You can't take the sky from me

Una enorme pista de aterrizaje desde donde se cuida de todas las naves gumi que llegan. Aquí se pueden encargar nuevas naves gumi y modificar la propia. Además, se organizan, de forma ilegal, carreras de naves gumi.
Pepito Grillo
Con derecho a Apodo
Pepito Grillo
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Joined: Nov 2 2005, 10:56 PM

Nov 27 2016, 07:37 PM #21

Despeinado, magullado, y con una de las mangas de la gabardina prácticamente calcinadas, Johann emergió del fuego para ver al dragón descender contra su enemigo. Dado los patrones de color, y tras echar un rápido vistazo a su alrededor, llegó a la misma conclusión que su hija y suspiró de alivio.

Sin embargo, no era alivio lo que, en términos generales, sentía. Estaba destrozado, hacía muchísimo tiempo que no se esforzaba tanto, y la situación no pintaba bien. Al menos, se dijo, Rory parecía encajar los golpes mejor que él. El ímpetu de la juventud, supuso, mientras aprovechaba hasta el último segundo para mantener su brazo sobre los hombros de ella, antes de dejarla ir para que volviera al ataque.

- Sí, más potencia. ¡Tengo algo en mente! - exclamó, mientras sacaba un recipiente tubular metálico de su gabardina. De algo menos de un cuarto de litro, y de un gris pulido, tenía un botón en un extremo que Johann no dudó en pulsar. Después lo alzó al aire, y con un potente aerosol el líquido se desperdigó por el campo de batalla, colmando con una sensación reconfortante y húmeda a los presentes, que verían sus energías parcialmente restauradas.

Prokofiev - Dance of the Knights

Tomó aire, hinchando sus pulmones, y se dijo que, viendo la actitud de Kaila, Reddo, y aquel crío, había sido cobarde por su parte mantenerse apartado del epicentro del combate. Se quitó la gabardina con movimientos renqueantes, como si no estuviera convencido del todo, y acabó doblándola pulcramente, dejándola sobre el suelo. Una camisa granate desgastada y una pistolera era todo lo que había debajo, aparte de ese picazón que le entraba antes de entrar en batalla. Entrar en batalla de verdad, claro.

Aprovechándose de la distracción que suponían el resto de combatientes, Johann se acercó caminando hasta el ASIM, abriendo el tambor de su arma y dejando caer las tres balas que aún quedaban dentro, cargando dos que había sacado directamente de su bolsillo, y de un blanco azulado. Se colocó pausadamente en el costado de la bestia acerada y, posando el cañón directamente contra el metal, apoyó muñeca contra muñeca para minimizar el retroceso, apretando el gatillo.

No hubo una explosión de llamas y humo, pero sí una deflagración de luz que deslumbró a todos los combatientes durante un instante, viendo, al salir de su confusión, como el ASIM se inclinaba hacia un lado, amenazando con caer peligrosamente sobre Reddo, en el lado contrario de Johann. Finalmente recuperó el equilibrio y la bestia, enfurecida, viró hacia el capitán, dispuesta a descargar un puñetazo contra su rostro.

El hombre dio un grácil paso hacia un lado, esquivando el puño por dos centímetros, y volvió a apoyar el arma contra el pecho de la bestia, soltando otro fogonazo cegador que hizo dar dos pasos hacia atrás al ASIM. Johann no le dejó descansar, dando cuatro pasos rápidos hacia él. Agarró una de las placas de su brazo y se aupó, subiéndose a su hombro mientras se llevaba la mano al bolsillo izquierdo, sacando un dispositivo circular. El ASIM poco pudo hacer para evitar que el pistolero alzara una mano, sosteniendo el dispositivo en la palma, y la incrustara en su cuello, empujando con un pie la cabeza del coloso metálico para hacerse hueco.

Con buen sabor de boca, y sudando a mares, Johann se descolgó por la espalda del ser y dio un par de pasos hacia atrás, manteniéndose aún así cerca de su enemigo, esperando captar toda su atención. Y vaya si lo consiguió. En cuanto el ASIM giró para encararle el dispositivo del cuello soltó una descarga eléctrica que recorrió todo su cuerpo y le hizo soltar un par de espasmos, haciéndole clavar la rodilla en el suelo.

Johann sonrió.
[+] spoiler
Arma:
Rudabaught 29-2
Fuerza: 30
Energía: 0
Clase: Johann
Tipo: Ligera

Habilidades:

- Si solo pudieras llevar una cosa a una isla desierta: Johann compró este arma aún antes que a la Lorelai, y pese a que la ha modificado, reparado, y recuperado infinidad de veces, para él sigue siendo la misma pequeña maravilla del primer día. Siempre que porte este arma se considerará su Poderío físico y su Valor un 50% superior, y su corazón el doble a la hora de compararlo con el de un enemigo. Por contra, si la pierde y tiene que usar otro arma, el efecto será contrario.

- Calma, vaquero: cuando Johann realiza un combo puede renunciar a los ataques que lo forman. Aunque renuncie a un ataque, gastará el PM de forma normal, además de sumar la base como daño final al resto de los ataques del combo. El efecto de la primera habilidad a la que renuncie también se sumará a los ataques restantes del combo.

-La preferida de Papá: un As estelar siempre tendrá un arma predilecta, una a la que le confiaría su vida. Al adquirir esta habilidad, elegirá un arma en su posesión y podrá, una vez por turno, hacer que un ataque anule la resistencia física o aumentar en un 50% la Fuerza base del arma. Además, podrá mejorarla por segunda vez, saltándose la restricción para armas propias. Solo podrá cambiar el arma objetivo de esta habilidad si la pierde para siempre o es destruida.

- Bullet storm: puede realizar una acción adicional por turno.

-Despertar a la máquina: por el pago de 1 PC y durante el resto del combate, el Tecnomante verá la efectividad de algunas de sus creaciones (objetos comprados en la forja) aumentadas. Podrá mejorar en un 50%, tres atributos a elegir entre todos los de los objetos que tenga equipados este turno. Requiere Valor 20.

Aumenta la Fuerza de su pistola a 45 y la Integridad de la Gabardina a 30.
[+] spoiler
Sí que puedes usar Supresión dos veces, por si temes que uno sea anulado.

Johann activa:
- Toda la carne en el asador: A cambio de consumir un 10% de sus PVs, PMs y PCs, todos sus ataques y defensas multiplicarán el daño base por dos este turno, y su poderío físico se considerará un 50% por encima. No podrá usar su gabardina, y todos sus ataques se considerarán cuerpo a cuerpo durante este turno.

Defensa
Le entran 30 PVs de los misiles.

Ataque

Utiliza su acción adicional para usar un Omniéter:

Omniéter: restaura la mitad de los PMs totales a ti y todos los aliados. (Máx. 40)

Restaura 45 PMs.

-[C] Ruleta Rusa: (5) Puedes hacer hasta seis Tiros cualesquiera.

Renuncia a: - [A] Tiro iónico (13/4): anula la defensa del enemigo. Solo puedes realizar dos Tiros iónicos por turno, y uno por combo.

x2-[A] Tiro Penetrante: (11/3). Ataque a distancia que anula la mitad de la resistencia física del objetivo.

x2-[A] Granada aturdidora: (19/4) Afecta a cinco enemigos y provocará Tinieblas de forma directa, pero solamente durante un turno. Puede colocar una sola "Baliza" a un enemigo si le ha causado más de 5 PVs. +35 (Base) *2 (Desatado) = 108 +24 (Poderío físico) + 45 (arma) = 177 dos veces, combinado con los dos ataques de Reddo.

-[A] Golpe de Shock: (6/4) Ataque de elemento Rayo. Si se hace daño al enemigo, causará el estado alterado Freno. +35 (Base) *2 (Desatado) = 82 +24 (Poderío físico) + 67 (arma) = 173 combinado con la Granada de Rory.

Resumen de ataques

327, anula defensa, que de hacer daño provoca que los siguientes ataques realizados por el enemigo cuesten 2 PM más durante ese mismo turno (max 3 ataques) Además sufrirá un penalizador a la defensa igual al daño infligido por este ataque (max 13) Contra Asim. Si hace al menos 5 PVs implantará una Baliza.

282 PV apuntado a la cabeza, anula defensas, que de hacer daño provocará 5 PV extra. Además sufrirá un penalizador a la defensa igual al daño infligido por este ataque (max 13). Si hace al menos 5 PVs instalará una Baliza.

247 anula defensas contra Asim. Recuperará la mitad del daño el que al final de este turno tenga menos PV. Causa freno.

PV: 60/132
PM: 25/90
PC: 25/30
El ASIM, más allá de un ligero desequilibrio, que dio un pequeño susto a Reddo al ver como la mole oscilaba hacia él, no pareció verse afectado en absoluto por el primero de los ataques. Sin embargo, el segundo fue harina de otro costal. Reddo consiguió dar un golpe limpio que sesgó solo dios sabe que sistemas, mientras que Gal tuvo que esforzarse para desincrustar la garra del espacio entre placas. Rory pudo observar cómo el tercer conducto explotaba entre ráfagas de electricidad.

Mientras la mole metálica retrocedía, los guerreros que aún podían seguir el ritmo se prepararon y cuando vieron que el ASIM les daba la espalda para encarar a Johann encontraron su oportunidad. El ácido deformó uno de los hombros y el cuello del robot, mientras que la granada explotaba directamente contra su espalda, dirigiéndose las esferas de vitalidad resultantes contra Kaila y su montura.

De rodillas tras la descarga eléctrica de Johann, no tardó en volver a moverse, llevando uno de sus poderosos puños a su cabeza. La aplastó entre sus dedos y la arrancó, lanzándola contra el suelo. El metal se deformó y las conexiones relampaguearon algunos segundos más antes de que los ojos se apagaran por completo.

Todo el cuerpo del ASIM comenzó a convulsionar y chisporrotear. Otro conjunto de placas cayeron, y el monstruo tecnológico pareció quedarse desnudo. Con pistones moviéndose, engranajes crujiendo y cables crepitando, no había perdido en tamaño, pero sí que parecía mucho más frágil, y predecible.

