponden. Los niveles de dióxido de carbono y otros gases en el ambiente nos permiten afirmar que no se trata de nuestro planeta ni de ninguno que figure en la base de datos. Podría ser una galaxia diferente, un universo diferente… Señor, esto podría ser tan extraordinario como el descubrimiento de aquella primera puerta. Un simple bastón que permite abrir portales sin necesidad de un DHD, sin necesidad una puerta física…

- No nos adelantemos en conclusiones. Aún ni siquiera sabemos a ciencia cierta donde lleva ese portal. ¿Has pasado ya estos informes al Pentágono o a…?

- Sólo a usted, General Landry.- le interrumpió Bill con un carraspeo.- Por lo que todo el mundo sabe, aún seguimos en fase experimental.

- Bien, que siga así. Mis mejores hombres han pasado semanas de interrogatorios por haber estado meses fuera del planeta y no voy a negar que odio tener que enviarles de nuevo con un rumbo tan desconocido. El SG-2 acaba de volver a formarse pero la Coronel Antea no parece la misma. A todos aún nos cuesta acostumbrarnos a tener a Tarik de vuelta tras estar casi dos años desaparecido aunque para él hayan sido apenas un par de meses.

- Si me permite, señor… querría ser parte de dicho equipo de exploración.

- Dejaré que mis coroneles juzguen eso.- replicó Landry dando media vuelta y saliendo de la sala.


Unas horas más tarde, en su despacho, el general se reclinó en su silla cansado y con dolores por todo el cuerpo. ¿Quién decía que el trabajo de oficina era más tranquilo que una misión de campo? Mediante su línea segura, había mantenido una conferencia con los oficiales a cargo del SG-2, el Teniente Coronel Inchau y la Teniente Coronel Antea, poniéndoles al corriente de todo pero también consultando sus opiniones al respecto. Confiaba en esos dos oficiales más que en la mitad de sus superiores en Washington. Y la opinión de los tres era la misma: si esto era tan revolucionario como parecía, no podían guardárselo para ellos mismos y cometer el error de ponerse en peligro.

El general repasó con los coroneles una lista de aliados que podían ser notificados a nivel individual para solicitarles colaboración si querían formar parte en la expedición. Era mejor advertir de la incertidumbre del hallazgo y sus progresos desde el principio antes que esperar a que sea demasiado tarde y dichos aliados se presenten en su puerta reclamando su tajada del pastel y todo se convierta en una lucha política y burocrática. En la lista había nombres de algunos Jaffas que se mantenían al margen del Consejo de Dakara y Hatti; estaba también la antigua Consejera Tok’ra Tatenen y los pocos que contaban entre sus seguidores (mejor ellos que no el actual Tribuno Melk y los suyos que contaban más como amenaza que raza aliada); y luego algunos civiles como el propio doctor Lee entre otros no-miembros del SG-2.

Ahora solo quedaba esperar quienes responderían a la llamada. El general ordenó lo más parecido a un estado de cuarentena en la base: en los días siguientes posiblemente algunos de los citados acudirían desde rincones remotos de la galaxia y no quería que se corriese la voz. Sólo personal autorizado en la cabina de control del Stargate y sólo personal de confianza para el traslado al Área 52 cuando fuese correspondiente. Antea e Inchau comenzarían reuniendo su equipo allí, según el doctor Lee el portal de Celestis podía abrirse las veces que fueran necesarias sin afectar la situación. Así que incluso los integrantes más rezagados de esta futura misión podrían sumarse sin problemas.

Se frotó las sienes y se puso en pie con pesar. Era mejor que descansase un poco, los próximos días iban a ser agitados.


PD: En marchaaaaaa... :run: Ya podéis avanzar, se acabaron los previously y los resumenes de situación. Los Tauris lo tienen más fácil pero los demás sólo tenéis que pasaros por la oficina del General o concertar cita con alguno de los coroneles y ya podéis sumaros al pelotón. ¿Darán caramelos gratis al otro lado del portal? :silba:

PD2: Como ya sabéis, voy a estar orquestando todo esto asi que quien tenga alguna dudilla o no sepa por donde tirar, preguntadme por PM


______________*Para ver la luz debes conocer la oscuridad. Nosotros somos la oscuridad.*_____________
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Registrado: 15 Jun 2007, 16:48

10 Jun 2014, 11:20 #8

Hiram miró a Scar pensativo… Dada la escasa información que acababa de recibir por parte de su compañero en aquel susurro, no cumpliría lo de no volver a escribir fanfic. Scar le miró abriendo mucho los ojos, como si con aquello le transmitiera sus pensamientos…

- Celestis… aham… Descríbemela, por favor. Tengo resaca.- Scar frunció el ceño.- ¿Tengo que adivinar? ¿Castaña, ojos marrones, metro setenta y cuatro…79-59-84?
- El cetro tío, no un ángel de Victoria Secret.- Hiram parpadeó confuso.
- ¿Espera? ¿Me hablas del palo aquel? ¿De ese bastoncillo, esa vara, esa… cosa rara que un día se cruzó en nuestras vidas y acabó en manos de los Tauri? ¿Ese cachivache?
- De ese mismo.
- Creo que volveré a mis que haberes matutinos.- dijo soltando el bol de M&M's.
- Escúchame… gracias a mi ayuda a los Tauri, ya sabes, con sus papelotes burocráticos he estado en contacto con el Dr… Doctor… Bueno, uno bajito y muy listo.
- Joder Scar, has descrito a todos los doctores de ese sótano gigante.
- Irrelevante. El caso es que, es bueno en palos, pero pésimo en números. Acordé ahorrarle pasta con su fisco, si me mantenía informado de sus avances con el cetro.
- Resumen Pay, por favor…- dijo Hiram comenzando a sentir ciertas punzadas en la cabeza lo que sólo significaba que tenia que pasar a papel lo que había soñado o lo olvidaría.
- Pues que ese tio es muy listo. Y al parecer ha hecho algún avance con él.
- ¿Y nadie se ha desmayado?
- No de momento.
- Que mal rollo…
- El caso es que han avisado de que solicitan ayuda de alianzas antiguas, ya sabes… como nosotros.
- ¿Alianzas antiguas? ¡Tío, ni siquiera recuerdas su nombre!
- Irrelevante.- Hiram puso los ojos en blanco.- Venga hombre… puede ser importante.
- En mi lista de cosas "importantes" no está eso, lo recordaría.
- ¿Emocionante? - Hiram negó con la cabeza.- ¿Apasionante?
- No sí no hay al menos una musa de Victoria Secret…
- Venga ya… Por los viejos tiempos.
- Me hago viejo… y más rápido que los demás. He visto el pasado, el presente y el futuro…
- Tío, ya han elegido nuevo Doctor. Y no, nunca podrías ser el número doce. No eres inglés.
- Y una mierda. Soy inglés… lo juro.
- Puedes imitar el acento inglés, puedes beber té echando un chorrito de ginebra, puedes vestir con atuendo de tweed… Pero ESO, no te hace inglés.
- En otra vida fui inglés. Estoy seguro.
- Ni siquiera crees en la otra vida.
- Creería en ella si pudiera conocer a un ángel de Victoria Secret.
- Hazlo por mi… por mi incansable necesidad de información.- suplicó Scar.- Vamos, podemos acercarnos, tengo invitación… Echamos un ojo y si no te gusta lo que ves nos volvemos.- Hiram le miró nada convencido.- Si no lo haces por mí, al menos por conseguir que los Tauri nos dejen salir de la Tierra. Han cancelado "Intelligence", y los Baratheon caen lentamenteeee, ¿quién quieres seguir viendo cosas así?
- ¡Esta bien! - exclamó Hiram cansado de tanta insistencia y pensando a la vez en alguna forma de resarcirse de tener que hacer aquello.- Pero con una condición…
- La que sea.
- Mis Fanfics se quedan, y podré subir el siguiente.
- Dime que no tiene que ver con nada que hayamos vivido y pueda cabrear a los Tauri.
- Lo juro por el gran Big Joe. Nada que ver.
- ¿Nada de nada?
- Nada. Contaré una historia increíble que he soñado en varias ocasiones, en la que tenía un arco maravilloso, unas botas emplumadas perfectas que ya estoy buscando en Ebay, y tú, eras un lagarto rojo con cara de loro.- Scar lo miró frunciendo el ceño. No tenía ni pajolera idea de lo que estaba hablando su compañero, pero le daba igual. Le había convencido.

