Los tigretones de Bogotá.- Capítulo VIII

Los tigretones de Bogotá.- Capítulo VIII

Calipso
Calipso

September 26th, 2003, 2:35 pm #1

- Te amo! – Declara Betty apretándose contra él.

Y él iba a responder con otro “Te amo”, pero no sabe por qué… es incapaz de pronunciar esas sencillas palabras.

En su lugar, atrapa de nuevo sus labios y la besa con una mezcla de pasión y ternura que les hacen sentir deliciosamente todas las terminaciones nerviosas de sus cuerpos..





Capítulo VIII.- Solteros vocacionales...!




Marcela confirma su teoría de que van a pasar la noche juntos.

- Y ahora qué, hermanita? Te sientes mejor al no tener dudas de que el sinvergüenza de tu ex-novio, tiene una nueva amante?

- No… Llévame a casa, por favor.




******************************************************



Transcurren varias semanas en las que son los seres más felices sobre la faz de la Tierra.

Trabajan preparando la presentación de la próxima colección, y al salir de la empresa por la tarde, se van a bailar o a algún espectáculo, o asisten a los eventos que les invitan otras empresas de moda o de cosmética, o a casa… donde disfrutan de su mutua compañía.

Los fines de semana acuden al club para que Armando entrene, o salen de Bogotá hasta algún rincón pintoresco.

Siguen durmiendo juntos y haciendo el amor con verdadera pasión.

Una vez, a Armando no le da tiempo de cuidarse.

- Lo siento, Betty. No pude evitarlo, pero te aseguro que no volverá a suceder.

Pero sucede varias veces más…



******************************************************



Entra Mario en presidencia con su humor y cinismo habitual. Hablan del trabajo y al despedirse, le propone:

- Hermano, salgamos de cacería juntos. Hace más de un mes y medio que me tiene abandonado… - Pone posturita “made in Hugo”.

- No, Calderón. Yo me voy a mi apartamento.

- Mendoza, la niña le ha hecho mella!

- Mario, no se puede imaginar! Nunca había sentido así: suavidad, pasión, ternura, deseo, entrega, calidez… Es una mezcla de sensaciones las que produce en mí… Yo jamás había querido repetir una cita, pero con ella…cuántas más veces estamos juntos, más la deseo!

- Tigre, no será que le han limado los colmillos?

- Si le digo la verdad… creo que no me importaría.

- Quite! Quite! Usted delira! El tigre de Bogotá! El espejo donde nos miramos todos los solteros vocacionales del país… Qué digo del país? La gran tradición del amante latino: Casanova, D. Juan… va usted a echarla por tierra, porque una gacelita sea especialmente exquisita?

Armando sonríe con cara boba por los halagos de su hermano y… traga el anzuelo!

- Sí. Yo sé. Pero…

- Hermano, esa relación la corta. Pero, YA! Le está anulando! Esta misma noche sale conmigo y dos amigas del Oráculo, y se desintoxica de la niña.

- Es que creo que la amo…

- Qué dice? No se lo habrá dicho a ella!

- Muchas veces he estado a punto, pero no he podido… - Reconoce Armando.

- Qué grave es su dolencia! Tigre, está peor de lo que yo pensaba. No se hable más. Esta noche cambia la dieta, y esto se enfriará por sí mismo.

- Es que Betty me gusta, Mario. Mucho! Estoy con ella como con nadie. No quiero que esto se enfríe. Es tibia y cálida… - Se estremece al recordar.

Mario, cansón él vuelve a la carga.

- Mire, hoy mismo empezamos el tratamiento de choque. Usted la va a hablar igual de encantador que siempre, pero… no la va a acompañar a casa, ni la va a invitar a salir a ninguna parte… y se viene conmigo y dos nenas estupendas, porque ya sabe que “la mancha de la mora… con otra verde se quita”.

- No sé, Calderón. Eso es un tremendo error.

- Vea si le aprecio, estimado presidente. Yo debo salir después del lanzamiento para Caracas a inspeccionar la franquicia. Pues renuncio a ese viaje a su favor! Váyase!

Y como es habitual, el estúpido bello bobo termina dejándose manejar por el desgrrraciado de su hermano… y a Betty la toca sufrir.



******************************************************



Poco antes de la hora de salir, Armando pasa por la oficina de ella.

- Betty, esta noche voy a salir con Mario.

La extraña, pero sólo contesta:

- De acuerdo. Tomaré un taxi. Que lo pases bien con tu amigo.

- Chao, Betty. Nos vemos.

Y se va remordiéndole la conciencia porque se siente un traidor, y porque va en contra de su deseo, PERO VA!



******************************************************



A las seis, Betty sale al lobby, baja a la calle y toma un taxi que la lleva al apartamento.

Está bastante triste, tiene malos presentimientos, pero se dice:

“Betty, no seas neurótica. Que haya salido con su amigo no tiene por qué significar nada malo. Hace mucho que sólo se veían en la empresa y han querido salir a charlar y a tomar unos tragos. No hay segundas lecturas...!”

Revisa lo que hay en el frigorífico para ver qué puede preparar de cena, hace la lista para ir a comprar al día siguiente, ve la TV… pero no se concentra, y al rato se levanta y va a ordenar su habitación y su armario, pero todo está ordenado…

Pasea por el piso como una leona enjaulada, abre la puerta de comunicación para estar segura de oírle cuando vuelva…

Finalmente hace cena para dos, pero acaba cenando sola.

Ya es tarde, mas se resiste a acostarse, así que entra al apartamento de él y lo recorre despacio.

Por qué no llega? Le habrá pasado algo?

Vuelve a su piso, cierra la puerta dejando el punto verde y se acuesta.

A pesar de que está muy inquieta, termina durmiéndose ya tarde.

Va avanzada la madrugada cuando llega Armando.

Ha bebido, pero no está ebrio.

Se asoma y la ve dormir, y se queda un rato contemplándola.

Después se retira a su piso odiándose a sí mismo.




******************************************************



Por la mañana, Betty despierta de golpe pensando en él, así que se levanta y va a ver si ha vuelto.

Se tranquiliza al verle dormido y se sienta en la cama porque siente que se la doblan las rodillas.

Él abre los ojos y la ve.

- Betty!

- Estás bien, Armando? Me preocupaste!

- Tranquila, estoy bien. Sólo tengo tremendo guayabo…

- Pasa algo? – Le nota extraño.

- No sé… Pienso que quizá íbamos demasiado deprisa en nuestra relación, no crees…? – Alega sin estar convencido.

Betty se tensa, parpadea asimilando sus palabras y responde:

- Sí. Creo que tú ibas más deprisa de lo que puede sentir tu corazón!

Se levanta y sale.

Se ducha y desayuna negándose a pensar, y cuando está preparada baja al portal, toma un taxi y se va a Ecomoda.

Armando, al verla salir de su cuarto descarga un puñetazo en la almohada, al tiempo que suelta un juramento.



******************************************************



No tiene ninguna razón para distanciarla, sólo el miedo a perder la libertad que le ha provocado Calderón.

Si la quiere y no le importa renunciar a su vida anterior por ella… por qué se deja influir por Mario?

Por presumir de duro e insensible? Pero es que con Betty es blandito y muy sensible…

Por qué tiene que hacerse el seductor, si ya no le va?

No se entiende, pero…

Anoche estuvieron bebiendo y charlando con dos amigas de Mario, pero él no pasó de ahí.

Luego la llevó hasta el portal de su casa y él regresó a la suya.



******************************************************



Oye cerrarse la puerta y comprende que Betty se ha ido sin esperarle.

Cuando llega a Ecomoda se cerciora de que ella está allá y va a presidencia.

A media mañana tienen una reunión para ultimar detalles de cara a la presentación de la inminente colección.

Betty interviene cuando es necesario y puntualiza con exactitud los números y datos que le solicitan, y en todo momento evita mirarle.

Por fin acaba la reunión y vuelve al refugio de su despacho, respira hondo varias veces y después sale para ir a comer con las muchachas.

Continúa negándose a pensar.

Él ve que lo está pasando mal y se iría tras ella, la abrazaría pidiéndola perdón y la rogaría que olvidase su comportamiento estúpido e infantil, pero se retiene nuevamente al ver que Calderón le observa.



******************************************************



Por la tarde vuelve a irse de rumba con Mario y dos amiguitas suyas.

Baila, se obliga a dar un beso a la muchacha que le acompaña, pero no puede llegar más allá de la mejilla porque no le nace…

Calderón se despide abrazado a su peliteñida, y les desea que lo pasen rico.

Armando se decide, la acompaña a casa, se meten en faena y… NADA! Su cosita no responde!

Es la primera vez en su vida que le sucede esto. Tigre, cómo así?

Se despide malhumorado y vuelve a casa aunque no es tarde.

Comprueba que Betty ha puesto el punto rojo en la puerta, pero entra buscándola.

Ella está leyendo sentada en la cama, con una camisola azul de tirantes.

Levanta la cabeza con gran dignidad y le pregunta:

- Qué dijiste que significaba el punto rojo?

- Prohibido el paso. – Afirma Armando.

- Cito tus palabras textuales: “Si entras, te corto el cuello”. Vete y respeta el sistema de señales convenido.

- Betty, tengo que explicarte!

- No hay nada que explicar! Está todo muy claro. Me avisaron de tus costumbres, de tu forma de vida, pero yo… imbécil de mí, creí en ti. Estaba segura de significar mucho para ti. Claro, con mi gran experiencia en hombres… - Sarcástica. – Y tenían razón. Sólo fui una más!

- No es así! Escúchame!

Betty se levanta furiosa y le señala la puerta.

- Vete! Te odio!

Pero Armando no se mueve, y ella entonces le empuja, y forcejean cayendo sobre la cama.

Betty lucha con una furia que él no entiende.

Intenta arañarle y finalmente consigue marcarle la mejilla izquierda.

La toma las muñecas y las sube sobre su cabeza, inmovilizándola bajo su cuerpo y dejándola indefensa. Nota que su "cosita" vuelve a responder...

La besa el cuello, los labios… y los buenos reflejos le salvan de un mordisco mayor, pues sólo puede clavarle levemente un colmillo en el labio inferior…

- Te has vuelto loca…? Qué pretendes? Marcarme para la presentación de mañana?

De pronto, Betty se queda quieta y empieza a sollozar, angustiada por la frustración, la impotencia y el desamor.

- Por favor, Betty. No llores. No voy a hacerte nada! Sólo sujeté tus manos para que no me arañases... y aún así lo conseguiste.

Se toca la mejilla magullada con una pequeña marca roja, y la comisura del labio mordido.

Betty aprieta fuertemente los ojos y continúa sollozando.

- No llores, por favor. Mira, te suelto las manos. Te has asustado? Te juro que no iba a hacerte nada malo…

Ella llora mansamente. Ha rodado sobre la cama y se queda hecha un ovillo.

- Vete! – Le dice de nuevo.

- No, me iré cuando te calmes.

Se acuesta junto a ella y la abraza por detrás. Le rechaza, pero Armando se mantiene firme.

Poco a poco van cesando los sollozos y su respiración se hace más profunda y rítmica.

Entonces la besa el cuello, se levanta, la tapa y se retira a su apartamento.

- La embarré! No sé si alguna vez conseguiré que me perdone.

Dice hablando consigo mismo mientras se examina la mejilla y el labio en el espejo del baño.



CONTINUARÁ...


Hola, m´hijitas.

Me alegra que os gustase el capi anterior, pero como soy insaciable... ahora espero y deseo que os guste éste.

Habréis visto que Armando ya ha empezado a hacer el gili... mas comprenderéis que llevaba demasiado tiempo para él, comportándose como un sol.

Ahora les tenemos un pelín distanciados, pero hablaré con él y veré si consigo hacerle recapacitar... aunque como bien sabemos todas, los personajes algunas veces hacen lo que "se les da la regalada gana..."

Gracias por leer la historia y muchos besos.
Quote
Share

Cata
Cata

September 26th, 2003, 3:42 pm #2

como siempre es nefasta para este bobo. Yo creo que Betty debe escarmentarlo para que "aprenda".

Muchos besitos, Calipso.
Quote
Share

mari
mari

September 26th, 2003, 4:42 pm #3

- Te amo! – Declara Betty apretándose contra él.

Y él iba a responder con otro “Te amo”, pero no sabe por qué… es incapaz de pronunciar esas sencillas palabras.

En su lugar, atrapa de nuevo sus labios y la besa con una mezcla de pasión y ternura que les hacen sentir deliciosamente todas las terminaciones nerviosas de sus cuerpos..





Capítulo VIII.- Solteros vocacionales...!




Marcela confirma su teoría de que van a pasar la noche juntos.

- Y ahora qué, hermanita? Te sientes mejor al no tener dudas de que el sinvergüenza de tu ex-novio, tiene una nueva amante?

- No… Llévame a casa, por favor.




******************************************************



Transcurren varias semanas en las que son los seres más felices sobre la faz de la Tierra.

Trabajan preparando la presentación de la próxima colección, y al salir de la empresa por la tarde, se van a bailar o a algún espectáculo, o asisten a los eventos que les invitan otras empresas de moda o de cosmética, o a casa… donde disfrutan de su mutua compañía.

Los fines de semana acuden al club para que Armando entrene, o salen de Bogotá hasta algún rincón pintoresco.

Siguen durmiendo juntos y haciendo el amor con verdadera pasión.

Una vez, a Armando no le da tiempo de cuidarse.

- Lo siento, Betty. No pude evitarlo, pero te aseguro que no volverá a suceder.