No por ello iba a ser menos potente. Al contrario. Cuando vieron el disco descender hasta su cadera, y los orificios abrirse de nuevo, supieron lo que iba a ocurrir, pero eso no lo hacía más placentero. Vieron el combustible afluir a los orificios mientras las chispas se encendían, y esta vez el mecanismo no giró, sin embargo, la violencia de la llamarada fue tal que cubrió todo el campo de batalla.

Y de nuevo, aprovechando el humo y el fuego, un objetivo difícil de identificar emergió del espacio donde había estado su cabeza. Un cilindro de metacrilato transparente, dentro del cual había una piedra suspendida en una corriente eléctrica constante. La piedra no tardó en emitir una onda que se expandió de forma irregular por todo el campo de batalla.

Apenas una reverberación en el aire, un sutil cambio de presión, pero un cambio enorme en la materia. El alquitrán de la pista, cuarteado por la batalla, no tardó en transformarse en simple gravilla azabache. Y si eso era lo que ocurría con el asfalto, no errarían el tiro al suponer que era peligroso mantenerse dentro del alcance de la onda. Sin embargo, no era posible evadirla.

No tardaron en sentir un malestar imponente, mientras notaban como sus pertenencias más preciosas se descascarillaban, perdían color, o comenzaban a manchar sus manos de polvo de metal. Los seres vivos, por su parte, correrían peor suerte. Algunos notarían comenzar a sangrar sus encías, otros vomitarían sangre. Los menos afortunados sentirían como sus oídos comenzaban a sangrar, sus ojos se enrojecían, o mechones de pelo caían sin motivo aparente. Y eso solo era el principio.
[+] spoiler

ASIM usa contramedidas contra el primer ataque.

- [D]Cobertura ablativa (165/10): Funciona contra ataques que anulen la defensa. Dobla la Integridad estructural, pero solo puede ser usado una vez por turno. Sufre 117 PVs del segundo ataque. Causa 5 PVs adicionales, instala una baliza, y sufre un penalizador de 13 a la defensa.

No puede defenderse del siguiente ataque. Sufre 185 PVs, y Freno. Kaila restaura todos sus PVs.

-Acorazado: el ASIM posee tres capas de Blindaje, cada una de ellas con 280 PVs. Al perder una la siguiente no puede sufrir daño por ese mismo ataque. Pierde la segunda capa.

- Generadores desbocados: solamente cuando sufre más de un tercio de un Blindaje por un ataque de elemento Rayo. Consume 10 PE. Durante este turno ganará dos acciones adicionales, que podrá expandir a dos objetivos adicionales.

- Último recurso: Cuando el ASIM alcanza el tercer Blindaje, todos sus ataques hacen un 20% más de daño y sus defensas bloquean un 25% del daño recibido.

Acción normal

-[A] Incitadores pirolíticos (96/5): Ataque físico de elemento Fuego que afecta a tres enemigos. Anula la resistencia física. No consume acción de ataque si ha recibido más del 25% del daño de un Blindaje, pero solo podrá atacar a los enemigos que le hayan atacado cuerpo a cuerpo en tal caso. Afecta a cinco enemigos (es decir, a tdoso) por Generadores desbocados.

-[A] Corriente atomizadora (10): el ASIM despliega unos generadores de campo que provocan una disgregación de la materia. A efectos prácticos resulta mucho más desagradable que a efectos teóricos. Reduce en un 10% la Integridad/Protección y la Fuerza/Energía de todo equipo que no sea indestructible cada turno y hace perder un 15% de los PVs totales por cada turno que esté activo. No consume acción ni PM en posteriores turnos. Afecta a todos los enemigos.

Como con anteriores habilidades, puede ser cancelado, pero si es usado durante tres turnos el radio se expandirá a los hangares circundantes, destruyéndolos.

PV: 0/280 (Blindaje 3/3)
PM: 142/??
PE: 20/??
"El trabajo de la Voz de la Conciencia nunca termina..."
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Kaila Balance
Con derecho a Apodo
Kaila Balance
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Joined: Aug 21 2007, 06:18 PM

Dec 1 2016, 11:32 PM #22

La confirmación por parte de Johann animo a la paladina, al parecer si que había alguna forma de aumentar el daño que le estaban haciendo a la criatura. La rubia se imaginó por un momento que el capitán de la Lorelai tendría algún artilugio tecnológico de aquellos que tanto les parecía gustar a él y a su hija. Por lo que se centró en la criatura y mantenerla a raya de los demás, concentrándose en montar bien a Huarg, respetando sus heridas y sopesando los movimientos que debería hacer. Pero lo que no se esperaba era que de repente, Johann apareciese en el rango de su visión sin tener que girar la cabeza, apuntando tranquilamente con su arma, y disparando con una potencia que pertenecía más a un cañón que a una pistola de ese calibre.

La criatura casí se cayo al suelo, pero se mantuvo firme en el sitio mientras ella notaba que las esferas curativas la recuperaban por completo, junto con el éter de Johann. Esto que hizo que su cuerpo se sintiera tan fresco o casí, como al principio del combate. Igual era el caso de Huarg que dejó de temblar y pudo mantenerse más firme que antes bajo el peso de su acorazada dueña.

El ASIM por su parte, pareció comenzar a descomponerse bajo el peso de los ataques del grupo. Pero aquel ataque eléctrico... Le hizo algo al ASIM, moviéndose de forma extraña, arrodillado por la fuerza de los golpes, y a su parecer algo superado por la situación, dejo caer su puño sobre su propia cabeza y la aplasto como si fuera un vaso de latón. La paladina no se le pudo creer, pues creía que de repente podrían ver a su ocupante, pero todo lo tenía dentro el monstruo de metal eran más sistemas y cables... Junto a una terrible sorpresa. Aunque el cuerpo de la criatura parecía comenzar a descomponerse, nada estaba más lejos de la realidad, y el fuego acosador de la criatura volvió a emerger para golpearles a todos sin excepción.

Se vió obligada a realizar una plegaría rápida, pero poderosa, para defenderse a ella y a sus aliados más cercanos, Reddo y Johann, que podrían ver como el fuego les pasaba por encima sin hacerles daño. Mientras Rory y el dragón, demasiado alejados de ella no se verían afectados por la habilidad de la paladina y deberían lidiar con el efecto del fuego por su propia cuenta. Ella ya sabía que aquel no sería el último estertor del ASIM, que efectivamente, mostró una nueva pieza de su arsenal donde antes debería estar su cabeza.

Al activarse esta, pudo notar como Huarg se encogía, notando las energías invisibles que ellos no podían siquiera oir, mientras ella lo sentía como unas fuertes nauseas y mareos. Su armadura, su arma y su escudo, de repente eran mucho más pesados que antes, llenándose de herrumbre y debilitándose por el efecto de aquella cosa. No lo entendía, ni le hacía falta, solo sabía que había que destruirlo:

- ¡Al palo! - Logro gritar la paladina, aunque carente de la fuerza de sus anteriores alaridos. Aquella cosa la hacía sentir enferma, y a Huarg también, que estaba errático y algo mareado como ella. Espoleo a la bestia, que se libero de los mareos el tiempo suficiente para cargar y atacar de forma conjunta contra el cuerpo del ASIM. El sabor a sangre se acentuaba en su boca, pero no le haría caso, había sufrido mucho en aquel combate y no iba a acabar ahora que tenía el núcleo de la bestia a tiro.

El huargo subio por el cuerpo inmóvil de su enemigo, con un esfuerzo que hasta ahora no había podido hacer, y ella sin tomarse un respiro, se alzo sobre su silla para golpear con todas la fuerza que podía imprimirle a su arma, que se hacía añicos entre sus manos, mientras se imaginaba que es lo que sucedería a aquello que estuviera aun más cerca del foco.

Intuía que aquella carga era una idea pésima, pero si su sacrificio lograba acabar con aquella criatura, asegurando un futuro para todas las personas de Bastión, lo haría sin dudarlo. La balanza podía haberla abandonado durante su viaje, pero no por ello, ella haría lo mismo con el camino que había seguido hasta ahora. Defendería el equilibrio, y no dejaría que amenazas como aquella deambulasen por los mundos sin resistencia alguna.
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- Símbolo de Caballería: el Caballero podrá usar una montura, lo que hará que todos sus ataques contra criaturas voladores se consideren a distancia. Si recibe un daño superior a su valor de un ataque se considerará desmontado desde ese momento y durante el resto del turno, a no ser que gaste una acción de ataque para volver a montar.

* Montura bestial: huargos, osos, tigres y otros seres bestiales. Una vez por turno el Caballero podrá sumar, a un solo ataque, su Valor/2+Poder como daño adicional en representación de la actitud feroz y agresiva de la montura.

-Esgrima de Paladín (12 PX): Requiere Esgrima de Caballero. Si llevas un escudo y una espada/lanza puedes hacer un ataque adicional (no de combos) con el escudo o renunciar a este ataque para defender un ataque dirigido a otro. Tus acciones con escudo y espada ya no cuestan un 25% más.
[+] spoiler

Recupero 15 PM por el Omnieter y todos mis PV por la granada.

Defensa:

-Aura de Protección: Gasta un punto de corazón por cada ataque dirigido hacia ti o un aliado que quieras anular, hasta un máximo de tres (anular un ataque que afecte a tres enemigos gastaría 3 PC). Una vez cada tres turnos. Requiere Valor 12. Contra los incitadores para mi, Reddo y Johann contra los Postquemadores.ºº

Sufro 11 PV de la corriente. Gano 1 PC

Ataque normal:

-[C]Tajo cruzado: (0/1) Puedes hacer hasta tres Mandobles seguidos. Si gastas 2 PM más, cuatro mandobles. Requiere Valor 11.

-[A]Mandoble: (5/0) +6 (Escudo) + 7(PodFis) = 18 PV Apuntado a la cabeza por 2 PM Los ataques apuntados a la cabeza, de hacer daño, producen PVs adicionales. El daño adicional será igual a la mitad del poderío físico del atacante (3).

-[A]Mandoble: (5/0) +6 (Escudo) + 7(PodFis) = 18 PV

Paladinesca:

-[A] Impacto bestial: (15/5) Sólo puedes hacerlo si has recibido al menos 5 de daño en este mismo turno. Requiere Valor 11 y Poder 15. +8 (Escudo) + 7(PodFis) + 23 (Bestial) = 53 PV contra ASIM.