PD: No hay posdata, porque... no se me ocurre nada :ah:
"...Sellada y sepultada para siempre. Os transportara a un millon de aos luz, podra traeros de vuelta?"

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Registrado: 19 Jun 2007, 14:52

10 Jun 2014, 11:46 #9

Hablar con el General Landry siempre era un placer, a pesar de todo lo ocurrido nunca había dejado de mostrar su confianza en mí y eso era de agradecer. A veces llegaba a tener un tono paternal que me agradaba y que, aunque no me gustara reconocerlo, necesitaba de vez en cuando. Era una de las pocas personas que estaba al corriente de toda mi situación y en cierto modo me sentía agradecida con ello y con contar con su apoyo y consejo.

La conversación sobre Celestis me dejó algo perpleja, sabía por el propio Landry que estaban teniendo presiones desde las altas esferas para obtener resultados con su estudio pero desde su nueva ubicación en el área 52 con el flamante equipo del Dr. Lee había pasado tan poco tiempo que era asombroso que ya tuvieran resultados positivos.
Y vaya resultados...nada más y nada menos que una "puerta" a un lugar desconocido algo que sin duda teníamos el deber y la oportunidad de explorar. Tendría que adelantar el viaje unos días y dejar antes San Francisco pero era algo que realmente necesitaba, volver a la acción se había transformado en una especie de catarsis.

El vuelo hasta Nevada transcurrió sin incidentes, una vez en el aeropuerto fui recogida por un vehículo militar que me llevó directamente hasta las áreas 51 y 52. Después de todas las comprobaciones de seguridad de rigor accedí a la zona de trabajo del "equipo Celestis". El Dr. Lee se movía de un sitio a otro con su característica bata blanca y esbozó una amplia sonrisa cuando me vio llegar.

- Lara!- exclamó mientras se acercaba a darme la bienvenida.

- Hola Bill- dije sin poder evitar sonreír y darle un abrazo- me alegro muchísimo de verte.

- Y yo a tí- contestó algo azorado- creo que eres la primera en llegar.

- He venido directamente sin pasar por el SGC, creo que Alfonso llegará en breve con más gente, si no estoy mal informada han habido nuevas incorporaciones. Bueno...- dije observando a mi alrededor- vaya equipo te has montado!

- Estoy rodeado de los mejores, no es que en el comando no los haya, pero ya sabes aquí no tienen que estar pendientes de salvar el planeta cada dos por tres...

- Cierto- reí- eso ayuda a poder centrarse en el trabajo. Y dime Bill- dije echando un ojo a las múltiples pantallas y cables que rodeaban al objeto- ¿no ha ocurrido nada extraño como la última vez?

- El cetro es ahora totalmente seguro Lara, la nueva interfaz se ajusta y lo controla mucho mejor , dudo que aquello vuelva a pasar. Creo que esta vez hemos dado con algo grande, te confesaré que estoy bastante emocionado. Si quieres puedo pasarte las lecturas de las m.a.l.p para que les eches un vistazo.

- De acuerdo, me vendrá bien toda información que puedas darme. Así me pondré al día mientras llegan los demás...

P.D mini post de contacto, a ver quién más se apunta a la fiesta que seguro nos espera "al otro lado"
:helado:
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Registrado: 19 Jun 2007, 12:00

10 Jun 2014, 12:26 #10

Tiempo atrás…..

Nos movíamos, teníamos que volver a cambiar de planeta, y empezaba a ser un fastidio. Los últimos meses apenas habíamos permanecido una semana en alguno y el cuerpo pasaba factura, más aún al faltarme mi huésped. Me cansaba más y la falta de sueño, estrés de la persecución y demás temas que una vida de fugitivos guerrilleros conllevaba hacían mella en mí.
En el último cambio de planeta casi había comprometido el salto ya que me quedé muy rezagada. Aunque ninguno de mis compañeros me dijo nada, sentía que era una carga para el grupo. La Tok´ra tiene un ritmo, y yo lo había perdido al perder a Meleikas.
Había hablado con la consejera, había hablado con el comandante del SGC, y sabía que en ambos destinos tendría siempre un sitio, pero en mi fuero interno, me sentía Tok´ra, y Tok´ra volvería a ser.

Dos año atrás….

Me he separado del grupo, he vuelto a rezagarme y los he perdido de vista. Mierda.
Tenemos órdenes muy claras, quedamos pocos, y si nos separamos y no nos capturan, sabemos a dónde ir. Oigo activarse el Stargate y corro hacia el sonido. Solo vislumbro cerrarse el horizonte resultante y como el aro gigantesco es atravesado por disparos que parecen de lanzadera. Aunque no suenan igual.
Qué raro, no habíamos detectado Jaffas en aquel planeta.
Decidí esperar unas horas a que aquello se despejara y vi como el silencia inundaba la colina donde estaba el Stargate. Sin motivo alguno dejo pasar la noche y al empezar a clarear el día me dirijo al DHD con todas las precauciones que puedo. Miro a todos lados, escucho atentamente y comienzo a marcar.
Al cerrarse el primer Cheurón salen de la espesura. Los habitantes de aquel planeta me apuntan con algo que parece una mezcla de mosquetón de la guerra civil y lanzadera Jaffa. Eso era lo que había escuchado. Termino de marcar y corro hacía el horizonte resultante.
Al cruzarlo siento como mi espalda arde.

