ESPEJISMOS.- Capítulo VI

ESPEJISMOS.- Capítulo VI

Calipso
Calipso

January 21st, 2004, 3:20 pm #1

- Marce, sabes qué?

- No... Explícate!

- Pasado mañana viene Cami!

- Fantástico! – Exclama levantándose. – Cuánto va a quedarse?

- Dizque un mes. – Responde Betty.

- De nuevo juntas las tres! Parece increíble, verdad? – Las dos se quedan un momento en silencio recordando. Betty vuelve a la realidad y confirma:

- Sí, Marcela, parece increíble... Voy a trabajar y luego hablamos, porque tenemos que organizarnos y salir de rumba nosotras solitas! – Guiña el ojo a su amiga.






Capítulo VI.- Los cuatro magníficos.




Camila aprovecha que está en Bogotá para asistir a la Junta Extraordinaria que se celebra unos días después, y al terminar la reunión Marcela se acerca a Betty y a Camila.

- Tenemos que celebrar por todo lo alto que estamos juntas de nuevo.

- SÍ! Vámonos las tres de rumba! – Propone Camila.

- OK! – Dice Betty sabiendo que a Armando no le va a hacer ni tantico de gracia.

Le mira y se encuentra con sus ojos que la contemplan con cariño, así que le sonríe traviesa pensando: “Doctor Mendoza, esta noche vas a tardar en dormirte... porque llegaré de madrugada...”

Al ver la expresión de su cara, Armando se teme algo y se pone en guardia. Toca el brazo a Mario y le dice:

- Calderón, esas tres traman alguna travesura...

- Cómo así?

- Mírelas, hermano: cuchichean, ríen nerviosas como conspiradoras... y Betty me mira con ojos chispeantes!

- Eso es porque la tienes enamorada. – Le dice para tranquilizarle.

- Y una leche! No me fío un pelo de esa caída de ojos y de esa sonrisa... Averigüemos qué se traen entre manos.

- Propones espiarlas, tigre? – Simula estupor.

- Y cómo sino vamos a saber? No seas bobo!

Las ven salir de la Sala de Juntas y las siguen con la mirada.

- Se nos escapan, Calderón!

- Calma, que estoy viendo a Freddy. Y éste, con su noble y solidaria alma masculina, nos ayudará.



ÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇ



Efectivamente, el bienmandado recadero acude a presidencia orgulloso de haber realizado a la perfección la misión encomendada.

- El 007 colombiano reportándose: Las doctoras Mendoza, Pinzón y Valencia han decidido irse de rumba esta noche... SOLAS!

- Freddy, eso serán Marcela y Camila. Usted ha oído mal, pues seguro que Betty no... – Dice Armando inquieto.

- Doctor, mi pabellón auditivo actúa como un receptor perfecto, la cadena de huesecillos de mi oído medio transmite maravillosamente bien, y mi cerebro interpreta magníficamente las señales acústicas percibidas... La doctora Pinzón también está entusiasmada con la expectativa de salir esta noche ellas solas “a la caza de triplepapitos”, SIC.

Armando traga con dificultad, Mario le da una palmada de condolencia en la espalda y Freddy le remata:

- Además le comunico que fue la susodicha doctora la que propuso ir a “Máscaras”.

- NO! Es un local muy selecto, pero... los que acuden a él, lo hacen con intención de ligar declarada! – Se deja caer en su sillón. – No puede ser... “mi” Betty, no!

- Hermano...

- Calderón! Hay que seguirlas!

- Pero, si hace tiempo... no quisiste!

- Ahora es fuerza mayor. Hay que protegerlas de las rapaces nocturnas!


Pero Camila, Marcela y “su” Betty están llorando de tanto reír al imaginarse al bello bobo, ya que descubrieron al espía y decidieron darles una lección exagerando sus planes de conquista.



ÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇ



Llega la noche, y Camila y Betty esperan en el salón a que llegue Marcela con el carro. Entonces se van las tres disfrutando por anticipado, aunque Betty sospecha algo al ver que Armando está demasiado tranquilo.

Según arranca el coche de las chicas, él sale corriendo de la casa, sube a un auto que está aparcado en la oscuridad... y los cuatro amigotes siguen a las niñas.

Ellas encuentran plaza en el aparcamiento, cerca de la puerta, y entran al lugar alegres y con ganas de divertirse.

Como es costumbre en “Máscaras”, el portero les ofrece gran variedad de caretas y antifaces antes de acceder dentro, para preservar su identidad, y ellas se toman tiempo en elegir los que más les gustan.

Van hacia una de las pocas mesas que hay vacías y se sientan. Encargan sus bebidas y empiezan a echar un vistazo a los papitos.

- Marce! Betty! Mirad a ese del traje tostado!

- Qué ojo tienes, Cami. – Reconoce Betty admirando al tipo.

- Está buenísimo! – Añade Marcela.

- Tengo que catarle antes de irnos! – Dice Camila.

Betty mira de cuando en cuando hacia la puerta hasta que por fin... ve entrar a cuatro personajes con las máscaras ya colocadas.

- Y... “Hablando del rey de Roma... por la puerta asoma...”

Las otras se vuelven mirando.

- Vaya! Los cuatro mosqueteros!

- Los cuatro magníficos!

- Los cuatro SUTILES! – Dice Betty. – Vienen con ropa que estamos hartas de verles, y se creen que con ponerse un antifaz que les cubre de frente a nariz... ya nadie en el mundo les reconocerá!

- No tienen remedio...

- Sexo masculino! Tan sagaces!

- Pues sé de uno que se va a arrepentir de querer espiarme. – Dice Betty.

- No seas cruel con mi hermanito. Te adora! Me lo ha confesado.

- Cami, sé que es tu niño consentido, pero no me ama. Hablemos claro: me desea. Punto!

- Betty, tú no sabes, pero él últimamente me telefonea con frecuencia a Londres.

- Para...

- Para hablarme de lo que siente por ti! De que no consigue convencerte de que es sincero su amor! TÚ eres el único tema de conversación para Armando. – Asegura Camila.

- Fiuuuu!!! – Silba Marcela.

Betty se ha quedado sin saber qué decir. Al fin pregunta:

- Y qué quieres, Cami? Que me lance a sus brazos? Yo tengo muchas dudas...

- Ni más faltaba! Darle unos celos pequeñitos nunca está de más, pero no te pases.

Betty tuerce el morrito y pregunta:

- Me dejas un ratico al triplepapito del traje tostado?

- Si sólo es un ratico y luego me lo pasas...

- Key! – Contesta Betty anticipándose.

A continuación pone en funcionamiento su “depurada” técnica de seducción, y minutos después, herido por las flechas de Betty, el sujeto se acerca y la invita a bailar.

Ella acepta y salen a la pista, bailan muy cerca pero le mantiene a la distancia justa para no rozarse.

- Está bailando con uno! Y mirad qué cerca! – Estalla Armando congestionado.

- Tranquilo, hombre. Tampoco es para tanto. – Le calma Daniel.

- Tú has bailado muchas veces así de cerca y MÁS! – Le recuerda Nicolás.

- Ahí! Ahí! Por qué Betty no va a poder? – Tercia Mario.

- Sois idiotas, o qué? Yo sé lo que está pensando el tipo y lo que planea para la noche, porque yo también lo he vivido. Y con “mi” Betty, NO! Y ahora la besa la oreja? – Exclama levantándose.

Pero los amigos le sientan de nuevo tirando de él.

Ella le observa discretamente, le ve inquieto y nervioso, y que el trío de calaveras que le acompaña intenta distraerle y tranquilizarle.

Y si Cami estuviese en lo cierto?

Cuando ve que ésta vuelve a la mesa, propone al tipo, del que no recuerda el nombre, ir a sentarse con la intención de pasárselo.

Camila no pierde el tiempo y se lleva al tío bueno a la pista.

- Se los pasan unas a otras! Los comparten! – Dice Armando escandalizado.

- TIGRE! Éste es el momento. Invítala a bailar. – Exhorta Mario.

- No querrá y me dirá que está cansada. – Contesta desanimado.

- Vamos, hermano! – Le alienta Nicolás.

- Cuando nos ha frenado el temor a una negativa? – Recuerda Daniel. – Ahí se ve al seductor nato.

- Haz uso de ese encanto de alta tecnología, ese que has conseguido tras concienzudos experimentos empíricos con gacelas de todo tipo! – Dice el cínico de Calderón.

- Bueeeno... – Se deja convencer y se levanta con carita boba, se ajusta la máscara como si sirviese de algo y se encamina hacia ella. – Voy...

Y entonces ve con horror que se le adelanta uno.

“Ya era hora! Pensé que no se iba a decidir!” Piensa Betty que le observaba por el rabillo del ojo. “Y ahora viene ese inoportuno...”

Rechaza rápida al inesperado romeo, temiendo que Armando se arrepienta, pero éste después de parar un instante, continúa avanzando al ver que vuelve a estar sola.

- Señorita, le provoca bailar conmigo?

- Si es usted un caballero...

- Por supuesto que lo soy!

Salen a bailar y Armando se cuida mucho de guardar las distancias, y no hacer el menor intento de propasarse. Con la advertencia que le ha hecho...

- Y cómo te llamas, bella y virtuosa dama? – La pregunta bromeando más relajado.

- Helena, con “h”. Como la de Troya. Y vos, noble caballero?

- Si me permitís, será un placer ser vuestro Paris...

Betty sonríe al escuchar la respuesta, aceptando, y bailan un buen rato contándose mentiras, simulando hablar con el ligue de turno, hasta que ella decide dar otra vuelta de tuerca y empieza a provocarle acercándose a él cada vez más...

Y por primera vez en su vida, Armando no sabe qué hacer. Si aprovechar la cercanía... o separarse y dejar que corra el aire...


“Betty no es ninguna coqueta, y con su actitud está insinuándome con total claridad que desea mi proximidad... me habrá descubierto... y estará poniéndome a prueba? Si aprovecho la ocasión pensará que estoy de cacería, pero si no... igual se siente rechazada!”

- Helena con h... deseas de mí algo especial? – La pregunta al oído, al mismo tiempo que se pega un poco a ella para que note su... ardor.

- Sin preguntas, ni reclamos... noble Paris. – Susurra aguantando la presión que él ejerce.

- BETTY!!! Cómo así? – Explota recriminándola.

- Acaso no es así como me quieres, Armando? Sin preguntas... ni reclamos... ni futuro? – Le responde muy seria y sin alterarse.

- Sabías que era yo? – Cuestiona.

- Naturalmente. Estas máscaras no preservan la identidad de uno ante los conocidos. Tú también me has reconocido!

- Es que yo sabía... – Cree que se ha descubierto.

- Viniste a espiarme? – Betty aparenta sorpresa y enojo.

- A espiarte, no! Sólo a protegerte.

- Armando, que soy mayorcita!

- Sí, yo sé. Ya te he visto bailar con ese individuo bien cerca, y hasta te besó la oreja!

- No es cierto. Sólo me habló al oído.

- Ah, sí? Y será que me vas a decir qué tenía que decirte tan íntimo?

Betty tarda en contestar y va a hacerlo furiosa cuando...

- TIEMPO!!!

Dicen simultáneamente Daniel y Camila uno a cada lado, colocando las manos como para pedir “tiempo muerto” en baloncesto, pero ellos siguen mirándose echando fuego por los ojos.

Las chicas se llevan con ellas a Betty, ellos a Armando, pagan las consumiciones y todos se dirigen a los carros.

Al llegar a casa de los Mendoza, estacionan los autos uno tras otro.

Camila y Betty se apean de uno, él del otro, y los tres entran.

Ellas van directamente a sus habitaciones, pero Armando sigue a Betty y se cuela tras ella cerrando la puerta con seguro.





CONTINUARÁ…



Hola, amigas.

Alguna me preguntó cuál era la “depurada técnica de seducción” de Betty, pero a mí no me la ha contado, si no… tremenda depredadora sería yo! Pero, sólo soy una pardilla más.

Supongo que serán miraditas, caídas de ojos, sonrisas… Y os imagináis que ridículo más espantoso si el tipo pasa de ti? Mejor que lo haga Betty.

Qué os parece cómo lo ha pasado el bello bobo? Creo que le sale el humo por las orejas.

Espero que hayáis disfrutado con el capi, y si os apetece, me lo decís. Besos.
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enkarna
enkarna

January 21st, 2004, 3:32 pm #2

decirte que me lo paso bomba. Vaya par... sobre todo Armandito, aunque a Betty déjala ir tambien!!! ja, ja.
Ya me imagino como va a acabar ese encierro nocturno, je, je. Celos=bronca=reconciliación...

Un beso. enkarna.
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Joined: January 21st, 2004, 3:39 pm

January 21st, 2004, 3:39 pm #3

- Marce, sabes qué?

- No... Explícate!

- Pasado mañana viene Cami!

- Fantástico! – Exclama levantándose. – Cuánto va a quedarse?

- Dizque un mes. – Responde Betty.

- De nuevo juntas las tres! Parece increíble, verdad? – Las dos se quedan un momento en silencio recordando. Betty vuelve a la realidad y confirma:

- Sí, Marcela, parece increíble... Voy a trabajar y luego hablamos, porque tenemos que organizarnos y salir de rumba nosotras solitas! – Guiña el ojo a su amiga.






Capítulo VI.- Los cuatro magníficos.




Camila aprovecha que está en Bogotá para asistir a la Junta Extraordinaria que se celebra unos días después, y al terminar la reunión Marcela se acerca a Betty y a Camila.

- Tenemos que celebrar por todo lo alto que estamos juntas de nuevo.

- SÍ! Vámonos las tres de rumba! – Propone Camila.

- OK! – Dice Betty sabiendo que a Armando no le va a hacer ni tantico de gracia.

Le mira y se encuentra con sus ojos que la contemplan con cariño, así que le sonríe traviesa pensando: “Doctor Mendoza, esta noche vas a tardar en dormirte... porque llegaré de madrugada...”

Al ver la expresión de su cara, Armando se teme algo y se pone en guardia. Toca el brazo a Mario y le dice:

- Calderón, esas tres traman alguna travesura...

- Cómo así?