Aura: 1/3
-PC: 10/16
-PV: 66/77
-PM: 20/30
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Reddokuraudo
Con derecho a Apodo
Reddokuraudo
Con derecho a Apodo
Joined: Mar 4 2014, 10:22 PM

Dec 7 2016, 01:20 PM #23

Todo parecía ir bien, no había reparado en el enorme dragón durante demasiado tiempo, pero ahora que se había parado unos instantes a observarlo, resultaba ser un aliado de lo más útil e imponente. Por otra parte, Rory no cesaba en su ofensiva, prosiguió con su aluvión de granadas y disparos dirigidos al ASIM que cada vez parecía mostrarse más exhausto, o al menos eso parecía si es que aquella cosa podía mostrar cansancio.

Los ataques de Johann terminaron por hacer al gigante de metal retorcerse, pero no había reparado en que era posible que aquellas placas volviesen a salir volando, casi había cantado victoria cuando vio aquella cabeza de metal caer. Por un momento pensó que todo estaba perdido, su mirada entrecerrada se fijó con impotencia en aquellos agujeros que expulsaban fuego, uno mucho más denso y potente. Justo en ese momento, volvió a ver cómo una pantalla translúcida recubrir todo a su alrededor, pudo ver cómo aquellas llamas infernales le rodeaban sin llegar a traspasar aquella defensa, seguramente aquello hubiese sido suficiente para no volver a contarlo.

Aquel mismo día, el Morador al que se había enfrentado en la casa abandonada le había hecho replantearse si debía de temer a la muerte, consideraba que le quedaban muchas cosas por hacer, al menos eso creía. La muerte lo estaba rodeando, literalmente, quizás aquella era la forma que tenía el destino de mostrarle al joven que aquello era el precio que debía pagar por todo el mal que había causado durante tanto tiempo.

Lo peor vino después, aquel cristal que había emergido desde alguna cavidad en su pecho hasta el lugar donde debía situarse su cabeza lo mantuvo completamente anonadado, en cuanto el cristal comenzó a lanzar aquellas ondas, cayó de rodillas casi al instante. Con su mano derecha sostuvo a Sh&#363;sui clavada en el suelo, mientras que con la izquierda se apoyaba y palpaba aquel sólido suelo que comenzaba a tornarse en una sustancia parecida al polvo. La vista comenzaba a fallarle, se percató de que un líquido rojo comenzaba a teñir con pequeños rubíes aquel material arenoso en el que se había convertido la superficie. Le costó alzar su mano apoyada sobre el suelo hasta su cara, sus ojos lloraban sangre y por las comisuras de la boca se podían ver dibujadas un par de líneas rojizas, un insoportable sabor a cobre recorrió sus sentidos al tiempo que volvía a recomponer la postura. Antes de volver a la carga, se fijó en que la grisácea y resistente hoja de Sh&#363;sui comenzaba a perder aquel brillo rojizo que la caracterizaba, los pliegues de los metales con los que estaba hecha parecían abrirse levemente.

La cabeza le iba a estallar, justo cuando la paladina se lanzó al ataque, cerró los ojos durante unos momentos, era un lujo poder permitirse aceptar su condición durante aquellos segundos que le brindó Kaila. A su mente acudieron distintas imágenes, al principio eran brutales y violentas, sin embargo, a los llantos, las lágrimas y la sangre comenzaron a superponerse otras escenas más reconfortantes que había vivido recientemente. Abrió los ojos como el niño que espera despertarse de un mal sueño, pero a pesar de encontrarse con la triste realidad, su boca esgrimía una sonrisa, su camiseta estaba rasgada y sucia, su cara seguía teñida de aquel hollín y notaba cómo la carne de las heridas que había sufrido hasta entonces se estiraba lentamente.

-Si tiene que matarme un amasijo de cables y metal...-Murmuró para sí al tiempo que su cuerpo se movía de forma errática y cansada, su voluntad se agarraba con desesperación a la vida, sus ojos mostraron un potente fulgor rojizo que dejaba caer una estela del mismo color conforme caminaba hacia su enemigo.-No se lo pondré fácil.

Lanzó una mirada de soslayo a Rory, la única de sus compañeros que se había quedado junto a él, mientras corría con las pocas fuerzas que le quedaban hacia el coloso metálico. Su arma estaba debilitada, pero aquel acero volvió a tomar sin problema su color pálido y azulado, alzó a Sh&#363;sui por encima de su cabeza mientras daba un salto, cuando llegó a la altura de la cabeza del ASIM giró en el aire como un torbellino de escarcha. Al caer a su espalda, continuó con un veloz tajo a la parte trasera de aquel recipiente.

Dio un nuevo salto, sostuvo con fuerza el mango de su arma con la mano derecha mientras que utilizaba la palma de su mano izquierda como apoyo sobre el pomo del mango, para ejercer mayor presión en su próxima ofensiva. Acabó sobre los hombros del coloso, lanzando una estocada cargada directamente a la parte superior del recipiente, aquel cristal seguía palpitando con fuerza, por lo que pronto tuvo que retirarse hacia atrás. Mantuvo su arma en ristre hacia adelante, esperando a lo que estaba por venir.
[+] spoiler

-Kendoka (10 PX): Cuando uses una katana tus ataques hacen un 20% más de daño total (redondeando hacia arriba). Debes poder usar katanas para poder comprar ésta dote.

-Guillotina: Gastando dos puntos de Corazón, todos tus ataques duplican su daño base durante todo el combate. Requiere Valor 7.

Shusui (Agua clara de otoño)
-Fuerza: 8
-Energia: 0
-Clase: Guerrero
-Tipo: Katana (Compleja)

-Descripción: Katana de doble filo forjada con varios pliegues, lo que provoca que vista de cerca el acero parezca rugoso y con reflejos rojizos, siendo dura a la vez que poco quebradiza. El mango y la guardia son negros, mientras que el recubrimiento del mango es blanco. Se dice que si la katana reconoce a su portador como tal, estará ligada a él hasta la muerte.

-Alma enlazada: Por cada PC gastado en combate, aumenta en 1 la Fuerza base de la katana, al concluir el combate, la katana vuelve a tener su Fuerza base.

-Velocidad Felina: Por cada punto de corazón que gastes, puedes hacer un ataque adicional (no de combos) hasta un máximo de tres por combate. Requiere Poder 6 y Valor 4.
[+] spoiler

Defensa:

-Aspirar daño: Por cada 10 PV que te entren de un ataque, recuperas 1PC. Requiere Valor 10. Recibo 12PV, recupero 1PC.

Omniéter: restaura la mitad de los PMs totales a ti y todos los aliados. (Máx. 40)

Restaura 14 PM.


Ataque:

-PC: 9/11
-PO: 1/1
-PM: 22/28
-PV: 29/78

-Velocidad Felina:

-[A] Ultraesgrima: (10/0) requiere Valor 12 y Poder 15.
10 (Ultraesgrima) *2 (Guillotina) + 10 (Poderío físico) + 15 (Sh&#363;sui) *1.20 (Kendoka)= 54 PV. Combinado con el Impacto bestial de Kaila hacen 107PV.


-[C] Combi: (2) Puedes hacer dos ataques de hasta nivel 1 (no de combos). Requiere Valor 6.

-[A] Sable Hielo: (7/1) Ataque de tipo Hielo. Requiere Sabiduría 6 y Poder 5.
7 (Sable Hielo) *2 (Guillotina) + 10 (Poderío físico) + 15 (Sh&#363;sui) *1.20 (Kendoka)= 47 PV contra ASIM, combinado con el Mandoble de Kaila apuntado a la cabeza hacen 65PV que de hacer daño, producen PVs adicionales. El daño adicional será igual a la mitad del poderío físico del atacante (3).

-[A] Sable Hielo: (7/1) Ataque de tipo Hielo. Requiere Sabiduría 6 y Poder 5.
7 (Sable Hielo) *2 (Guillotina) + 10 (Poderío físico) + 15 (Sh&#363;sui) *1.20 (Kendoka)= 47 PV. Combinado con el Mandoble de Kaila hacen 65PV.

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Rory
Con derecho a Apodo
Rory
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Joined: Jun 25 2007, 09:11 AM

Dec 12 2016, 11:29 AM #24

El aspecto despeinado y retostado de su padre no sería suficiente para que empezase a preocuparse, teniendo en cuenta que ella había tenido una pinta peor en situaciones de las que al final había salido bien parada. Y si ella había podido, él iba claramente sobrado. Por todo ello, el siguiente movimiento de Johann la pillaría siguiendo el vuelo del dragón. Eran unas criaturas increíbles, no podría evitar pensar, conforme el hálito escapaba de la criatura para derramarse sobre el enemigo. No sería hasta que notase el frescor sobre su piel que su rostro se giraría para buscar el de su padre y seguirle en su camino hacia el robot.

Ella no veía sentido a unirse a los combates cuerpo a cuerpo, ni terminaba de entenderlo en el caso de su padre, pero cuestionarle no era una opción. Y cuando el cañón del revolver se detonase al fin, provocando un resplandor que la haría entrecerrar los ojos mientras el Asim parecía perder el equilibrio, quedaría claro que su padre sabía perfectamente lo que estaba haciendo. La exploradora le vería maniobrar para esquivar el primer golpe y retreparse al enemigo con el pecho henchido de orgullo y una sonrisa cada vez más amplia pintada en los labios, al mismo tiempo que su propia pistola seguía resonando para unirse a los golpes que su padre y los demás iban dejando caer.

Los resultados no tardarían en hacerse notar. La satisfacción la haría soltar un silbido al ver como el tercer conducto explotaba y las esferas de luz volaban hacia Kaila, señal de que su granada había dañado al objetivo. Pero lo más impresionante estaba por llegar. Cuando el Asim alzase una de su manos para arrancarse la cabeza Rory dejaría escapar una audible exclamación de sorpresa. El robot comenzaría a cambiar ante sus ojos, convulsionando y dejando atrás otra de sus capas. ¿Había sido la última? La inevitable pregunta aparecería en la mente de la adolescente mientras su mirada volaba sobre el interior de la criatura ahora al descubierto. Su corazón de mecánica se aceleraría al verle en todo su esplendor. Mas no podía permitirse olvidar que era el enemigo y que su objetivo, por triste que fuese, era destruirle.