Un año atrás….

Cuando abro los ojos me encuentro en un hospital. Mi mente registra automáticamente el sitio como un hospital, y por la lata de Coca-Cola que hay encima de la mesilla al lado de mi cama, un hospital en Tauri.
Parpadeo para acabar de aclarar mi vista y despejarme, me pica la nariz pero cuando quiero levantar el brazo me cuesta mil horrores siquiera levantar la mano un poco de la cama.
¿Qué diablos pasa y como he llegado aquí?

-No me lo creo… -dice una voz femenina desde la puerta. Es una enfermera con una revista en las manos, seguramente la dueña de la Coca-Cola. Se acerca a mi corriendo- ¿Puedes oírme? –asiento con la cabeza y tras intentar hablar veo que casi no puedo- Tranquila, voy a avisar al médico.

Estoy en el centro Médico Militar Nacional Walter Reed, en Bethesda, Maryland. Llevo aquí casi un año, en coma.

Actualmente….

Me bajo del autobús en medio de Colorado Springs. Compro un par de cosas en la tienda y me hecho de nuevo la mochila al hombro. Me espera una buena caminata hasta la montaña Cheyenne y hace calor aunque es un día despejado y precioso para ir dando un paseo por allí.
Me mantengo en el margen de la carretera y cada vez hay menos coches y veo pasar un par de jeeps. Cuando vislumbro la puerta algo se remueve en mi interior. Por fin. Por fin llego a mi destino.
Cuando llego a la verja el soldado de guardia levanta el arma y me ordena que me pare.

-No puede estar aquí señora, por favor, vuelva por donde ha venido. –me espeta sin más. Me vuelvo a buscar a la “señora”.
-¿Me habla a mi soldado?
-No veo nadie más señora. –me estaba empezando a tocar las narices, que no lleve a mi huésped no significa que me haya hecho vieja.
-Estoy aquí para ver al General Landry.
- Le repito que tiene que irse señora. Nadie entra en la base. –que mal me sonó aquello.
-¿Están en cuarentena? ¿Qué a pasado? –me adelanté sin pensar y el soldado me apunta- Tranquilo chaval, que yo he trabajado aquí.

Escuchamos un coche por detrás y me vuelvo a ver quién viene. Si están aislados o había pasado algo con el Stargate o habían traído alguna infección o vete tú a saber qué.
Veo llegar un hibrido de Hummer y Jeep militar todo negro, y frenar en seco a poca distancia de la valla. El soldado se gira y habla por radio. Veo a alguien bajarse del Hummer-Jeep a toda prisa y que nos mira. Un segundo hombre se baja del vehículo y habla con el primero que ha empezado a andar hacia mí.
Estaba a escasos veinte metros pero con el sol de frente no le veo bien y hago visera con la mano. El hombre empieza a correr hacia mí, el segundo hombre ha corre tras él.

-¿Elle? -Hiram. Es Hiram de Tiro, de la Tok´ra- ¿Elle eres tú? –se me acerca y me agarra por los brazos y me mira fijamente.
-¿Tanto tiempo ha pasado que no me reconoces viejo amigo? –le digo sin pensar y noto como una lagrima cae por mi mejilla- Ese maleducado me ha llamado señora como si fuera una viej…… -Hiram me abraza envolviéndome con su gran cuerpo de oso y yo le devuelvo el gesto- Como me alegro de verte.


P.D.: Primer post en creo 7 años, así que disculpad la oxidación que rezuma por sus letras. Perdonad también si el comienzo no viene a cuento pero tras tanto tiempo tenía que situarme.
P.D.2.: Al leer el post de Master he entendido que Hiram y Scar van hacia montaña Cheyene, así que he visto mi oportunidad para entrar.
P.D.3.: Como siempre digo, lo que no cuadre, gomita de borrar.
Un placer volver chicos.
:bien: :bien: :bien: :bien:
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Registrado: 15 Jun 2007, 16:48

10 Jun 2014, 14:56 #11


- Como me alegro de verte.

Elsara desapareció entre los brazos y la espalda de Hiram mientras Scar los observaba. Así que aquella era la famosa Elsara. Scar había oído hablar de ella por el propio Hiram. La verdad es que aparte de la Consejera Tatenen, Hiram sólo hablaba bien de Elsara. Y era curioso, porque Hiram siempre hablaba bien de cualquier mujer. Aunque le cayera mal.

- No puedo creerlo… no puedo creerlo…
- Lo sé.- dijo Hiram apartándola un poco de él para secarla las lágrimas.- Te alegras de verme. Es una reacción lógica.
- ¡Y no has cambiado! - exclamó ella golpeándole suavemente en hombro.
- ¿Y hacer que el Universo pierda a esta joya? Pero, no hablemos de mi… háblame de ti. ¿De dónde sales? ¿Qué es de tu vida? ¿Que hace una Elle como tú, en un desierto como este? - Un sonido de tos fingido se escuchó tras ellos. Hiram se giró recordando que Scar seguía allí plantado delante del coche.- Oh… por favor, acércate pasmarote. Scar, Elsara. Elsara, Scar.- Ella sonrió tímidamente mientras Scar se acercaba a darla la mano. Él también sonreía abiertamente, lo que remarcaba aún más las enormes cicatrices de su cara, y su ojo blanco.
- Me han hablado mucho de ti.
- ¿En serio? - preguntó ella.
- Todo bueno.
- Ya…- dijo Ella mirando de refilón a Hiram que sonreía como si con él no fuera la cosa.
- ¿Has venido por el llamamiento? - preguntó Scar.
- ¿Llamamiento? - dijo ella.- He venido porque esperaba poder hablar con el general. Pero no he tenido mucha suerte.- dijo ella mirando al tipo militar de la puerta que no les quitaba la vista de encima aunque estaban alejados.
- ¿Quién? ¿Steve? - dijo Scar.
- ¿Conoces a ese tío? - dijo ella.
- Todo el mundo conoce a Steve.- dijo Scar echando a andar torpemente hacia el militar armado.- ¡Eh Stewie!

Minutos después de aquel encuentro, los tres caminaban por los pasillos del Comando Stargate en dirección a ver directamente al General Landry.