- Mírelas, hermano: cuchichean, ríen nerviosas como conspiradoras... y Betty me mira con ojos chispeantes!

- Eso es porque la tienes enamorada. – Le dice para tranquilizarle.

- Y una leche! No me fío un pelo de esa caída de ojos y de esa sonrisa... Averigüemos qué se traen entre manos.

- Propones espiarlas, tigre? – Simula estupor.

- Y cómo sino vamos a saber? No seas bobo!

Las ven salir de la Sala de Juntas y las siguen con la mirada.

- Se nos escapan, Calderón!

- Calma, que estoy viendo a Freddy. Y éste, con su noble y solidaria alma masculina, nos ayudará.



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Efectivamente, el bienmandado recadero acude a presidencia orgulloso de haber realizado a la perfección la misión encomendada.

- El 007 colombiano reportándose: Las doctoras Mendoza, Pinzón y Valencia han decidido irse de rumba esta noche... SOLAS!

- Freddy, eso serán Marcela y Camila. Usted ha oído mal, pues seguro que Betty no... – Dice Armando inquieto.

- Doctor, mi pabellón auditivo actúa como un receptor perfecto, la cadena de huesecillos de mi oído medio transmite maravillosamente bien, y mi cerebro interpreta magníficamente las señales acústicas percibidas... La doctora Pinzón también está entusiasmada con la expectativa de salir esta noche ellas solas “a la caza de triplepapitos”, SIC.

Armando traga con dificultad, Mario le da una palmada de condolencia en la espalda y Freddy le remata:

- Además le comunico que fue la susodicha doctora la que propuso ir a “Máscaras”.

- NO! Es un local muy selecto, pero... los que acuden a él, lo hacen con intención de ligar declarada! – Se deja caer en su sillón. – No puede ser... “mi” Betty, no!

- Hermano...

- Calderón! Hay que seguirlas!

- Pero, si hace tiempo... no quisiste!

- Ahora es fuerza mayor. Hay que protegerlas de las rapaces nocturnas!


Pero Camila, Marcela y “su” Betty están llorando de tanto reír al imaginarse al bello bobo, ya que descubrieron al espía y decidieron darles una lección exagerando sus planes de conquista.



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Llega la noche, y Camila y Betty esperan en el salón a que llegue Marcela con el carro. Entonces se van las tres disfrutando por anticipado, aunque Betty sospecha algo al ver que Armando está demasiado tranquilo.

Según arranca el coche de las chicas, él sale corriendo de la casa, sube a un auto que está aparcado en la oscuridad... y los cuatro amigotes siguen a las niñas.

Ellas encuentran plaza en el aparcamiento, cerca de la puerta, y entran al lugar alegres y con ganas de divertirse.

Como es costumbre en “Máscaras”, el portero les ofrece gran variedad de caretas y antifaces antes de acceder dentro, para preservar su identidad, y ellas se toman tiempo en elegir los que más les gustan.

Van hacia una de las pocas mesas que hay vacías y se sientan. Encargan sus bebidas y empiezan a echar un vistazo a los papitos.

- Marce! Betty! Mirad a ese del traje tostado!

- Qué ojo tienes, Cami. – Reconoce Betty admirando al tipo.

- Está buenísimo! – Añade Marcela.

- Tengo que catarle antes de irnos! – Dice Camila.

Betty mira de cuando en cuando hacia la puerta hasta que por fin... ve entrar a cuatro personajes con las máscaras ya colocadas.

- Y... “Hablando del rey de Roma... por la puerta asoma...”

Las otras se vuelven mirando.

- Vaya! Los cuatro mosqueteros!

- Los cuatro magníficos!

- Los cuatro SUTILES! – Dice Betty. – Vienen con ropa que estamos hartas de verles, y se creen que con ponerse un antifaz que les cubre de frente a nariz... ya nadie en el mundo les reconocerá!

- No tienen remedio...

- Sexo masculino! Tan sagaces!

- Pues sé de uno que se va a arrepentir de querer espiarme. – Dice Betty.

- No seas cruel con mi hermanito. Te adora! Me lo ha confesado.

- Cami, sé que es tu niño consentido, pero no me ama. Hablemos claro: me desea. Punto!

- Betty, tú no sabes, pero él últimamente me telefonea con frecuencia a Londres.

- Para...

- Para hablarme de lo que siente por ti! De que no consigue convencerte de que es sincero su amor! TÚ eres el único tema de conversación para Armando. – Asegura Camila.

- Fiuuuu!!! – Silba Marcela.

Betty se ha quedado sin saber qué decir. Al fin pregunta:

- Y qué quieres, Cami? Que me lance a sus brazos? Yo tengo muchas dudas...

- Ni más faltaba! Darle unos celos pequeñitos nunca está de más, pero no te pases.

Betty tuerce el morrito y pregunta:

- Me dejas un ratico al triplepapito del traje tostado?

- Si sólo es un ratico y luego me lo pasas...

- Key! – Contesta Betty anticipándose.

A continuación pone en funcionamiento su “depurada” técnica de seducción, y minutos después, herido por las flechas de Betty, el sujeto se acerca y la invita a bailar.

Ella acepta y salen a la pista, bailan muy cerca pero le mantiene a la distancia justa para no rozarse.

- Está bailando con uno! Y mirad qué cerca! – Estalla Armando congestionado.

- Tranquilo, hombre. Tampoco es para tanto. – Le calma Daniel.

- Tú has bailado muchas veces así de cerca y MÁS! – Le recuerda Nicolás.

- Ahí! Ahí! Por qué Betty no va a poder? – Tercia Mario.

- Sois idiotas, o qué? Yo sé lo que está pensando el tipo y lo que planea para la noche, porque yo también lo he vivido. Y con “mi” Betty, NO! Y ahora la besa la oreja? – Exclama levantándose.

Pero los amigos le sientan de nuevo tirando de él.

Ella le observa discretamente, le ve inquieto y nervioso, y que el trío de calaveras que le acompaña intenta distraerle y tranquilizarle.

Y si Cami estuviese en lo cierto?

Cuando ve que ésta vuelve a la mesa, propone al tipo, del que no recuerda el nombre, ir a sentarse con la intención de pasárselo.

Camila no pierde el tiempo y se lleva al tío bueno a la pista.

- Se los pasan unas a otras! Los comparten! – Dice Armando escandalizado.

- TIGRE! Éste es el momento. Invítala a bailar. – Exhorta Mario.

- No querrá y me dirá que está cansada. – Contesta desanimado.

- Vamos, hermano! – Le alienta Nicolás.

- Cuando nos ha frenado el temor a una negativa? – Recuerda Daniel. – Ahí se ve al seductor nato.

- Haz uso de ese encanto de alta tecnología, ese que has conseguido tras concienzudos experimentos empíricos con gacelas de todo tipo! – Dice el cínico de Calderón.

- Bueeeno... – Se deja convencer y se levanta con carita boba, se ajusta la máscara como si sirviese de algo y se encamina hacia ella. – Voy...

Y entonces ve con horror que se le adelanta uno.

“Ya era hora! Pensé que no se iba a decidir!” Piensa Betty que le observaba por el rabillo del ojo. “Y ahora viene ese inoportuno...”

Rechaza rápida al inesperado romeo, temiendo que Armando se arrepienta, pero éste después de parar un instante, continúa avanzando al ver que vuelve a estar sola.

- Señorita, le provoca bailar conmigo?

- Si es usted un caballero...

- Por supuesto que lo soy!

Salen a bailar y Armando se cuida mucho de guardar las distancias, y no hacer el menor intento de propasarse. Con la advertencia que le ha hecho...

- Y cómo te llamas, bella y virtuosa dama? – La pregunta bromeando más relajado.

- Helena, con “h”. Como la de Troya. Y vos, noble caballero?

- Si me permitís, será un placer ser vuestro Paris...

Betty sonríe al escuchar la respuesta, aceptando, y bailan un buen rato contándose mentiras, simulando hablar con el ligue de turno, hasta que ella decide dar otra vuelta de tuerca y empieza a provocarle acercándose a él cada vez más...

Y por primera vez en su vida, Armando no sabe qué hacer. Si aprovechar la cercanía... o separarse y dejar que corra el aire...


“Betty no es ninguna coqueta, y con su actitud está insinuándome con total claridad que desea mi proximidad... me habrá descubierto... y estará poniéndome a prueba? Si aprovecho la ocasión pensará que estoy de cacería, pero si no... igual se siente rechazada!”

- Helena con h... deseas de mí algo especial? – La pregunta al oído, al mismo tiempo que se pega un poco a ella para que note su... ardor.

- Sin preguntas, ni reclamos... noble Paris. – Susurra aguantando la presión que él ejerce.

- BETTY!!! Cómo así? – Explota recriminándola.

- Acaso no es así como me quieres, Armando? Sin preguntas... ni reclamos... ni futuro? – Le responde muy seria y sin alterarse.

- Sabías que era yo? – Cuestiona.

- Naturalmente. Estas máscaras no preservan la identidad de uno ante los conocidos. Tú también me has reconocido!

- Es que yo sabía... – Cree que se ha descubierto.

- Viniste a espiarme? – Betty aparenta sorpresa y enojo.

- A espiarte, no! Sólo a protegerte.

- Armando, que soy mayorcita!

- Sí, yo sé. Ya te he visto bailar con ese individuo bien cerca, y hasta te besó la oreja!

- No es cierto. Sólo me habló al oído.

- Ah, sí? Y será que me vas a decir qué tenía que decirte tan íntimo?

Betty tarda en contestar y va a hacerlo furiosa cuando...

- TIEMPO!!!

Dicen simultáneamente Daniel y Camila uno a cada lado, colocando las manos como para pedir “tiempo muerto” en baloncesto, pero ellos siguen mirándose echando fuego por los ojos.

Las chicas se llevan con ellas a Betty, ellos a Armando, pagan las consumiciones y todos se dirigen a los carros.

Al llegar a casa de los Mendoza, estacionan los autos uno tras otro.

Camila y Betty se apean de uno, él del otro, y los tres entran.

Ellas van directamente a sus habitaciones, pero Armando sigue a Betty y se cuela tras ella cerrando la puerta con seguro.





CONTINUARÁ…



Hola, amigas.

Alguna me preguntó cuál era la “depurada técnica de seducción” de Betty, pero a mí no me la ha contado, si no… tremenda depredadora sería yo! Pero, sólo soy una pardilla más.

Supongo que serán miraditas, caídas de ojos, sonrisas… Y os imagináis que ridículo más espantoso si el tipo pasa de ti? Mejor que lo haga Betty.

Qué os parece cómo lo ha pasado el bello bobo? Creo que le sale el humo por las orejas.

Espero que hayáis disfrutado con el capi, y si os apetece, me lo decís. Besos.
si te cuenta como lo hace, cual es el secretillo, me lo tienes que contar, porque anda que le sale como diria Hugo de Utu tuy, pero no se si a las demás nos saldría igual, porque Betty es Betty, que le vamos a hacer??????

El capi genial como siempre.
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sofia y encarni
sofia y encarni

January 21st, 2004, 4:07 pm #4

- Marce, sabes qué?

- No... Explícate!

- Pasado mañana viene Cami!

- Fantástico! – Exclama levantándose. – Cuánto va a quedarse?

- Dizque un mes. – Responde Betty.

- De nuevo juntas las tres! Parece increíble, verdad? – Las dos se quedan un momento en silencio recordando. Betty vuelve a la realidad y confirma:

- Sí, Marcela, parece increíble... Voy a trabajar y luego hablamos, porque tenemos que organizarnos y salir de rumba nosotras solitas! – Guiña el ojo a su amiga.






Capítulo VI.- Los cuatro magníficos.




Camila aprovecha que está en Bogotá para asistir a la Junta Extraordinaria que se celebra unos días después, y al terminar la reunión Marcela se acerca a Betty y a Camila.

- Tenemos que celebrar por todo lo alto que estamos juntas de nuevo.

- SÍ! Vámonos las tres de rumba! – Propone Camila.

- OK! – Dice Betty sabiendo que a Armando no le va a hacer ni tantico de gracia.

Le mira y se encuentra con sus ojos que la contemplan con cariño, así que le sonríe traviesa pensando: “Doctor Mendoza, esta noche vas a tardar en dormirte... porque llegaré de madrugada...”

Al ver la expresión de su cara, Armando se teme algo y se pone en guardia. Toca el brazo a Mario y le dice:

- Calderón, esas tres traman alguna travesura...

- Cómo así?

- Mírelas, hermano: cuchichean, ríen nerviosas como conspiradoras... y Betty me mira con ojos chispeantes!

- Eso es porque la tienes enamorada. – Le dice para tranquilizarle.

- Y una leche! No me fío un pelo de esa caída de ojos y de esa sonrisa... Averigüemos qué se traen entre manos.

- Propones espiarlas, tigre? – Simula estupor.

- Y cómo sino vamos a saber? No seas bobo!

Las ven salir de la Sala de Juntas y las siguen con la mirada.

- Se nos escapan, Calderón!

- Calma, que estoy viendo a Freddy. Y éste, con su noble y solidaria alma masculina, nos ayudará.



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Efectivamente, el bienmandado recadero acude a presidencia orgulloso de haber realizado a la perfección la misión encomendada.

- El 007 colombiano reportándose: Las doctoras Mendoza, Pinzón y Valencia han decidido irse de rumba esta noche... SOLAS!

- Freddy, eso serán Marcela y Camila. Usted ha oído mal, pues seguro que Betty no... – Dice Armando inquieto.

- Doctor, mi pabellón auditivo actúa como un receptor perfecto, la cadena de huesecillos de mi oído medio transmite maravillosamente bien, y mi cerebro interpreta magníficamente las señales acústicas percibidas... La doctora Pinzón también está entusiasmada con la expectativa de salir esta noche ellas solas “a la caza de triplepapitos”, SIC.

Armando traga con dificultad, Mario le da una palmada de condolencia en la espalda y Freddy le remata:

- Además le comunico que fue la susodicha doctora la que propuso ir a “Máscaras”.