Pero sucede varias veces más…



******************************************************



Entra Mario en presidencia con su humor y cinismo habitual. Hablan del trabajo y al despedirse, le propone:

- Hermano, salgamos de cacería juntos. Hace más de un mes y medio que me tiene abandonado… - Pone posturita “made in Hugo”.

- No, Calderón. Yo me voy a mi apartamento.

- Mendoza, la niña le ha hecho mella!

- Mario, no se puede imaginar! Nunca había sentido así: suavidad, pasión, ternura, deseo, entrega, calidez… Es una mezcla de sensaciones las que produce en mí… Yo jamás había querido repetir una cita, pero con ella…cuántas más veces estamos juntos, más la deseo!

- Tigre, no será que le han limado los colmillos?

- Si le digo la verdad… creo que no me importaría.

- Quite! Quite! Usted delira! El tigre de Bogotá! El espejo donde nos miramos todos los solteros vocacionales del país… Qué digo del país? La gran tradición del amante latino: Casanova, D. Juan… va usted a echarla por tierra, porque una gacelita sea especialmente exquisita?

Armando sonríe con cara boba por los halagos de su hermano y… traga el anzuelo!

- Sí. Yo sé. Pero…

- Hermano, esa relación la corta. Pero, YA! Le está anulando! Esta misma noche sale conmigo y dos amigas del Oráculo, y se desintoxica de la niña.

- Es que creo que la amo…

- Qué dice? No se lo habrá dicho a ella!

- Muchas veces he estado a punto, pero no he podido… - Reconoce Armando.

- Qué grave es su dolencia! Tigre, está peor de lo que yo pensaba. No se hable más. Esta noche cambia la dieta, y esto se enfriará por sí mismo.

- Es que Betty me gusta, Mario. Mucho! Estoy con ella como con nadie. No quiero que esto se enfríe. Es tibia y cálida… - Se estremece al recordar.

Mario, cansón él vuelve a la carga.

- Mire, hoy mismo empezamos el tratamiento de choque. Usted la va a hablar igual de encantador que siempre, pero… no la va a acompañar a casa, ni la va a invitar a salir a ninguna parte… y se viene conmigo y dos nenas estupendas, porque ya sabe que “la mancha de la mora… con otra verde se quita”.

- No sé, Calderón. Eso es un tremendo error.

- Vea si le aprecio, estimado presidente. Yo debo salir después del lanzamiento para Caracas a inspeccionar la franquicia. Pues renuncio a ese viaje a su favor! Váyase!

Y como es habitual, el estúpido bello bobo termina dejándose manejar por el desgrrraciado de su hermano… y a Betty la toca sufrir.



******************************************************



Poco antes de la hora de salir, Armando pasa por la oficina de ella.

- Betty, esta noche voy a salir con Mario.

La extraña, pero sólo contesta:

- De acuerdo. Tomaré un taxi. Que lo pases bien con tu amigo.

- Chao, Betty. Nos vemos.

Y se va remordiéndole la conciencia porque se siente un traidor, y porque va en contra de su deseo, PERO VA!



******************************************************



A las seis, Betty sale al lobby, baja a la calle y toma un taxi que la lleva al apartamento.

Está bastante triste, tiene malos presentimientos, pero se dice:

“Betty, no seas neurótica. Que haya salido con su amigo no tiene por qué significar nada malo. Hace mucho que sólo se veían en la empresa y han querido salir a charlar y a tomar unos tragos. No hay segundas lecturas...!”

Revisa lo que hay en el frigorífico para ver qué puede preparar de cena, hace la lista para ir a comprar al día siguiente, ve la TV… pero no se concentra, y al rato se levanta y va a ordenar su habitación y su armario, pero todo está ordenado…

Pasea por el piso como una leona enjaulada, abre la puerta de comunicación para estar segura de oírle cuando vuelva…

Finalmente hace cena para dos, pero acaba cenando sola.

Ya es tarde, mas se resiste a acostarse, así que entra al apartamento de él y lo recorre despacio.

Por qué no llega? Le habrá pasado algo?

Vuelve a su piso, cierra la puerta dejando el punto verde y se acuesta.

A pesar de que está muy inquieta, termina durmiéndose ya tarde.

Va avanzada la madrugada cuando llega Armando.

Ha bebido, pero no está ebrio.

Se asoma y la ve dormir, y se queda un rato contemplándola.

Después se retira a su piso odiándose a sí mismo.




******************************************************



Por la mañana, Betty despierta de golpe pensando en él, así que se levanta y va a ver si ha vuelto.

Se tranquiliza al verle dormido y se sienta en la cama porque siente que se la doblan las rodillas.

Él abre los ojos y la ve.

- Betty!

- Estás bien, Armando? Me preocupaste!

- Tranquila, estoy bien. Sólo tengo tremendo guayabo…

- Pasa algo? – Le nota extraño.

- No sé… Pienso que quizá íbamos demasiado deprisa en nuestra relación, no crees…? – Alega sin estar convencido.

Betty se tensa, parpadea asimilando sus palabras y responde:

- Sí. Creo que tú ibas más deprisa de lo que puede sentir tu corazón!

Se levanta y sale.

Se ducha y desayuna negándose a pensar, y cuando está preparada baja al portal, toma un taxi y se va a Ecomoda.

Armando, al verla salir de su cuarto descarga un puñetazo en la almohada, al tiempo que suelta un juramento.



******************************************************



No tiene ninguna razón para distanciarla, sólo el miedo a perder la libertad que le ha provocado Calderón.

Si la quiere y no le importa renunciar a su vida anterior por ella… por qué se deja influir por Mario?

Por presumir de duro e insensible? Pero es que con Betty es blandito y muy sensible…

Por qué tiene que hacerse el seductor, si ya no le va?

No se entiende, pero…

Anoche estuvieron bebiendo y charlando con dos amigas de Mario, pero él no pasó de ahí.

Luego la llevó hasta el portal de su casa y él regresó a la suya.



******************************************************



Oye cerrarse la puerta y comprende que Betty se ha ido sin esperarle.

Cuando llega a Ecomoda se cerciora de que ella está allá y va a presidencia.

A media mañana tienen una reunión para ultimar detalles de cara a la presentación de la inminente colección.

Betty interviene cuando es necesario y puntualiza con exactitud los números y datos que le solicitan, y en todo momento evita mirarle.

Por fin acaba la reunión y vuelve al refugio de su despacho, respira hondo varias veces y después sale para ir a comer con las muchachas.

Continúa negándose a pensar.

Él ve que lo está pasando mal y se iría tras ella, la abrazaría pidiéndola perdón y la rogaría que olvidase su comportamiento estúpido e infantil, pero se retiene nuevamente al ver que Calderón le observa.



******************************************************



Por la tarde vuelve a irse de rumba con Mario y dos amiguitas suyas.

Baila, se obliga a dar un beso a la muchacha que le acompaña, pero no puede llegar más allá de la mejilla porque no le nace…

Calderón se despide abrazado a su peliteñida, y les desea que lo pasen rico.

Armando se decide, la acompaña a casa, se meten en faena y… NADA! Su cosita no responde!

Es la primera vez en su vida que le sucede esto. Tigre, cómo así?

Se despide malhumorado y vuelve a casa aunque no es tarde.

Comprueba que Betty ha puesto el punto rojo en la puerta, pero entra buscándola.

Ella está leyendo sentada en la cama, con una camisola azul de tirantes.

Levanta la cabeza con gran dignidad y le pregunta:

- Qué dijiste que significaba el punto rojo?

- Prohibido el paso. – Afirma Armando.

- Cito tus palabras textuales: “Si entras, te corto el cuello”. Vete y respeta el sistema de señales convenido.

- Betty, tengo que explicarte!

- No hay nada que explicar! Está todo muy claro. Me avisaron de tus costumbres, de tu forma de vida, pero yo… imbécil de mí, creí en ti. Estaba segura de significar mucho para ti. Claro, con mi gran experiencia en hombres… - Sarcástica. – Y tenían razón. Sólo fui una más!

- No es así! Escúchame!

Betty se levanta furiosa y le señala la puerta.

- Vete! Te odio!

Pero Armando no se mueve, y ella entonces le empuja, y forcejean cayendo sobre la cama.

Betty lucha con una furia que él no entiende.

Intenta arañarle y finalmente consigue marcarle la mejilla izquierda.

La toma las muñecas y las sube sobre su cabeza, inmovilizándola bajo su cuerpo y dejándola indefensa. Nota que su "cosita" vuelve a responder...

La besa el cuello, los labios… y los buenos reflejos le salvan de un mordisco mayor, pues sólo puede clavarle levemente un colmillo en el labio inferior…

- Te has vuelto loca…? Qué pretendes? Marcarme para la presentación de mañana?

De pronto, Betty se queda quieta y empieza a sollozar, angustiada por la frustración, la impotencia y el desamor.

- Por favor, Betty. No llores. No voy a hacerte nada! Sólo sujeté tus manos para que no me arañases... y aún así lo conseguiste.

Se toca la mejilla magullada con una pequeña marca roja, y la comisura del labio mordido.

Betty aprieta fuertemente los ojos y continúa sollozando.

- No llores, por favor. Mira, te suelto las manos. Te has asustado? Te juro que no iba a hacerte nada malo…

Ella llora mansamente. Ha rodado sobre la cama y se queda hecha un ovillo.

- Vete! – Le dice de nuevo.

- No, me iré cuando te calmes.

Se acuesta junto a ella y la abraza por detrás. Le rechaza, pero Armando se mantiene firme.

Poco a poco van cesando los sollozos y su respiración se hace más profunda y rítmica.

Entonces la besa el cuello, se levanta, la tapa y se retira a su apartamento.

- La embarré! No sé si alguna vez conseguiré que me perdone.

Dice hablando consigo mismo mientras se examina la mejilla y el labio en el espejo del baño.



CONTINUARÁ...


Hola, m´hijitas.

Me alegra que os gustase el capi anterior, pero como soy insaciable... ahora espero y deseo que os guste éste.

Habréis visto que Armando ya ha empezado a hacer el gili... mas comprenderéis que llevaba demasiado tiempo para él, comportándose como un sol.

Ahora les tenemos un pelín distanciados, pero hablaré con él y veré si consigo hacerle recapacitar... aunque como bien sabemos todas, los personajes algunas veces hacen lo que "se les da la regalada gana..."

Gracias por leer la historia y muchos besos.
que tarde o temprano este empezara a comportarse así, pero a ver si se va a dar cuenta demasiado tarde de que la va a perder, porqe me parece que al Calderucho le joroba que él tenga una relación por pura envidia ayyss HOMBRES!!!! en fin, te ha quedado genial el capi!!

besotes!!
Quote
Share

Mar (mex)
Mar (mex)

September 26th, 2003, 5:41 pm #4

- Te amo! – Declara Betty apretándose contra él.

Y él iba a responder con otro “Te amo”, pero no sabe por qué… es incapaz de pronunciar esas sencillas palabras.

En su lugar, atrapa de nuevo sus labios y la besa con una mezcla de pasión y ternura que les hacen sentir deliciosamente todas las terminaciones nerviosas de sus cuerpos..





Capítulo VIII.- Solteros vocacionales...!




Marcela confirma su teoría de que van a pasar la noche juntos.

- Y ahora qué, hermanita? Te sientes mejor al no tener dudas de que el sinvergüenza de tu ex-novio, tiene una nueva amante?

- No… Llévame a casa, por favor.




******************************************************



Transcurren varias semanas en las que son los seres más felices sobre la faz de la Tierra.

Trabajan preparando la presentación de la próxima colección, y al salir de la empresa por la tarde, se van a bailar o a algún espectáculo, o asisten a los eventos que les invitan otras empresas de moda o de cosmética, o a casa… donde disfrutan de su mutua compañía.

Los fines de semana acuden al club para que Armando entrene, o salen de Bogotá hasta algún rincón pintoresco.

Siguen durmiendo juntos y haciendo el amor con verdadera pasión.

Una vez, a Armando no le da tiempo de cuidarse.

- Lo siento, Betty. No pude evitarlo, pero te aseguro que no volverá a suceder.

Pero sucede varias veces más…



******************************************************



Entra Mario en presidencia con su humor y cinismo habitual. Hablan del trabajo y al despedirse, le propone:

- Hermano, salgamos de cacería juntos. Hace más de un mes y medio que me tiene abandonado… - Pone posturita “made in Hugo”.

- No, Calderón. Yo me voy a mi apartamento.

- Mendoza, la niña le ha hecho mella!

- Mario, no se puede imaginar! Nunca había sentido así: suavidad, pasión, ternura, deseo, entrega, calidez… Es una mezcla de sensaciones las que produce en mí… Yo jamás había querido repetir una cita, pero con ella…cuántas más veces estamos juntos, más la deseo!

- Tigre, no será que le han limado los colmillos?

- Si le digo la verdad… creo que no me importaría.

- Quite! Quite! Usted delira! El tigre de Bogotá! El espejo donde nos miramos todos los solteros vocacionales del país… Qué digo del país? La gran tradición del amante latino: Casanova, D. Juan… va usted a echarla por tierra, porque una gacelita sea especialmente exquisita?

Armando sonríe con cara boba por los halagos de su hermano y… traga el anzuelo!

- Sí. Yo sé. Pero…

- Hermano, esa relación la corta. Pero, YA! Le está anulando! Esta misma noche sale conmigo y dos amigas del Oráculo, y se desintoxica de la niña.

- Es que creo que la amo…

- Qué dice? No se lo habrá dicho a ella!

- Muchas veces he estado a punto, pero no he podido… - Reconoce Armando.

- Qué grave es su dolencia! Tigre, está peor de lo que yo pensaba. No se hable más. Esta noche cambia la dieta, y esto se enfriará por sí mismo.