- ¿Conoces a ese tío? - preguntó Hiram tras pasar el último control de seguridad, con las tarjetas extrañas que siempre repartían los Tauri para moverse por aquellas instalaciones, y que no servían para cambiar por nada fuera de ellas. Scar se encogió de hombros.- ¿Y cómo supiste su nombre?
- Tuve suerte.
- ¿Le has hecho la declaración de la Renta no?
- Contactos hermano… Eso aquí, son contactos.- Elsara tocó con los nudillos la puerta del general, y se escuchó su voz al otro lado dándoles permiso para entrar.
- Yo soy el diplomático, Scar, recuérdalo.- dijo Hiram casi en un susurro.- Yo hablaré primero. Acto seguido los tres entraron en el despacho. El General estaba sentado en su mesa del despacho y se levantó al verles entrar.
- Veo que el llamamiento nos ha traído su presencia.
- Gracias por atendernos, General.- dijo Hiram con voz seria y tono extraño.- Es un honor estar aquí y… vuelvo a pedirle disculpas por todo lo que haya podido molestarles. No era en ningún momento nuestra intención crearles ningún inconveniente.- Scar puso los ojos en blanco. Hiram volvía a intentar usar ese tono paternalista con el General. En alguna ocasión le había dicho que por alguna razón, aquel hombre le recordaba a un antiguo abuelo. La verdad es que Scar nunca preguntó más al respecto, aquello ya le daba mal rollo. Pero lo del acento británico, ya era paranoia de Hiram.
- Ese tema mejor dejémoslo donde está.
- Cualquier cosa que necesiten, lo que sea… que no incluya contrabando, asesinato…
- Ya… ya… ya…- le cortó el General.- Bienvenida de nuevo Elsara. Estamos esperando que la Teniente Coronel Antea nos informe.
- ¿Dónde está?
- En zona de seguridad.- respondió el general.
- Ya…- dijo Scar. Hiram se giró, su expresión fue directa a él. No quería problemas con Tauri. Ni siquiera quería estar en Tauri. Y él tampoco los quería, así que mejor ignorar el detalle de que lo de "zona de seguridad" se había quedado un pelín desfasado.
- Estamos esperando al teniente coronel Inchau también, y en breve quería tener una conferencia con la zona de seguridad, antes de permitir allí el acceso de invitados.
- Ya…- dijo esta vez Hiram.
- Lo entendemos.- comentó Scar.
- Acompáñenme a la sala, pues.
- Usted primero.- dijo Hiram en tono extra-formal haciendo sitio para que el general pasara. Elsara le miró y frunció el ceño esperando en la expresión de Hiram encontrar una respuesta a su comportamiento.

Después los cuatro caminaron por los pasillos de SGC.

Pd: Os la ahorro xD
"...Sellada y sepultada para siempre. Os transportara a un millon de aos luz, podra traeros de vuelta?"

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Registrado: 19 Jun 2007, 12:00

10 Jun 2014, 16:30 #12

-General –me coloqué a su lado mientras íbamos por los pasillos en dirección a donde fuéramos a reunirnos, el extraño comportamiento de Hiram me había despistado un poco y además, tenía una conversación pendiente con el general- General, debo decirle que no tengo idea de que es esto del llamamiento.
-Me lo he imaginado cuando me han informado de que venía a mi despacho, teniendo en cuenta de donde viene ¿no? –me miró como si quisiera reprenderme- Usted no debería estar aquí.
-Tampoco iba a quedarme más en Bethesda. Hace meses que debería haber salido de allí y cruzado el Stargate.
-¿Cruzar el Stargate? –nos detuvimos un momento y cedimos el paso a Hiram y Scar que entraron en la sala- ¿A dónde pretende ir?
-Para empezar deseo volver a la Tok´ra, perdí un año entero más otro en el hospital recuperándome. Quiero saber de los míos.
-Usted es Tauri ¿no?
-Usted sabe perfectamente que pertenezco a la Tok´ra.
-Pero en su origen era Tauri, se unió a ellos por necesidad, luego su “huésped” la abandonó y usted regresó por propia voluntad aquí, y aunque luego ha estado con ellos, tras el levantamiento, sigue sin huésped, por lo que técnicamente sería Tauri.
-Tras el levantamiento Meleikas está en Siwa, inaccesible para mí, y aunque todo lo que ha dicho sea cierto sigo…
-Ellos la devolvieron aquí Elsara, -me cortó el general- estaba herida, en coma, ¿no cree que podrían haberla sanado antes o al menos, querer saber de usted?
-No dudo ni por un momento General –le dije muy seria- que mis compañeros hicieron todo lo posible por mí, en nuestra huida nos movíamos sin parar, y si bien es cierto que no recuerdo nada a partir de ser herida, yo misma me habría apartado de ellos si me supiese una carga para los míos y los retrasase en su lucha. Es verdad que soy Tauri, pero nunca escogí ser Tok´ra por necesidad, sino para poder continuar en la lucha. Cuando lleguen mis compañeros podré hablar con ellos –vi como un oficial le entregaba al General un IPad- y ponerme al día.
- ¿Y si ellos no desean que les acompañe? –me miró muy serio.
-Pues pediré permiso para cruzar el Stargate, por mi cuenta y riesgo. Llevo dos años fuera de onda General, si me capturan no soy peligro para ninguno salvo para mis captores. Y le voy a pedir que no intente negármelo.
-No se me ocurriría –me dijo sonriendo y dándome el IPad- He leído todo sobre usted, me han hablado de usted, y sé que es de fiar.
-¿Por eso no me contestó en el hospital y me tenía prácticamente arrestada? –le contesté airada, cojí el IPad- ¿Qué es esto?
-Los informes generales de las misiones desde que está…. como lo ha dicho, ah, si, “fuera de onda”. Tiene que ponerse al día. Sé que aunque la capturasen no sería un riesgo para nosotros.
-No me ha constestado General.
-Lo hablaremos…. más adelante, cuando tengamos tiempo.

El General entró en la sala donde nos esperaban Hiram y Scar.

P.D.: Pues eso si me veis bizquear es que me he perdido, pero trankilos que estoy leyendo para poder volver.
P.D.2.: Lo dicho, lo que no sirva, borra que te borra.

:bien: :bien: :bien: :bien:
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Registrado: 15 Jun 2007, 18:11

10 Jun 2014, 21:13 #13

La mañana estaba tranquila en Colorado Springs. En la calle, eran pocas personas que ociosas correteaban de acá para allá. El agente de movilidad repasaba los taxímetros; el cartero ejercía su labor arrastrando su carrito; los distribuidores, abastecían las tiendas como cada mañana con su vieja furgoneta. Y Alfonso Inchau, recién salido de casa, sacaba un periódico del buzón de periódicos para acto seguido entrar en el café que ocupaba uno de los bajos de su comunidad.
Los clientes, de lo mas variopintos, ilustraban sobre los marcados ritmos vitales de la pequeña ciudad. Y ahora tocaba desayunar. Las tortitas, los huevos con panceta, el café aguado o el zumo de cartón era el pretexto para que los clientes charlaran distendidamente. La luz anaranjada que se filtraba por las grandes cristaleras, dotaba de una calidez extra a aquel lugar ya de por sí se notaba bastante familiar.