- NO! Es un local muy selecto, pero... los que acuden a él, lo hacen con intención de ligar declarada! – Se deja caer en su sillón. – No puede ser... “mi” Betty, no!

- Hermano...

- Calderón! Hay que seguirlas!

- Pero, si hace tiempo... no quisiste!

- Ahora es fuerza mayor. Hay que protegerlas de las rapaces nocturnas!


Pero Camila, Marcela y “su” Betty están llorando de tanto reír al imaginarse al bello bobo, ya que descubrieron al espía y decidieron darles una lección exagerando sus planes de conquista.



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Llega la noche, y Camila y Betty esperan en el salón a que llegue Marcela con el carro. Entonces se van las tres disfrutando por anticipado, aunque Betty sospecha algo al ver que Armando está demasiado tranquilo.

Según arranca el coche de las chicas, él sale corriendo de la casa, sube a un auto que está aparcado en la oscuridad... y los cuatro amigotes siguen a las niñas.

Ellas encuentran plaza en el aparcamiento, cerca de la puerta, y entran al lugar alegres y con ganas de divertirse.

Como es costumbre en “Máscaras”, el portero les ofrece gran variedad de caretas y antifaces antes de acceder dentro, para preservar su identidad, y ellas se toman tiempo en elegir los que más les gustan.

Van hacia una de las pocas mesas que hay vacías y se sientan. Encargan sus bebidas y empiezan a echar un vistazo a los papitos.

- Marce! Betty! Mirad a ese del traje tostado!

- Qué ojo tienes, Cami. – Reconoce Betty admirando al tipo.

- Está buenísimo! – Añade Marcela.

- Tengo que catarle antes de irnos! – Dice Camila.

Betty mira de cuando en cuando hacia la puerta hasta que por fin... ve entrar a cuatro personajes con las máscaras ya colocadas.

- Y... “Hablando del rey de Roma... por la puerta asoma...”

Las otras se vuelven mirando.

- Vaya! Los cuatro mosqueteros!

- Los cuatro magníficos!

- Los cuatro SUTILES! – Dice Betty. – Vienen con ropa que estamos hartas de verles, y se creen que con ponerse un antifaz que les cubre de frente a nariz... ya nadie en el mundo les reconocerá!

- No tienen remedio...

- Sexo masculino! Tan sagaces!

- Pues sé de uno que se va a arrepentir de querer espiarme. – Dice Betty.

- No seas cruel con mi hermanito. Te adora! Me lo ha confesado.

- Cami, sé que es tu niño consentido, pero no me ama. Hablemos claro: me desea. Punto!

- Betty, tú no sabes, pero él últimamente me telefonea con frecuencia a Londres.

- Para...

- Para hablarme de lo que siente por ti! De que no consigue convencerte de que es sincero su amor! TÚ eres el único tema de conversación para Armando. – Asegura Camila.

- Fiuuuu!!! – Silba Marcela.

Betty se ha quedado sin saber qué decir. Al fin pregunta:

- Y qué quieres, Cami? Que me lance a sus brazos? Yo tengo muchas dudas...

- Ni más faltaba! Darle unos celos pequeñitos nunca está de más, pero no te pases.

Betty tuerce el morrito y pregunta:

- Me dejas un ratico al triplepapito del traje tostado?

- Si sólo es un ratico y luego me lo pasas...

- Key! – Contesta Betty anticipándose.

A continuación pone en funcionamiento su “depurada” técnica de seducción, y minutos después, herido por las flechas de Betty, el sujeto se acerca y la invita a bailar.

Ella acepta y salen a la pista, bailan muy cerca pero le mantiene a la distancia justa para no rozarse.

- Está bailando con uno! Y mirad qué cerca! – Estalla Armando congestionado.

- Tranquilo, hombre. Tampoco es para tanto. – Le calma Daniel.

- Tú has bailado muchas veces así de cerca y MÁS! – Le recuerda Nicolás.

- Ahí! Ahí! Por qué Betty no va a poder? – Tercia Mario.

- Sois idiotas, o qué? Yo sé lo que está pensando el tipo y lo que planea para la noche, porque yo también lo he vivido. Y con “mi” Betty, NO! Y ahora la besa la oreja? – Exclama levantándose.

Pero los amigos le sientan de nuevo tirando de él.

Ella le observa discretamente, le ve inquieto y nervioso, y que el trío de calaveras que le acompaña intenta distraerle y tranquilizarle.

Y si Cami estuviese en lo cierto?

Cuando ve que ésta vuelve a la mesa, propone al tipo, del que no recuerda el nombre, ir a sentarse con la intención de pasárselo.

Camila no pierde el tiempo y se lleva al tío bueno a la pista.

- Se los pasan unas a otras! Los comparten! – Dice Armando escandalizado.

- TIGRE! Éste es el momento. Invítala a bailar. – Exhorta Mario.

- No querrá y me dirá que está cansada. – Contesta desanimado.

- Vamos, hermano! – Le alienta Nicolás.

- Cuando nos ha frenado el temor a una negativa? – Recuerda Daniel. – Ahí se ve al seductor nato.

- Haz uso de ese encanto de alta tecnología, ese que has conseguido tras concienzudos experimentos empíricos con gacelas de todo tipo! – Dice el cínico de Calderón.

- Bueeeno... – Se deja convencer y se levanta con carita boba, se ajusta la máscara como si sirviese de algo y se encamina hacia ella. – Voy...

Y entonces ve con horror que se le adelanta uno.

“Ya era hora! Pensé que no se iba a decidir!” Piensa Betty que le observaba por el rabillo del ojo. “Y ahora viene ese inoportuno...”

Rechaza rápida al inesperado romeo, temiendo que Armando se arrepienta, pero éste después de parar un instante, continúa avanzando al ver que vuelve a estar sola.

- Señorita, le provoca bailar conmigo?

- Si es usted un caballero...

- Por supuesto que lo soy!

Salen a bailar y Armando se cuida mucho de guardar las distancias, y no hacer el menor intento de propasarse. Con la advertencia que le ha hecho...

- Y cómo te llamas, bella y virtuosa dama? – La pregunta bromeando más relajado.

- Helena, con “h”. Como la de Troya. Y vos, noble caballero?

- Si me permitís, será un placer ser vuestro Paris...

Betty sonríe al escuchar la respuesta, aceptando, y bailan un buen rato contándose mentiras, simulando hablar con el ligue de turno, hasta que ella decide dar otra vuelta de tuerca y empieza a provocarle acercándose a él cada vez más...

Y por primera vez en su vida, Armando no sabe qué hacer. Si aprovechar la cercanía... o separarse y dejar que corra el aire...


“Betty no es ninguna coqueta, y con su actitud está insinuándome con total claridad que desea mi proximidad... me habrá descubierto... y estará poniéndome a prueba? Si aprovecho la ocasión pensará que estoy de cacería, pero si no... igual se siente rechazada!”

- Helena con h... deseas de mí algo especial? – La pregunta al oído, al mismo tiempo que se pega un poco a ella para que note su... ardor.

- Sin preguntas, ni reclamos... noble Paris. – Susurra aguantando la presión que él ejerce.

- BETTY!!! Cómo así? – Explota recriminándola.

- Acaso no es así como me quieres, Armando? Sin preguntas... ni reclamos... ni futuro? – Le responde muy seria y sin alterarse.

- Sabías que era yo? – Cuestiona.

- Naturalmente. Estas máscaras no preservan la identidad de uno ante los conocidos. Tú también me has reconocido!

- Es que yo sabía... – Cree que se ha descubierto.

- Viniste a espiarme? – Betty aparenta sorpresa y enojo.

- A espiarte, no! Sólo a protegerte.

- Armando, que soy mayorcita!

- Sí, yo sé. Ya te he visto bailar con ese individuo bien cerca, y hasta te besó la oreja!

- No es cierto. Sólo me habló al oído.

- Ah, sí? Y será que me vas a decir qué tenía que decirte tan íntimo?

Betty tarda en contestar y va a hacerlo furiosa cuando...

- TIEMPO!!!

Dicen simultáneamente Daniel y Camila uno a cada lado, colocando las manos como para pedir “tiempo muerto” en baloncesto, pero ellos siguen mirándose echando fuego por los ojos.

Las chicas se llevan con ellas a Betty, ellos a Armando, pagan las consumiciones y todos se dirigen a los carros.

Al llegar a casa de los Mendoza, estacionan los autos uno tras otro.

Camila y Betty se apean de uno, él del otro, y los tres entran.

Ellas van directamente a sus habitaciones, pero Armando sigue a Betty y se cuela tras ella cerrando la puerta con seguro.





CONTINUARÁ…



Hola, amigas.

Alguna me preguntó cuál era la “depurada técnica de seducción” de Betty, pero a mí no me la ha contado, si no… tremenda depredadora sería yo! Pero, sólo soy una pardilla más.

Supongo que serán miraditas, caídas de ojos, sonrisas… Y os imagináis que ridículo más espantoso si el tipo pasa de ti? Mejor que lo haga Betty.

Qué os parece cómo lo ha pasado el bello bobo? Creo que le sale el humo por las orejas.

Espero que hayáis disfrutado con el capi, y si os apetece, me lo decís. Besos.
que pena de armando si no lo sujetan cuando betty bailaba con el otro tipo no nos queresmo imaginar lo que hubiese pasado.....
a ver que pasa en ese cuarto, aunque alguna ligera idea tenemos..... ( que mal pensadas, jejeje)

besitossss y el capitulo te quedó chulisimo!!
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Gala
Gala

January 21st, 2004, 4:37 pm #5

- Marce, sabes qué?

- No... Explícate!

- Pasado mañana viene Cami!

- Fantástico! – Exclama levantándose. – Cuánto va a quedarse?

- Dizque un mes. – Responde Betty.

- De nuevo juntas las tres! Parece increíble, verdad? – Las dos se quedan un momento en silencio recordando. Betty vuelve a la realidad y confirma:

- Sí, Marcela, parece increíble... Voy a trabajar y luego hablamos, porque tenemos que organizarnos y salir de rumba nosotras solitas! – Guiña el ojo a su amiga.






Capítulo VI.- Los cuatro magníficos.




Camila aprovecha que está en Bogotá para asistir a la Junta Extraordinaria que se celebra unos días después, y al terminar la reunión Marcela se acerca a Betty y a Camila.

- Tenemos que celebrar por todo lo alto que estamos juntas de nuevo.

- SÍ! Vámonos las tres de rumba! – Propone Camila.

- OK! – Dice Betty sabiendo que a Armando no le va a hacer ni tantico de gracia.

Le mira y se encuentra con sus ojos que la contemplan con cariño, así que le sonríe traviesa pensando: “Doctor Mendoza, esta noche vas a tardar en dormirte... porque llegaré de madrugada...”

Al ver la expresión de su cara, Armando se teme algo y se pone en guardia. Toca el brazo a Mario y le dice:

- Calderón, esas tres traman alguna travesura...

- Cómo así?

- Mírelas, hermano: cuchichean, ríen nerviosas como conspiradoras... y Betty me mira con ojos chispeantes!

- Eso es porque la tienes enamorada. – Le dice para tranquilizarle.

- Y una leche! No me fío un pelo de esa caída de ojos y de esa sonrisa... Averigüemos qué se traen entre manos.

- Propones espiarlas, tigre? – Simula estupor.

- Y cómo sino vamos a saber? No seas bobo!

Las ven salir de la Sala de Juntas y las siguen con la mirada.

- Se nos escapan, Calderón!

- Calma, que estoy viendo a Freddy. Y éste, con su noble y solidaria alma masculina, nos ayudará.



ÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇ



Efectivamente, el bienmandado recadero acude a presidencia orgulloso de haber realizado a la perfección la misión encomendada.

- El 007 colombiano reportándose: Las doctoras Mendoza, Pinzón y Valencia han decidido irse de rumba esta noche... SOLAS!

- Freddy, eso serán Marcela y Camila. Usted ha oído mal, pues seguro que Betty no... – Dice Armando inquieto.

- Doctor, mi pabellón auditivo actúa como un receptor perfecto, la cadena de huesecillos de mi oído medio transmite maravillosamente bien, y mi cerebro interpreta magníficamente las señales acústicas percibidas... La doctora Pinzón también está entusiasmada con la expectativa de salir esta noche ellas solas “a la caza de triplepapitos”, SIC.

Armando traga con dificultad, Mario le da una palmada de condolencia en la espalda y Freddy le remata:

- Además le comunico que fue la susodicha doctora la que propuso ir a “Máscaras”.

- NO! Es un local muy selecto, pero... los que acuden a él, lo hacen con intención de ligar declarada! – Se deja caer en su sillón. – No puede ser... “mi” Betty, no!

- Hermano...

- Calderón! Hay que seguirlas!

- Pero, si hace tiempo... no quisiste!

- Ahora es fuerza mayor. Hay que protegerlas de las rapaces nocturnas!


Pero Camila, Marcela y “su” Betty están llorando de tanto reír al imaginarse al bello bobo, ya que descubrieron al espía y decidieron darles una lección exagerando sus planes de conquista.



ÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇ



Llega la noche, y Camila y Betty esperan en el salón a que llegue Marcela con el carro. Entonces se van las tres disfrutando por anticipado, aunque Betty sospecha algo al ver que Armando está demasiado tranquilo.

Según arranca el coche de las chicas, él sale corriendo de la casa, sube a un auto que está aparcado en la oscuridad... y los cuatro amigotes siguen a las niñas.

Ellas encuentran plaza en el aparcamiento, cerca de la puerta, y entran al lugar alegres y con ganas de divertirse.

Como es costumbre en “Máscaras”, el portero les ofrece gran variedad de caretas y antifaces antes de acceder dentro, para preservar su identidad, y ellas se toman tiempo en elegir los que más les gustan.

Van hacia una de las pocas mesas que hay vacías y se sientan. Encargan sus bebidas y empiezan a echar un vistazo a los papitos.

- Marce! Betty! Mirad a ese del traje tostado!

- Qué ojo tienes, Cami. – Reconoce Betty admirando al tipo.

- Está buenísimo! – Añade Marcela.

- Tengo que catarle antes de irnos! – Dice Camila.