- Es que Betty me gusta, Mario. Mucho! Estoy con ella como con nadie. No quiero que esto se enfríe. Es tibia y cálida… - Se estremece al recordar.

Mario, cansón él vuelve a la carga.

- Mire, hoy mismo empezamos el tratamiento de choque. Usted la va a hablar igual de encantador que siempre, pero… no la va a acompañar a casa, ni la va a invitar a salir a ninguna parte… y se viene conmigo y dos nenas estupendas, porque ya sabe que “la mancha de la mora… con otra verde se quita”.

- No sé, Calderón. Eso es un tremendo error.

- Vea si le aprecio, estimado presidente. Yo debo salir después del lanzamiento para Caracas a inspeccionar la franquicia. Pues renuncio a ese viaje a su favor! Váyase!

Y como es habitual, el estúpido bello bobo termina dejándose manejar por el desgrrraciado de su hermano… y a Betty la toca sufrir.



******************************************************



Poco antes de la hora de salir, Armando pasa por la oficina de ella.

- Betty, esta noche voy a salir con Mario.

La extraña, pero sólo contesta:

- De acuerdo. Tomaré un taxi. Que lo pases bien con tu amigo.

- Chao, Betty. Nos vemos.

Y se va remordiéndole la conciencia porque se siente un traidor, y porque va en contra de su deseo, PERO VA!



******************************************************



A las seis, Betty sale al lobby, baja a la calle y toma un taxi que la lleva al apartamento.

Está bastante triste, tiene malos presentimientos, pero se dice:

“Betty, no seas neurótica. Que haya salido con su amigo no tiene por qué significar nada malo. Hace mucho que sólo se veían en la empresa y han querido salir a charlar y a tomar unos tragos. No hay segundas lecturas...!”

Revisa lo que hay en el frigorífico para ver qué puede preparar de cena, hace la lista para ir a comprar al día siguiente, ve la TV… pero no se concentra, y al rato se levanta y va a ordenar su habitación y su armario, pero todo está ordenado…

Pasea por el piso como una leona enjaulada, abre la puerta de comunicación para estar segura de oírle cuando vuelva…

Finalmente hace cena para dos, pero acaba cenando sola.

Ya es tarde, mas se resiste a acostarse, así que entra al apartamento de él y lo recorre despacio.

Por qué no llega? Le habrá pasado algo?

Vuelve a su piso, cierra la puerta dejando el punto verde y se acuesta.

A pesar de que está muy inquieta, termina durmiéndose ya tarde.

Va avanzada la madrugada cuando llega Armando.

Ha bebido, pero no está ebrio.

Se asoma y la ve dormir, y se queda un rato contemplándola.

Después se retira a su piso odiándose a sí mismo.




******************************************************



Por la mañana, Betty despierta de golpe pensando en él, así que se levanta y va a ver si ha vuelto.

Se tranquiliza al verle dormido y se sienta en la cama porque siente que se la doblan las rodillas.

Él abre los ojos y la ve.

- Betty!

- Estás bien, Armando? Me preocupaste!

- Tranquila, estoy bien. Sólo tengo tremendo guayabo…

- Pasa algo? – Le nota extraño.

- No sé… Pienso que quizá íbamos demasiado deprisa en nuestra relación, no crees…? – Alega sin estar convencido.

Betty se tensa, parpadea asimilando sus palabras y responde:

- Sí. Creo que tú ibas más deprisa de lo que puede sentir tu corazón!

Se levanta y sale.

Se ducha y desayuna negándose a pensar, y cuando está preparada baja al portal, toma un taxi y se va a Ecomoda.

Armando, al verla salir de su cuarto descarga un puñetazo en la almohada, al tiempo que suelta un juramento.



******************************************************



No tiene ninguna razón para distanciarla, sólo el miedo a perder la libertad que le ha provocado Calderón.

Si la quiere y no le importa renunciar a su vida anterior por ella… por qué se deja influir por Mario?

Por presumir de duro e insensible? Pero es que con Betty es blandito y muy sensible…

Por qué tiene que hacerse el seductor, si ya no le va?

No se entiende, pero…

Anoche estuvieron bebiendo y charlando con dos amigas de Mario, pero él no pasó de ahí.

Luego la llevó hasta el portal de su casa y él regresó a la suya.



******************************************************



Oye cerrarse la puerta y comprende que Betty se ha ido sin esperarle.

Cuando llega a Ecomoda se cerciora de que ella está allá y va a presidencia.

A media mañana tienen una reunión para ultimar detalles de cara a la presentación de la inminente colección.

Betty interviene cuando es necesario y puntualiza con exactitud los números y datos que le solicitan, y en todo momento evita mirarle.

Por fin acaba la reunión y vuelve al refugio de su despacho, respira hondo varias veces y después sale para ir a comer con las muchachas.

Continúa negándose a pensar.

Él ve que lo está pasando mal y se iría tras ella, la abrazaría pidiéndola perdón y la rogaría que olvidase su comportamiento estúpido e infantil, pero se retiene nuevamente al ver que Calderón le observa.



******************************************************



Por la tarde vuelve a irse de rumba con Mario y dos amiguitas suyas.

Baila, se obliga a dar un beso a la muchacha que le acompaña, pero no puede llegar más allá de la mejilla porque no le nace…

Calderón se despide abrazado a su peliteñida, y les desea que lo pasen rico.

Armando se decide, la acompaña a casa, se meten en faena y… NADA! Su cosita no responde!

Es la primera vez en su vida que le sucede esto. Tigre, cómo así?

Se despide malhumorado y vuelve a casa aunque no es tarde.

Comprueba que Betty ha puesto el punto rojo en la puerta, pero entra buscándola.

Ella está leyendo sentada en la cama, con una camisola azul de tirantes.

Levanta la cabeza con gran dignidad y le pregunta:

- Qué dijiste que significaba el punto rojo?

- Prohibido el paso. – Afirma Armando.

- Cito tus palabras textuales: “Si entras, te corto el cuello”. Vete y respeta el sistema de señales convenido.

- Betty, tengo que explicarte!

- No hay nada que explicar! Está todo muy claro. Me avisaron de tus costumbres, de tu forma de vida, pero yo… imbécil de mí, creí en ti. Estaba segura de significar mucho para ti. Claro, con mi gran experiencia en hombres… - Sarcástica. – Y tenían razón. Sólo fui una más!

- No es así! Escúchame!

Betty se levanta furiosa y le señala la puerta.

- Vete! Te odio!

Pero Armando no se mueve, y ella entonces le empuja, y forcejean cayendo sobre la cama.

Betty lucha con una furia que él no entiende.

Intenta arañarle y finalmente consigue marcarle la mejilla izquierda.

La toma las muñecas y las sube sobre su cabeza, inmovilizándola bajo su cuerpo y dejándola indefensa. Nota que su "cosita" vuelve a responder...

La besa el cuello, los labios… y los buenos reflejos le salvan de un mordisco mayor, pues sólo puede clavarle levemente un colmillo en el labio inferior…

- Te has vuelto loca…? Qué pretendes? Marcarme para la presentación de mañana?

De pronto, Betty se queda quieta y empieza a sollozar, angustiada por la frustración, la impotencia y el desamor.

- Por favor, Betty. No llores. No voy a hacerte nada! Sólo sujeté tus manos para que no me arañases... y aún así lo conseguiste.

Se toca la mejilla magullada con una pequeña marca roja, y la comisura del labio mordido.

Betty aprieta fuertemente los ojos y continúa sollozando.

- No llores, por favor. Mira, te suelto las manos. Te has asustado? Te juro que no iba a hacerte nada malo…

Ella llora mansamente. Ha rodado sobre la cama y se queda hecha un ovillo.

- Vete! – Le dice de nuevo.

- No, me iré cuando te calmes.

Se acuesta junto a ella y la abraza por detrás. Le rechaza, pero Armando se mantiene firme.

Poco a poco van cesando los sollozos y su respiración se hace más profunda y rítmica.

Entonces la besa el cuello, se levanta, la tapa y se retira a su apartamento.

- La embarré! No sé si alguna vez conseguiré que me perdone.

Dice hablando consigo mismo mientras se examina la mejilla y el labio en el espejo del baño.



CONTINUARÁ...


Hola, m´hijitas.

Me alegra que os gustase el capi anterior, pero como soy insaciable... ahora espero y deseo que os guste éste.

Habréis visto que Armando ya ha empezado a hacer el gili... mas comprenderéis que llevaba demasiado tiempo para él, comportándose como un sol.

Ahora les tenemos un pelín distanciados, pero hablaré con él y veré si consigo hacerle recapacitar... aunque como bien sabemos todas, los personajes algunas veces hacen lo que "se les da la regalada gana..."

Gracias por leer la historia y muchos besos.
Y todo por seguir a un mal amigo... pero que no puede poner todo en una balanza y ver cuanto perdera??, Bueno espero que la embarrada pueda solucionarse y Betty no se haya sentido tan desilucionada!!

Muchos besos

Mar
Quote
Share

Adriana
Adriana

September 26th, 2003, 6:14 pm #5

- Te amo! – Declara Betty apretándose contra él.

Y él iba a responder con otro “Te amo”, pero no sabe por qué… es incapaz de pronunciar esas sencillas palabras.

En su lugar, atrapa de nuevo sus labios y la besa con una mezcla de pasión y ternura que les hacen sentir deliciosamente todas las terminaciones nerviosas de sus cuerpos..





Capítulo VIII.- Solteros vocacionales...!




Marcela confirma su teoría de que van a pasar la noche juntos.

- Y ahora qué, hermanita? Te sientes mejor al no tener dudas de que el sinvergüenza de tu ex-novio, tiene una nueva amante?

- No… Llévame a casa, por favor.




******************************************************



Transcurren varias semanas en las que son los seres más felices sobre la faz de la Tierra.

Trabajan preparando la presentación de la próxima colección, y al salir de la empresa por la tarde, se van a bailar o a algún espectáculo, o asisten a los eventos que les invitan otras empresas de moda o de cosmética, o a casa… donde disfrutan de su mutua compañía.

Los fines de semana acuden al club para que Armando entrene, o salen de Bogotá hasta algún rincón pintoresco.

Siguen durmiendo juntos y haciendo el amor con verdadera pasión.

Una vez, a Armando no le da tiempo de cuidarse.

- Lo siento, Betty. No pude evitarlo, pero te aseguro que no volverá a suceder.

Pero sucede varias veces más…



******************************************************



Entra Mario en presidencia con su humor y cinismo habitual. Hablan del trabajo y al despedirse, le propone:

- Hermano, salgamos de cacería juntos. Hace más de un mes y medio que me tiene abandonado… - Pone posturita “made in Hugo”.

- No, Calderón. Yo me voy a mi apartamento.

- Mendoza, la niña le ha hecho mella!

- Mario, no se puede imaginar! Nunca había sentido así: suavidad, pasión, ternura, deseo, entrega, calidez… Es una mezcla de sensaciones las que produce en mí… Yo jamás había querido repetir una cita, pero con ella…cuántas más veces estamos juntos, más la deseo!

- Tigre, no será que le han limado los colmillos?

- Si le digo la verdad… creo que no me importaría.

- Quite! Quite! Usted delira! El tigre de Bogotá! El espejo donde nos miramos todos los solteros vocacionales del país… Qué digo del país? La gran tradición del amante latino: Casanova, D. Juan… va usted a echarla por tierra, porque una gacelita sea especialmente exquisita?

Armando sonríe con cara boba por los halagos de su hermano y… traga el anzuelo!

- Sí. Yo sé. Pero…

- Hermano, esa relación la corta. Pero, YA! Le está anulando! Esta misma noche sale conmigo y dos amigas del Oráculo, y se desintoxica de la niña.

- Es que creo que la amo…

- Qué dice? No se lo habrá dicho a ella!

- Muchas veces he estado a punto, pero no he podido… - Reconoce Armando.

- Qué grave es su dolencia! Tigre, está peor de lo que yo pensaba. No se hable más. Esta noche cambia la dieta, y esto se enfriará por sí mismo.

- Es que Betty me gusta, Mario. Mucho! Estoy con ella como con nadie. No quiero que esto se enfríe. Es tibia y cálida… - Se estremece al recordar.

Mario, cansón él vuelve a la carga.

- Mire, hoy mismo empezamos el tratamiento de choque. Usted la va a hablar igual de encantador que siempre, pero… no la va a acompañar a casa, ni la va a invitar a salir a ninguna parte… y se viene conmigo y dos nenas estupendas, porque ya sabe que “la mancha de la mora… con otra verde se quita”.

- No sé, Calderón. Eso es un tremendo error.

- Vea si le aprecio, estimado presidente. Yo debo salir después del lanzamiento para Caracas a inspeccionar la franquicia. Pues renuncio a ese viaje a su favor! Váyase!

Y como es habitual, el estúpido bello bobo termina dejándose manejar por el desgrrraciado de su hermano… y a Betty la toca sufrir.



******************************************************



Poco antes de la hora de salir, Armando pasa por la oficina de ella.

- Betty, esta noche voy a salir con Mario.

La extraña, pero sólo contesta:

- De acuerdo. Tomaré un taxi. Que lo pases bien con tu amigo.

- Chao, Betty. Nos vemos.

Y se va remordiéndole la conciencia porque se siente un traidor, y porque va en contra de su deseo, PERO VA!



******************************************************



A las seis, Betty sale al lobby, baja a la calle y toma un taxi que la lleva al apartamento.