Tal y como había ocurrido ya varias veces, el líquido inflamable caería sobre la pista. Desde su posición retirada Rory observaría con una despreocupación que llegaría a lamentar. Lo que hasta el momento había sido una deflagración controlada, destinada a los enemigos que habían invadido su espacio personal, se extendería esta vez por toda la pista. La exploradora, desprevenida, alzaría sus escudos y retrocedería haciendo gala de su agilidad. Pero no sería lo bastante rápida y el fuego florecería sobre su cuerpo. Maldiciendo su inocencia, la chica rodaría por el suelo hasta apagar las llamas, levantándose con un aspecto parecido al que su progenitor había mostrado momentos antes.

Sus pantalones, de tela común, habían sido prácticamente devorados por el fuego dejando al descubierto la mayor parte de la piel enrojecida de sus piernas. Por suerte, la chaqueta había aguantado y el resto de equipamiento la habían protegido de algo mucho peor. Aun así el dolor era suficiente para que sus labios compusiesen una línea apretada y su ceño se frunciese en un gesto nada habitual en ella. De un resoplido apartaría los cabellos que cubrían parte de su rostro, ayudándose de su diestra sin preocuparse de que el guante tiznase su rostro de negro. Sus ojos grises brillaban con enfado y frustración, emociones que no tardarían en acrecentarse con lo que estaba por llegar.

Donde había estado la cabeza aparecería un cilindro con algo suspendido en su interior, cubierto de una energía que haría que la exploradora entrecerrase todavía más los ojos. Parecía importante, demasiado para ser colocado a la vista de todos y volverse un claro objetivo para los guerreros. ¿Era una señal de que el enemigo afrontaba su final o solo un truco para distraerlos? La nueva pregunta se desvanecería casi tan rápido como había aparecido cuando la onda alcanzase a la adolescente y la hiciese caer sobre una de sus rodillas. El alquitrán se cuartearía bajo sus pies mientras un sabor metálico inundaba su boca, permitiéndole paladear su propia sangre antes de escupirla con desagrado en el suelo, demasiado centrada en el enemigo para percatarse por el momento de lo que estaba haciendo a sus preciadas posesiones.

Agradecida de no tener que moverse demasiado para atacar, la exploradora alzaría su pistola hacia el enemigo, necesitando de unos segundos extra para enfocar la mirada. Sus ojos le escocían y su estómago parecía haber adquirido vida propia. Pero no podía dejar que nada de aquello la detuviese, la derrota era imposible y la rendición impensable, se dijo. La paladina cargaba ya contra la criatura, seguida por Reddo, cuando los disparos comenzaron a resonar en el campo de batalla. Ambos exploradores apenas habían tenido un segundo para cruzar miradas pero bastaría para que la adolescente recuperase la sonrisa sobreponiéndose al malestar. Las caras largas eran para las derrotas, se recordó, y no era para eso que estaban allí.

-¡No pasarás! - gritaría la adolescente, no sin cierto dolor, mientras una nueva granada volaba en dirección a su enemigo.

No habría alivio para nadie esta vez, ni siquiera para la propia exploradora. Buscando el efecto que el último golpe de su padre había provocado y esperando poder sobrecargar lo que se ocultaba sobre el protector metacrilato, cuando la granada impactase lo único que dejaría salir sería una poderosa corriente eléctrica que se haría paso a través de todos los sistemas de cables y engranajes en dirección al punto más alto de la criatura. Freír el sistema ahora que se mostraba vulnerable ante ellos parecía la mejor opción. Casi tanto como destruir la nueva cabeza de la criatura. ¡No podían fallar!
[+] spoiler
Habilidades de su equipamiento:

Irongirl: 20% extra de defensa sobre todos los ataques físicos recibidos, calculado sobre el total de la defensa.

Experta en sorpresas: Rory siempre podrá utilizar dos objetos por cada acción de ataque que gaste.

· Disco de escudo: Un accesorio que permite a los usuarios aumentar su defensa en 15 PV.

Dotes:

- Adaptable (9 PX): Los efectos de los estados alterados que duren tres turnos sólo te duran uno, si el efecto alterado está vigente durante todo el combate sólo te duran tres turnos. Además, no puedes sufrir el mismo estado alterado tres veces en el mismo combate. Solo funciona con los tres primeros estados alterados que recibas.

- Dual (10 PX): Puedes usar dos armas ligeras a la vez en el combate, dándote una acción extra (no de combos). Las armas no tienen por qué ser del mismo tipo, por lo que puedes, por ejemplo, tener un ataque con una espada y con una pistola. En el caso de un arco, por ejemplo, que es ligero pero difícil manejar dos a la vez, puedes comprar dos arcos y usar solo uno interpretativamente el doble de rápido.

- Maestría con Armas Ligeras (13 PX): Todos tus ataques con armas ligeras cuestan la mitad de PM.

Pasivas:

- Bullet storm: puede realizar un ataque adicional por turno. Requiere Valor 19

-Despertar a la máquina: por el pago de 1 PC y durante el resto del combate, el Tecnomante verá la efectividad de algunas de sus creaciones (objetos comprados en la forja) aumentadas. Podrá mejorar en un 50%, tres atributos a elegir entre todos los de los objetos que tenga equipados este turno. Requiere Valor 20. [Activada en turno uno]

Fuerza de Pistola de Bolas pasa a 15
Fuerza de Lanzagranadas pasa a 15
Integridad de la Chaqueta Multiusos pasa a 15

- ¡Tesoro a la vista!:Debido a su aguzado sentido de la vista y a la experiencia de años rebuscando entre los escombros, Rory es capaz de encontrar muchas agujas en el pajar. O en este caso, más cosas de valor entre los escombros y desperdicios. A efectos del juego le hace recibir más o mejores tesoros que a sus compañeros: platines, objetos y materiales. Requiere Valor 10. (Nivel 2, 3 PH)

-Puntería: Los ataques con pistola siempre serán considerados a distancia, y costará solo un PM apuntarlos a cualquier parte del cuerpo. Además, los ataques dentro de combos podrán ser apuntados pagando lo que pagaría el resto de clases por los mismos.

-Mejora de Tecnoimplantes: Un tecnomante puede sobrecargar sus tecnoimplantes pagando un PC, quitándole un PI para aumentar en tres puntos su puntuación de Poder, distribuyendolos como quiera, hasta el final del combate. Sólo se puede hacer una vez por Tecnoimplante. Requiere Valor 7. Gasto 1 PC y aumento en 3 mi Poderío físico hasta el final del combate, que pasará a ser de 13 [Activada el segundo turno]
[+] spoiler

Recupero 20 PM por el Omniéter.

- Salud de Hierro: Por cada punto de corazón que gastes, reduces en 6 el daño de un ataque. Sólo se puede gastar 3 PC por turno con esta habilidad. Sólo la puedes utilizar una vez por ataque y por turno. Valor 5 y Poder 5. Gasto 3 PC y el ataque pasa a ser de 78.

- [D] Escudo de fuerza: (10/3) Requiere Sabiduría 10 y Poder 15. + 15 (Integridad) + 15 (Disco) + 8 (Irongirl) = 48. Entran 30PV. Gano 3 PC por Aspirar daño.

Pierdo 15 PV a causa de la Corriente Atomizadora y como ninguna de mis armas es indestructible pasan a tener Fuerza 13. Gano 1 PC por Aspirar daño.

Acción Bullet storm Pistola

- [A] Supresión (2): Se añade a un ataque, si este hace daño, suprimes a tu enemigo provocando que no pueda reaccionar con normalidad. En el próximo turno el enemigo sufrirá un penalizador a su defensa total igual al daño infligido, hasta un máximo del poderío físico del Tecnomante. Solo contra un enemigo por turno. Valor 7.

-Cabeza: 2 PM. Los ataques apuntados a la cabeza, de hacer daño, producen PVs adicionales. El daño adicional será igual a la mitad del poderío físico del atacante.

- [A] Nanomáquinas: (9/3) Anula la defensa enemiga. Requiere Poder 16. + 13 (Pistola) + 13 (Poderío físico) = 35 Combinado con el Impacto Bestial de Kaila pasa a ser un ataque de 142 que anula la defensa, apuntado a la cabeza (Producirá 6 PV extra de hacer daño), que causa Supresión (Penalizador a la defensa de 13). Contra Asim

Acción normal Pistola

- [A] Supresión (2): Se añade a un ataque, si este hace daño, suprimes a tu enemigo provocando que no pueda reaccionar con normalidad. En el próximo turno el enemigo sufrirá un penalizador a su defensa total igual al daño infligido, hasta un máximo del poderío físico del Tecnomante. Solo contra un enemigo por turno. Valor 7. Sobre los dos ataques del combi.

- [C] Combi: (2) Puedes hacer dos ataques de hasta nivel 1 (no de combos). Requiere Valor 6.

2 x- [A] Ataque normal: (4/0) + 13 (Pistola) + 13 (Poderío físico) = 30 combinado con los mandobles de Kaila, pasan a ser:

un ataque de 95 PV de elemento Hielo apuntado a la cabeza, que de hacer daño provocará 3 PV extra. Además sufrirá un penalizador a la defensa igual al daño infligido por este ataque (max 13). Contra Asim

un ataque de 95 PV de elemento Hielo. Sufrirá un penalizador a la defensa igual al daño infligido por este ataque (max 13). Contra Asim

Acción de dual Lanzagranadas

Granada Chispas: objeto que hará un ataque físico elemental de tipo Rayo de 15pv + Poderío físico que afectará a 5 enemigos. + 13 (lanzagranadas)+ 13 (Poderío físico)= 41 contra Asim (Se considera un ataque de nivel 2)

[Sería un detallazo que Gal y Johann apuntasen a la cabeza los dos ataques que no lo están xD]

-PC: 18/20
-PM: 20/40
-PV: 48/97
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Galnatai
Con derecho a Apodo
Galnatai
Con derecho a Apodo
Joined: Apr 19 2006, 11:24 AM

Dec 17 2016, 06:47 PM #25

Los ataques que anteriormente parecían ser picotazos de mosquito empezaban a hacer mella en el monstruo. Al menos, la suficiente como para que pudieran presenciar una ominosa transformación: el ser mecánico, tras recibir los disparos, explosiones y rociadas de ácido, se arrancó la cabeza como si no fuera más que un peso innecesario sobre sus hombros. Su armadura, que hasta el momento había sido un obstáculo poco menos que impenetrable, cayó al suelo también. El dragón observó fascinado cómo se apagaban los ojos de la cabeza metálica y al volver a mirar al constructo se dijo que parecía un esqueleto. Era como mirar a la forma no muerta de su adversario. Y si ocurría como con muchos seres que asumían la no vida, matarle sería condenadamente difícil.