Betty mira de cuando en cuando hacia la puerta hasta que por fin... ve entrar a cuatro personajes con las máscaras ya colocadas.

- Y... “Hablando del rey de Roma... por la puerta asoma...”

Las otras se vuelven mirando.

- Vaya! Los cuatro mosqueteros!

- Los cuatro magníficos!

- Los cuatro SUTILES! – Dice Betty. – Vienen con ropa que estamos hartas de verles, y se creen que con ponerse un antifaz que les cubre de frente a nariz... ya nadie en el mundo les reconocerá!

- No tienen remedio...

- Sexo masculino! Tan sagaces!

- Pues sé de uno que se va a arrepentir de querer espiarme. – Dice Betty.

- No seas cruel con mi hermanito. Te adora! Me lo ha confesado.

- Cami, sé que es tu niño consentido, pero no me ama. Hablemos claro: me desea. Punto!

- Betty, tú no sabes, pero él últimamente me telefonea con frecuencia a Londres.

- Para...

- Para hablarme de lo que siente por ti! De que no consigue convencerte de que es sincero su amor! TÚ eres el único tema de conversación para Armando. – Asegura Camila.

- Fiuuuu!!! – Silba Marcela.

Betty se ha quedado sin saber qué decir. Al fin pregunta:

- Y qué quieres, Cami? Que me lance a sus brazos? Yo tengo muchas dudas...

- Ni más faltaba! Darle unos celos pequeñitos nunca está de más, pero no te pases.

Betty tuerce el morrito y pregunta:

- Me dejas un ratico al triplepapito del traje tostado?

- Si sólo es un ratico y luego me lo pasas...

- Key! – Contesta Betty anticipándose.

A continuación pone en funcionamiento su “depurada” técnica de seducción, y minutos después, herido por las flechas de Betty, el sujeto se acerca y la invita a bailar.

Ella acepta y salen a la pista, bailan muy cerca pero le mantiene a la distancia justa para no rozarse.

- Está bailando con uno! Y mirad qué cerca! – Estalla Armando congestionado.

- Tranquilo, hombre. Tampoco es para tanto. – Le calma Daniel.

- Tú has bailado muchas veces así de cerca y MÁS! – Le recuerda Nicolás.

- Ahí! Ahí! Por qué Betty no va a poder? – Tercia Mario.

- Sois idiotas, o qué? Yo sé lo que está pensando el tipo y lo que planea para la noche, porque yo también lo he vivido. Y con “mi” Betty, NO! Y ahora la besa la oreja? – Exclama levantándose.

Pero los amigos le sientan de nuevo tirando de él.

Ella le observa discretamente, le ve inquieto y nervioso, y que el trío de calaveras que le acompaña intenta distraerle y tranquilizarle.

Y si Cami estuviese en lo cierto?

Cuando ve que ésta vuelve a la mesa, propone al tipo, del que no recuerda el nombre, ir a sentarse con la intención de pasárselo.

Camila no pierde el tiempo y se lleva al tío bueno a la pista.

- Se los pasan unas a otras! Los comparten! – Dice Armando escandalizado.

- TIGRE! Éste es el momento. Invítala a bailar. – Exhorta Mario.

- No querrá y me dirá que está cansada. – Contesta desanimado.

- Vamos, hermano! – Le alienta Nicolás.

- Cuando nos ha frenado el temor a una negativa? – Recuerda Daniel. – Ahí se ve al seductor nato.

- Haz uso de ese encanto de alta tecnología, ese que has conseguido tras concienzudos experimentos empíricos con gacelas de todo tipo! – Dice el cínico de Calderón.

- Bueeeno... – Se deja convencer y se levanta con carita boba, se ajusta la máscara como si sirviese de algo y se encamina hacia ella. – Voy...

Y entonces ve con horror que se le adelanta uno.

“Ya era hora! Pensé que no se iba a decidir!” Piensa Betty que le observaba por el rabillo del ojo. “Y ahora viene ese inoportuno...”

Rechaza rápida al inesperado romeo, temiendo que Armando se arrepienta, pero éste después de parar un instante, continúa avanzando al ver que vuelve a estar sola.

- Señorita, le provoca bailar conmigo?

- Si es usted un caballero...

- Por supuesto que lo soy!

Salen a bailar y Armando se cuida mucho de guardar las distancias, y no hacer el menor intento de propasarse. Con la advertencia que le ha hecho...

- Y cómo te llamas, bella y virtuosa dama? – La pregunta bromeando más relajado.

- Helena, con “h”. Como la de Troya. Y vos, noble caballero?

- Si me permitís, será un placer ser vuestro Paris...

Betty sonríe al escuchar la respuesta, aceptando, y bailan un buen rato contándose mentiras, simulando hablar con el ligue de turno, hasta que ella decide dar otra vuelta de tuerca y empieza a provocarle acercándose a él cada vez más...

Y por primera vez en su vida, Armando no sabe qué hacer. Si aprovechar la cercanía... o separarse y dejar que corra el aire...


“Betty no es ninguna coqueta, y con su actitud está insinuándome con total claridad que desea mi proximidad... me habrá descubierto... y estará poniéndome a prueba? Si aprovecho la ocasión pensará que estoy de cacería, pero si no... igual se siente rechazada!”

- Helena con h... deseas de mí algo especial? – La pregunta al oído, al mismo tiempo que se pega un poco a ella para que note su... ardor.

- Sin preguntas, ni reclamos... noble Paris. – Susurra aguantando la presión que él ejerce.

- BETTY!!! Cómo así? – Explota recriminándola.

- Acaso no es así como me quieres, Armando? Sin preguntas... ni reclamos... ni futuro? – Le responde muy seria y sin alterarse.

- Sabías que era yo? – Cuestiona.

- Naturalmente. Estas máscaras no preservan la identidad de uno ante los conocidos. Tú también me has reconocido!

- Es que yo sabía... – Cree que se ha descubierto.

- Viniste a espiarme? – Betty aparenta sorpresa y enojo.

- A espiarte, no! Sólo a protegerte.

- Armando, que soy mayorcita!

- Sí, yo sé. Ya te he visto bailar con ese individuo bien cerca, y hasta te besó la oreja!

- No es cierto. Sólo me habló al oído.

- Ah, sí? Y será que me vas a decir qué tenía que decirte tan íntimo?

Betty tarda en contestar y va a hacerlo furiosa cuando...

- TIEMPO!!!

Dicen simultáneamente Daniel y Camila uno a cada lado, colocando las manos como para pedir “tiempo muerto” en baloncesto, pero ellos siguen mirándose echando fuego por los ojos.

Las chicas se llevan con ellas a Betty, ellos a Armando, pagan las consumiciones y todos se dirigen a los carros.

Al llegar a casa de los Mendoza, estacionan los autos uno tras otro.

Camila y Betty se apean de uno, él del otro, y los tres entran.

Ellas van directamente a sus habitaciones, pero Armando sigue a Betty y se cuela tras ella cerrando la puerta con seguro.





CONTINUARÁ…



Hola, amigas.

Alguna me preguntó cuál era la “depurada técnica de seducción” de Betty, pero a mí no me la ha contado, si no… tremenda depredadora sería yo! Pero, sólo soy una pardilla más.

Supongo que serán miraditas, caídas de ojos, sonrisas… Y os imagináis que ridículo más espantoso si el tipo pasa de ti? Mejor que lo haga Betty.

Qué os parece cómo lo ha pasado el bello bobo? Creo que le sale el humo por las orejas.

Espero que hayáis disfrutado con el capi, y si os apetece, me lo decís. Besos.
poniendo difícil a nuestro bello bobo , pobre... sabes que a mi tambien me gustaría aprender la tecnica de seducción de Betty.... Besotes .
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Joan
Joan

January 21st, 2004, 6:11 pm #6

- Marce, sabes qué?

- No... Explícate!

- Pasado mañana viene Cami!

- Fantástico! – Exclama levantándose. – Cuánto va a quedarse?

- Dizque un mes. – Responde Betty.

- De nuevo juntas las tres! Parece increíble, verdad? – Las dos se quedan un momento en silencio recordando. Betty vuelve a la realidad y confirma:

- Sí, Marcela, parece increíble... Voy a trabajar y luego hablamos, porque tenemos que organizarnos y salir de rumba nosotras solitas! – Guiña el ojo a su amiga.






Capítulo VI.- Los cuatro magníficos.




Camila aprovecha que está en Bogotá para asistir a la Junta Extraordinaria que se celebra unos días después, y al terminar la reunión Marcela se acerca a Betty y a Camila.

- Tenemos que celebrar por todo lo alto que estamos juntas de nuevo.

- SÍ! Vámonos las tres de rumba! – Propone Camila.

- OK! – Dice Betty sabiendo que a Armando no le va a hacer ni tantico de gracia.

Le mira y se encuentra con sus ojos que la contemplan con cariño, así que le sonríe traviesa pensando: “Doctor Mendoza, esta noche vas a tardar en dormirte... porque llegaré de madrugada...”

Al ver la expresión de su cara, Armando se teme algo y se pone en guardia. Toca el brazo a Mario y le dice:

- Calderón, esas tres traman alguna travesura...

- Cómo así?

- Mírelas, hermano: cuchichean, ríen nerviosas como conspiradoras... y Betty me mira con ojos chispeantes!

- Eso es porque la tienes enamorada. – Le dice para tranquilizarle.

- Y una leche! No me fío un pelo de esa caída de ojos y de esa sonrisa... Averigüemos qué se traen entre manos.

- Propones espiarlas, tigre? – Simula estupor.

- Y cómo sino vamos a saber? No seas bobo!

Las ven salir de la Sala de Juntas y las siguen con la mirada.

- Se nos escapan, Calderón!

- Calma, que estoy viendo a Freddy. Y éste, con su noble y solidaria alma masculina, nos ayudará.



ÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇ



Efectivamente, el bienmandado recadero acude a presidencia orgulloso de haber realizado a la perfección la misión encomendada.

- El 007 colombiano reportándose: Las doctoras Mendoza, Pinzón y Valencia han decidido irse de rumba esta noche... SOLAS!

- Freddy, eso serán Marcela y Camila. Usted ha oído mal, pues seguro que Betty no... – Dice Armando inquieto.

- Doctor, mi pabellón auditivo actúa como un receptor perfecto, la cadena de huesecillos de mi oído medio transmite maravillosamente bien, y mi cerebro interpreta magníficamente las señales acústicas percibidas... La doctora Pinzón también está entusiasmada con la expectativa de salir esta noche ellas solas “a la caza de triplepapitos”, SIC.

Armando traga con dificultad, Mario le da una palmada de condolencia en la espalda y Freddy le remata:

- Además le comunico que fue la susodicha doctora la que propuso ir a “Máscaras”.

- NO! Es un local muy selecto, pero... los que acuden a él, lo hacen con intención de ligar declarada! – Se deja caer en su sillón. – No puede ser... “mi” Betty, no!

- Hermano...

- Calderón! Hay que seguirlas!

- Pero, si hace tiempo... no quisiste!

- Ahora es fuerza mayor. Hay que protegerlas de las rapaces nocturnas!


Pero Camila, Marcela y “su” Betty están llorando de tanto reír al imaginarse al bello bobo, ya que descubrieron al espía y decidieron darles una lección exagerando sus planes de conquista.



ÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇ



Llega la noche, y Camila y Betty esperan en el salón a que llegue Marcela con el carro. Entonces se van las tres disfrutando por anticipado, aunque Betty sospecha algo al ver que Armando está demasiado tranquilo.

Según arranca el coche de las chicas, él sale corriendo de la casa, sube a un auto que está aparcado en la oscuridad... y los cuatro amigotes siguen a las niñas.

Ellas encuentran plaza en el aparcamiento, cerca de la puerta, y entran al lugar alegres y con ganas de divertirse.

Como es costumbre en “Máscaras”, el portero les ofrece gran variedad de caretas y antifaces antes de acceder dentro, para preservar su identidad, y ellas se toman tiempo en elegir los que más les gustan.

Van hacia una de las pocas mesas que hay vacías y se sientan. Encargan sus bebidas y empiezan a echar un vistazo a los papitos.

- Marce! Betty! Mirad a ese del traje tostado!

- Qué ojo tienes, Cami. – Reconoce Betty admirando al tipo.

- Está buenísimo! – Añade Marcela.

- Tengo que catarle antes de irnos! – Dice Camila.

Betty mira de cuando en cuando hacia la puerta hasta que por fin... ve entrar a cuatro personajes con las máscaras ya colocadas.

- Y... “Hablando del rey de Roma... por la puerta asoma...”

Las otras se vuelven mirando.

- Vaya! Los cuatro mosqueteros!

- Los cuatro magníficos!

- Los cuatro SUTILES! – Dice Betty. – Vienen con ropa que estamos hartas de verles, y se creen que con ponerse un antifaz que les cubre de frente a nariz... ya nadie en el mundo les reconocerá!

- No tienen remedio...

- Sexo masculino! Tan sagaces!

- Pues sé de uno que se va a arrepentir de querer espiarme. – Dice Betty.

- No seas cruel con mi hermanito. Te adora! Me lo ha confesado.

- Cami, sé que es tu niño consentido, pero no me ama. Hablemos claro: me desea. Punto!

- Betty, tú no sabes, pero él últimamente me telefonea con frecuencia a Londres.

- Para...

- Para hablarme de lo que siente por ti! De que no consigue convencerte de que es sincero su amor! TÚ eres el único tema de conversación para Armando. – Asegura Camila.

- Fiuuuu!!! – Silba Marcela.

Betty se ha quedado sin saber qué decir. Al fin pregunta:

- Y qué quieres, Cami? Que me lance a sus brazos? Yo tengo muchas dudas...

- Ni más faltaba! Darle unos celos pequeñitos nunca está de más, pero no te pases.

Betty tuerce el morrito y pregunta:

- Me dejas un ratico al triplepapito del traje tostado?

- Si sólo es un ratico y luego me lo pasas...

- Key! – Contesta Betty anticipándose.

A continuación pone en funcionamiento su “depurada” técnica de seducción, y minutos después, herido por las flechas de Betty, el sujeto se acerca y la invita a bailar.