Está bastante triste, tiene malos presentimientos, pero se dice:

“Betty, no seas neurótica. Que haya salido con su amigo no tiene por qué significar nada malo. Hace mucho que sólo se veían en la empresa y han querido salir a charlar y a tomar unos tragos. No hay segundas lecturas...!”

Revisa lo que hay en el frigorífico para ver qué puede preparar de cena, hace la lista para ir a comprar al día siguiente, ve la TV… pero no se concentra, y al rato se levanta y va a ordenar su habitación y su armario, pero todo está ordenado…

Pasea por el piso como una leona enjaulada, abre la puerta de comunicación para estar segura de oírle cuando vuelva…

Finalmente hace cena para dos, pero acaba cenando sola.

Ya es tarde, mas se resiste a acostarse, así que entra al apartamento de él y lo recorre despacio.

Por qué no llega? Le habrá pasado algo?

Vuelve a su piso, cierra la puerta dejando el punto verde y se acuesta.

A pesar de que está muy inquieta, termina durmiéndose ya tarde.

Va avanzada la madrugada cuando llega Armando.

Ha bebido, pero no está ebrio.

Se asoma y la ve dormir, y se queda un rato contemplándola.

Después se retira a su piso odiándose a sí mismo.




******************************************************



Por la mañana, Betty despierta de golpe pensando en él, así que se levanta y va a ver si ha vuelto.

Se tranquiliza al verle dormido y se sienta en la cama porque siente que se la doblan las rodillas.

Él abre los ojos y la ve.

- Betty!

- Estás bien, Armando? Me preocupaste!

- Tranquila, estoy bien. Sólo tengo tremendo guayabo…

- Pasa algo? – Le nota extraño.

- No sé… Pienso que quizá íbamos demasiado deprisa en nuestra relación, no crees…? – Alega sin estar convencido.

Betty se tensa, parpadea asimilando sus palabras y responde:

- Sí. Creo que tú ibas más deprisa de lo que puede sentir tu corazón!

Se levanta y sale.

Se ducha y desayuna negándose a pensar, y cuando está preparada baja al portal, toma un taxi y se va a Ecomoda.

Armando, al verla salir de su cuarto descarga un puñetazo en la almohada, al tiempo que suelta un juramento.



******************************************************



No tiene ninguna razón para distanciarla, sólo el miedo a perder la libertad que le ha provocado Calderón.

Si la quiere y no le importa renunciar a su vida anterior por ella… por qué se deja influir por Mario?

Por presumir de duro e insensible? Pero es que con Betty es blandito y muy sensible…

Por qué tiene que hacerse el seductor, si ya no le va?

No se entiende, pero…

Anoche estuvieron bebiendo y charlando con dos amigas de Mario, pero él no pasó de ahí.

Luego la llevó hasta el portal de su casa y él regresó a la suya.



******************************************************



Oye cerrarse la puerta y comprende que Betty se ha ido sin esperarle.

Cuando llega a Ecomoda se cerciora de que ella está allá y va a presidencia.

A media mañana tienen una reunión para ultimar detalles de cara a la presentación de la inminente colección.

Betty interviene cuando es necesario y puntualiza con exactitud los números y datos que le solicitan, y en todo momento evita mirarle.

Por fin acaba la reunión y vuelve al refugio de su despacho, respira hondo varias veces y después sale para ir a comer con las muchachas.

Continúa negándose a pensar.

Él ve que lo está pasando mal y se iría tras ella, la abrazaría pidiéndola perdón y la rogaría que olvidase su comportamiento estúpido e infantil, pero se retiene nuevamente al ver que Calderón le observa.



******************************************************



Por la tarde vuelve a irse de rumba con Mario y dos amiguitas suyas.

Baila, se obliga a dar un beso a la muchacha que le acompaña, pero no puede llegar más allá de la mejilla porque no le nace…

Calderón se despide abrazado a su peliteñida, y les desea que lo pasen rico.

Armando se decide, la acompaña a casa, se meten en faena y… NADA! Su cosita no responde!

Es la primera vez en su vida que le sucede esto. Tigre, cómo así?

Se despide malhumorado y vuelve a casa aunque no es tarde.

Comprueba que Betty ha puesto el punto rojo en la puerta, pero entra buscándola.

Ella está leyendo sentada en la cama, con una camisola azul de tirantes.

Levanta la cabeza con gran dignidad y le pregunta:

- Qué dijiste que significaba el punto rojo?

- Prohibido el paso. – Afirma Armando.

- Cito tus palabras textuales: “Si entras, te corto el cuello”. Vete y respeta el sistema de señales convenido.

- Betty, tengo que explicarte!

- No hay nada que explicar! Está todo muy claro. Me avisaron de tus costumbres, de tu forma de vida, pero yo… imbécil de mí, creí en ti. Estaba segura de significar mucho para ti. Claro, con mi gran experiencia en hombres… - Sarcástica. – Y tenían razón. Sólo fui una más!

- No es así! Escúchame!

Betty se levanta furiosa y le señala la puerta.

- Vete! Te odio!

Pero Armando no se mueve, y ella entonces le empuja, y forcejean cayendo sobre la cama.

Betty lucha con una furia que él no entiende.

Intenta arañarle y finalmente consigue marcarle la mejilla izquierda.

La toma las muñecas y las sube sobre su cabeza, inmovilizándola bajo su cuerpo y dejándola indefensa. Nota que su "cosita" vuelve a responder...

La besa el cuello, los labios… y los buenos reflejos le salvan de un mordisco mayor, pues sólo puede clavarle levemente un colmillo en el labio inferior…

- Te has vuelto loca…? Qué pretendes? Marcarme para la presentación de mañana?

De pronto, Betty se queda quieta y empieza a sollozar, angustiada por la frustración, la impotencia y el desamor.

- Por favor, Betty. No llores. No voy a hacerte nada! Sólo sujeté tus manos para que no me arañases... y aún así lo conseguiste.

Se toca la mejilla magullada con una pequeña marca roja, y la comisura del labio mordido.

Betty aprieta fuertemente los ojos y continúa sollozando.

- No llores, por favor. Mira, te suelto las manos. Te has asustado? Te juro que no iba a hacerte nada malo…

Ella llora mansamente. Ha rodado sobre la cama y se queda hecha un ovillo.

- Vete! – Le dice de nuevo.

- No, me iré cuando te calmes.

Se acuesta junto a ella y la abraza por detrás. Le rechaza, pero Armando se mantiene firme.

Poco a poco van cesando los sollozos y su respiración se hace más profunda y rítmica.

Entonces la besa el cuello, se levanta, la tapa y se retira a su apartamento.

- La embarré! No sé si alguna vez conseguiré que me perdone.

Dice hablando consigo mismo mientras se examina la mejilla y el labio en el espejo del baño.



CONTINUARÁ...


Hola, m´hijitas.

Me alegra que os gustase el capi anterior, pero como soy insaciable... ahora espero y deseo que os guste éste.

Habréis visto que Armando ya ha empezado a hacer el gili... mas comprenderéis que llevaba demasiado tiempo para él, comportándose como un sol.

Ahora les tenemos un pelín distanciados, pero hablaré con él y veré si consigo hacerle recapacitar... aunque como bien sabemos todas, los personajes algunas veces hacen lo que "se les da la regalada gana..."

Gracias por leer la historia y muchos besos.
tu historia, lo que más me gusta es lo de la casa yo quiero una asi, bueno si tengo un vecino com Armando jeje, tu me entiendes ¿no?. A ver si este chico piensa más por si solo que por su culpa estamos a ahora a la espera de la reconciliación (que esperamos impacientes)
Muchos besos
Quote
Share

marg
marg

September 26th, 2003, 7:26 pm #6

- Te amo! – Declara Betty apretándose contra él.

Y él iba a responder con otro “Te amo”, pero no sabe por qué… es incapaz de pronunciar esas sencillas palabras.

En su lugar, atrapa de nuevo sus labios y la besa con una mezcla de pasión y ternura que les hacen sentir deliciosamente todas las terminaciones nerviosas de sus cuerpos..





Capítulo VIII.- Solteros vocacionales...!




Marcela confirma su teoría de que van a pasar la noche juntos.

- Y ahora qué, hermanita? Te sientes mejor al no tener dudas de que el sinvergüenza de tu ex-novio, tiene una nueva amante?

- No… Llévame a casa, por favor.




******************************************************



Transcurren varias semanas en las que son los seres más felices sobre la faz de la Tierra.

Trabajan preparando la presentación de la próxima colección, y al salir de la empresa por la tarde, se van a bailar o a algún espectáculo, o asisten a los eventos que les invitan otras empresas de moda o de cosmética, o a casa… donde disfrutan de su mutua compañía.

Los fines de semana acuden al club para que Armando entrene, o salen de Bogotá hasta algún rincón pintoresco.

Siguen durmiendo juntos y haciendo el amor con verdadera pasión.

Una vez, a Armando no le da tiempo de cuidarse.

- Lo siento, Betty. No pude evitarlo, pero te aseguro que no volverá a suceder.

Pero sucede varias veces más…



******************************************************



Entra Mario en presidencia con su humor y cinismo habitual. Hablan del trabajo y al despedirse, le propone:

- Hermano, salgamos de cacería juntos. Hace más de un mes y medio que me tiene abandonado… - Pone posturita “made in Hugo”.

- No, Calderón. Yo me voy a mi apartamento.

- Mendoza, la niña le ha hecho mella!

- Mario, no se puede imaginar! Nunca había sentido así: suavidad, pasión, ternura, deseo, entrega, calidez… Es una mezcla de sensaciones las que produce en mí… Yo jamás había querido repetir una cita, pero con ella…cuántas más veces estamos juntos, más la deseo!

- Tigre, no será que le han limado los colmillos?

- Si le digo la verdad… creo que no me importaría.

- Quite! Quite! Usted delira! El tigre de Bogotá! El espejo donde nos miramos todos los solteros vocacionales del país… Qué digo del país? La gran tradición del amante latino: Casanova, D. Juan… va usted a echarla por tierra, porque una gacelita sea especialmente exquisita?

Armando sonríe con cara boba por los halagos de su hermano y… traga el anzuelo!

- Sí. Yo sé. Pero…

- Hermano, esa relación la corta. Pero, YA! Le está anulando! Esta misma noche sale conmigo y dos amigas del Oráculo, y se desintoxica de la niña.

- Es que creo que la amo…

- Qué dice? No se lo habrá dicho a ella!

- Muchas veces he estado a punto, pero no he podido… - Reconoce Armando.

- Qué grave es su dolencia! Tigre, está peor de lo que yo pensaba. No se hable más. Esta noche cambia la dieta, y esto se enfriará por sí mismo.

- Es que Betty me gusta, Mario. Mucho! Estoy con ella como con nadie. No quiero que esto se enfríe. Es tibia y cálida… - Se estremece al recordar.

Mario, cansón él vuelve a la carga.

- Mire, hoy mismo empezamos el tratamiento de choque. Usted la va a hablar igual de encantador que siempre, pero… no la va a acompañar a casa, ni la va a invitar a salir a ninguna parte… y se viene conmigo y dos nenas estupendas, porque ya sabe que “la mancha de la mora… con otra verde se quita”.

- No sé, Calderón. Eso es un tremendo error.

- Vea si le aprecio, estimado presidente. Yo debo salir después del lanzamiento para Caracas a inspeccionar la franquicia. Pues renuncio a ese viaje a su favor! Váyase!

Y como es habitual, el estúpido bello bobo termina dejándose manejar por el desgrrraciado de su hermano… y a Betty la toca sufrir.



******************************************************



Poco antes de la hora de salir, Armando pasa por la oficina de ella.

- Betty, esta noche voy a salir con Mario.

La extraña, pero sólo contesta:

- De acuerdo. Tomaré un taxi. Que lo pases bien con tu amigo.

- Chao, Betty. Nos vemos.

Y se va remordiéndole la conciencia porque se siente un traidor, y porque va en contra de su deseo, PERO VA!



******************************************************



A las seis, Betty sale al lobby, baja a la calle y toma un taxi que la lleva al apartamento.

Está bastante triste, tiene malos presentimientos, pero se dice:

“Betty, no seas neurótica. Que haya salido con su amigo no tiene por qué significar nada malo. Hace mucho que sólo se veían en la empresa y han querido salir a charlar y a tomar unos tragos. No hay segundas lecturas...!”

Revisa lo que hay en el frigorífico para ver qué puede preparar de cena, hace la lista para ir a comprar al día siguiente, ve la TV… pero no se concentra, y al rato se levanta y va a ordenar su habitación y su armario, pero todo está ordenado…

Pasea por el piso como una leona enjaulada, abre la puerta de comunicación para estar segura de oírle cuando vuelva…

Finalmente hace cena para dos, pero acaba cenando sola.

Ya es tarde, mas se resiste a acostarse, así que entra al apartamento de él y lo recorre despacio.

Por qué no llega? Le habrá pasado algo?

Vuelve a su piso, cierra la puerta dejando el punto verde y se acuesta.

A pesar de que está muy inquieta, termina durmiéndose ya tarde.

Va avanzada la madrugada cuando llega Armando.

Ha bebido, pero no está ebrio.

Se asoma y la ve dormir, y se queda un rato contemplándola.

Después se retira a su piso odiándose a sí mismo.




******************************************************



Por la mañana, Betty despierta de golpe pensando en él, así que se levanta y va a ver si ha vuelto.

Se tranquiliza al verle dormido y se sienta en la cama porque siente que se la doblan las rodillas.

Él abre los ojos y la ve.

- Betty!

- Estás bien, Armando? Me preocupaste!

- Tranquila, estoy bien. Sólo tengo tremendo guayabo…

- Pasa algo? – Le nota extraño.