Alfonso se sentó en un taburete apoyándose en la barra, y levantado el brazo hacia la joven camarera llamando su atención.
-Póngame una cerveza por favor.
-Enseguida. Son cuatro con ochenta -dijo con voz monotona la camarera que atendía la barra.
La muchacha sacó una jarra de la nevera y la llenó tirando graciosamente la cerveza, haciendo sudar la jarra por el contraste de las temperaturas; la sirvió y acto seguido la acompañó con un platito de cacahuetes.
-Tome -respondió el teniente coronel Alfonso Inchau acercándole un billete de cinco dólares-, puedes quedarte con el cambio.
-Gracias -dijo ella-. Nunca lo había visto por aquí.
-Es la primera vez que vengo. Aunque llevo viviendo unos cuantos años aquí encima -suspiró mientras señalaba al techo-. Supongo que si tuviera mas tiempo frecuentaría mas los bares de la zona.
-¿Mucho trabajo?
-No puedes hacerte una idea -respondió Alfonso para seguidamente beber de su cerveza y comenzar a ojear el periódico dejando continuar con su trabajo a la camarera.

Alfonso no llevaba ni media cerveza cuando su teléfono sonó. Era una llamada del comando Stargate, y el Sargento Walter lo instaba a presentarse cuanto antes delante del general.

-Joder -se quejo con resignación Alfonso. Y dirigiéndose a la camarera alzo levemente la voz-: ves lo que te decía... ni el periódico me puedo leer.
-¿Trabajo? -preguntó ella desde la otra punta de la barra.
-Si, nos vemos.
Se levantó, doblo su periódico y dio un último trago a la cerveza dejándola sin terminar. Comió un cacahuete y se marchó.

Una vez en la montaña, y tras bajar la veintena de subniveles que se repartían entre los dos ascensores, Alfonso se cruzó de bruces con Walter.
-¡Ah! -exclamó el sargento-. Por fin has llegado. Espero que ya este plenamente recuperado física y phicológicamente tras lo ocurrido en su última misión.
-Me encuentro en perfectas condiciones, solo fueron unos cuantos rasguños y unas buenas ostias en el orgullo. Gracias por preguntar -respondió con humor el teniente coronel-. ¿Sabes por donde para el general?
-Si, claro. Está en la sala de reuniones con Hiram, Elsara y ese hombre de la cicatriz.
-¿Has dicho Elsara? Hace millones de años que no teníamos noticias suyas.
-Ha venido con Hiram. A lo que voy, ¿me haría un favor? Ando algo ocupado ahora mismo. ¿Podría acompañar al mayor Lammer?
-¿Quien es el mayor Lamer? -pregunto el teniente coronel.
-Oh, si, no han coincidido todavía. Acompáñeme y los presento.

El sargento Walter guió a Alfonso por una serie de pasillos hasta llegar a una de las invitaciones de invitados de las que contaba el comando. Allí aguardaba, leyendo informes, un oficial de complexión fuerte y con la piel tostada por el sol.

-Mayor Lammer -dijo Walter desde la puerta-, discúlpeme un segundo. Le presento al teniente coronel Alfonso Inchau.
El mayor apartó la mirada de los informes y se levantó bruscamente del escritorio sobre el que tenía varias carpetas abiertas, cuadrándose para saludar según el protocolo marcial; a lo que Alfonso respondió en consonancia.
-Es un placer, señor -dijo Lamer desde su posición.
-Descanse, mayor -dijo el teniente coronel-. Todo el personal de la base sabe lo poco que me gustan ese tipo de formalidades -se acercó lamer y le dio un apretón de manos.
-Soy Michael Lammer, es un placer.
-El mayor Lammer ha sido trasladado desde los Navy Seal y cuenta con un excelente historial -apuntó Walter.
-Así que te unes al comando... -reflexionó Alfonso sin saber muy bien que decir.
-Señores, no es por meterles prisa ni mucho menos -interrumpió el sargento-, pero el general los está esperando.
-¡Oh, si! -dijo Alfonso- mayor Lammer, acompáñeme.

-Al principio es todo muy lioso, parece un laberinto de cemento -explicaba el teniente coronel Inchau al nuevo miembro del comando mientras recorrían los pasillos-, ya se irá acostumbrando.
Conforme se acercaban a la sala de reuniones se oía más y más jaleo. Y tanto misterio ya lo reconcomía cuando llegó al umbral.
-Señores, señorita -dijo Alfonso-. Ya estoy aquí, ¿Que demonios ocurre?

PD: Todo tuyo Michael.
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Registrado: 15 Jun 2007, 16:48

11 Jun 2014, 08:24 #14


El general miró al teniente coronel, y al mayor.
- Gracias por venir. Espero que ambos estén listos para una posible misión.
- ¿Ya? - preguntó el mayor al que aquello le pilló por sorpresa. Acaba de incorporarse. Sabía todo lo que había que saber sobre aquel sitio, había leído cada informe al detalle.- ¿Señor?
- Nosotros estamos listos.- dijo Scar con rapidez tomando asiento en una silla. Hiram miró a los dos militares. Conocía al teniente coronel al que hizo una seña con la cabeza en forma de saludo, y luego miró al de menor grado, haciendo el mismo gesto mientras pensaba que la cara de aquel tío le sonaba de algo, pero no sabía de qué. Por alguna razón, tenía cierto parecido, más que conocerle.... ¿a quién le recordaba? Trató de desviar su pensamiento hacia la situación antes de quedar en el limbo.
- Tomen asiento señores.- dijo el general.- ¿Elsara? - Ella se limitó a sonreír. Luego miró a Hiram que desplazó una de aquellas sillas para que se sentara primero ella, y luego hizo lo mismo él. Inchau y el mayor tomaron asiento en la sala.- En breve vamos a tener una comunicación directa con la teniente coronel Antea, y con el Doctor Lee.
- "¡Eso!" - pensó para sí mismo Scar al recordar el nombre. Miró a Hiram con una gran sonrisa, pero al ver la expresión de éste optó por no comentar nada.
- ¿Desde dónde nos hablan? ¿Desde otro planeta? - preguntó el mayor.
- No. Están en la Tierra. En el Área 52 para ser exactos. Tenemos noticias sobre el Cetro Celestis, y queríamos ponerles al día a ustedes.- dijo mirando a sus hombres.- Y compartir lo que sabemos con la Tok'ra aquí presente. Esperamos su colaboración, como hasta ahora.
- General, supongo que está al corriente de nuestra situación.- dijo Hiram.- Técnicamente, somos lo que queda de la Tok'ra.- Scar se quedó pensativo ante el comentario de su compañero. Él era un cazarecompensas, vale que portaba una larva como si fuera alguien de la Tok'ra, pero… de ahí a seguir órdenes…
- Conozco la situación. Hemos esperado noticias de la Consejera Tatenen mucho tiempo, y no hemos tenido respuesta aún. Sabemos que sus compañeros han sido… perseguidos, y queremos que sepan que por parte de Tauri, tienen nuestro apoyo.
- ¿A nosotros? ¿O a Siwä? - preguntó Elsara de golpe.
- Apoyamos a aquellos que a los que hemos salvado la vida en varias ocasiones.- dijo Inchau. Hiram sonrió levemente. La verdad es que aquello era recíproco, aunque… había que contar las veces que aquella afirmación más bien había sido al contrario. O para ser exactos, las veces que por culpa de los Tauri, se habían visto metidos en algún marrón. Pero bueno, ¿ese era su trabajo no? Los Tauris creaban marrones, y el resto de la Galaxia buscaba la forma de parchearlos.
- Nosotros también estamos agradecidos por su ayuda hacia con los nuestros.- dijo Scar como si leyera la mente de Hiram.