Tan interesado estaba el dragón en la transformación que pudo evitar sólo por los pelos la consiguiente vaharada de fuego que venía siendo el contraataque habitual del engendro metálico. Entonces una nueva luz, que nada tenía que ver con el resplandor anaranjado de las llamas, captó su atención. Era una suerte de cilindro brillante que contenía... una gema. Una gema rutilante, que crepitaba con energía apenas contenida. Galnatai se quedó hipnotizado mirándola. No era la gema más grande que había visto gracias al tesoro de su madre, pero sí era la más brillante. Que el brillo fuera mecánico o mágico era lo de menos. La gema era perfecta en sí misma, flotando ajena a todo en su cilindro...

Entonces una oleada de poder surgió de ella. El dragón, cogido por sorpresa, aleteó inútilmente buscando alejarse, pero sólo consiguió que sus alas fueran alcanzadas en primer lugar. Una sensación de ardor que nada tenía que ver con la del fuego recorrió sus extremidades y le hizo rugir de dolor. Incapaz de maniobrar, la energía de la piedra le alcanzó de lleno. El dragón sintió lo que debían sentir los de su especie al ser atacados con las armas de los caballeros, sólo que a una escala mucho mayor. Era como tener decenas de espadas incrustándose a escasa distancia una de otra, recorriendo todo su cuerpo. Algunas escamas verdes saltaron cuando golpeó el suelo, inconsciente por el dolor.
[+] spoiler
Entran 44 PV. Galnatai cae.
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Pepito Grillo
Con derecho a Apodo
Pepito Grillo
Con derecho a Apodo
Joined: Nov 2 2005, 10:56 PM

Dec 24 2016, 03:17 AM #26

Observar el fuego arder, en una chimenea o en una hoguera en mitad del bosque, era incluso reconfortante. Ver el queroseno o lo que demonios fuera fluir directamente hacia esos mecheros... no tanto. Interpuso como pudo su mano, esperando a que el destello de los escudos saltase y quemara unos pocos generadores más cuando, para su sorpresa, alguien detuvo el ataque. Mirando a su alrededor decidió que debía de haber sido Kaila. No parecía una capacidad propia del amigo de su hija, y ni mucho menos de un dragón, pero esperaba que entendiese que no había tiempo para agradecimientos pese a que, probablemente, un detalle tan nimio como ese hubiera decantado el combate a favor de los defensores.

Sin embargo, no todos corrían la misma suerte. Pese a lo molesto que resultaba, aquella corriente invisible no era letal. No a corto plazo, claro, y no para él, pensó al ver al dragón caer del cielo como un pajarillo herido. Bien, podía traerlo de vuelta, pero a riesgo de parecer cruel, solo tenía una cola de Fénix y gastarla en alguien que no fuera Rory no era una posibilidad.

Sintió sus encías sangrar, y una humedad cálida en incómoda aflorar desde sus oídos. Las uñas le dolían como si se estuvieran desprendiendo y eso era, probablemente, lo que estaba ocurriendo. Pero tenía un plan, había un día que salvar, y no iba a dejar que algo que con total seguridad le causaría una enfermedad mortal que acabaría con él en el futuro lo detuviera en el presente.

Tomó aire, alzando su pistola mientras jugueteaba con algo que tenía entre los bolsillos. Agradecía no haberlo dejado en la gabardina. Distraído, realizó una serie de disparos algo desganados y casi sin apuntar, intentando acertar el núcleo, y confiando en que su último recurso sería suficiente para acabar con eso de una vez por todas.

Echó un vistazo hacia atrás. La Lorelai solo tenía un cañón disponible para apuntar en esa dirección. Por suerte era el más potente, pero no habría otro disparo después de ese. Aquel sistema de control remoto nunca había sido santo de su devoción; sabía que podía sacarle de más de un aprieto, pero jamás había indagado mucho acerca de su funcionamiento, y se había negado a ampliar sus prestaciones. Maldita fuera la hora...

Giró una ruleta del mando y algo osciló en el lateral del navío mercante, teniendo que hacer un par de ajustes más antes de alzar el mando al aire y apretar el botón con una sonrisa en los labios, que se le borró en cuanto se dio cuenta del peligro potencial que corrían sus aliados.

- ¡Tenéis que salir de la línea de fuego directa entre la Lorelai y esa cosa, ya! ¡Tapaos los oídos y agachaos! - gruñó mientras comenzaba a escucharse un zumbido lejano. Un chasquido fue el detonante y un haz láser rojo con betas negras no más ancho que un puño apareció de la nada a una velocidad tal que pareció que no avanzaba, si no que siempre había estado ahí.

Kaila consiguió desembarazarse del ASIM a tiempo, que al ver la jugada había intentado aferrarse a Huarg sin éxito y, en la trayectoria del láser, el simple hecho de pasar cerca de una de las granadas que Rory había tirado contra la mole mecánica fue suficiente para hacerla detonar. El haz, que apenas si se mantuvo un par de segundos, envolvió el artilugio de la exploradora y lo hizo estallar tomando para si aquella marabunta de rayos y envolviendo al ASIM con ellos.
[+] spoiler
Arma:
Rudabaught 29-2
Fuerza: 30
Energía: 0
Clase: Johann
Tipo: Ligera

Habilidades:

- Si solo pudieras llevar una cosa a una isla desierta: Johann compró este arma aún antes que a la Lorelai, y pese a que la ha modificado, reparado, y recuperado infinidad de veces, para él sigue siendo la misma pequeña maravilla del primer día. Siempre que porte este arma se considerará su Poderío físico y su Valor un 50% superior, y su corazón el doble a la hora de compararlo con el de un enemigo. Por contra, si la pierde y tiene que usar otro arma, el efecto será contrario.

- Calma, vaquero: cuando Johann realiza un combo puede renunciar a los ataques que lo forman. Aunque renuncie a un ataque, gastará el PM de forma normal, además de sumar la base como daño final al resto de los ataques del combo. El efecto de la primera habilidad a la que renuncie también se sumará a los ataques restantes del combo.

-La preferida de Papá: un As estelar siempre tendrá un arma predilecta, una a la que le confiaría su vida. Al adquirir esta habilidad, elegirá un arma en su posesión y podrá, una vez por turno, hacer que un ataque anule la resistencia física o aumentar en un 50% la Fuerza base del arma. Además, podrá mejorarla por segunda vez, saltándose la restricción para armas propias. Solo podrá cambiar el arma objetivo de esta habilidad si la pierde para siempre o es destruida.

- Bullet storm: puede realizar una acción adicional por turno.

-Despertar a la máquina: por el pago de 1 PC y durante el resto del combate, el Tecnomante verá la efectividad de algunas de sus creaciones (objetos comprados en la forja) aumentadas. Podrá mejorar en un 50%, tres atributos a elegir entre todos los de los objetos que tenga equipados este turno. Requiere Valor 20.

Aumenta la Fuerza de su pistola a 45 y la Integridad de la Gabardina a 30.
[+] spoiler
No me defiendo del ataque, Kaila lo hace por mi. Aún así entran 20 PVs de la corriente atomizadora.

-[C] Ragnarök: (10) Puedes combinar hasta cuatro ataques de hasta nivel 2 o hasta tres ataques de nivel 3 (no de combos).

Renuncia a disparo iónico, por lo que ambos ataques anulan la defensa y suman 13 puntos de daño. Gasta 4 PM.

x1-[A] Disparo Orbital: (X/8) ataque a distancia de la Nave Gumi. X es igual a la potencia del Gumi arma por dos y solo se le sumará el daño base del mejor ataque de la nave, anulando la Armadura y la Resistencia física. Cada arma de la nave solo se puede usar una vez por turno, y solo se podrá realizar sobre objetivos que tengan una “Baliza”.

-[A] Ataque normal (4/0) +16 (Poderío físico) + 41 (arma) +13 (tiro iónico) = 74. Combinado con el ataque de nivel 3.

El mejor ataque de la Lorelai es de 30. Sus mejor Gumi es de 48, por lo que realiza un ataque que lo anula todo de 139 que combina con la granada de Rory.

-[C] Combi: (2) Puedes hacer dos ataques de hasta nivel 1 (no de combos).

-[A] Ataque normal (4/0) +16 (Poderío físico) + 41 (arma) = 61 apunta a la cabeza el disparo que no lo está ya por 1 PM, por lo que hará 8 PVs adicionales si hace daño.

-[A] Ataque normal (4/0) +16 (Poderío físico) + 61 (arma+50% Preferida) = 81

Resumen de ataques:

216 que anula la defensa, apuntado a la cabeza (Producirá 6 PV extra de hacer daño)

Un ataque de 156 que hará 8 PVs adicionales si hace daño y uno de 176 que hará 3 PVs adicionales si hace daño.

Un ataque de 180 de Rayo (41) que lo anula todo.

PV: 40/132
PM: 0/90 (RECARGA PM)
PC: 25/30
Como gatos intentando cazar a un elefante, los defensores saltaron alrededor y por encima del ASIM mientras uno de los guerreros del grupo caía desfallecido. Johann había vuelto a la retaguardia, así que la atención del ASIM caía directamente sobre Reddo y Kaila. El robot trató de desembarazarse con dificultades del semi demonio lanzando manotazos al aire sin éxito. De hecho, el explorador consiguió ver un hueco para clavar su arma, extrayéndola con mucho esfuerzo mientras su enemigo cerraba su zarpa sobre el lomo de Huarg, y una de las piernas de Kaila.