- No sé… Pienso que quizá íbamos demasiado deprisa en nuestra relación, no crees…? – Alega sin estar convencido.

Betty se tensa, parpadea asimilando sus palabras y responde:

- Sí. Creo que tú ibas más deprisa de lo que puede sentir tu corazón!

Se levanta y sale.

Se ducha y desayuna negándose a pensar, y cuando está preparada baja al portal, toma un taxi y se va a Ecomoda.

Armando, al verla salir de su cuarto descarga un puñetazo en la almohada, al tiempo que suelta un juramento.



******************************************************



No tiene ninguna razón para distanciarla, sólo el miedo a perder la libertad que le ha provocado Calderón.

Si la quiere y no le importa renunciar a su vida anterior por ella… por qué se deja influir por Mario?

Por presumir de duro e insensible? Pero es que con Betty es blandito y muy sensible…

Por qué tiene que hacerse el seductor, si ya no le va?

No se entiende, pero…

Anoche estuvieron bebiendo y charlando con dos amigas de Mario, pero él no pasó de ahí.

Luego la llevó hasta el portal de su casa y él regresó a la suya.



******************************************************



Oye cerrarse la puerta y comprende que Betty se ha ido sin esperarle.

Cuando llega a Ecomoda se cerciora de que ella está allá y va a presidencia.

A media mañana tienen una reunión para ultimar detalles de cara a la presentación de la inminente colección.

Betty interviene cuando es necesario y puntualiza con exactitud los números y datos que le solicitan, y en todo momento evita mirarle.

Por fin acaba la reunión y vuelve al refugio de su despacho, respira hondo varias veces y después sale para ir a comer con las muchachas.

Continúa negándose a pensar.

Él ve que lo está pasando mal y se iría tras ella, la abrazaría pidiéndola perdón y la rogaría que olvidase su comportamiento estúpido e infantil, pero se retiene nuevamente al ver que Calderón le observa.



******************************************************



Por la tarde vuelve a irse de rumba con Mario y dos amiguitas suyas.

Baila, se obliga a dar un beso a la muchacha que le acompaña, pero no puede llegar más allá de la mejilla porque no le nace…

Calderón se despide abrazado a su peliteñida, y les desea que lo pasen rico.

Armando se decide, la acompaña a casa, se meten en faena y… NADA! Su cosita no responde!

Es la primera vez en su vida que le sucede esto. Tigre, cómo así?

Se despide malhumorado y vuelve a casa aunque no es tarde.

Comprueba que Betty ha puesto el punto rojo en la puerta, pero entra buscándola.

Ella está leyendo sentada en la cama, con una camisola azul de tirantes.

Levanta la cabeza con gran dignidad y le pregunta:

- Qué dijiste que significaba el punto rojo?

- Prohibido el paso. – Afirma Armando.

- Cito tus palabras textuales: “Si entras, te corto el cuello”. Vete y respeta el sistema de señales convenido.

- Betty, tengo que explicarte!

- No hay nada que explicar! Está todo muy claro. Me avisaron de tus costumbres, de tu forma de vida, pero yo… imbécil de mí, creí en ti. Estaba segura de significar mucho para ti. Claro, con mi gran experiencia en hombres… - Sarcástica. – Y tenían razón. Sólo fui una más!

- No es así! Escúchame!

Betty se levanta furiosa y le señala la puerta.

- Vete! Te odio!

Pero Armando no se mueve, y ella entonces le empuja, y forcejean cayendo sobre la cama.

Betty lucha con una furia que él no entiende.

Intenta arañarle y finalmente consigue marcarle la mejilla izquierda.

La toma las muñecas y las sube sobre su cabeza, inmovilizándola bajo su cuerpo y dejándola indefensa. Nota que su "cosita" vuelve a responder...

La besa el cuello, los labios… y los buenos reflejos le salvan de un mordisco mayor, pues sólo puede clavarle levemente un colmillo en el labio inferior…

- Te has vuelto loca…? Qué pretendes? Marcarme para la presentación de mañana?

De pronto, Betty se queda quieta y empieza a sollozar, angustiada por la frustración, la impotencia y el desamor.

- Por favor, Betty. No llores. No voy a hacerte nada! Sólo sujeté tus manos para que no me arañases... y aún así lo conseguiste.

Se toca la mejilla magullada con una pequeña marca roja, y la comisura del labio mordido.

Betty aprieta fuertemente los ojos y continúa sollozando.

- No llores, por favor. Mira, te suelto las manos. Te has asustado? Te juro que no iba a hacerte nada malo…

Ella llora mansamente. Ha rodado sobre la cama y se queda hecha un ovillo.

- Vete! – Le dice de nuevo.

- No, me iré cuando te calmes.

Se acuesta junto a ella y la abraza por detrás. Le rechaza, pero Armando se mantiene firme.

Poco a poco van cesando los sollozos y su respiración se hace más profunda y rítmica.

Entonces la besa el cuello, se levanta, la tapa y se retira a su apartamento.

- La embarré! No sé si alguna vez conseguiré que me perdone.

Dice hablando consigo mismo mientras se examina la mejilla y el labio en el espejo del baño.



CONTINUARÁ...


Hola, m´hijitas.

Me alegra que os gustase el capi anterior, pero como soy insaciable... ahora espero y deseo que os guste éste.

Habréis visto que Armando ya ha empezado a hacer el gili... mas comprenderéis que llevaba demasiado tiempo para él, comportándose como un sol.

Ahora les tenemos un pelín distanciados, pero hablaré con él y veré si consigo hacerle recapacitar... aunque como bien sabemos todas, los personajes algunas veces hacen lo que "se les da la regalada gana..."

Gracias por leer la historia y muchos besos.
lo que ocurre en la relación que tienen Calderon y él, es que calderon tiene envidia de que Armando encuentre a alguien que merezca la pena y el no, y que se tiene que conformar con ir de cama en cama sin llegar a sentir algo especial por nadie y alguien por él.Esperemos que Armando se de cuenta de lo poco que merece la pena lo que le ofrece Calderón y de lo mucho que merece lo que le ofrece Betty, aunque me imagino que esto se complicara con algun embarazo, por no cuidarse.Me encanto tu capitulo y de más esta el decirte que estoy deseando poder leer más de esta historia tan preciosa. Besos.
Quote
Share

eternidad
eternidad

September 26th, 2003, 8:33 pm #7

- Te amo! – Declara Betty apretándose contra él.

Y él iba a responder con otro “Te amo”, pero no sabe por qué… es incapaz de pronunciar esas sencillas palabras.

En su lugar, atrapa de nuevo sus labios y la besa con una mezcla de pasión y ternura que les hacen sentir deliciosamente todas las terminaciones nerviosas de sus cuerpos..





Capítulo VIII.- Solteros vocacionales...!




Marcela confirma su teoría de que van a pasar la noche juntos.

- Y ahora qué, hermanita? Te sientes mejor al no tener dudas de que el sinvergüenza de tu ex-novio, tiene una nueva amante?

- No… Llévame a casa, por favor.




******************************************************



Transcurren varias semanas en las que son los seres más felices sobre la faz de la Tierra.

Trabajan preparando la presentación de la próxima colección, y al salir de la empresa por la tarde, se van a bailar o a algún espectáculo, o asisten a los eventos que les invitan otras empresas de moda o de cosmética, o a casa… donde disfrutan de su mutua compañía.

Los fines de semana acuden al club para que Armando entrene, o salen de Bogotá hasta algún rincón pintoresco.

Siguen durmiendo juntos y haciendo el amor con verdadera pasión.

Una vez, a Armando no le da tiempo de cuidarse.

- Lo siento, Betty. No pude evitarlo, pero te aseguro que no volverá a suceder.

Pero sucede varias veces más…



******************************************************



Entra Mario en presidencia con su humor y cinismo habitual. Hablan del trabajo y al despedirse, le propone:

- Hermano, salgamos de cacería juntos. Hace más de un mes y medio que me tiene abandonado… - Pone posturita “made in Hugo”.

- No, Calderón. Yo me voy a mi apartamento.

- Mendoza, la niña le ha hecho mella!

- Mario, no se puede imaginar! Nunca había sentido así: suavidad, pasión, ternura, deseo, entrega, calidez… Es una mezcla de sensaciones las que produce en mí… Yo jamás había querido repetir una cita, pero con ella…cuántas más veces estamos juntos, más la deseo!

- Tigre, no será que le han limado los colmillos?

- Si le digo la verdad… creo que no me importaría.

- Quite! Quite! Usted delira! El tigre de Bogotá! El espejo donde nos miramos todos los solteros vocacionales del país… Qué digo del país? La gran tradición del amante latino: Casanova, D. Juan… va usted a echarla por tierra, porque una gacelita sea especialmente exquisita?

Armando sonríe con cara boba por los halagos de su hermano y… traga el anzuelo!

- Sí. Yo sé. Pero…

- Hermano, esa relación la corta. Pero, YA! Le está anulando! Esta misma noche sale conmigo y dos amigas del Oráculo, y se desintoxica de la niña.

- Es que creo que la amo…

- Qué dice? No se lo habrá dicho a ella!

- Muchas veces he estado a punto, pero no he podido… - Reconoce Armando.

- Qué grave es su dolencia! Tigre, está peor de lo que yo pensaba. No se hable más. Esta noche cambia la dieta, y esto se enfriará por sí mismo.

- Es que Betty me gusta, Mario. Mucho! Estoy con ella como con nadie. No quiero que esto se enfríe. Es tibia y cálida… - Se estremece al recordar.

Mario, cansón él vuelve a la carga.

- Mire, hoy mismo empezamos el tratamiento de choque. Usted la va a hablar igual de encantador que siempre, pero… no la va a acompañar a casa, ni la va a invitar a salir a ninguna parte… y se viene conmigo y dos nenas estupendas, porque ya sabe que “la mancha de la mora… con otra verde se quita”.

- No sé, Calderón. Eso es un tremendo error.

- Vea si le aprecio, estimado presidente. Yo debo salir después del lanzamiento para Caracas a inspeccionar la franquicia. Pues renuncio a ese viaje a su favor! Váyase!

Y como es habitual, el estúpido bello bobo termina dejándose manejar por el desgrrraciado de su hermano… y a Betty la toca sufrir.



******************************************************



Poco antes de la hora de salir, Armando pasa por la oficina de ella.

- Betty, esta noche voy a salir con Mario.

La extraña, pero sólo contesta:

- De acuerdo. Tomaré un taxi. Que lo pases bien con tu amigo.

- Chao, Betty. Nos vemos.

Y se va remordiéndole la conciencia porque se siente un traidor, y porque va en contra de su deseo, PERO VA!



******************************************************



A las seis, Betty sale al lobby, baja a la calle y toma un taxi que la lleva al apartamento.

Está bastante triste, tiene malos presentimientos, pero se dice:

“Betty, no seas neurótica. Que haya salido con su amigo no tiene por qué significar nada malo. Hace mucho que sólo se veían en la empresa y han querido salir a charlar y a tomar unos tragos. No hay segundas lecturas...!”

Revisa lo que hay en el frigorífico para ver qué puede preparar de cena, hace la lista para ir a comprar al día siguiente, ve la TV… pero no se concentra, y al rato se levanta y va a ordenar su habitación y su armario, pero todo está ordenado…

Pasea por el piso como una leona enjaulada, abre la puerta de comunicación para estar segura de oírle cuando vuelva…

Finalmente hace cena para dos, pero acaba cenando sola.

Ya es tarde, mas se resiste a acostarse, así que entra al apartamento de él y lo recorre despacio.

Por qué no llega? Le habrá pasado algo?

Vuelve a su piso, cierra la puerta dejando el punto verde y se acuesta.

A pesar de que está muy inquieta, termina durmiéndose ya tarde.

Va avanzada la madrugada cuando llega Armando.

Ha bebido, pero no está ebrio.

Se asoma y la ve dormir, y se queda un rato contemplándola.

Después se retira a su piso odiándose a sí mismo.




******************************************************



Por la mañana, Betty despierta de golpe pensando en él, así que se levanta y va a ver si ha vuelto.

Se tranquiliza al verle dormido y se sienta en la cama porque siente que se la doblan las rodillas.

Él abre los ojos y la ve.

- Betty!

- Estás bien, Armando? Me preocupaste!

- Tranquila, estoy bien. Sólo tengo tremendo guayabo…

- Pasa algo? – Le nota extraño.

- No sé… Pienso que quizá íbamos demasiado deprisa en nuestra relación, no crees…? – Alega sin estar convencido.

Betty se tensa, parpadea asimilando sus palabras y responde:

- Sí. Creo que tú ibas más deprisa de lo que puede sentir tu corazón!

Se levanta y sale.

Se ducha y desayuna negándose a pensar, y cuando está preparada baja al portal, toma un taxi y se va a Ecomoda.

Armando, al verla salir de su cuarto descarga un puñetazo en la almohada, al tiempo que suelta un juramento.



******************************************************



No tiene ninguna razón para distanciarla, sólo el miedo a perder la libertad que le ha provocado Calderón.

Si la quiere y no le importa renunciar a su vida anterior por ella… por qué se deja influir por Mario?

Por presumir de duro e insensible? Pero es que con Betty es blandito y muy sensible…

Por qué tiene que hacerse el seductor, si ya no le va?

No se entiende, pero…

Anoche estuvieron bebiendo y charlando con dos amigas de Mario, pero él no pasó de ahí.

Luego la llevó hasta el portal de su casa y él regresó a la suya.



******************************************************



Oye cerrarse la puerta y comprende que Betty se ha ido sin esperarle.

Cuando llega a Ecomoda se cerciora de que ella está allá y va a presidencia.