Walter entró en ese momento en la sala portando un montón de carpetas, que repartió por la mesa.

- La comunicación está lista señor.- dijo cuando repartió la documentación.
- Estupendo, conecte.- dijo el general. Una enorme pantalla colocada para la ocasión al fondo de la mesa parpadeó.
- "Lástima que no fuera un capítulo de los Simpson…" - pensó Hiram, la verdad es que las reuniones en general, le aburrían bastante.

PD: Post rápido para que Michael, o Antea, o Lee... o Sheldon tomen el control :silba:
"...Sellada y sepultada para siempre. Os transportara a un millon de aos luz, podra traeros de vuelta?"

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Registrado: 25 Nov 2008, 16:39

11 Jun 2014, 10:21 #15

- General, un placer verle de nuevo.- anunció Lee en cuanto arrancó la conexión a través de la enorme pantalla. Observando a los presentes reconoció al Coronel Inchau junto con otro militar y a unos antiguos miembros de la Tok’ra. Y luego estaba el tío grandote con la cicatriz en la cabeza.- ¡Señor Bishop! Sabía que tenía conexiones en las altas esferas, pero nunca hubiera pensado encontrarle allí.

Todos en la sala de conferencias se giraron hacia Scar que se encogió de hombros.

- Sí, no tuve ocasión de presentarme formalmente.- dijo rascándose el cuello. No le gustaba ser el centro de atención y mucho menos las miraditas furtivas que Hiram le echaba.- Walter Bishop, orgulloso ciudadano de San Franciso. Pago mis impuestos, comprobadlo.

- ¡¿Elsara?! – se oyó al otro lado de la pantalla y eso desvió la atención de todos. Era Antea quien había hablado sorprendida.- ¡Qué alegría verte!

- Por favor, proceda, doctor.- insistió el general.

- Sí..

Lee cogió una tableta electrónica, el marcador para su pizarra blanca y unas tiras de regaliz rojo dispuesto a comenzar su explicación sobre los recientes avances con el Cetro y la imperativa necesidad de enviar un equipo al otro lado del portal a investigar, cuantos más y más variopintos, mejor. Aún no tenían muy claro qué tipo de tecnología o qué razas iban a encontrarse allí. Ya habían previsto más de una docena de trajes especiales con un casco protector para adaptarse a la atmósfera aunque no era más que una precaución, los niveles de oxigeno eran sostenibles para el ser humano. Podrían necesitar tanto soporte técnico, como médico o científico; pero también diplomático y en eso los contactos de la Tok’ra o de ciertos individuos nunca venían mal.

- Por ese motivo, animo a todos los aquí presentes a acompañar al SG-2.- intervino Landry.- Liderado por los Coroneles Inchau y Antea. Os hemos hecho partícipes de este valioso descubrimiento dado que en muchas situaciones extremas en el pasado, la ayuda externa ha sido de agradecer.

- “Bla, bla, bla..”- pensó Hiram que durante media charla había estado contemplando las tiras de regaliz rojo a través de la pantalla envidiando al doctor Lee por tener un tentempié a mano en esos momentos.- ¿Y si no nos apuntamos? ¿Salimos de aquí tan felices y con toda esta información? ¿O es que vais a borrarnos la memoria con esos cacharritos como los de Will Smith en Men in Black?

- ¿Recuerdas eso? No debimos utilizarlo muy bien la última vez entonces.- replicó Inchau con sarcasmo ante lo que Hiram alzó una ceja.

- Confiamos en que os apuntéis, dada vuestra implicación en el pasado con estos asuntos.- añadió Landry más diplomáticamente.- Pero sois libres de no hacerlo.

- Señor, si me permite.- dijo Antea desde el otro lado.- ¿Cuándo procederéis al traslado del equipo?

- Inmediatamente tras esta reunión. A quienes no han podido acudir ya me ocuparé yo de informarles individualmente en mi despacho.- carraspeó y añadió algo como si se le hubiese olvidado.- Por cierto, Lara, de momento cruzaréis Alfonso y tú con el mayor Lammer. Por motivos logísticos Tarik no ha podido llegar aún así que cuando lo haga, lo enviaré para allá con la Capitán Baker. Está a la espera de ser asignada al Área 52 como escolta personal del doctor Lee. Apruebo que cruce al otro lado pero no tiene suficiente experiencia de campo como otros científicos del comando y no quiero que sea una carga para el SG-2.

- Entendido, señor.

- Bien… Caballeros, Elsara… Ya estáis al corriente. Están saliendo helicópteros con equipamiento y provisiones cada una hora, podéis coger cualquiera de ellos individualmente o todos juntos. Pero antes necesito que firméis los documentos que tenéis delante.

Hiram, Scar y Elsara hojearon las páginas con discreción mientras el general se volvía hacia la pantalla.

- ¿La activación del portal instantánea sigue funcionando perfectamente, Bill?

- Sí, general. Ya tenemos dos sondas M.A.L.P. allí y de todas las veces que hemos activado el portal hasta ahora, la localización sigue siendo la misma.

- Por lo que he observado, general.- continuó Antea.- Será como llamar a la puerta pulsando un botón y cruzar. Sin chaurones, sin esperas, sin distancia de seguridad para la onda expansiva del Stargate.

-Estupendo.- sonrió Landry satisfecho.- Eso permitirá seguir enviando personal en cualquier momento y a voluntad.

- Siempre que yo mismo o alguno de mis científicos permanezcan aquí para activarlo.- añadió Lee.- Pero la interfaz es tan sencilla que hasta Aragón aquí presente podría hacerlo.

- ¿Perdón? - preguntó Landry perplejo.

- ¡¿Viggo Mortensen?! ¡Voy a conocer al rey de reyes! – exclamó Hiram en un momento de excitación tras lo cual bajó la cabeza y Scar le dio una palmadita en el hombro suspirando.

- No, Aragorn no. Aragón… el hurón de mis hijas.- comenzó a explicar el doctor Lee con cierta vergüenza por la mención.- Ya sabe, el que hace años pertenecía a Dan Jackson.

- ¡¡Conozco al maldito bicho!! – gritó Landry enfurecido.- Pero no irá a decirme que lo ha llevado a un laboratorio tan importante en el Área 52, ¡¿verdad?!