Sin embargo, un tajo a tiempo provocó que uno de los engranajes dejara de rodar con los solidarios a este y la presa se volvió débil. Con los gritos desesperados de Johann llegó la liberación de la paladina que huyó a tiempo para ver como, añadiéndose a las heridas provocadas por los disparos de los combatientes llegó el láser que atravesó el costado de la mole, a la altura de la cintura.

El ASIM retrocedió, se llevó una mano al costado, la única funcional ya, pero no pudo evitar que de su interior surgiera un líquido rojizo. Sangre, que escapaba a borbotones del interior del mastodóntico ser.

Antes de que pudieran asimilar la noticia los lanzallamas volvieron a expulsar su dolorosa carga y el ASIM realizó una última carga. Unos propulsores lo elevaron, como había pasado con Rory minutos atrás, por encima de las cabezas de los combatientes. Por supuesto, ver un figura de cuatro metros y varias toneladas volar por encima de tu cabeza era más llamativo que, bueno, una niña.

Al caer utilizó su único brazo funcional para descarga un golpe directo contra Johann, que haría vibrar el suelo y desmenuzaría sus huesos, ya de paso. La única buena noticia es que algo en sus ataques había hecho que las ondas emitidas por la gema resultaran muchísimo más débiles. La electricidad que mantenía la piedra en suspensión apenas si daba hecho, y el golem de metal tampoco parecía muy capacitado para mantenerse en pie.
[+] spoiler
Defensa
ASIM no tiene PM para defenderse. Los guarda todos para daros amor una vez más. Además, sufre una penalización de 13 PVs a su defensa total. Aún así, todos los ataques se reducen un 25% por Último recurso.

- Último recurso: Cuando el ASIM alcanza el tercer Blindaje, todos sus ataques hacen un 20% más de daño y sus defensas bloquean un 25% del daño recibido. Sin embargo, su Integridad estructural se verá reducida a la mitad por cada ataque que anule la armadura o la resistencia física, y anulada por completo si anula ambas.

Anula el primero por Contramedidas.

Los ataques pasan a ser de 132, 117 y 135 respectivamente. Defiende 75 de Integridad estructural -13 de Supresión por lo que:

Le entran 70+3 PVs de un ataque de nivel 1 y 55+8 de otro, 135 íntegros del disparo orbital. En total sufre 271 PVs.

Cada ataque apuntado a la cabeza, o de elemento Rayo que impacte en el ASIM ralentiza el proceso de la corriente atomizadora en un 25%. Así pues, queda ralentizada en un 75%. Os aseguro que no llegará a destruir nada, aparte de, quizá, a vosotros.

- Generadores desbocados: solamente cuando sufre más de un tercio de un Blindaje por un ataque de elemento Rayo. Consume 10 PE. Durante este turno ganará dos acciones adicionales, que podrá expandir a dos objetivos adicionales.

Tiene freno, así que solo tiene dos ataques adicionales.

-[A] Incitadores pirolíticos (96/5): Ataque físico de elemento Fuego que afecta a tres enemigos. Anula la resistencia física. No consume acción de ataque si ha recibido más del 25% del daño de un Blindaje, pero solo podrá atacar a los enemigos que le hayan atacado cuerpo a cuerpo en tal caso. Afecta a cinco enemigos (es decir, a todos) por Generadores desbocados.

- [A]Puñetazo autropropulsado (174/0): suma la integridad estructural además del poderío físico. Contra Johann. Os aviso, para las cuentas que podáis hacer, que Johann muere por este ataque.

Queda poco señores, ánimo y, bueno, comentar que hay que estar atento a los detalles y a la estrategia. Gal, si hubieras decidido avisar a tus compañeros para que te resucitasen este combate habría acabado sin cobrarse víctimas definitivas. Ahora la suerte está echada.

PV: 271/280 (Blindaje 3/3)
PM: 147/148
PE: 30/50
"El trabajo de la Voz de la Conciencia nunca termina..."
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Kaila Balance
Con derecho a Apodo
Kaila Balance
Con derecho a Apodo
Joined: Aug 21 2007, 06:18 PM

Dec 24 2016, 05:59 PM #27

El dolor que recorría todo su cuerpo le embotaba los sentidos, dificultandole la visión, los sonidos eran lejanos y sordos, pero sabía donde estaba, lo que tenía que hacer. Su sentido del deber era demasiado fuerte para que lo que estuviese lloviendo sobre ellos desde la piedra tuviera algçun efecto real en ella. Aunque notaba como pedazos de su armadura se caían, y la madera de su escudo se empobrecia, no cejo en su ataque. Junto a Huarg y sus compañeros estaban logrando tumbar a la criatura, que en un último intento desesperado la agarro a ella y a su montura, pero un ataque oportuno de Reddo logro atravesar una parte importante del ASIM, que soltó su agarre sobre ella y pudo escapar por los pelos.

Mientras se alejaba de la criatura, escucho la voz de Johann y tanto ella como su compañero peludo (Aunque cada vez menos) se apartaron justo a tiempo para poder ver lo que la rubia había estado esperando. Un poderoso arma gumi, un haz de calor tan intenso que atravesó las muy mermadas defensas del ASIM, atravesándolo de lado a lado como si un cuchillo caliente cortando mantequilla. Lo habían logrado, pensó la paladina, mostrando una feroz sonrisa mientras palmeaba a su compañero animal, viendo tambalearse a su enemigo... Pero algo iba mal, no caía, y justo en ese momento escucho caer al dragón verde, incapaz de seguir luchando. Seguidamente, el fuego volvió a brotar del monstruo, bañandolos a todos sin que pudiera hacer nada por evitarlo. Sus poderes no le permitían ayudar a sus compañeros ahora.

Por eso se limito a alzar su escudo y rezar todo lo que sabía. Siendo engullida por las llamas, ni todo su poder defensivo sirvió para evitar que el calor y las llamas quemaran su piel, enrojeciendo y creando ampollas allí donde más cerca había estado, provocando que todo su cuerpo ardiese y no hubiera una sola parte de él que no le doliera como si un millón de agujas la atravesaran. Desde que se había desnudado el ASIM había demostrado tener aún más potencia de fuego que antes, y ahora la estaba mostrando al achicharrarlos a todos. Le pareció ver caer a Johann y a Reddo, pero no le dedico más tiempo, si sus compañeros caían solo quedaba una cosa que pudiera hacer, seguir luchando y dar el golpe e gracia.

Una vez el fuego se extinguió, la paladina cargo con su bestia, irguiendose sobre la silla para luego saltar contra el gigante de metal, mientras profería un grito de esfuerzo y rabia tan alto como sus pulmones le dejaban. Apuntando la lanza llena de herrumbre y oxido contra la piedra, y clavándose en su armazón, mientras Huarg se mantenía allí con ella, atacando el lugar desde el que brotaba sangre, buscando cualquier pedazo humano que destrozar. La paladina gritaba con rabia desde la cabeza del robot, golpeando con todo lo que tenía, destrozando su equipo si era necesario. No le importaba, había ido allí a matar a esa bestia y lo iba a hacer, no dejaría que nadie le quitase esta victoria en defensa de los habitantes de Bastión Hueco.

O eso le gustaría pensar, pero la situación se había vuelto tan complicada y el dolor tan intenso. Que la paladina de la neutralidad solo pensaba ya en matar a su enemigo a cualquier coste, debía de hacerlo, no tenía escapatoria si no lo conseguía, y tenía mucho por lo que vivir todavía. Demasiado para que aquel horrible lugar fuera su tumba, esos eran sus sentimientos mientras alzaba su escudo y luego golpeaba con este a la parte más floja que había encontrado en el armazón del ASIM.
[+] spoiler

- Símbolo de Caballería: el Caballero podrá usar una montura, lo que hará que todos sus ataques contra criaturas voladores se consideren a distancia. Si recibe un daño superior a su valor de un ataque se considerará desmontado desde ese momento y durante el resto del turno, a no ser que gaste una acción de ataque para volver a montar.

* Montura bestial: huargos, osos, tigres y otros seres bestiales. Una vez por turno el Caballero podrá sumar, a un solo ataque, su Valor/2+Poder como daño adicional en representación de la actitud feroz y agresiva de la montura.

-Esgrima de Paladín (12 PX): Requiere Esgrima de Caballero. Si llevas un escudo y una espada/lanza puedes hacer un ataque adicional (no de combos) con el escudo o renunciar a este ataque para defender un ataque dirigido a otro. Tus acciones con escudo y espada ya no cuestan un 25% más.
[+] spoiler

Por el efecto de la corriente, la fuerza de mis armas se reduce en 1.

Defensa:

-Armadura del corazón: Puedes gastar un punto de corazón para reducir en ocho puntos los PV de un ataque enemigo. Sólo la puedes usar una vez por turno, y sólo puedes gastar 2 puntos de corazón con esta habilidad por turno. No es acumulable con Salud de Hierro. Requiere Valor 6.

-[D]Interponer Espada: (4/1) Si se consigue parar por completo el ataque enemigo, se puede usar un contraataque inmediatamente, además del ataque normal. A este ataque se le suma el daño del arma además de la armadura. +15(escudo)+4(Aro)+7(escudo)+5(Arma)+16(ArmCor)=47 PV sufro 49 PV recupero 4 PC

Sufro 11 PV de la corriente. Gano 1 PC

Ataque normal:

-[A]Ataque normal: (4/0) +6 (lanza) + 7(PodFis) = 17 PV Apuntado a la cabeza por 2 PM Los ataques apuntados a la cabeza, de hacer daño, producen PVs adicionales. El daño adicional será igual a la mitad del poderío físico del atacante (3).

Paladinesca:

-[A]Ataque normal: (4/0) +7 (Escudo) + 7(PodFis) + 23 (Bestial) = 41 PV contra ASIM.