A media mañana tienen una reunión para ultimar detalles de cara a la presentación de la inminente colección.

Betty interviene cuando es necesario y puntualiza con exactitud los números y datos que le solicitan, y en todo momento evita mirarle.

Por fin acaba la reunión y vuelve al refugio de su despacho, respira hondo varias veces y después sale para ir a comer con las muchachas.

Continúa negándose a pensar.

Él ve que lo está pasando mal y se iría tras ella, la abrazaría pidiéndola perdón y la rogaría que olvidase su comportamiento estúpido e infantil, pero se retiene nuevamente al ver que Calderón le observa.



******************************************************



Por la tarde vuelve a irse de rumba con Mario y dos amiguitas suyas.

Baila, se obliga a dar un beso a la muchacha que le acompaña, pero no puede llegar más allá de la mejilla porque no le nace…

Calderón se despide abrazado a su peliteñida, y les desea que lo pasen rico.

Armando se decide, la acompaña a casa, se meten en faena y… NADA! Su cosita no responde!

Es la primera vez en su vida que le sucede esto. Tigre, cómo así?

Se despide malhumorado y vuelve a casa aunque no es tarde.

Comprueba que Betty ha puesto el punto rojo en la puerta, pero entra buscándola.

Ella está leyendo sentada en la cama, con una camisola azul de tirantes.

Levanta la cabeza con gran dignidad y le pregunta:

- Qué dijiste que significaba el punto rojo?

- Prohibido el paso. – Afirma Armando.

- Cito tus palabras textuales: “Si entras, te corto el cuello”. Vete y respeta el sistema de señales convenido.

- Betty, tengo que explicarte!

- No hay nada que explicar! Está todo muy claro. Me avisaron de tus costumbres, de tu forma de vida, pero yo… imbécil de mí, creí en ti. Estaba segura de significar mucho para ti. Claro, con mi gran experiencia en hombres… - Sarcástica. – Y tenían razón. Sólo fui una más!

- No es así! Escúchame!

Betty se levanta furiosa y le señala la puerta.

- Vete! Te odio!

Pero Armando no se mueve, y ella entonces le empuja, y forcejean cayendo sobre la cama.

Betty lucha con una furia que él no entiende.

Intenta arañarle y finalmente consigue marcarle la mejilla izquierda.

La toma las muñecas y las sube sobre su cabeza, inmovilizándola bajo su cuerpo y dejándola indefensa. Nota que su "cosita" vuelve a responder...

La besa el cuello, los labios… y los buenos reflejos le salvan de un mordisco mayor, pues sólo puede clavarle levemente un colmillo en el labio inferior…

- Te has vuelto loca…? Qué pretendes? Marcarme para la presentación de mañana?

De pronto, Betty se queda quieta y empieza a sollozar, angustiada por la frustración, la impotencia y el desamor.

- Por favor, Betty. No llores. No voy a hacerte nada! Sólo sujeté tus manos para que no me arañases... y aún así lo conseguiste.

Se toca la mejilla magullada con una pequeña marca roja, y la comisura del labio mordido.

Betty aprieta fuertemente los ojos y continúa sollozando.

- No llores, por favor. Mira, te suelto las manos. Te has asustado? Te juro que no iba a hacerte nada malo…

Ella llora mansamente. Ha rodado sobre la cama y se queda hecha un ovillo.

- Vete! – Le dice de nuevo.

- No, me iré cuando te calmes.

Se acuesta junto a ella y la abraza por detrás. Le rechaza, pero Armando se mantiene firme.

Poco a poco van cesando los sollozos y su respiración se hace más profunda y rítmica.

Entonces la besa el cuello, se levanta, la tapa y se retira a su apartamento.

- La embarré! No sé si alguna vez conseguiré que me perdone.

Dice hablando consigo mismo mientras se examina la mejilla y el labio en el espejo del baño.



CONTINUARÁ...


Hola, m´hijitas.

Me alegra que os gustase el capi anterior, pero como soy insaciable... ahora espero y deseo que os guste éste.

Habréis visto que Armando ya ha empezado a hacer el gili... mas comprenderéis que llevaba demasiado tiempo para él, comportándose como un sol.

Ahora les tenemos un pelín distanciados, pero hablaré con él y veré si consigo hacerle recapacitar... aunque como bien sabemos todas, los personajes algunas veces hacen lo que "se les da la regalada gana..."

Gracias por leer la historia y muchos besos.
Armando no tiene remedio. Siempre tiene que estropearlo todo. Me temo que Betty está sensible porque vendrá un bebé de camino y con lo responsable que es el niño...pues le tocará apechugar sola. Veremos que pasa. Espero que deje de hacer el estúpido y se centre en esa mujer de una vez. Un beso.
Quote
Share

Sara G.
Sara G.

September 26th, 2003, 8:36 pm #8

- Te amo! – Declara Betty apretándose contra él.

Y él iba a responder con otro “Te amo”, pero no sabe por qué… es incapaz de pronunciar esas sencillas palabras.

En su lugar, atrapa de nuevo sus labios y la besa con una mezcla de pasión y ternura que les hacen sentir deliciosamente todas las terminaciones nerviosas de sus cuerpos..





Capítulo VIII.- Solteros vocacionales...!




Marcela confirma su teoría de que van a pasar la noche juntos.

- Y ahora qué, hermanita? Te sientes mejor al no tener dudas de que el sinvergüenza de tu ex-novio, tiene una nueva amante?

- No… Llévame a casa, por favor.




******************************************************



Transcurren varias semanas en las que son los seres más felices sobre la faz de la Tierra.

Trabajan preparando la presentación de la próxima colección, y al salir de la empresa por la tarde, se van a bailar o a algún espectáculo, o asisten a los eventos que les invitan otras empresas de moda o de cosmética, o a casa… donde disfrutan de su mutua compañía.

Los fines de semana acuden al club para que Armando entrene, o salen de Bogotá hasta algún rincón pintoresco.

Siguen durmiendo juntos y haciendo el amor con verdadera pasión.

Una vez, a Armando no le da tiempo de cuidarse.

- Lo siento, Betty. No pude evitarlo, pero te aseguro que no volverá a suceder.

Pero sucede varias veces más…



******************************************************



Entra Mario en presidencia con su humor y cinismo habitual. Hablan del trabajo y al despedirse, le propone:

- Hermano, salgamos de cacería juntos. Hace más de un mes y medio que me tiene abandonado… - Pone posturita “made in Hugo”.

- No, Calderón. Yo me voy a mi apartamento.

- Mendoza, la niña le ha hecho mella!

- Mario, no se puede imaginar! Nunca había sentido así: suavidad, pasión, ternura, deseo, entrega, calidez… Es una mezcla de sensaciones las que produce en mí… Yo jamás había querido repetir una cita, pero con ella…cuántas más veces estamos juntos, más la deseo!

- Tigre, no será que le han limado los colmillos?

- Si le digo la verdad… creo que no me importaría.

- Quite! Quite! Usted delira! El tigre de Bogotá! El espejo donde nos miramos todos los solteros vocacionales del país… Qué digo del país? La gran tradición del amante latino: Casanova, D. Juan… va usted a echarla por tierra, porque una gacelita sea especialmente exquisita?

Armando sonríe con cara boba por los halagos de su hermano y… traga el anzuelo!

- Sí. Yo sé. Pero…

- Hermano, esa relación la corta. Pero, YA! Le está anulando! Esta misma noche sale conmigo y dos amigas del Oráculo, y se desintoxica de la niña.

- Es que creo que la amo…

- Qué dice? No se lo habrá dicho a ella!

- Muchas veces he estado a punto, pero no he podido… - Reconoce Armando.

- Qué grave es su dolencia! Tigre, está peor de lo que yo pensaba. No se hable más. Esta noche cambia la dieta, y esto se enfriará por sí mismo.

- Es que Betty me gusta, Mario. Mucho! Estoy con ella como con nadie. No quiero que esto se enfríe. Es tibia y cálida… - Se estremece al recordar.

Mario, cansón él vuelve a la carga.

- Mire, hoy mismo empezamos el tratamiento de choque. Usted la va a hablar igual de encantador que siempre, pero… no la va a acompañar a casa, ni la va a invitar a salir a ninguna parte… y se viene conmigo y dos nenas estupendas, porque ya sabe que “la mancha de la mora… con otra verde se quita”.

- No sé, Calderón. Eso es un tremendo error.

- Vea si le aprecio, estimado presidente. Yo debo salir después del lanzamiento para Caracas a inspeccionar la franquicia. Pues renuncio a ese viaje a su favor! Váyase!

Y como es habitual, el estúpido bello bobo termina dejándose manejar por el desgrrraciado de su hermano… y a Betty la toca sufrir.



******************************************************



Poco antes de la hora de salir, Armando pasa por la oficina de ella.

- Betty, esta noche voy a salir con Mario.

La extraña, pero sólo contesta:

- De acuerdo. Tomaré un taxi. Que lo pases bien con tu amigo.

- Chao, Betty. Nos vemos.

Y se va remordiéndole la conciencia porque se siente un traidor, y porque va en contra de su deseo, PERO VA!



******************************************************



A las seis, Betty sale al lobby, baja a la calle y toma un taxi que la lleva al apartamento.

Está bastante triste, tiene malos presentimientos, pero se dice:

“Betty, no seas neurótica. Que haya salido con su amigo no tiene por qué significar nada malo. Hace mucho que sólo se veían en la empresa y han querido salir a charlar y a tomar unos tragos. No hay segundas lecturas...!”

Revisa lo que hay en el frigorífico para ver qué puede preparar de cena, hace la lista para ir a comprar al día siguiente, ve la TV… pero no se concentra, y al rato se levanta y va a ordenar su habitación y su armario, pero todo está ordenado…

Pasea por el piso como una leona enjaulada, abre la puerta de comunicación para estar segura de oírle cuando vuelva…

Finalmente hace cena para dos, pero acaba cenando sola.

Ya es tarde, mas se resiste a acostarse, así que entra al apartamento de él y lo recorre despacio.

Por qué no llega? Le habrá pasado algo?

Vuelve a su piso, cierra la puerta dejando el punto verde y se acuesta.

A pesar de que está muy inquieta, termina durmiéndose ya tarde.

Va avanzada la madrugada cuando llega Armando.

Ha bebido, pero no está ebrio.

Se asoma y la ve dormir, y se queda un rato contemplándola.

Después se retira a su piso odiándose a sí mismo.




******************************************************



Por la mañana, Betty despierta de golpe pensando en él, así que se levanta y va a ver si ha vuelto.

Se tranquiliza al verle dormido y se sienta en la cama porque siente que se la doblan las rodillas.

Él abre los ojos y la ve.

- Betty!

- Estás bien, Armando? Me preocupaste!

- Tranquila, estoy bien. Sólo tengo tremendo guayabo…

- Pasa algo? – Le nota extraño.

- No sé… Pienso que quizá íbamos demasiado deprisa en nuestra relación, no crees…? – Alega sin estar convencido.

Betty se tensa, parpadea asimilando sus palabras y responde:

- Sí. Creo que tú ibas más deprisa de lo que puede sentir tu corazón!

Se levanta y sale.

Se ducha y desayuna negándose a pensar, y cuando está preparada baja al portal, toma un taxi y se va a Ecomoda.

Armando, al verla salir de su cuarto descarga un puñetazo en la almohada, al tiempo que suelta un juramento.



******************************************************



No tiene ninguna razón para distanciarla, sólo el miedo a perder la libertad que le ha provocado Calderón.

Si la quiere y no le importa renunciar a su vida anterior por ella… por qué se deja influir por Mario?

Por presumir de duro e insensible? Pero es que con Betty es blandito y muy sensible…

Por qué tiene que hacerse el seductor, si ya no le va?

No se entiende, pero…

Anoche estuvieron bebiendo y charlando con dos amigas de Mario, pero él no pasó de ahí.

Luego la llevó hasta el portal de su casa y él regresó a la suya.



******************************************************



Oye cerrarse la puerta y comprende que Betty se ha ido sin esperarle.

Cuando llega a Ecomoda se cerciora de que ella está allá y va a presidencia.

A media mañana tienen una reunión para ultimar detalles de cara a la presentación de la inminente colección.

Betty interviene cuando es necesario y puntualiza con exactitud los números y datos que le solicitan, y en todo momento evita mirarle.

Por fin acaba la reunión y vuelve al refugio de su despacho, respira hondo varias veces y después sale para ir a comer con las muchachas.

Continúa negándose a pensar.

Él ve que lo está pasando mal y se iría tras ella, la abrazaría pidiéndola perdón y la rogaría que olvidase su comportamiento estúpido e infantil, pero se retiene nuevamente al ver que Calderón le observa.



******************************************************



Por la tarde vuelve a irse de rumba con Mario y dos amiguitas suyas.

Baila, se obliga a dar un beso a la muchacha que le acompaña, pero no puede llegar más allá de la mejilla porque no le nace…

Calderón se despide abrazado a su peliteñida, y les desea que lo pasen rico.

Armando se decide, la acompaña a casa, se meten en faena y… NADA! Su cosita no responde!

Es la primera vez en su vida que le sucede esto. Tigre, cómo así?

Se despide malhumorado y vuelve a casa aunque no es tarde.

Comprueba que Betty ha puesto el punto rojo en la puerta, pero entra buscándola.

Ella está leyendo sentada en la cama, con una camisola azul de tirantes.

Levanta la cabeza con gran dignidad y le pregunta:

- Qué dijiste que significaba el punto rojo?

- Prohibido el paso. – Afirma Armando.

- Cito tus palabras textuales: “Si entras, te corto el cuello”. Vete y respeta el sistema de señales convenido.