Antea sacudió la cabeza, negando con resignación cuando la comunicación se cortó. El doctor Lee, rojo como un tomate, volvía rápidamente a sus tareas evitando mirarla.

- ¿Qué va a hacer, Coronel? ¿Esperar a su equipo o adentrarse a cruzar el portal sola?



PD: se admiten quejas y tirones de oreja por la vuelta del citado animalejo XDD. No es más que un guiño y que conste que me he documentado.. la última vez que se le mencionó (antes de la muerte de Dan Jackson) fue para decir que lo habian "heredado" las hijas del doctor Lee. No pude resistirme :silba:

PD2: ÚNICA REGLA DE LA HISTORIA/MISIÓN: Obviamente podéis ir tirando unos de otros en vuestros posts, compañeros, amigos, antiguos rivales, etc.. Pero siempre que estéis en la misma zona o dicho jugador haya especificado que se dirigía a dicha zona. Me explico: Elsara por ejemplo entró con Hiram y Scar a la base porque se dijo que iban de camino allí; o Alfonso recogió a su nuevo compi porque el propio Michael Lammer dijo que viajaba con destino a la Montaña Cheyenne. Pero a partir de ahora cuidadin con mover a otros jugadores. Lo digo más que nada porque hay gente que se ha apuntado a la historia pero no han podido participar aún, de ahí que tenéis todo en bandeja para sumaros en cualquier momento. Oficina de Landry --> Helicóptero hacia Área 52 --> hola doctor Lee y cruzar el portal de Celestis. Pero que esos movimientos sean individuales. Si queréis avanzar juntos estupendo, con que Lammer le diga a su Coronel: ¿Partimos ya, señor? y Alfonso responda en su propio post que sí.. pa'lante. Pero quien no hable por si mismo se queda atrás y ya se incorporará cuando pueda, que lo tenéis super fácil para hacerlo.

Ale, ya no os doy más el coñazo :uy:


______________*Para ver la luz debes conocer la oscuridad. Nosotros somos la oscuridad.*_____________
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Registrado: 19 Jun 2007, 14:52

11 Jun 2014, 11:39 #16

Me quedé mirando al Dr. Lee unos segundos dándole vueltas a su pregunta.

- ¿Sabes qué Bill? crucemos...

La reacción en la cara del científico fue todo un poema.

- ¿Podemos hacer eso? quiero decir ¿El General estaría de acuerdo?

- No veo por qué no, simplemente nos asomaremos a ver qué hay en el otro lado. Vamos, !no me digas que no tienes ganas! Será un vistazo rápido y volvemos ¿te apuntas?- dije mientras me levantaba de la silla.

Bill empezó a moverse tan rápido que varias pilas de papeles cayeron a su alrededor mientras se quitaba la bata.

- Vale, vale...- comenzó a recapitular nervioso- primero los trajes, debemos llevar el traje de seguridad. ¿qué más? el escanner portátil y un indicador de vida de Atlantis...

Me acerqué y le dí unas palmaditas tranquilizadoras en el hombro.
- Nos vemos aquí en media hora- reí- voy a prepararme.

Mientras me cambiaba pensé en la conferencia que habíamos tenido con el SGC. Ver a Elsara había sido una grata sorpresa y en cierto modo Hiram y Scar se habían convertido en habituales de nuestras últimas "andanzas", qué pareja más extraña pero se les cogía cariño en cierta medida. Alfonso parecía bastante recuperado y luego estaba el nuevo fichaje, el Mayor Lammer, parecía un buen soldado. Me habría gustado ver a Tarik...hacía mucho que quería hablar con él de ciertas cosas, siempre había sido un gran amigo y añoraba nuestras charlas pero ahora todo eso tendría que esperar.

Todo estaba dispuesto, Celestis había sido activado sin problema y delante de nosotros se abría esa ventana a un lugar desconocido. Nos habíamos acoplado la ropa de seguridad y las escafandras para el soporte vital y una MALP se disponía a introducirse por el "portal" con una pila de aparatos y trastos sobre ella. El vehículo comenzó a andar y como si se tratara de una verdadera puerta cruzó a la siguiente habitación.

- Increíble- dije- es instantáneo tal y cómo dijiste...

Vi de reojo como Bill esbozaba una gran sonrisa mezcla de satisfacción y nerviosismo.

- ¿Preparado?- le pregunté.

El doctor asintió con la cabeza y nos dispusimos a cruzar. En unos segundos nos encontrábamos en "el otro lado". Ninguna sensación extraña más que un leve y casi imperceptible hormigueo. Nos detuvimos un momento para observar que todo fuera bien.

- Bueno, estamos enteros- dijo Bill mientras se tanteaba aliviado.

- Eso parece- miré hacia atrás, desde aquí podía observar al equipo de científicos que se habían quedado en el silo y que controlaban todos nuestros movimientos.

- Nuestras lecturas vitales son correctas. ¿Dra. Simons, nos escucha?

- "Alto y claro Dr. Lee, tenemos contacto visual y de audio con ustedes"

La voz sonaba algo distorsionada pero era un alivio ver que no se había perdido la comunicación.

- De acuerdo, Dra. Simons- concluí mientras me recolocaba la P90- nos disponemos a examinar esta primera sala, a primera vista se trata de una especie de almacén. Les iremos comentando a medida que avancemos...

P.D no avanzo mucho más esperando a los demás pero no será por ganas de investigar!!! Aquí os espero


:leer: :leer:
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Registrado: 19 Jun 2007, 12:00