Aura: 2/3
-PC: 13/16
-PV: 6/77
-PM: 17/30
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Reddokuraudo
Con derecho a Apodo
Reddokuraudo
Con derecho a Apodo
Joined: Mar 4 2014, 10:22 PM

Dec 25 2016, 03:34 PM #28

Lo había logrado, el acero de su arma se había colado por entre aquel armazón metálico y había causado un golpe de efecto sobre el ASIM, que cada vez se mostraba más y más estropeado, uno de sus brazos dejó de funcionar y un líquido parecido a la sangre emergía de su interior, vaticinando lo que podría ser una victoria. No había reparado en que aquel enorme dragón ahora yacía en el suelo, no estaba del todo claro si solo estaba inconsciente o realmente estaba muerto, Reddokuraudo se entristeció, no le conocía de nada, pero ver a alguien morir no era algo tan sencillo como él esperaba que lo fuese.

Una vez Kaila se hubo librado de la presa del coloso metálico, el joven miró hacia un lado al escuchar los gritos de Johann que le indicaban que debían apartarse, a lo que el semidemonio respondió asintiendo con la cabeza, dio varios saltos hacia atrás sin quitarle un ojo de encima al padre de Rory. Lo cierto es que le fascinaba, a pesar de su edad y de su arma, aquel hombre había demostrado ser un combatiente de lo más oportuno, de no ser por su habilidad y sus artilugios la batalla hubiese acabado mucho antes y con peores resultados.

Observó con los ojos abiertos como platos cómo aquel rayo aparecía casi de la nada, atravesando por completo aquella armadura metálica que parecía imposible de romper, cerró los ojos durante unos instantes debido al haz cegador. Al abrirlos, su mirada se volvió un foco de esperanza durante unos instantes, parecía que todo había acabado, el monstruo de acero se tambaleaba, sangraba y su sistema parecía no funcionar igual que antes, aunque el mundo entero fuese un infierno ardiente, quizás el hecho de que apagasen las brasas en aquel lugar les permitiese conservar un pequeño atisbo de esperanza.

Aquel instante de esperanza fue solo eso, casi al momento de haber concluido con las ofensivas del grupo, el afectado ASIM sostuvo su enorme mano sobre el agujero del que emanaba aquella sangre, no había caído. Reddokuraudo sabía lo que ello significaba, notó nuevamente otra descarga de aquellas ondas que emitía el cristal acoplado en su cabeza, soltó al aire un denso esputo de sangre y bilis, pero se mantuvo en pie, estaba claro que la cosa no iba a acabar ahí. A pesar de su paupérrimo estado, el coloso pudo abrir de nuevo aquellas casillas acopladas a su cintura, soltando de nuevo aquel fuego infernal del que no se iba a librar esta vez, el tiempo pareció detenerse a su alrededor de nuevo, ya había sufrido aquella sensación antes, la sensación de las garras de la muerte avanzando hacia él mientras lo único que podía hacer era rendirse con impotencia a su abrazo.

Salió volando debido a la fuerza de aquella explosión, en el trayecto, notó cómo su mano derecha le fallaba, sus dedos dejaron de aferrarse con fuerza al mango de su arma, la cual salió despedida en su misma dirección. Cayó finalmente empotrado contra la pared de uno de los hangares, su cuerpo se resbaló con lentitud hasta quedar sentado en el suelo, una columna de sangre se había quedado incrustada en aquella superficie, dejando ver el recorrido que hizo hasta el suelo.

Going Home

Allí tendido, observó cómo el ASIM alzaba el vuelo con una especie de propulsión, debía de tener una gran fuerza como para poder alzar a aquella mole metálica, su vista se emborronaba, lo último que pudo ver con claridad fue aquella cosa caer con todo su peso sobre Johann, sus oídos estaban completamente embotados, por lo que no pudo llegar a escuchar absolutamente nada sobre el resultado de aquel choque.

El chisporroteo de las llamas y el sonido del metal doblándose, una sinfonía adecuada para un buen final, o eso pensaba, empezaba a dudar de si estaba en las condiciones óptimas para pensar en todo aquello. Sentía todo el peso de su cuerpo como un lastre, las rodillas no se le doblaban, las falanges de sus dedos estaban entumecidas, su ojo izquierdo cerrado por la sangre que caía desde su frente, sin embargo, no sentía dolor.

Había luchado como un chico que se aferraba con todas sus fuerzas a la vida, a forjar un futuro, a no dejar que su nuevo hogar fuese exterminado, y aunque hubiese caído, lo hizo como un hombre que aceptaba su condición. Lo que más se teme de la muerte es que ésta sea dolorosa, supuso, pues a pesar de su estado, no puedo evitar sonreír. Sí, puede que aquel fuese el final para él, pero al menos no lo sería para los demás, estaba convencido de que el ASIM caería, por lo que su muerte no sería en vano.

Supongo que Feler tenía razón, estoy muy verde... Al menos no estoy lejos de casa, casi puedo oler el café de por las mañanas. Mierda... ¿Con quién demonios estoy hablando? Es igual....

Su ojo derecho, que se mantenía abierto, se fijó en varias cosas entre borrones y cambios de foco, en el cuartel que estaba a escasos metros, en Sh&#363;sui que se encontraba clavada en el suelo a su lado, en Rory... Si tuviese que arrepentirse de algo en aquel momento, sería el de no haber llegado a volar lejos de allí junto al resto, aunque ya había viajado lo suficiente. Todo se volvió oscuro, un último sentimiento de calidez embargó su cuerpo mientras pensaba en todos aquellos a los que había conocido y que lo habían aceptado, en cómo una servilleta le llevaría hasta su nuevo hogar, en cómo una paliza matutina no le había hecho renegar de sus aspiraciones, en lo bien que lo había pasado al escapar de aquella avalancha, y sobretodo, en el sabor de la pizza del pub.

No había nada que temer, Reddo siempre tuvo cierta disposición por pensar en que los hechos que le ocurrían seguían algún dictamen o regla superiores a él. En sus labios se dibujó una media sonrisa al tiempo que exhalaba un último suspiro.

Ya he vuelto.
[+] spoiler
Reddokuraudo cae.
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Rory
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Rory
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Joined: Jun 25 2007, 09:11 AM

Jan 3 2017, 11:27 AM #29

El terrible dolor de las quemaduras, las persistentes ganas de vomitar y la gran concentración necesaria para seguir atacando harían que la caída de Gal no llegase a ser registrada por la Exploradora. El combate había alcanzado de repente un punto de intensidad demasiado alto como para poder seguir los pasos de todos los presentes por lo que la adolescente centraría su atención en los dos aliados que ocupaban un puesto más alto en su ranking de prioridades, encabezado por su padre y seguido, a una distancia que era mejor no señalar, por su compañero explorador.

Atenta a él como estaba, sería la primera en calcular la trayectoria del disparo de la nave y retroceder a una distancia prudencial mientras alzaba los brazos para rodear su cabeza en un intento de proteger sus oídos sin necesidad de enfundar sus armas. El impacto del láser contra la criatura, accionando en el proceso su granada, haría que la adolescente soltase un grito de júbilo mientras lo que quedaba del robot era engullido por los rayos. Por desgracia, la victoriosa exclamación de la adolescente resultaría prematura, pues no tardarían mucho en darse cuenta de un hecho tan decepcionante como preocupante: el Asim seguía en pie.

Muda de asombro, la mirada plateada de la exploradora repararía en la sustancia que escapaba del agujero que la Lorelai había dejado en su costado. No era queroseno esta vez, ni ningún tipo de combustible o aceite. Su color era inconfundible, aun cuando pareciese estar fuera de lugar. Había estado tan segura de que no se trataba de un artilugio pilotado, sobretodo al caer la última de sus carcasas, que tardaría unos preciosos segundos en procesar su error y aceptar que, por primera vez, su enemigo no era un sincorazón o un monstruo sino que bien podría ser alguien como ella.

El infierno aprovecharía su confusión para desatarse de nuevo, teniendo apenas tiempo de alzar sus escudos antes de volver a ser engullida por las llamas. Un grito escaparía de su garganta cuando el fuego tomase contacto con su piel ya enrojecida, dejando caer sus armas mientras intentaba con sus guantes sofocar las llamas que parecían estar por todas partes. Si bien vería volar al enemigo, no sería hasta que escuchase el impacto de su descenso que le buscase con la mirada al tiempo que volvía a recoger sus armas. Le encontraría sobre el cuerpo inconsciente de su padre y su reacción sería tan inmediata como inesperadamente silenciosa. No siendo consciente de que Johann no había sido el único en caer.

Olvidándose de todo lo demás, incluso del dolor que volvería cada paso una tortura, Rory comenzaría a correr a toda velocidad hacia ambos sin preocuparse por la cercanía de la mole metálica. No vería que Kaila emprendía la misma carrera con intenciones muy diferentes, demasiado ocupada en agacharse sobre su padre y colocar sobre él un objeto que no tardaría en brillar con fuerza. Solo entonces, con la tranquilidad de haber cumplido el más importante de los objetivos buscaría su propio alivio y se llevaría una poción a los labios, notando como esta hacia efecto mientras alzaba su pistola para apoyar a la rubia.

El arma resonaría cuatro veces a una distancia tan corta que casi podía considerarse a quemarropa y que, con un poco de suerte, alejaría al enemigo de ambos pilotos. Sino, Rory permanecería entre su padre y el enemigo, asegurándose de que si el Asim quería arremeter de nuevo contra él tuviese que hacerlo por encima de ella. A esas alturas la naturaleza de su enemigo desaparecería de nuevo de la ecuación, habiéndose adueñado la rabia de ella. Sin otro deseo que el de eliminarle, había apretado el gatillo una y otra vez, sin dedicar ni un segundo de pena al ser que se ocultaba tras el armazón. El mismo que había intentado arrebatarle a su padre en sus mismas narices.

Cuando uno de sus brazos cayó y el otro se alzó para disparar la granada, el entendimiento se superpondría a la furia lo suficiente para darse cuenta de que alguien más había faltado en la ofensiva. Los ojos grises barrerían el campo de batalla encontrando el cuerpo inconsciente de Reddo frente a una pared. ¡El tiempo corría! La frase le daría fuerzas para volver a ponerse en pie y encararse con la mole. Solo había una forma de salvar a los que habían caído en combate y pasaba por la victoria definitiva. Si no había caído aun sus segundos estaban contados, pensaría la adolescente a pesar de su desastrosa estampa.