Ella acepta y salen a la pista, bailan muy cerca pero le mantiene a la distancia justa para no rozarse.

- Está bailando con uno! Y mirad qué cerca! – Estalla Armando congestionado.

- Tranquilo, hombre. Tampoco es para tanto. – Le calma Daniel.

- Tú has bailado muchas veces así de cerca y MÁS! – Le recuerda Nicolás.

- Ahí! Ahí! Por qué Betty no va a poder? – Tercia Mario.

- Sois idiotas, o qué? Yo sé lo que está pensando el tipo y lo que planea para la noche, porque yo también lo he vivido. Y con “mi” Betty, NO! Y ahora la besa la oreja? – Exclama levantándose.

Pero los amigos le sientan de nuevo tirando de él.

Ella le observa discretamente, le ve inquieto y nervioso, y que el trío de calaveras que le acompaña intenta distraerle y tranquilizarle.

Y si Cami estuviese en lo cierto?

Cuando ve que ésta vuelve a la mesa, propone al tipo, del que no recuerda el nombre, ir a sentarse con la intención de pasárselo.

Camila no pierde el tiempo y se lleva al tío bueno a la pista.

- Se los pasan unas a otras! Los comparten! – Dice Armando escandalizado.

- TIGRE! Éste es el momento. Invítala a bailar. – Exhorta Mario.

- No querrá y me dirá que está cansada. – Contesta desanimado.

- Vamos, hermano! – Le alienta Nicolás.

- Cuando nos ha frenado el temor a una negativa? – Recuerda Daniel. – Ahí se ve al seductor nato.

- Haz uso de ese encanto de alta tecnología, ese que has conseguido tras concienzudos experimentos empíricos con gacelas de todo tipo! – Dice el cínico de Calderón.

- Bueeeno... – Se deja convencer y se levanta con carita boba, se ajusta la máscara como si sirviese de algo y se encamina hacia ella. – Voy...

Y entonces ve con horror que se le adelanta uno.

“Ya era hora! Pensé que no se iba a decidir!” Piensa Betty que le observaba por el rabillo del ojo. “Y ahora viene ese inoportuno...”

Rechaza rápida al inesperado romeo, temiendo que Armando se arrepienta, pero éste después de parar un instante, continúa avanzando al ver que vuelve a estar sola.

- Señorita, le provoca bailar conmigo?

- Si es usted un caballero...

- Por supuesto que lo soy!

Salen a bailar y Armando se cuida mucho de guardar las distancias, y no hacer el menor intento de propasarse. Con la advertencia que le ha hecho...

- Y cómo te llamas, bella y virtuosa dama? – La pregunta bromeando más relajado.

- Helena, con “h”. Como la de Troya. Y vos, noble caballero?

- Si me permitís, será un placer ser vuestro Paris...

Betty sonríe al escuchar la respuesta, aceptando, y bailan un buen rato contándose mentiras, simulando hablar con el ligue de turno, hasta que ella decide dar otra vuelta de tuerca y empieza a provocarle acercándose a él cada vez más...

Y por primera vez en su vida, Armando no sabe qué hacer. Si aprovechar la cercanía... o separarse y dejar que corra el aire...


“Betty no es ninguna coqueta, y con su actitud está insinuándome con total claridad que desea mi proximidad... me habrá descubierto... y estará poniéndome a prueba? Si aprovecho la ocasión pensará que estoy de cacería, pero si no... igual se siente rechazada!”

- Helena con h... deseas de mí algo especial? – La pregunta al oído, al mismo tiempo que se pega un poco a ella para que note su... ardor.

- Sin preguntas, ni reclamos... noble Paris. – Susurra aguantando la presión que él ejerce.

- BETTY!!! Cómo así? – Explota recriminándola.

- Acaso no es así como me quieres, Armando? Sin preguntas... ni reclamos... ni futuro? – Le responde muy seria y sin alterarse.

- Sabías que era yo? – Cuestiona.

- Naturalmente. Estas máscaras no preservan la identidad de uno ante los conocidos. Tú también me has reconocido!

- Es que yo sabía... – Cree que se ha descubierto.

- Viniste a espiarme? – Betty aparenta sorpresa y enojo.

- A espiarte, no! Sólo a protegerte.

- Armando, que soy mayorcita!

- Sí, yo sé. Ya te he visto bailar con ese individuo bien cerca, y hasta te besó la oreja!

- No es cierto. Sólo me habló al oído.

- Ah, sí? Y será que me vas a decir qué tenía que decirte tan íntimo?

Betty tarda en contestar y va a hacerlo furiosa cuando...

- TIEMPO!!!

Dicen simultáneamente Daniel y Camila uno a cada lado, colocando las manos como para pedir “tiempo muerto” en baloncesto, pero ellos siguen mirándose echando fuego por los ojos.

Las chicas se llevan con ellas a Betty, ellos a Armando, pagan las consumiciones y todos se dirigen a los carros.

Al llegar a casa de los Mendoza, estacionan los autos uno tras otro.

Camila y Betty se apean de uno, él del otro, y los tres entran.

Ellas van directamente a sus habitaciones, pero Armando sigue a Betty y se cuela tras ella cerrando la puerta con seguro.





CONTINUARÁ…



Hola, amigas.

Alguna me preguntó cuál era la “depurada técnica de seducción” de Betty, pero a mí no me la ha contado, si no… tremenda depredadora sería yo! Pero, sólo soy una pardilla más.

Supongo que serán miraditas, caídas de ojos, sonrisas… Y os imagináis que ridículo más espantoso si el tipo pasa de ti? Mejor que lo haga Betty.

Qué os parece cómo lo ha pasado el bello bobo? Creo que le sale el humo por las orejas.

Espero que hayáis disfrutado con el capi, y si os apetece, me lo decís. Besos.
Armando en verdad está enamorado o fingiendo de nuevo, porque al principio caí y luego adiós y si te he visto no me acuerdo... Llevo una temporada que no entro a penas y no me entero de nada... Me encanta esta nueva historia, y esperemos a ver qué pasa... Crees que si me infiltro en la historia Betty me cuente su técnica de seducción, porque ando muy necesitada y no me hiría nada mal algún que otro consejito útil... jejejeje. Venga un Besote y no tardes en poner el siguiente ^_^
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mari
mari

January 21st, 2004, 6:15 pm #7

- Marce, sabes qué?

- No... Explícate!

- Pasado mañana viene Cami!

- Fantástico! – Exclama levantándose. – Cuánto va a quedarse?

- Dizque un mes. – Responde Betty.

- De nuevo juntas las tres! Parece increíble, verdad? – Las dos se quedan un momento en silencio recordando. Betty vuelve a la realidad y confirma:

- Sí, Marcela, parece increíble... Voy a trabajar y luego hablamos, porque tenemos que organizarnos y salir de rumba nosotras solitas! – Guiña el ojo a su amiga.






Capítulo VI.- Los cuatro magníficos.




Camila aprovecha que está en Bogotá para asistir a la Junta Extraordinaria que se celebra unos días después, y al terminar la reunión Marcela se acerca a Betty y a Camila.

- Tenemos que celebrar por todo lo alto que estamos juntas de nuevo.

- SÍ! Vámonos las tres de rumba! – Propone Camila.

- OK! – Dice Betty sabiendo que a Armando no le va a hacer ni tantico de gracia.

Le mira y se encuentra con sus ojos que la contemplan con cariño, así que le sonríe traviesa pensando: “Doctor Mendoza, esta noche vas a tardar en dormirte... porque llegaré de madrugada...”

Al ver la expresión de su cara, Armando se teme algo y se pone en guardia. Toca el brazo a Mario y le dice:

- Calderón, esas tres traman alguna travesura...

- Cómo así?

- Mírelas, hermano: cuchichean, ríen nerviosas como conspiradoras... y Betty me mira con ojos chispeantes!

- Eso es porque la tienes enamorada. – Le dice para tranquilizarle.

- Y una leche! No me fío un pelo de esa caída de ojos y de esa sonrisa... Averigüemos qué se traen entre manos.

- Propones espiarlas, tigre? – Simula estupor.

- Y cómo sino vamos a saber? No seas bobo!

Las ven salir de la Sala de Juntas y las siguen con la mirada.

- Se nos escapan, Calderón!

- Calma, que estoy viendo a Freddy. Y éste, con su noble y solidaria alma masculina, nos ayudará.



ÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇ



Efectivamente, el bienmandado recadero acude a presidencia orgulloso de haber realizado a la perfección la misión encomendada.

- El 007 colombiano reportándose: Las doctoras Mendoza, Pinzón y Valencia han decidido irse de rumba esta noche... SOLAS!

- Freddy, eso serán Marcela y Camila. Usted ha oído mal, pues seguro que Betty no... – Dice Armando inquieto.

- Doctor, mi pabellón auditivo actúa como un receptor perfecto, la cadena de huesecillos de mi oído medio transmite maravillosamente bien, y mi cerebro interpreta magníficamente las señales acústicas percibidas... La doctora Pinzón también está entusiasmada con la expectativa de salir esta noche ellas solas “a la caza de triplepapitos”, SIC.

Armando traga con dificultad, Mario le da una palmada de condolencia en la espalda y Freddy le remata:

- Además le comunico que fue la susodicha doctora la que propuso ir a “Máscaras”.

- NO! Es un local muy selecto, pero... los que acuden a él, lo hacen con intención de ligar declarada! – Se deja caer en su sillón. – No puede ser... “mi” Betty, no!

- Hermano...

- Calderón! Hay que seguirlas!

- Pero, si hace tiempo... no quisiste!

- Ahora es fuerza mayor. Hay que protegerlas de las rapaces nocturnas!


Pero Camila, Marcela y “su” Betty están llorando de tanto reír al imaginarse al bello bobo, ya que descubrieron al espía y decidieron darles una lección exagerando sus planes de conquista.



ÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇ



Llega la noche, y Camila y Betty esperan en el salón a que llegue Marcela con el carro. Entonces se van las tres disfrutando por anticipado, aunque Betty sospecha algo al ver que Armando está demasiado tranquilo.

Según arranca el coche de las chicas, él sale corriendo de la casa, sube a un auto que está aparcado en la oscuridad... y los cuatro amigotes siguen a las niñas.

Ellas encuentran plaza en el aparcamiento, cerca de la puerta, y entran al lugar alegres y con ganas de divertirse.

Como es costumbre en “Máscaras”, el portero les ofrece gran variedad de caretas y antifaces antes de acceder dentro, para preservar su identidad, y ellas se toman tiempo en elegir los que más les gustan.

Van hacia una de las pocas mesas que hay vacías y se sientan. Encargan sus bebidas y empiezan a echar un vistazo a los papitos.

- Marce! Betty! Mirad a ese del traje tostado!

- Qué ojo tienes, Cami. – Reconoce Betty admirando al tipo.

- Está buenísimo! – Añade Marcela.

- Tengo que catarle antes de irnos! – Dice Camila.

Betty mira de cuando en cuando hacia la puerta hasta que por fin... ve entrar a cuatro personajes con las máscaras ya colocadas.

- Y... “Hablando del rey de Roma... por la puerta asoma...”

Las otras se vuelven mirando.

- Vaya! Los cuatro mosqueteros!

- Los cuatro magníficos!

- Los cuatro SUTILES! – Dice Betty. – Vienen con ropa que estamos hartas de verles, y se creen que con ponerse un antifaz que les cubre de frente a nariz... ya nadie en el mundo les reconocerá!

- No tienen remedio...

- Sexo masculino! Tan sagaces!

- Pues sé de uno que se va a arrepentir de querer espiarme. – Dice Betty.

- No seas cruel con mi hermanito. Te adora! Me lo ha confesado.

- Cami, sé que es tu niño consentido, pero no me ama. Hablemos claro: me desea. Punto!

- Betty, tú no sabes, pero él últimamente me telefonea con frecuencia a Londres.

- Para...

- Para hablarme de lo que siente por ti! De que no consigue convencerte de que es sincero su amor! TÚ eres el único tema de conversación para Armando. – Asegura Camila.

- Fiuuuu!!! – Silba Marcela.

Betty se ha quedado sin saber qué decir. Al fin pregunta:

- Y qué quieres, Cami? Que me lance a sus brazos? Yo tengo muchas dudas...

- Ni más faltaba! Darle unos celos pequeñitos nunca está de más, pero no te pases.

Betty tuerce el morrito y pregunta:

- Me dejas un ratico al triplepapito del traje tostado?

- Si sólo es un ratico y luego me lo pasas...

- Key! – Contesta Betty anticipándose.

A continuación pone en funcionamiento su “depurada” técnica de seducción, y minutos después, herido por las flechas de Betty, el sujeto se acerca y la invita a bailar.

Ella acepta y salen a la pista, bailan muy cerca pero le mantiene a la distancia justa para no rozarse.

- Está bailando con uno! Y mirad qué cerca! – Estalla Armando congestionado.

- Tranquilo, hombre. Tampoco es para tanto. – Le calma Daniel.

- Tú has bailado muchas veces así de cerca y MÁS! – Le recuerda Nicolás.

- Ahí! Ahí! Por qué Betty no va a poder? – Tercia Mario.

- Sois idiotas, o qué? Yo sé lo que está pensando el tipo y lo que planea para la noche, porque yo también lo he vivido. Y con “mi” Betty, NO! Y ahora la besa la oreja? – Exclama levantándose.

Pero los amigos le sientan de nuevo tirando de él.

Ella le observa discretamente, le ve inquieto y nervioso, y que el trío de calaveras que le acompaña intenta distraerle y tranquilizarle.

Y si Cami estuviese en lo cierto?

Cuando ve que ésta vuelve a la mesa, propone al tipo, del que no recuerda el nombre, ir a sentarse con la intención de pasárselo.

Camila no pierde el tiempo y se lleva al tío bueno a la pista.

- Se los pasan unas a otras! Los comparten! – Dice Armando escandalizado.

- TIGRE! Éste es el momento. Invítala a bailar. – Exhorta Mario.

- No querrá y me dirá que está cansada. – Contesta desanimado.

- Vamos, hermano! – Le alienta Nicolás.

- Cuando nos ha frenado el temor a una negativa? – Recuerda Daniel. – Ahí se ve al seductor nato.