11 Jun 2014, 13:24 #17

Me quedé algo ida mientras leía del IPad que me había proporcionado el Coronel tras firmar los documentos. Cuando Hiram mencionó al Rey de Reyes le miré como diciendo “¿Qué habrá fumado?” Pero por lo que había entendido, llevaban una buena temporada en Tauri, y por alguna que otra expresión se habían hecho fanes de varias series de televisión. Me reí por lo bajo recordando que en Siwa no había tv y solo disponíamos de esas ventanas holográficas para hacer de ventanas y que los túneles no fueran tan claustrofóbicos.
Tenía mucho que asimilar, demasiado pensé en tan poco tiempo, pero me leería los informes diez veces si hacía falta y sino, preguntaría. Quedaba tiempo hasta que llegáramos al Área 52 y siempre fui rápida leyendo.
-¿Vas a ir? –me preguntó un extrañamente serio Hiram.
-Claro que voy a ir –le contesté levantando la vista del IPad- No tenía ni idea de todo esto, he estado mucho tiempo desconectada, pero mi intención cuando vine aquí era cruzar el Stargate y recuperar mi vida.
-¿Deseas volver a la Tok´ra? –me preguntó igualmente serio que antes- ¿Después de todo, Meleikas, Darío, el levantamiento –bajo la mirada- que te enviáramos aki?
-¿Por quién me has tomado? –le dije ahora enfadada- Claro que quiero volver, No llevaré huésped, pero soy Tok´ra, en todas las razas la gente traiciona, hace daño, se revela o te abandona, pero a mí, la Tok´ra, me ha dado un hogar, y lo que me hizo siempre fue pensando en hacer algo bueno –vi que iba a protestar- lo sé, Darío fue un poco h*%$p&”**a pero eso es el pasado, y muy lejano ya. En cuanto a lo que me enviarais aki, lo comprendo perfectamente. Ya me estaba quedando rezagada, y encima, si me habían herido no era sino una carga para vosotros.
-Nunca has sido una carga –contestó ofendido Hiram- Y si te enviamos aki fue… -le puse un dedo en la boca para callarlo.
-Cuando llegue el momento os preguntaré que ha pasado y ya me contareis, el General también tiene muchas cosas que contarme –le miré de reojo y vi como hablaba con el ascendido Inchau y el nuevo- pero ahora esto es lo que tenemos por delante y si así de paso, salimos del planeta, estaremos más cerca de casa.
-Tonta no es desde luego –dijo Scar detrás de Hiram- parece una mosquita muerta pero luego pica.
-Abofetea –le corrigió Hiram sin mirarlo.
Me levanté sonriéndole y me dirigí a la puerta.
-General si no le importa como acabo de llegar tomaré “prestado” de sus reservas mi equipo. Luego iré al área de despegue.
- ¿Va a ir entonces? –me miró seriamente.
-No lo dude.

P.D.: Vamos vamos que nos vamos, una q va camino Celestis. ¿Quién se apunta?
P.D.: Dejo claro que quiero volver a la Tok´ra.
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Registrado: 15 Jun 2007, 23:04

11 Jun 2014, 13:36 #18

- Las lecturas ambientales son favorables -dijo la voz algo distorsionada de la Doctora Simmons-, pueden quitarse las escafandras.

La Teniente Antea suspiró de alivio, ya que aunque en muchas misiones eran necesarias y tenían la tecnología más puntera disponible, las escafandras eran un estorbo en cuanto a maniobrabilidad.

Unos instantes después, Hiram, Scar y Elsara cruzaron el portal para reunirse con ellos. Antea estaba organizando al equipo cuando...

- ¿Doctor Lee? -preguntó la Doctora Simmons desde el otro lado del portal
- Adelante, Doctora, ¿ocurre algo?
- Eh... no, sólo que... bueno...

Ante el tono de voz dubitativo de la Doctora Simmons, el equipo se giró hacia el portal para ver cómo los científicos habían retrocedido un paso para dejar sitio a una espigada figura que acariciaba a un mustélido que tenía en el regazo.

- Siento llegar tarde -dijo Tatenen sonriendo y mirando hacia el portal, mientras dejaba a un confuso Aragón en manos de una aún más confusa Doctora Simmons-, pero no podía presentarme sin antes pasarme a saludar al general.
- ¿Jefa? -Hiram no salía de su asombro. ¿De dónde había salido la antigua Consejera? ¿Era un pantalón de cuero aquello que llevaba ceñido como una segunda piel?
- Te lo he dicho mil veces, Hiram, ya no soy tu jefa... -respondió ella en un tono de réplica ligera, mientras cruzaba el portal hacia ellos, dejando atrás al grupo de patidifusos científicos. Unos segundos más tarde, ya le había dado un rápido beso en la mejilla, lanzado una mirada inquisitiva y un leve saludo de cabeza a Scar, y se había fundido en un cálido abrazo con Elsara, todo demasiado deprisa para que nadie pudiera reaccionar; entonces se volvió hacia el grupo de los tauri:- Disculpen mis modales, pero la familia es lo primero.
- ¿Pero cómo... dónde...? -por una vez, Hiram tenía dificultades con las palabras.
- ¿Creíais que erais los únicos tok'ras en la Tierra? -Tatenen chasqueó la lengua con desaprobación- Llevo meses oculta en el planeta, tan sólo el General Landry conocía mi situación exacta, por motivos de seguridad. Perdón por las trazas, pero he venido en moto...

PD: que nadie se atreva a decir que vengo despeinada por el casco, que le arranco la larva o el equivalente orgánico que encuentre más a mano! :tecmate:

EDITO: no he modificado nada porque en principio me acaban de decir tanto Hiram (en manos de Master) como Scar (en manos de Mauty) que en su siguiente post iban a cruzar el portal. Y Elsara dejó claro que iba de camino. Pero como os puse en la PD antes, intentad moveros a vosotros mismos y a secundarios sin problemas, y los roles que digan en sus posts (o que habléis por vuestra cuenta por privi) que vayan a hacerlo. Porque luego el tema de ir avanzando habrá que tomar decisiones y mejor no arrastrar al personal a menos que se tenga consentimiento.
Tatín, corazón, que no parezca que te estoy echando la bronca.. pero un zateo no te vendría mal XDD


Tate: Ooops... sorry, cosas de estar oxidadísima... :silba:
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Registrado: 15 Jun 2007, 20:47

11 Jun 2014, 15:40 #19

Scar tosió ligeramente, mientras se acercaba a Hiram.

El tok'ra sabia a que se debía la carraspera de su compañero. Estaba claro que Scar había respirado cosas más raras que aquella atmósfera y que tampoco le sorprendía demasiado la aparición de "Busco a Jack”
-¿Qué todo el mundo crea que soy tok'ra es por que no me vais a pagar, verdad?- Preguntó Scar susurrándole al oído.
-Anda calla, que yo compré la PS4 y el único que juega a Second Son eres tú.
-Pues... si esa idea se difunde y me fastidia el trabajo con los señores del sistema, tendrás que poner, también, una suscripción al Elder Scrolls para que te perdone.
-Hecho- Sentenció Hiram apretando con fuerza la mano de Scar y sellando el compromiso como un autentico gentleman.

Para ver la luz debes conocer la oscuridad. Nosotros somos la oscuridad.
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Registrado: 27 May 2014, 14:12

11 Jun 2014, 16:27 #20

Después de la reunión con el general y los miembros de la Tokra, decidi irme a prepararme, menos mal que había viajado con mis cosas, lo bueno de ir con prisas…me encontraba en la habitación que me habían proporcionado encima de la cama estaba muy fiel fusil de asalto HK416 bien repasado, un arma muy ergonómica, con culata retráctil y mejor que el Fusil M4 con todos sus accesorios, mirilla, linterna, también mirilla de largo alcance, silenciador y por supuesto muchos cargadores, la fiabilidad y calidad alemana al servicio de los EEUU, mis dos pistolas SIG-Sauer P226 una con mirilla laser y la otra no, silenciadores y cargadores 9 mm OTAN, gafas de visión nocturna, cuerdas todo el material para una misión de alto riesgo, me fui colocando las armas, y guardando el material en mi mochila, mientras el tiempo transucrria….

Pd. que pez estoy.

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