- Betty, tengo que explicarte!

- No hay nada que explicar! Está todo muy claro. Me avisaron de tus costumbres, de tu forma de vida, pero yo… imbécil de mí, creí en ti. Estaba segura de significar mucho para ti. Claro, con mi gran experiencia en hombres… - Sarcástica. – Y tenían razón. Sólo fui una más!

- No es así! Escúchame!

Betty se levanta furiosa y le señala la puerta.

- Vete! Te odio!

Pero Armando no se mueve, y ella entonces le empuja, y forcejean cayendo sobre la cama.

Betty lucha con una furia que él no entiende.

Intenta arañarle y finalmente consigue marcarle la mejilla izquierda.

La toma las muñecas y las sube sobre su cabeza, inmovilizándola bajo su cuerpo y dejándola indefensa. Nota que su "cosita" vuelve a responder...

La besa el cuello, los labios… y los buenos reflejos le salvan de un mordisco mayor, pues sólo puede clavarle levemente un colmillo en el labio inferior…

- Te has vuelto loca…? Qué pretendes? Marcarme para la presentación de mañana?

De pronto, Betty se queda quieta y empieza a sollozar, angustiada por la frustración, la impotencia y el desamor.

- Por favor, Betty. No llores. No voy a hacerte nada! Sólo sujeté tus manos para que no me arañases... y aún así lo conseguiste.

Se toca la mejilla magullada con una pequeña marca roja, y la comisura del labio mordido.

Betty aprieta fuertemente los ojos y continúa sollozando.

- No llores, por favor. Mira, te suelto las manos. Te has asustado? Te juro que no iba a hacerte nada malo…

Ella llora mansamente. Ha rodado sobre la cama y se queda hecha un ovillo.

- Vete! – Le dice de nuevo.

- No, me iré cuando te calmes.

Se acuesta junto a ella y la abraza por detrás. Le rechaza, pero Armando se mantiene firme.

Poco a poco van cesando los sollozos y su respiración se hace más profunda y rítmica.

Entonces la besa el cuello, se levanta, la tapa y se retira a su apartamento.

- La embarré! No sé si alguna vez conseguiré que me perdone.

Dice hablando consigo mismo mientras se examina la mejilla y el labio en el espejo del baño.



CONTINUARÁ...


Hola, m´hijitas.

Me alegra que os gustase el capi anterior, pero como soy insaciable... ahora espero y deseo que os guste éste.

Habréis visto que Armando ya ha empezado a hacer el gili... mas comprenderéis que llevaba demasiado tiempo para él, comportándose como un sol.

Ahora les tenemos un pelín distanciados, pero hablaré con él y veré si consigo hacerle recapacitar... aunque como bien sabemos todas, los personajes algunas veces hacen lo que "se les da la regalada gana..."

Gracias por leer la historia y muchos besos.
¡con lo inteligente que es para algunas cosas y lo tonta que es para otra! No debio dejar que Armando saliera de rumba con Mario, ya que por mucha confianza que quiera darle, es muy difícil sabiendo el pasado que Armando tuvo como mujeriego. Además es una falta de respeto hacia ella, aunque todavía no tenga claros sus sentimientos. En fin, al menos Betty ha reaccionado como correspondía.
Besos.
Quote
Share

Guiomar y Celia
Guiomar y Celia

September 26th, 2003, 9:07 pm #9

- Te amo! – Declara Betty apretándose contra él.

Y él iba a responder con otro “Te amo”, pero no sabe por qué… es incapaz de pronunciar esas sencillas palabras.

En su lugar, atrapa de nuevo sus labios y la besa con una mezcla de pasión y ternura que les hacen sentir deliciosamente todas las terminaciones nerviosas de sus cuerpos..





Capítulo VIII.- Solteros vocacionales...!




Marcela confirma su teoría de que van a pasar la noche juntos.

- Y ahora qué, hermanita? Te sientes mejor al no tener dudas de que el sinvergüenza de tu ex-novio, tiene una nueva amante?

- No… Llévame a casa, por favor.




******************************************************



Transcurren varias semanas en las que son los seres más felices sobre la faz de la Tierra.

Trabajan preparando la presentación de la próxima colección, y al salir de la empresa por la tarde, se van a bailar o a algún espectáculo, o asisten a los eventos que les invitan otras empresas de moda o de cosmética, o a casa… donde disfrutan de su mutua compañía.

Los fines de semana acuden al club para que Armando entrene, o salen de Bogotá hasta algún rincón pintoresco.

Siguen durmiendo juntos y haciendo el amor con verdadera pasión.

Una vez, a Armando no le da tiempo de cuidarse.

- Lo siento, Betty. No pude evitarlo, pero te aseguro que no volverá a suceder.

Pero sucede varias veces más…



******************************************************



Entra Mario en presidencia con su humor y cinismo habitual. Hablan del trabajo y al despedirse, le propone:

- Hermano, salgamos de cacería juntos. Hace más de un mes y medio que me tiene abandonado… - Pone posturita “made in Hugo”.

- No, Calderón. Yo me voy a mi apartamento.

- Mendoza, la niña le ha hecho mella!

- Mario, no se puede imaginar! Nunca había sentido así: suavidad, pasión, ternura, deseo, entrega, calidez… Es una mezcla de sensaciones las que produce en mí… Yo jamás había querido repetir una cita, pero con ella…cuántas más veces estamos juntos, más la deseo!

- Tigre, no será que le han limado los colmillos?

- Si le digo la verdad… creo que no me importaría.

- Quite! Quite! Usted delira! El tigre de Bogotá! El espejo donde nos miramos todos los solteros vocacionales del país… Qué digo del país? La gran tradición del amante latino: Casanova, D. Juan… va usted a echarla por tierra, porque una gacelita sea especialmente exquisita?

Armando sonríe con cara boba por los halagos de su hermano y… traga el anzuelo!

- Sí. Yo sé. Pero…

- Hermano, esa relación la corta. Pero, YA! Le está anulando! Esta misma noche sale conmigo y dos amigas del Oráculo, y se desintoxica de la niña.

- Es que creo que la amo…

- Qué dice? No se lo habrá dicho a ella!

- Muchas veces he estado a punto, pero no he podido… - Reconoce Armando.

- Qué grave es su dolencia! Tigre, está peor de lo que yo pensaba. No se hable más. Esta noche cambia la dieta, y esto se enfriará por sí mismo.

- Es que Betty me gusta, Mario. Mucho! Estoy con ella como con nadie. No quiero que esto se enfríe. Es tibia y cálida… - Se estremece al recordar.

Mario, cansón él vuelve a la carga.

- Mire, hoy mismo empezamos el tratamiento de choque. Usted la va a hablar igual de encantador que siempre, pero… no la va a acompañar a casa, ni la va a invitar a salir a ninguna parte… y se viene conmigo y dos nenas estupendas, porque ya sabe que “la mancha de la mora… con otra verde se quita”.

- No sé, Calderón. Eso es un tremendo error.

- Vea si le aprecio, estimado presidente. Yo debo salir después del lanzamiento para Caracas a inspeccionar la franquicia. Pues renuncio a ese viaje a su favor! Váyase!

Y como es habitual, el estúpido bello bobo termina dejándose manejar por el desgrrraciado de su hermano… y a Betty la toca sufrir.



******************************************************



Poco antes de la hora de salir, Armando pasa por la oficina de ella.

- Betty, esta noche voy a salir con Mario.

La extraña, pero sólo contesta:

- De acuerdo. Tomaré un taxi. Que lo pases bien con tu amigo.

- Chao, Betty. Nos vemos.

Y se va remordiéndole la conciencia porque se siente un traidor, y porque va en contra de su deseo, PERO VA!



******************************************************



A las seis, Betty sale al lobby, baja a la calle y toma un taxi que la lleva al apartamento.

Está bastante triste, tiene malos presentimientos, pero se dice:

“Betty, no seas neurótica. Que haya salido con su amigo no tiene por qué significar nada malo. Hace mucho que sólo se veían en la empresa y han querido salir a charlar y a tomar unos tragos. No hay segundas lecturas...!”

Revisa lo que hay en el frigorífico para ver qué puede preparar de cena, hace la lista para ir a comprar al día siguiente, ve la TV… pero no se concentra, y al rato se levanta y va a ordenar su habitación y su armario, pero todo está ordenado…

Pasea por el piso como una leona enjaulada, abre la puerta de comunicación para estar segura de oírle cuando vuelva…

Finalmente hace cena para dos, pero acaba cenando sola.

Ya es tarde, mas se resiste a acostarse, así que entra al apartamento de él y lo recorre despacio.

Por qué no llega? Le habrá pasado algo?

Vuelve a su piso, cierra la puerta dejando el punto verde y se acuesta.

A pesar de que está muy inquieta, termina durmiéndose ya tarde.

Va avanzada la madrugada cuando llega Armando.

Ha bebido, pero no está ebrio.

Se asoma y la ve dormir, y se queda un rato contemplándola.

Después se retira a su piso odiándose a sí mismo.




******************************************************



Por la mañana, Betty despierta de golpe pensando en él, así que se levanta y va a ver si ha vuelto.

Se tranquiliza al verle dormido y se sienta en la cama porque siente que se la doblan las rodillas.

Él abre los ojos y la ve.

- Betty!

- Estás bien, Armando? Me preocupaste!

- Tranquila, estoy bien. Sólo tengo tremendo guayabo…

- Pasa algo? – Le nota extraño.

- No sé… Pienso que quizá íbamos demasiado deprisa en nuestra relación, no crees…? – Alega sin estar convencido.

Betty se tensa, parpadea asimilando sus palabras y responde:

- Sí. Creo que tú ibas más deprisa de lo que puede sentir tu corazón!

Se levanta y sale.

Se ducha y desayuna negándose a pensar, y cuando está preparada baja al portal, toma un taxi y se va a Ecomoda.

Armando, al verla salir de su cuarto descarga un puñetazo en la almohada, al tiempo que suelta un juramento.



******************************************************



No tiene ninguna razón para distanciarla, sólo el miedo a perder la libertad que le ha provocado Calderón.

Si la quiere y no le importa renunciar a su vida anterior por ella… por qué se deja influir por Mario?

Por presumir de duro e insensible? Pero es que con Betty es blandito y muy sensible…

Por qué tiene que hacerse el seductor, si ya no le va?

No se entiende, pero…

Anoche estuvieron bebiendo y charlando con dos amigas de Mario, pero él no pasó de ahí.

Luego la llevó hasta el portal de su casa y él regresó a la suya.



******************************************************



Oye cerrarse la puerta y comprende que Betty se ha ido sin esperarle.

Cuando llega a Ecomoda se cerciora de que ella está allá y va a presidencia.

A media mañana tienen una reunión para ultimar detalles de cara a la presentación de la inminente colección.

Betty interviene cuando es necesario y puntualiza con exactitud los números y datos que le solicitan, y en todo momento evita mirarle.

Por fin acaba la reunión y vuelve al refugio de su despacho, respira hondo varias veces y después sale para ir a comer con las muchachas.

Continúa negándose a pensar.

Él ve que lo está pasando mal y se iría tras ella, la abrazaría pidiéndola perdón y la rogaría que olvidase su comportamiento estúpido e infantil, pero se retiene nuevamente al ver que Calderón le observa.



******************************************************



Por la tarde vuelve a irse de rumba con Mario y dos amiguitas suyas.

Baila, se obliga a dar un beso a la muchacha que le acompaña, pero no puede llegar más allá de la mejilla porque no le nace…

Calderón se despide abrazado a su peliteñida, y les desea que lo pasen rico.

Armando se decide, la acompaña a casa, se meten en faena y… NADA! Su cosita no responde!

Es la primera vez en su vida que le sucede esto. Tigre, cómo así?

Se despide malhumorado y vuelve a casa aunque no es tarde.

Comprueba que Betty ha puesto el punto rojo en la puerta, pero entra buscándola.

Ella está leyendo sentada en la cama, con una camisola azul de tirantes.

Levanta la cabeza con gran dignidad y le pregunta:

- Qué dijiste que significaba el punto rojo?

- Prohibido el paso. – Afirma Armando.

- Cito tus palabras textuales: “Si entras, te corto el cuello”. Vete y respeta el sistema de señales convenido.

- Betty, tengo que explicarte!

- No hay nada que explicar! Está todo muy claro. Me avisaron de tus costumbres, de tu forma de vida, pero yo… imbécil de mí, creí en ti. Estaba segura de significar mucho para ti. Claro, con mi gran experiencia en hombres… - Sarcástica. – Y tenían razón. Sólo fui una más!

- No es así! Escúchame!

Betty se levanta furiosa y le señala la puerta.

- Vete! Te odio!

Pero Armando no se mueve, y ella entonces le empuja, y forcejean cayendo sobre la cama.

Betty lucha con una furia que él no entiende.

Intenta arañarle y finalmente consigue marcarle la mejilla izquierda.

La toma las muñecas y las sube sobre su cabeza, inmovilizándola bajo su cuerpo y dejándola indefensa. Nota que su "cosita" vuelve a responder...

La besa el cuello, los labios… y los buenos reflejos le salvan de un mordisco mayor, pues sólo puede clavarle levemente un colmillo en el labio inferior…

- Te has vuelto loca…? Qué pretendes? Marcarme para la presentación de mañana?

De pronto, Betty se queda quieta y empieza a sollozar, angustiada por la frustración, la impotencia y el desamor.

- Por favor, Betty. No llores. No voy a hacerte nada! Sólo sujeté tus manos para que no me arañases... y aún así lo conseguiste.