- Haz uso de ese encanto de alta tecnología, ese que has conseguido tras concienzudos experimentos empíricos con gacelas de todo tipo! – Dice el cínico de Calderón.

- Bueeeno... – Se deja convencer y se levanta con carita boba, se ajusta la máscara como si sirviese de algo y se encamina hacia ella. – Voy...

Y entonces ve con horror que se le adelanta uno.

“Ya era hora! Pensé que no se iba a decidir!” Piensa Betty que le observaba por el rabillo del ojo. “Y ahora viene ese inoportuno...”

Rechaza rápida al inesperado romeo, temiendo que Armando se arrepienta, pero éste después de parar un instante, continúa avanzando al ver que vuelve a estar sola.

- Señorita, le provoca bailar conmigo?

- Si es usted un caballero...

- Por supuesto que lo soy!

Salen a bailar y Armando se cuida mucho de guardar las distancias, y no hacer el menor intento de propasarse. Con la advertencia que le ha hecho...

- Y cómo te llamas, bella y virtuosa dama? – La pregunta bromeando más relajado.

- Helena, con “h”. Como la de Troya. Y vos, noble caballero?

- Si me permitís, será un placer ser vuestro Paris...

Betty sonríe al escuchar la respuesta, aceptando, y bailan un buen rato contándose mentiras, simulando hablar con el ligue de turno, hasta que ella decide dar otra vuelta de tuerca y empieza a provocarle acercándose a él cada vez más...

Y por primera vez en su vida, Armando no sabe qué hacer. Si aprovechar la cercanía... o separarse y dejar que corra el aire...


“Betty no es ninguna coqueta, y con su actitud está insinuándome con total claridad que desea mi proximidad... me habrá descubierto... y estará poniéndome a prueba? Si aprovecho la ocasión pensará que estoy de cacería, pero si no... igual se siente rechazada!”

- Helena con h... deseas de mí algo especial? – La pregunta al oído, al mismo tiempo que se pega un poco a ella para que note su... ardor.

- Sin preguntas, ni reclamos... noble Paris. – Susurra aguantando la presión que él ejerce.

- BETTY!!! Cómo así? – Explota recriminándola.

- Acaso no es así como me quieres, Armando? Sin preguntas... ni reclamos... ni futuro? – Le responde muy seria y sin alterarse.

- Sabías que era yo? – Cuestiona.

- Naturalmente. Estas máscaras no preservan la identidad de uno ante los conocidos. Tú también me has reconocido!

- Es que yo sabía... – Cree que se ha descubierto.

- Viniste a espiarme? – Betty aparenta sorpresa y enojo.

- A espiarte, no! Sólo a protegerte.

- Armando, que soy mayorcita!

- Sí, yo sé. Ya te he visto bailar con ese individuo bien cerca, y hasta te besó la oreja!

- No es cierto. Sólo me habló al oído.

- Ah, sí? Y será que me vas a decir qué tenía que decirte tan íntimo?

Betty tarda en contestar y va a hacerlo furiosa cuando...

- TIEMPO!!!

Dicen simultáneamente Daniel y Camila uno a cada lado, colocando las manos como para pedir “tiempo muerto” en baloncesto, pero ellos siguen mirándose echando fuego por los ojos.

Las chicas se llevan con ellas a Betty, ellos a Armando, pagan las consumiciones y todos se dirigen a los carros.

Al llegar a casa de los Mendoza, estacionan los autos uno tras otro.

Camila y Betty se apean de uno, él del otro, y los tres entran.

Ellas van directamente a sus habitaciones, pero Armando sigue a Betty y se cuela tras ella cerrando la puerta con seguro.





CONTINUARÁ…



Hola, amigas.

Alguna me preguntó cuál era la “depurada técnica de seducción” de Betty, pero a mí no me la ha contado, si no… tremenda depredadora sería yo! Pero, sólo soy una pardilla más.

Supongo que serán miraditas, caídas de ojos, sonrisas… Y os imagináis que ridículo más espantoso si el tipo pasa de ti? Mejor que lo haga Betty.

Qué os parece cómo lo ha pasado el bello bobo? Creo que le sale el humo por las orejas.

Espero que hayáis disfrutado con el capi, y si os apetece, me lo decís. Besos.
los celos que ya le esta bien, es que no se puede ser tan malo espiando!! bueno, visto que se le ha colado en la habitación veremos como acaba eso, porque una de dos, o Betty sucumbe o lo manda al cuerno!!

me ha encantado el capítulo!!

besos!!!
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Cata
Cata

January 21st, 2004, 7:12 pm #8

- Marce, sabes qué?

- No... Explícate!

- Pasado mañana viene Cami!

- Fantástico! – Exclama levantándose. – Cuánto va a quedarse?

- Dizque un mes. – Responde Betty.

- De nuevo juntas las tres! Parece increíble, verdad? – Las dos se quedan un momento en silencio recordando. Betty vuelve a la realidad y confirma:

- Sí, Marcela, parece increíble... Voy a trabajar y luego hablamos, porque tenemos que organizarnos y salir de rumba nosotras solitas! – Guiña el ojo a su amiga.






Capítulo VI.- Los cuatro magníficos.




Camila aprovecha que está en Bogotá para asistir a la Junta Extraordinaria que se celebra unos días después, y al terminar la reunión Marcela se acerca a Betty y a Camila.

- Tenemos que celebrar por todo lo alto que estamos juntas de nuevo.

- SÍ! Vámonos las tres de rumba! – Propone Camila.

- OK! – Dice Betty sabiendo que a Armando no le va a hacer ni tantico de gracia.

Le mira y se encuentra con sus ojos que la contemplan con cariño, así que le sonríe traviesa pensando: “Doctor Mendoza, esta noche vas a tardar en dormirte... porque llegaré de madrugada...”

Al ver la expresión de su cara, Armando se teme algo y se pone en guardia. Toca el brazo a Mario y le dice:

- Calderón, esas tres traman alguna travesura...

- Cómo así?

- Mírelas, hermano: cuchichean, ríen nerviosas como conspiradoras... y Betty me mira con ojos chispeantes!

- Eso es porque la tienes enamorada. – Le dice para tranquilizarle.

- Y una leche! No me fío un pelo de esa caída de ojos y de esa sonrisa... Averigüemos qué se traen entre manos.

- Propones espiarlas, tigre? – Simula estupor.

- Y cómo sino vamos a saber? No seas bobo!

Las ven salir de la Sala de Juntas y las siguen con la mirada.

- Se nos escapan, Calderón!

- Calma, que estoy viendo a Freddy. Y éste, con su noble y solidaria alma masculina, nos ayudará.



ÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇ



Efectivamente, el bienmandado recadero acude a presidencia orgulloso de haber realizado a la perfección la misión encomendada.

- El 007 colombiano reportándose: Las doctoras Mendoza, Pinzón y Valencia han decidido irse de rumba esta noche... SOLAS!

- Freddy, eso serán Marcela y Camila. Usted ha oído mal, pues seguro que Betty no... – Dice Armando inquieto.

- Doctor, mi pabellón auditivo actúa como un receptor perfecto, la cadena de huesecillos de mi oído medio transmite maravillosamente bien, y mi cerebro interpreta magníficamente las señales acústicas percibidas... La doctora Pinzón también está entusiasmada con la expectativa de salir esta noche ellas solas “a la caza de triplepapitos”, SIC.

Armando traga con dificultad, Mario le da una palmada de condolencia en la espalda y Freddy le remata:

- Además le comunico que fue la susodicha doctora la que propuso ir a “Máscaras”.

- NO! Es un local muy selecto, pero... los que acuden a él, lo hacen con intención de ligar declarada! – Se deja caer en su sillón. – No puede ser... “mi” Betty, no!

- Hermano...

- Calderón! Hay que seguirlas!

- Pero, si hace tiempo... no quisiste!

- Ahora es fuerza mayor. Hay que protegerlas de las rapaces nocturnas!


Pero Camila, Marcela y “su” Betty están llorando de tanto reír al imaginarse al bello bobo, ya que descubrieron al espía y decidieron darles una lección exagerando sus planes de conquista.



ÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇ



Llega la noche, y Camila y Betty esperan en el salón a que llegue Marcela con el carro. Entonces se van las tres disfrutando por anticipado, aunque Betty sospecha algo al ver que Armando está demasiado tranquilo.

Según arranca el coche de las chicas, él sale corriendo de la casa, sube a un auto que está aparcado en la oscuridad... y los cuatro amigotes siguen a las niñas.

Ellas encuentran plaza en el aparcamiento, cerca de la puerta, y entran al lugar alegres y con ganas de divertirse.

Como es costumbre en “Máscaras”, el portero les ofrece gran variedad de caretas y antifaces antes de acceder dentro, para preservar su identidad, y ellas se toman tiempo en elegir los que más les gustan.

Van hacia una de las pocas mesas que hay vacías y se sientan. Encargan sus bebidas y empiezan a echar un vistazo a los papitos.

- Marce! Betty! Mirad a ese del traje tostado!

- Qué ojo tienes, Cami. – Reconoce Betty admirando al tipo.

- Está buenísimo! – Añade Marcela.

- Tengo que catarle antes de irnos! – Dice Camila.

Betty mira de cuando en cuando hacia la puerta hasta que por fin... ve entrar a cuatro personajes con las máscaras ya colocadas.

- Y... “Hablando del rey de Roma... por la puerta asoma...”

Las otras se vuelven mirando.

- Vaya! Los cuatro mosqueteros!

- Los cuatro magníficos!

- Los cuatro SUTILES! – Dice Betty. – Vienen con ropa que estamos hartas de verles, y se creen que con ponerse un antifaz que les cubre de frente a nariz... ya nadie en el mundo les reconocerá!

- No tienen remedio...

- Sexo masculino! Tan sagaces!

- Pues sé de uno que se va a arrepentir de querer espiarme. – Dice Betty.

- No seas cruel con mi hermanito. Te adora! Me lo ha confesado.

- Cami, sé que es tu niño consentido, pero no me ama. Hablemos claro: me desea. Punto!

- Betty, tú no sabes, pero él últimamente me telefonea con frecuencia a Londres.

- Para...

- Para hablarme de lo que siente por ti! De que no consigue convencerte de que es sincero su amor! TÚ eres el único tema de conversación para Armando. – Asegura Camila.

- Fiuuuu!!! – Silba Marcela.

Betty se ha quedado sin saber qué decir. Al fin pregunta:

- Y qué quieres, Cami? Que me lance a sus brazos? Yo tengo muchas dudas...

- Ni más faltaba! Darle unos celos pequeñitos nunca está de más, pero no te pases.

Betty tuerce el morrito y pregunta:

- Me dejas un ratico al triplepapito del traje tostado?

- Si sólo es un ratico y luego me lo pasas...

- Key! – Contesta Betty anticipándose.

A continuación pone en funcionamiento su “depurada” técnica de seducción, y minutos después, herido por las flechas de Betty, el sujeto se acerca y la invita a bailar.

Ella acepta y salen a la pista, bailan muy cerca pero le mantiene a la distancia justa para no rozarse.

- Está bailando con uno! Y mirad qué cerca! – Estalla Armando congestionado.

- Tranquilo, hombre. Tampoco es para tanto. – Le calma Daniel.

- Tú has bailado muchas veces así de cerca y MÁS! – Le recuerda Nicolás.

- Ahí! Ahí! Por qué Betty no va a poder? – Tercia Mario.

- Sois idiotas, o qué? Yo sé lo que está pensando el tipo y lo que planea para la noche, porque yo también lo he vivido. Y con “mi” Betty, NO! Y ahora la besa la oreja? – Exclama levantándose.

Pero los amigos le sientan de nuevo tirando de él.

Ella le observa discretamente, le ve inquieto y nervioso, y que el trío de calaveras que le acompaña intenta distraerle y tranquilizarle.

Y si Cami estuviese en lo cierto?

Cuando ve que ésta vuelve a la mesa, propone al tipo, del que no recuerda el nombre, ir a sentarse con la intención de pasárselo.

Camila no pierde el tiempo y se lleva al tío bueno a la pista.

- Se los pasan unas a otras! Los comparten! – Dice Armando escandalizado.

- TIGRE! Éste es el momento. Invítala a bailar. – Exhorta Mario.

- No querrá y me dirá que está cansada. – Contesta desanimado.

- Vamos, hermano! – Le alienta Nicolás.

- Cuando nos ha frenado el temor a una negativa? – Recuerda Daniel. – Ahí se ve al seductor nato.

- Haz uso de ese encanto de alta tecnología, ese que has conseguido tras concienzudos experimentos empíricos con gacelas de todo tipo! – Dice el cínico de Calderón.

- Bueeeno... – Se deja convencer y se levanta con carita boba, se ajusta la máscara como si sirviese de algo y se encamina hacia ella. – Voy...

Y entonces ve con horror que se le adelanta uno.

“Ya era hora! Pensé que no se iba a decidir!” Piensa Betty que le observaba por el rabillo del ojo. “Y ahora viene ese inoportuno...”

Rechaza rápida al inesperado romeo, temiendo que Armando se arrepienta, pero éste después de parar un instante, continúa avanzando al ver que vuelve a estar sola.

- Señorita, le provoca bailar conmigo?

- Si es usted un caballero...

- Por supuesto que lo soy!

Salen a bailar y Armando se cuida mucho de guardar las distancias, y no hacer el menor intento de propasarse. Con la advertencia que le ha hecho...

- Y cómo te llamas, bella y virtuosa dama? – La pregunta bromeando más relajado.

- Helena, con “h”. Como la de Troya. Y vos, noble caballero?

- Si me permitís, será un placer ser vuestro Paris...

Betty sonríe al escuchar la respuesta, aceptando, y bailan un buen rato contándose mentiras, simulando hablar con el ligue de turno, hasta que ella decide dar otra vuelta de tuerca y empieza a provocarle acercándose a él cada vez más...

Y por primera vez en su vida, Armando no sabe qué hacer. Si aprovechar la cercanía... o separarse y dejar que corra el aire...