Se toca la mejilla magullada con una pequeña marca roja, y la comisura del labio mordido.

Betty aprieta fuertemente los ojos y continúa sollozando.

- No llores, por favor. Mira, te suelto las manos. Te has asustado? Te juro que no iba a hacerte nada malo…

Ella llora mansamente. Ha rodado sobre la cama y se queda hecha un ovillo.

- Vete! – Le dice de nuevo.

- No, me iré cuando te calmes.

Se acuesta junto a ella y la abraza por detrás. Le rechaza, pero Armando se mantiene firme.

Poco a poco van cesando los sollozos y su respiración se hace más profunda y rítmica.

Entonces la besa el cuello, se levanta, la tapa y se retira a su apartamento.

- La embarré! No sé si alguna vez conseguiré que me perdone.

Dice hablando consigo mismo mientras se examina la mejilla y el labio en el espejo del baño.



CONTINUARÁ...


Hola, m´hijitas.

Me alegra que os gustase el capi anterior, pero como soy insaciable... ahora espero y deseo que os guste éste.

Habréis visto que Armando ya ha empezado a hacer el gili... mas comprenderéis que llevaba demasiado tiempo para él, comportándose como un sol.

Ahora les tenemos un pelín distanciados, pero hablaré con él y veré si consigo hacerle recapacitar... aunque como bien sabemos todas, los personajes algunas veces hacen lo que "se les da la regalada gana..."

Gracias por leer la historia y muchos besos.
La debilidad de caracter de Armando frente a Mario, brrrr... para una vez que le echó "pantalones", terminaron a piñas y enfadados por dos años (cuando lo pilló leyendo el diario de Betty, en la novela original). Esperemos que la cosa se arregle, por el bien de nuestra pareja favorita. Besos
Quote
Share

Carla R
Carla R

September 27th, 2003, 12:47 am #10

- Te amo! – Declara Betty apretándose contra él.

Y él iba a responder con otro “Te amo”, pero no sabe por qué… es incapaz de pronunciar esas sencillas palabras.

En su lugar, atrapa de nuevo sus labios y la besa con una mezcla de pasión y ternura que les hacen sentir deliciosamente todas las terminaciones nerviosas de sus cuerpos..





Capítulo VIII.- Solteros vocacionales...!




Marcela confirma su teoría de que van a pasar la noche juntos.

- Y ahora qué, hermanita? Te sientes mejor al no tener dudas de que el sinvergüenza de tu ex-novio, tiene una nueva amante?

- No… Llévame a casa, por favor.




******************************************************



Transcurren varias semanas en las que son los seres más felices sobre la faz de la Tierra.

Trabajan preparando la presentación de la próxima colección, y al salir de la empresa por la tarde, se van a bailar o a algún espectáculo, o asisten a los eventos que les invitan otras empresas de moda o de cosmética, o a casa… donde disfrutan de su mutua compañía.

Los fines de semana acuden al club para que Armando entrene, o salen de Bogotá hasta algún rincón pintoresco.

Siguen durmiendo juntos y haciendo el amor con verdadera pasión.

Una vez, a Armando no le da tiempo de cuidarse.

- Lo siento, Betty. No pude evitarlo, pero te aseguro que no volverá a suceder.

Pero sucede varias veces más…



******************************************************



Entra Mario en presidencia con su humor y cinismo habitual. Hablan del trabajo y al despedirse, le propone:

- Hermano, salgamos de cacería juntos. Hace más de un mes y medio que me tiene abandonado… - Pone posturita “made in Hugo”.

- No, Calderón. Yo me voy a mi apartamento.

- Mendoza, la niña le ha hecho mella!

- Mario, no se puede imaginar! Nunca había sentido así: suavidad, pasión, ternura, deseo, entrega, calidez… Es una mezcla de sensaciones las que produce en mí… Yo jamás había querido repetir una cita, pero con ella…cuántas más veces estamos juntos, más la deseo!

- Tigre, no será que le han limado los colmillos?

- Si le digo la verdad… creo que no me importaría.

- Quite! Quite! Usted delira! El tigre de Bogotá! El espejo donde nos miramos todos los solteros vocacionales del país… Qué digo del país? La gran tradición del amante latino: Casanova, D. Juan… va usted a echarla por tierra, porque una gacelita sea especialmente exquisita?

Armando sonríe con cara boba por los halagos de su hermano y… traga el anzuelo!

- Sí. Yo sé. Pero…

- Hermano, esa relación la corta. Pero, YA! Le está anulando! Esta misma noche sale conmigo y dos amigas del Oráculo, y se desintoxica de la niña.

- Es que creo que la amo…

- Qué dice? No se lo habrá dicho a ella!

- Muchas veces he estado a punto, pero no he podido… - Reconoce Armando.

- Qué grave es su dolencia! Tigre, está peor de lo que yo pensaba. No se hable más. Esta noche cambia la dieta, y esto se enfriará por sí mismo.

- Es que Betty me gusta, Mario. Mucho! Estoy con ella como con nadie. No quiero que esto se enfríe. Es tibia y cálida… - Se estremece al recordar.

Mario, cansón él vuelve a la carga.

- Mire, hoy mismo empezamos el tratamiento de choque. Usted la va a hablar igual de encantador que siempre, pero… no la va a acompañar a casa, ni la va a invitar a salir a ninguna parte… y se viene conmigo y dos nenas estupendas, porque ya sabe que “la mancha de la mora… con otra verde se quita”.

- No sé, Calderón. Eso es un tremendo error.

- Vea si le aprecio, estimado presidente. Yo debo salir después del lanzamiento para Caracas a inspeccionar la franquicia. Pues renuncio a ese viaje a su favor! Váyase!

Y como es habitual, el estúpido bello bobo termina dejándose manejar por el desgrrraciado de su hermano… y a Betty la toca sufrir.



******************************************************



Poco antes de la hora de salir, Armando pasa por la oficina de ella.

- Betty, esta noche voy a salir con Mario.

La extraña, pero sólo contesta:

- De acuerdo. Tomaré un taxi. Que lo pases bien con tu amigo.

- Chao, Betty. Nos vemos.

Y se va remordiéndole la conciencia porque se siente un traidor, y porque va en contra de su deseo, PERO VA!



******************************************************



A las seis, Betty sale al lobby, baja a la calle y toma un taxi que la lleva al apartamento.

Está bastante triste, tiene malos presentimientos, pero se dice:

“Betty, no seas neurótica. Que haya salido con su amigo no tiene por qué significar nada malo. Hace mucho que sólo se veían en la empresa y han querido salir a charlar y a tomar unos tragos. No hay segundas lecturas...!”

Revisa lo que hay en el frigorífico para ver qué puede preparar de cena, hace la lista para ir a comprar al día siguiente, ve la TV… pero no se concentra, y al rato se levanta y va a ordenar su habitación y su armario, pero todo está ordenado…

Pasea por el piso como una leona enjaulada, abre la puerta de comunicación para estar segura de oírle cuando vuelva…

Finalmente hace cena para dos, pero acaba cenando sola.

Ya es tarde, mas se resiste a acostarse, así que entra al apartamento de él y lo recorre despacio.

Por qué no llega? Le habrá pasado algo?

Vuelve a su piso, cierra la puerta dejando el punto verde y se acuesta.

A pesar de que está muy inquieta, termina durmiéndose ya tarde.

Va avanzada la madrugada cuando llega Armando.

Ha bebido, pero no está ebrio.

Se asoma y la ve dormir, y se queda un rato contemplándola.

Después se retira a su piso odiándose a sí mismo.




******************************************************



Por la mañana, Betty despierta de golpe pensando en él, así que se levanta y va a ver si ha vuelto.

Se tranquiliza al verle dormido y se sienta en la cama porque siente que se la doblan las rodillas.

Él abre los ojos y la ve.

- Betty!

- Estás bien, Armando? Me preocupaste!

- Tranquila, estoy bien. Sólo tengo tremendo guayabo…

- Pasa algo? – Le nota extraño.

- No sé… Pienso que quizá íbamos demasiado deprisa en nuestra relación, no crees…? – Alega sin estar convencido.

Betty se tensa, parpadea asimilando sus palabras y responde:

- Sí. Creo que tú ibas más deprisa de lo que puede sentir tu corazón!

Se levanta y sale.

Se ducha y desayuna negándose a pensar, y cuando está preparada baja al portal, toma un taxi y se va a Ecomoda.

Armando, al verla salir de su cuarto descarga un puñetazo en la almohada, al tiempo que suelta un juramento.



******************************************************



No tiene ninguna razón para distanciarla, sólo el miedo a perder la libertad que le ha provocado Calderón.

Si la quiere y no le importa renunciar a su vida anterior por ella… por qué se deja influir por Mario?

Por presumir de duro e insensible? Pero es que con Betty es blandito y muy sensible…

Por qué tiene que hacerse el seductor, si ya no le va?

No se entiende, pero…

Anoche estuvieron bebiendo y charlando con dos amigas de Mario, pero él no pasó de ahí.

Luego la llevó hasta el portal de su casa y él regresó a la suya.



******************************************************



Oye cerrarse la puerta y comprende que Betty se ha ido sin esperarle.

Cuando llega a Ecomoda se cerciora de que ella está allá y va a presidencia.

A media mañana tienen una reunión para ultimar detalles de cara a la presentación de la inminente colección.

Betty interviene cuando es necesario y puntualiza con exactitud los números y datos que le solicitan, y en todo momento evita mirarle.

Por fin acaba la reunión y vuelve al refugio de su despacho, respira hondo varias veces y después sale para ir a comer con las muchachas.

Continúa negándose a pensar.

Él ve que lo está pasando mal y se iría tras ella, la abrazaría pidiéndola perdón y la rogaría que olvidase su comportamiento estúpido e infantil, pero se retiene nuevamente al ver que Calderón le observa.



******************************************************



Por la tarde vuelve a irse de rumba con Mario y dos amiguitas suyas.

Baila, se obliga a dar un beso a la muchacha que le acompaña, pero no puede llegar más allá de la mejilla porque no le nace…

Calderón se despide abrazado a su peliteñida, y les desea que lo pasen rico.

Armando se decide, la acompaña a casa, se meten en faena y… NADA! Su cosita no responde!

Es la primera vez en su vida que le sucede esto. Tigre, cómo así?

Se despide malhumorado y vuelve a casa aunque no es tarde.

Comprueba que Betty ha puesto el punto rojo en la puerta, pero entra buscándola.

Ella está leyendo sentada en la cama, con una camisola azul de tirantes.

Levanta la cabeza con gran dignidad y le pregunta:

- Qué dijiste que significaba el punto rojo?

- Prohibido el paso. – Afirma Armando.

- Cito tus palabras textuales: “Si entras, te corto el cuello”. Vete y respeta el sistema de señales convenido.

- Betty, tengo que explicarte!

- No hay nada que explicar! Está todo muy claro. Me avisaron de tus costumbres, de tu forma de vida, pero yo… imbécil de mí, creí en ti. Estaba segura de significar mucho para ti. Claro, con mi gran experiencia en hombres… - Sarcástica. – Y tenían razón. Sólo fui una más!

- No es así! Escúchame!

Betty se levanta furiosa y le señala la puerta.

- Vete! Te odio!

Pero Armando no se mueve, y ella entonces le empuja, y forcejean cayendo sobre la cama.

Betty lucha con una furia que él no entiende.

Intenta arañarle y finalmente consigue marcarle la mejilla izquierda.

La toma las muñecas y las sube sobre su cabeza, inmovilizándola bajo su cuerpo y dejándola indefensa. Nota que su "cosita" vuelve a responder...

La besa el cuello, los labios… y los buenos reflejos le salvan de un mordisco mayor, pues sólo puede clavarle levemente un colmillo en el labio inferior…

- Te has vuelto loca…? Qué pretendes? Marcarme para la presentación de mañana?

De pronto, Betty se queda quieta y empieza a sollozar, angustiada por la frustración, la impotencia y el desamor.

- Por favor, Betty. No llores. No voy a hacerte nada! Sólo sujeté tus manos para que no me arañases... y aún así lo conseguiste.

Se toca la mejilla magullada con una pequeña marca roja, y la comisura del labio mordido.

Betty aprieta fuertemente los ojos y continúa sollozando.

- No llores, por favor. Mira, te suelto las manos. Te has asustado? Te juro que no iba a hacerte nada malo…

Ella llora mansamente. Ha rodado sobre la cama y se queda hecha un ovillo.

- Vete! – Le dice de nuevo.

- No, me iré cuando te calmes.

Se acuesta junto a ella y la abraza por detrás. Le rechaza, pero Armando se mantiene firme.

Poco a poco van cesando los sollozos y su respiración se hace más profunda y rítmica.

Entonces la besa el cuello, se levanta, la tapa y se retira a su apartamento.

- La embarré! No sé si alguna vez conseguiré que me perdone.

Dice hablando consigo mismo mientras se examina la mejilla y el labio en el espejo del baño.



CONTINUARÁ...


Hola, m´hijitas.

Me alegra que os gustase el capi anterior, pero como soy insaciable... ahora espero y deseo que os guste éste.

Habréis visto que Armando ya ha empezado a hacer el gili... mas comprenderéis que llevaba demasiado tiempo para él, comportándose como un sol.

Ahora les tenemos un pelín distanciados, pero hablaré con él y veré si consigo hacerle recapacitar... aunque como bien sabemos todas, los personajes algunas veces hacen lo que "se les da la regalada gana..."

Gracias por leer la historia y muchos besos.
no deberia dejarse influenciar por Mario y hacer lo que realmente siente para mi que debe sufrir un poco para que Betty lo perdone un besito y chauuuu
Quote
Share