“Betty no es ninguna coqueta, y con su actitud está insinuándome con total claridad que desea mi proximidad... me habrá descubierto... y estará poniéndome a prueba? Si aprovecho la ocasión pensará que estoy de cacería, pero si no... igual se siente rechazada!”

- Helena con h... deseas de mí algo especial? – La pregunta al oído, al mismo tiempo que se pega un poco a ella para que note su... ardor.

- Sin preguntas, ni reclamos... noble Paris. – Susurra aguantando la presión que él ejerce.

- BETTY!!! Cómo así? – Explota recriminándola.

- Acaso no es así como me quieres, Armando? Sin preguntas... ni reclamos... ni futuro? – Le responde muy seria y sin alterarse.

- Sabías que era yo? – Cuestiona.

- Naturalmente. Estas máscaras no preservan la identidad de uno ante los conocidos. Tú también me has reconocido!

- Es que yo sabía... – Cree que se ha descubierto.

- Viniste a espiarme? – Betty aparenta sorpresa y enojo.

- A espiarte, no! Sólo a protegerte.

- Armando, que soy mayorcita!

- Sí, yo sé. Ya te he visto bailar con ese individuo bien cerca, y hasta te besó la oreja!

- No es cierto. Sólo me habló al oído.

- Ah, sí? Y será que me vas a decir qué tenía que decirte tan íntimo?

Betty tarda en contestar y va a hacerlo furiosa cuando...

- TIEMPO!!!

Dicen simultáneamente Daniel y Camila uno a cada lado, colocando las manos como para pedir “tiempo muerto” en baloncesto, pero ellos siguen mirándose echando fuego por los ojos.

Las chicas se llevan con ellas a Betty, ellos a Armando, pagan las consumiciones y todos se dirigen a los carros.

Al llegar a casa de los Mendoza, estacionan los autos uno tras otro.

Camila y Betty se apean de uno, él del otro, y los tres entran.

Ellas van directamente a sus habitaciones, pero Armando sigue a Betty y se cuela tras ella cerrando la puerta con seguro.





CONTINUARÁ…



Hola, amigas.

Alguna me preguntó cuál era la “depurada técnica de seducción” de Betty, pero a mí no me la ha contado, si no… tremenda depredadora sería yo! Pero, sólo soy una pardilla más.

Supongo que serán miraditas, caídas de ojos, sonrisas… Y os imagináis que ridículo más espantoso si el tipo pasa de ti? Mejor que lo haga Betty.

Qué os parece cómo lo ha pasado el bello bobo? Creo que le sale el humo por las orejas.

Espero que hayáis disfrutado con el capi, y si os apetece, me lo decís. Besos.
Esa charla en la habitación a medianoche puede ser muy interesante. ¿Resistirá Betty a los encantos Mendoza? Francamente creo que no. Pero... ¿será sin preguntas ni reclamos?

Se va hacer larga la espera hasta que cuelgues el próximo.

Muchos besitos, Calipso.
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María quehubo?
María quehubo?

January 21st, 2004, 7:28 pm #9

- Marce, sabes qué?

- No... Explícate!

- Pasado mañana viene Cami!

- Fantástico! – Exclama levantándose. – Cuánto va a quedarse?

- Dizque un mes. – Responde Betty.

- De nuevo juntas las tres! Parece increíble, verdad? – Las dos se quedan un momento en silencio recordando. Betty vuelve a la realidad y confirma:

- Sí, Marcela, parece increíble... Voy a trabajar y luego hablamos, porque tenemos que organizarnos y salir de rumba nosotras solitas! – Guiña el ojo a su amiga.






Capítulo VI.- Los cuatro magníficos.




Camila aprovecha que está en Bogotá para asistir a la Junta Extraordinaria que se celebra unos días después, y al terminar la reunión Marcela se acerca a Betty y a Camila.

- Tenemos que celebrar por todo lo alto que estamos juntas de nuevo.

- SÍ! Vámonos las tres de rumba! – Propone Camila.

- OK! – Dice Betty sabiendo que a Armando no le va a hacer ni tantico de gracia.

Le mira y se encuentra con sus ojos que la contemplan con cariño, así que le sonríe traviesa pensando: “Doctor Mendoza, esta noche vas a tardar en dormirte... porque llegaré de madrugada...”

Al ver la expresión de su cara, Armando se teme algo y se pone en guardia. Toca el brazo a Mario y le dice:

- Calderón, esas tres traman alguna travesura...

- Cómo así?

- Mírelas, hermano: cuchichean, ríen nerviosas como conspiradoras... y Betty me mira con ojos chispeantes!

- Eso es porque la tienes enamorada. – Le dice para tranquilizarle.

- Y una leche! No me fío un pelo de esa caída de ojos y de esa sonrisa... Averigüemos qué se traen entre manos.

- Propones espiarlas, tigre? – Simula estupor.

- Y cómo sino vamos a saber? No seas bobo!

Las ven salir de la Sala de Juntas y las siguen con la mirada.

- Se nos escapan, Calderón!

- Calma, que estoy viendo a Freddy. Y éste, con su noble y solidaria alma masculina, nos ayudará.



ÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇ



Efectivamente, el bienmandado recadero acude a presidencia orgulloso de haber realizado a la perfección la misión encomendada.

- El 007 colombiano reportándose: Las doctoras Mendoza, Pinzón y Valencia han decidido irse de rumba esta noche... SOLAS!

- Freddy, eso serán Marcela y Camila. Usted ha oído mal, pues seguro que Betty no... – Dice Armando inquieto.

- Doctor, mi pabellón auditivo actúa como un receptor perfecto, la cadena de huesecillos de mi oído medio transmite maravillosamente bien, y mi cerebro interpreta magníficamente las señales acústicas percibidas... La doctora Pinzón también está entusiasmada con la expectativa de salir esta noche ellas solas “a la caza de triplepapitos”, SIC.

Armando traga con dificultad, Mario le da una palmada de condolencia en la espalda y Freddy le remata:

- Además le comunico que fue la susodicha doctora la que propuso ir a “Máscaras”.

- NO! Es un local muy selecto, pero... los que acuden a él, lo hacen con intención de ligar declarada! – Se deja caer en su sillón. – No puede ser... “mi” Betty, no!

- Hermano...

- Calderón! Hay que seguirlas!

- Pero, si hace tiempo... no quisiste!

- Ahora es fuerza mayor. Hay que protegerlas de las rapaces nocturnas!


Pero Camila, Marcela y “su” Betty están llorando de tanto reír al imaginarse al bello bobo, ya que descubrieron al espía y decidieron darles una lección exagerando sus planes de conquista.



ÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇ



Llega la noche, y Camila y Betty esperan en el salón a que llegue Marcela con el carro. Entonces se van las tres disfrutando por anticipado, aunque Betty sospecha algo al ver que Armando está demasiado tranquilo.

Según arranca el coche de las chicas, él sale corriendo de la casa, sube a un auto que está aparcado en la oscuridad... y los cuatro amigotes siguen a las niñas.

Ellas encuentran plaza en el aparcamiento, cerca de la puerta, y entran al lugar alegres y con ganas de divertirse.

Como es costumbre en “Máscaras”, el portero les ofrece gran variedad de caretas y antifaces antes de acceder dentro, para preservar su identidad, y ellas se toman tiempo en elegir los que más les gustan.

Van hacia una de las pocas mesas que hay vacías y se sientan. Encargan sus bebidas y empiezan a echar un vistazo a los papitos.

- Marce! Betty! Mirad a ese del traje tostado!

- Qué ojo tienes, Cami. – Reconoce Betty admirando al tipo.

- Está buenísimo! – Añade Marcela.

- Tengo que catarle antes de irnos! – Dice Camila.

Betty mira de cuando en cuando hacia la puerta hasta que por fin... ve entrar a cuatro personajes con las máscaras ya colocadas.

- Y... “Hablando del rey de Roma... por la puerta asoma...”

Las otras se vuelven mirando.

- Vaya! Los cuatro mosqueteros!

- Los cuatro magníficos!

- Los cuatro SUTILES! – Dice Betty. – Vienen con ropa que estamos hartas de verles, y se creen que con ponerse un antifaz que les cubre de frente a nariz... ya nadie en el mundo les reconocerá!

- No tienen remedio...

- Sexo masculino! Tan sagaces!

- Pues sé de uno que se va a arrepentir de querer espiarme. – Dice Betty.

- No seas cruel con mi hermanito. Te adora! Me lo ha confesado.

- Cami, sé que es tu niño consentido, pero no me ama. Hablemos claro: me desea. Punto!

- Betty, tú no sabes, pero él últimamente me telefonea con frecuencia a Londres.

- Para...

- Para hablarme de lo que siente por ti! De que no consigue convencerte de que es sincero su amor! TÚ eres el único tema de conversación para Armando. – Asegura Camila.

- Fiuuuu!!! – Silba Marcela.

Betty se ha quedado sin saber qué decir. Al fin pregunta:

- Y qué quieres, Cami? Que me lance a sus brazos? Yo tengo muchas dudas...

- Ni más faltaba! Darle unos celos pequeñitos nunca está de más, pero no te pases.

Betty tuerce el morrito y pregunta:

- Me dejas un ratico al triplepapito del traje tostado?

- Si sólo es un ratico y luego me lo pasas...

- Key! – Contesta Betty anticipándose.

A continuación pone en funcionamiento su “depurada” técnica de seducción, y minutos después, herido por las flechas de Betty, el sujeto se acerca y la invita a bailar.

Ella acepta y salen a la pista, bailan muy cerca pero le mantiene a la distancia justa para no rozarse.

- Está bailando con uno! Y mirad qué cerca! – Estalla Armando congestionado.

- Tranquilo, hombre. Tampoco es para tanto. – Le calma Daniel.

- Tú has bailado muchas veces así de cerca y MÁS! – Le recuerda Nicolás.

- Ahí! Ahí! Por qué Betty no va a poder? – Tercia Mario.

- Sois idiotas, o qué? Yo sé lo que está pensando el tipo y lo que planea para la noche, porque yo también lo he vivido. Y con “mi” Betty, NO! Y ahora la besa la oreja? – Exclama levantándose.

Pero los amigos le sientan de nuevo tirando de él.

Ella le observa discretamente, le ve inquieto y nervioso, y que el trío de calaveras que le acompaña intenta distraerle y tranquilizarle.

Y si Cami estuviese en lo cierto?

Cuando ve que ésta vuelve a la mesa, propone al tipo, del que no recuerda el nombre, ir a sentarse con la intención de pasárselo.

Camila no pierde el tiempo y se lleva al tío bueno a la pista.

- Se los pasan unas a otras! Los comparten! – Dice Armando escandalizado.

- TIGRE! Éste es el momento. Invítala a bailar. – Exhorta Mario.

- No querrá y me dirá que está cansada. – Contesta desanimado.

- Vamos, hermano! – Le alienta Nicolás.

- Cuando nos ha frenado el temor a una negativa? – Recuerda Daniel. – Ahí se ve al seductor nato.

- Haz uso de ese encanto de alta tecnología, ese que has conseguido tras concienzudos experimentos empíricos con gacelas de todo tipo! – Dice el cínico de Calderón.

- Bueeeno... – Se deja convencer y se levanta con carita boba, se ajusta la máscara como si sirviese de algo y se encamina hacia ella. – Voy...

Y entonces ve con horror que se le adelanta uno.

“Ya era hora! Pensé que no se iba a decidir!” Piensa Betty que le observaba por el rabillo del ojo. “Y ahora viene ese inoportuno...”

Rechaza rápida al inesperado romeo, temiendo que Armando se arrepienta, pero éste después de parar un instante, continúa avanzando al ver que vuelve a estar sola.

- Señorita, le provoca bailar conmigo?

- Si es usted un caballero...

- Por supuesto que lo soy!

Salen a bailar y Armando se cuida mucho de guardar las distancias, y no hacer el menor intento de propasarse. Con la advertencia que le ha hecho...

- Y cómo te llamas, bella y virtuosa dama? – La pregunta bromeando más relajado.

- Helena, con “h”. Como la de Troya. Y vos, noble caballero?

- Si me permitís, será un placer ser vuestro Paris...

Betty sonríe al escuchar la respuesta, aceptando, y bailan un buen rato contándose mentiras, simulando hablar con el ligue de turno, hasta que ella decide dar otra vuelta de tuerca y empieza a provocarle acercándose a él cada vez más...

Y por primera vez en su vida, Armando no sabe qué hacer. Si aprovechar la cercanía... o separarse y dejar que corra el aire...


“Betty no es ninguna coqueta, y con su actitud está insinuándome con total claridad que desea mi proximidad... me habrá descubierto... y estará poniéndome a prueba? Si aprovecho la ocasión pensará que estoy de cacería, pero si no... igual se siente rechazada!”

- Helena con h... deseas de mí algo especial? – La pregunta al oído, al mismo tiempo que se pega un poco a ella para que note su... ardor.

- Sin preguntas, ni reclamos... noble Paris. – Susurra aguantando la presión que él ejerce.

- BETTY!!! Cómo así? – Explota recriminándola.

- Acaso no es así como me quieres, Armando? Sin preguntas... ni reclamos... ni futuro? – Le responde muy seria y sin alterarse.

- Sabías que era yo? – Cuestiona.

- Naturalmente. Estas máscaras no preservan la identidad de uno ante los conocidos. Tú también me has reconocido!

- Es que yo sabía... – Cree que se ha descubierto.

- Viniste a espiarme? – Betty aparenta sorpresa y enojo.

- A espiarte, no! Sólo a protegerte.

- Armando, que soy mayorcita!

- Sí, yo sé. Ya te he visto bailar con ese individuo bien cerca, y hasta te besó la oreja!

- No es cierto. Sólo me habló al oído.

- Ah, sí? Y será que me vas a decir qué tenía que decirte tan íntimo?

Betty tarda en contestar y va a hacerlo furiosa cuando...

- TIEMPO!!!

Dicen simultáneamente Daniel y Camila uno a cada lado, colocando las manos como para pedir “tiempo muerto” en baloncesto, pero ellos siguen mirándose echando fuego por los ojos.

Las chicas se llevan con ellas a Betty, ellos a Armando, pagan las consumiciones y todos se dirigen a los carros.

Al llegar a casa de los Mendoza, estacionan los autos uno tras otro.

Camila y Betty se apean de uno, él del otro, y los tres entran.

Ellas van directamente a sus habitaciones, pero Armando sigue a Betty y se cuela tras ella cerrando la puerta con seguro.





CONTINUARÁ…



Hola, amigas.

Alguna me preguntó cuál era la “depurada técnica de seducción” de Betty, pero a mí no me la ha contado, si no… tremenda depredadora sería yo! Pero, sólo soy una pardilla más.

Supongo que serán miraditas, caídas de ojos, sonrisas… Y os imagináis que ridículo más espantoso si el tipo pasa de ti? Mejor que lo haga Betty.

Qué os parece cómo lo ha pasado el bello bobo? Creo que le sale el humo por las orejas.

Espero que hayáis disfrutado con el capi, y si os apetece, me lo decís. Besos.
No es que yo sea un experta, pero casi todos suelen caer en la tentación de tontear con una mujer. Que no digo que vayan a ser infieles, pero del ligoteo no se salva nadie. Además, si el tipo pasa de ti, tú sólo le has mirado y sonreído, tampoco creo que el ridículo sea espantoso...

En fin, a lo que íbamos, tu capi: pues me ha gustado mucho, porque los diálogos han sido muy entretenidos y divertidos, sobre todo los de los bobos de los hombres... ¡qué tonticos son! Oye, y a ver qué pretende Armandito colándose en su habitación... ¿tendremos escena tórrida? Umm!

Besicos.

P.D: No es por aguarte la fiesta, pero tanoche nos van a meter bien metío. Y si no hoy, porque estamos en casa, sí la semana que viene en Valencia. ¿Has visto algún partido del equipo che? Son increíbles. Además, no contamos con Zidane, sniff, sniff
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eternidad
eternidad

January 21st, 2004, 7:40 pm #10

- Marce, sabes qué?

- No... Explícate!

- Pasado mañana viene Cami!

- Fantástico! – Exclama levantándose. – Cuánto va a quedarse?

- Dizque un mes. – Responde Betty.

- De nuevo juntas las tres! Parece increíble, verdad? – Las dos se quedan un momento en silencio recordando. Betty vuelve a la realidad y confirma:

- Sí, Marcela, parece increíble... Voy a trabajar y luego hablamos, porque tenemos que organizarnos y salir de rumba nosotras solitas! – Guiña el ojo a su amiga.






Capítulo VI.- Los cuatro magníficos.




Camila aprovecha que está en Bogotá para asistir a la Junta Extraordinaria que se celebra unos días después, y al terminar la reunión Marcela se acerca a Betty y a Camila.

- Tenemos que celebrar por todo lo alto que estamos juntas de nuevo.

- SÍ! Vámonos las tres de rumba! – Propone Camila.

- OK! – Dice Betty sabiendo que a Armando no le va a hacer ni tantico de gracia.

Le mira y se encuentra con sus ojos que la contemplan con cariño, así que le sonríe traviesa pensando: “Doctor Mendoza, esta noche vas a tardar en dormirte... porque llegaré de madrugada...”

Al ver la expresión de su cara, Armando se teme algo y se pone en guardia. Toca el brazo a Mario y le dice:

- Calderón, esas tres traman alguna travesura...

- Cómo así?

- Mírelas, hermano: cuchichean, ríen nerviosas como conspiradoras... y Betty me mira con ojos chispeantes!

- Eso es porque la tienes enamorada. – Le dice para tranquilizarle.

- Y una leche! No me fío un pelo de esa caída de ojos y de esa sonrisa... Averigüemos qué se traen entre manos.

- Propones espiarlas, tigre? – Simula estupor.

- Y cómo sino vamos a saber? No seas bobo!

Las ven salir de la Sala de Juntas y las siguen con la mirada.

- Se nos escapan, Calderón!

- Calma, que estoy viendo a Freddy. Y éste, con su noble y solidaria alma masculina, nos ayudará.



ÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇ



Efectivamente, el bienmandado recadero acude a presidencia orgulloso de haber realizado a la perfección la misión encomendada.

- El 007 colombiano reportándose: Las doctoras Mendoza, Pinzón y Valencia han decidido irse de rumba esta noche... SOLAS!

- Freddy, eso serán Marcela y Camila. Usted ha oído mal, pues seguro que Betty no... – Dice Armando inquieto.

- Doctor, mi pabellón auditivo actúa como un receptor perfecto, la cadena de huesecillos de mi oído medio transmite maravillosamente bien, y mi cerebro interpreta magníficamente las señales acústicas percibidas... La doctora Pinzón también está entusiasmada con la expectativa de salir esta noche ellas solas “a la caza de triplepapitos”, SIC.

Armando traga con dificultad, Mario le da una palmada de condolencia en la espalda y Freddy le remata:

- Además le comunico que fue la susodicha doctora la que propuso ir a “Máscaras”.

- NO! Es un local muy selecto, pero... los que acuden a él, lo hacen con intención de ligar declarada! – Se deja caer en su sillón. – No puede ser... “mi” Betty, no!

- Hermano...

- Calderón! Hay que seguirlas!

- Pero, si hace tiempo... no quisiste!

- Ahora es fuerza mayor. Hay que protegerlas de las rapaces nocturnas!


Pero Camila, Marcela y “su” Betty están llorando de tanto reír al imaginarse al bello bobo, ya que descubrieron al espía y decidieron darles una lección exagerando sus planes de conquista.



ÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇÇ



Llega la noche, y Camila y Betty esperan en el salón a que llegue Marcela con el carro. Entonces se van las tres disfrutando por anticipado, aunque Betty sospecha algo al ver que Armando está demasiado tranquilo.

Según arranca el coche de las chicas, él sale corriendo de la casa, sube a un auto que está aparcado en la oscuridad... y los cuatro amigotes siguen a las niñas.

Ellas encuentran plaza en el aparcamiento, cerca de la puerta, y entran al lugar alegres y con ganas de divertirse.

Como es costumbre en “Máscaras”, el portero les ofrece gran variedad de caretas y antifaces antes de acceder dentro, para preservar su identidad, y ellas se toman tiempo en elegir los que más les gustan.

Van hacia una de las pocas mesas que hay vacías y se sientan. Encargan sus bebidas y empiezan a echar un vistazo a los papitos.

- Marce! Betty! Mirad a ese del traje tostado!

- Qué ojo tienes, Cami. – Reconoce Betty admirando al tipo.

- Está buenísimo! – Añade Marcela.

- Tengo que catarle antes de irnos! – Dice Camila.

Betty mira de cuando en cuando hacia la puerta hasta que por fin... ve entrar a cuatro personajes con las máscaras ya colocadas.

- Y... “Hablando del rey de Roma... por la puerta asoma...”

Las otras se vuelven mirando.

- Vaya! Los cuatro mosqueteros!

- Los cuatro magníficos!

- Los cuatro SUTILES! – Dice Betty. – Vienen con ropa que estamos hartas de verles, y se creen que con ponerse un antifaz que les cubre de frente a nariz... ya nadie en el mundo les reconocerá!

- No tienen remedio...

- Sexo masculino! Tan sagaces!

- Pues sé de uno que se va a arrepentir de querer espiarme. – Dice Betty.

- No seas cruel con mi hermanito. Te adora! Me lo ha confesado.

- Cami, sé que es tu niño consentido, pero no me ama. Hablemos claro: me desea. Punto!

- Betty, tú no sabes, pero él últimamente me telefonea con frecuencia a Londres.

- Para...

- Para hablarme de lo que siente por ti! De que no consigue convencerte de que es sincero su amor! TÚ eres el único tema de conversación para Armando. – Asegura Camila.

- Fiuuuu!!! – Silba Marcela.

Betty se ha quedado sin saber qué decir. Al fin pregunta:

- Y qué quieres, Cami? Que me lance a sus brazos? Yo tengo muchas dudas...

- Ni más faltaba! Darle unos celos pequeñitos nunca está de más, pero no te pases.

Betty tuerce el morrito y pregunta:

- Me dejas un ratico al triplepapito del traje tostado?

- Si sólo es un ratico y luego me lo pasas...

- Key! – Contesta Betty anticipándose.

A continuación pone en funcionamiento su “depurada” técnica de seducción, y minutos después, herido por las flechas de Betty, el sujeto se acerca y la invita a bailar.

Ella acepta y salen a la pista, bailan muy cerca pero le mantiene a la distancia justa para no rozarse.

- Está bailando con uno! Y mirad qué cerca! – Estalla Armando congestionado.

- Tranquilo, hombre. Tampoco es para tanto. – Le calma Daniel.

- Tú has bailado muchas veces así de cerca y MÁS! – Le recuerda Nicolás.

- Ahí! Ahí! Por qué Betty no va a poder? – Tercia Mario.

- Sois idiotas, o qué? Yo sé lo que está pensando el tipo y lo que planea para la noche, porque yo también lo he vivido. Y con “mi” Betty, NO! Y ahora la besa la oreja? – Exclama levantándose.

Pero los amigos le sientan de nuevo tirando de él.

Ella le observa discretamente, le ve inquieto y nervioso, y que el trío de calaveras que le acompaña intenta distraerle y tranquilizarle.

Y si Cami estuviese en lo cierto?

Cuando ve que ésta vuelve a la mesa, propone al tipo, del que no recuerda el nombre, ir a sentarse con la intención de pasárselo.

Camila no pierde el tiempo y se lleva al tío bueno a la pista.

- Se los pasan unas a otras! Los comparten! – Dice Armando escandalizado.

- TIGRE! Éste es el momento. Invítala a bailar. – Exhorta Mario.

- No querrá y me dirá que está cansada. – Contesta desanimado.

- Vamos, hermano! – Le alienta Nicolás.

- Cuando nos ha frenado el temor a una negativa? – Recuerda Daniel. – Ahí se ve al seductor nato.

- Haz uso de ese encanto de alta tecnología, ese que has conseguido tras concienzudos experimentos empíricos con gacelas de todo tipo! – Dice el cínico de Calderón.

- Bueeeno... – Se deja convencer y se levanta con carita boba, se ajusta la máscara como si sirviese de algo y se encamina hacia ella. – Voy...

Y entonces ve con horror que se le adelanta uno.

“Ya era hora! Pensé que no se iba a decidir!” Piensa Betty que le observaba por el rabillo del ojo. “Y ahora viene ese inoportuno...”

Rechaza rápida al inesperado romeo, temiendo que Armando se arrepienta, pero éste después de parar un instante, continúa avanzando al ver que vuelve a estar sola.

- Señorita, le provoca bailar conmigo?

- Si es usted un caballero...

- Por supuesto que lo soy!

Salen a bailar y Armando se cuida mucho de guardar las distancias, y no hacer el menor intento de propasarse. Con la advertencia que le ha hecho...

- Y cómo te llamas, bella y virtuosa dama? – La pregunta bromeando más relajado.

- Helena, con “h”. Como la de Troya. Y vos, noble caballero?

- Si me permitís, será un placer ser vuestro Paris...

Betty sonríe al escuchar la respuesta, aceptando, y bailan un buen rato contándose mentiras, simulando hablar con el ligue de turno, hasta que ella decide dar otra vuelta de tuerca y empieza a provocarle acercándose a él cada vez más...

Y por primera vez en su vida, Armando no sabe qué hacer. Si aprovechar la cercanía... o separarse y dejar que corra el aire...


“Betty no es ninguna coqueta, y con su actitud está insinuándome con total claridad que desea mi proximidad... me habrá descubierto... y estará poniéndome a prueba? Si aprovecho la ocasión pensará que estoy de cacería, pero si no... igual se siente rechazada!”

- Helena con h... deseas de mí algo especial? – La pregunta al oído, al mismo tiempo que se pega un poco a ella para que note su... ardor.

- Sin preguntas, ni reclamos... noble Paris. – Susurra aguantando la presión que él ejerce.

- BETTY!!! Cómo así? – Explota recriminándola.

- Acaso no es así como me quieres, Armando? Sin preguntas... ni reclamos... ni futuro? – Le responde muy seria y sin alterarse.

- Sabías que era yo? – Cuestiona.

- Naturalmente. Estas máscaras no preservan la identidad de uno ante los conocidos. Tú también me has reconocido!

- Es que yo sabía... – Cree que se ha descubierto.

- Viniste a espiarme? – Betty aparenta sorpresa y enojo.

- A espiarte, no! Sólo a protegerte.

- Armando, que soy mayorcita!

- Sí, yo sé. Ya te he visto bailar con ese individuo bien cerca, y hasta te besó la oreja!

- No es cierto. Sólo me habló al oído.

- Ah, sí? Y será que me vas a decir qué tenía que decirte tan íntimo?

Betty tarda en contestar y va a hacerlo furiosa cuando...

- TIEMPO!!!

Dicen simultáneamente Daniel y Camila uno a cada lado, colocando las manos como para pedir “tiempo muerto” en baloncesto, pero ellos siguen mirándose echando fuego por los ojos.

Las chicas se llevan con ellas a Betty, ellos a Armando, pagan las consumiciones y todos se dirigen a los carros.

Al llegar a casa de los Mendoza, estacionan los autos uno tras otro.

Camila y Betty se apean de uno, él del otro, y los tres entran.

Ellas van directamente a sus habitaciones, pero Armando sigue a Betty y se cuela tras ella cerrando la puerta con seguro.





CONTINUARÁ…



Hola, amigas.

Alguna me preguntó cuál era la “depurada técnica de seducción” de Betty, pero a mí no me la ha contado, si no… tremenda depredadora sería yo! Pero, sólo soy una pardilla más.

Supongo que serán miraditas, caídas de ojos, sonrisas… Y os imagináis que ridículo más espantoso si el tipo pasa de ti? Mejor que lo haga Betty.

Qué os parece cómo lo ha pasado el bello bobo? Creo que le sale el humo por las orejas.

Espero que hayáis disfrutado con el capi, y si os apetece, me lo decís. Besos.
promete ser intensa, apasionada y definitiva. Espero que ninguno de los dos la embarre. Besitos, Calipso. ciao.
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