Así tuviese que desmantelarlo con sus propias manos ella sola.
[+] spoiler
Habilidades de su equipamiento:

Irongirl: 20% extra de defensa sobre todos los ataques físicos recibidos, calculado sobre el total de la defensa.

Experta en sorpresas: Rory siempre podrá utilizar dos objetos por cada acción de ataque que gaste.

· Disco de escudo: Un accesorio que permite a los usuarios aumentar su defensa en 15 PV.

Dotes:

- Adaptable (9 PX): Los efectos de los estados alterados que duren tres turnos sólo te duran uno, si el efecto alterado está vigente durante todo el combate sólo te duran tres turnos. Además, no puedes sufrir el mismo estado alterado tres veces en el mismo combate. Solo funciona con los tres primeros estados alterados que recibas.

- Dual (10 PX): Puedes usar dos armas ligeras a la vez en el combate, dándote una acción extra (no de combos). Las armas no tienen por qué ser del mismo tipo, por lo que puedes, por ejemplo, tener un ataque con una espada y con una pistola. En el caso de un arco, por ejemplo, que es ligero pero difícil manejar dos a la vez, puedes comprar dos arcos y usar solo uno interpretativamente el doble de rápido.

- Maestría con Armas Ligeras (13 PX): Todos tus ataques con armas ligeras cuestan la mitad de PM.

Pasivas:

- Bullet storm: puede realizar un ataque adicional por turno. Requiere Valor 19

-Despertar a la máquina: por el pago de 1 PC y durante el resto del combate, el Tecnomante verá la efectividad de algunas de sus creaciones (objetos comprados en la forja) aumentadas. Podrá mejorar en un 50%, tres atributos a elegir entre todos los de los objetos que tenga equipados este turno. Requiere Valor 20. [Activada en turno uno]

Fuerza de Pistola de Bolas pasa a 15
Fuerza de Lanzagranadas pasa a 15
Integridad de la Chaqueta Multiusos pasa a 15

- ¡Tesoro a la vista!:Debido a su aguzado sentido de la vista y a la experiencia de años rebuscando entre los escombros, Rory es capaz de encontrar muchas agujas en el pajar. O en este caso, más cosas de valor entre los escombros y desperdicios. A efectos del juego le hace recibir más o mejores tesoros que a sus compañeros: platines, objetos y materiales. Requiere Valor 10. (Nivel 2, 3 PH)

-Puntería: Los ataques con pistola siempre serán considerados a distancia, y costará solo un PM apuntarlos a cualquier parte del cuerpo. Además, los ataques dentro de combos podrán ser apuntados pagando lo que pagaría el resto de clases por los mismos.

-Mejora de Tecnoimplantes: Un tecnomante puede sobrecargar sus tecnoimplantes pagando un PC, quitándole un PI para aumentar en tres puntos su puntuación de Poder, distribuyendolos como quiera, hasta el final del combate. Sólo se puede hacer una vez por Tecnoimplante. Requiere Valor 7. Gasto 1 PC y aumento en 3 mi Poderío físico hasta el final del combate, que pasará a ser de 13 [Activada el segundo turno]
[+] spoiler

La corriente Atomizadora pasa a quitar un 4% de los PV Totales (Pierdo 4 PV) y un 2,5% de la Integridad/Protección y la Fuerza/Energía de mi equipo (que será 1 por ser el mínimo).

- Salud de Hierro: Por cada punto de corazón que gastes, reduces en 6 el daño de un ataque. Sólo se puede gastar 3 PC por turno con esta habilidad. Sólo la puedes utilizar una vez por ataque y por turno. Valor 5 y Poder 5. Gasto 3 PC y el ataque pasa a ser de 78.

- [D] Escudo de fuerza: (10/3) Requiere Sabiduría 10 y Poder 15. + 14 (Integridad) + 15 (Disco) + 8 (Irongirl) = 47. Entran 31PV. Gano 3 PC por Aspirar daño.

Acción normal Pistola

Uso mi Cola de Fénix en Johann. Y gracias a Experta en sorpresas me tomo también una Ultrapoción, por lo que gano 50 PV.

Acción Bullet storm Pistola

- [A] Supresión (2): Se añade a un ataque, si este hace daño, suprimes a tu enemigo provocando que no pueda reaccionar con normalidad. En el próximo turno el enemigo sufrirá un penalizador a su defensa total igual al daño infligido, hasta un máximo del poderío físico del Tecnomante. Solo contra un enemigo por turno. Valor 7. Los dos primeros ataques combinados causarán Supresión.

-Cabeza: 2 PM. Los ataques apuntados a la cabeza, de hacer daño, producen PVs adicionales. El daño adicional será igual a la mitad del poderío físico del atacante. Utilizado en el segundo Tiro Penetrante.

-[C] Desperado: (2) Puedes combinar hasta cuatro Tiros cualesquiera. No puedes defender este turno. Requiere Valor 14.

4 x -[A] Tiro Penetrante: (11/3). Ataque a distancia que anula la mitad de la resistencia física del objetivo. Si gastas 1 PM adicional, la anulará por completo. Requiere Tiro Preciso y Poder 11. + 12 (Pistola) + 13 (Poderío físico) = 34, los dos primeros combinados con los ataques de Kaila.

Acción de dual Lanzagranadas

Granada Recarga: objeto que hará un ataque de 15pv + Poderio físico que afectará a 5 enemigos. Rory recuperará la mitad del daño realizado. Si ella tiene la totalidad de sus pv lo recuperará el aliado que menos pv tenga + 12 (lanzagranadas)+ 13 (Poderío físico)= 40 contra Asim (Se considera un ataque de nivel 2)

Resumen de ataques:

Primer Tiro: Ataque de 51 apuntado a la cabeza (3 PV extra de hacer daño), que causa Supresión (Penalizador a la defensa de 13) y que anula la Resistencia fisica por completo. Contra Asim

Segundo Tiro: ataque de 75 apuntado a la cabeza (6PV extra de hacer daño), que causa Supresión (Penalizador a la defensa de 13) y que anula la Resistencia fisica por completo. Contra Asim

Tercer Tiro: ataque de 34 que anula por completo la resistencia física. Contra Asim.

Cuarto Tiro: ataque de 34 que anula por completo la resistencia física. Contra Asim.

Granada: ataque de 40 contra Asim (Se considera un ataque de nivel 2) que hará que Rory recupere la mitad del daño realizado.

-PC: 18/20
-PM: 4/40
-PV: 63/97
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Bot Heartless
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Bot Heartless
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Joined: Oct 31 2005, 04:29 PM

Jan 6 2017, 07:43 PM #30

La lanza atravesó el blindaje y se incrustó en alguna pieza, al otro lado. Tras empujar durante un par de segundos más la sangre empezó a ser expulsada por la cavidad de forma más profusa. Sin embargo el ASIM no dejó que Kaila se cebará, y la apartó de un manotazo, montura incluida, con su única mano buena. Su mirada se clavó entonces en la escena que había frente a ella, en la que Johann, desmadejado por el suelo, recobraba la vida de manos de su hija, tosiendo con virulencia mientras se llevaba la mano al pecho, respirando débilmente.

No necesitaron la ayuda del capitán para acabar con la bestia mecánica. Al parecer, el manotazo que profirió a Kaila fue su último movimiento, la última jugada desesperada antes de que su único brazo útil taponara la herida del cañón de la Lorelai y se quedara tan quieto como el resto de su cuerpo.

Durante algo más de diez segundos se respiró una tranquilidad inhumana, solo interrumpida por el crepitar del queroseno, aún ardiendo sobre el asfalto corroído por las extrañas ondas emitidas por el ASIM que manchaban las botas y los cuerpos de los guerreros.

Cowboy bebop - Rain

Pero el silencio fue interrumpido por el sonido de la descompresión de un habitáculo a la altura de la barriga del ASIM. El gas salió expulsado desde todas las rendijas de una placa que se abría paso poco a poco, apartando engranajes, turbinas y cilindros, desde el interior de la bestia. Un portón a algo difícil de tragar, que cayó a un lado dejando al descubierto lo que, sin lugar a dudas, era la cabina del piloto de aquel engendro mecánico.

Una nubecilla de gas les impidió ver nada durante un par de segundos, pero cuando se disipó quedaron cara a cara con alguien. La mujer, desgarbada y encogida por el dolor, boqueaba lastimeramente mientras se agarraba con una mano al marco de la compuerta, y con la otra, una tremenda herida en su costado por donde sus tripas amenazaban con escapar de su cuerpo.

Sus labios estaban tan manchados de sangre como sus manos, y por mucho que inflara su pecho parecía incapaz de hacer entrar oxígeno en su pequeño cuerpo. Cuando se inclinó hacia delante, para mirar hacia el suelo, su larga cabellera, de un negro irrefutable, cayó también, manchándose de la sangre de su boca y pegándose sin remedio a su rostro.

Su vestimenta era extraña, aunque quizá podían haber visto un corte similar en la recién estrenada armadura de una de los oficiales de los Exploradores. Una composición de placas de plástico en forma de piezas geométricas sobre un ceñido mono que solo dejaba al descubierto su frágil rostro, algo macilento, sea dicho de paso.

En cuanto dio un paso al frente para apoyar el pie en el marco de la cabina se encontró con que una conducción, acoplada directamente a su hombro, le impedía avanzar. Dio un fuerte tirón y la conducción se partió en dos, dejando escapar un líquido amarillento mientras la mujer apretaba los dientes, conteniendo el dolor. Cuando saltó desde el interior de ASIM al suelo otras dos conducciones, acopladas a su columna y su otro hombro, se rasgaron y dejaron escapar más de aquel extraño líquido mientras ella se recomponía, de rodillas en el suelo.

Bajo sus piernas se creó rápidamente un charco de sangre, ayudado, quizá, por el hecho de que ella vomitó una bocanada de sangre, mientras su respiración se aceleraba. Con una mano apoyada contra el suelo consiguió incorporarse, tambaleándose antes de mantener el equilibrio dejándose caer hacia atrás y casi sentándose sobre la mano del ASIM que había pretendido contener la herida.

Su mano libre se movió rauda hacia un dispositivo de no más de diez centímetros con dos botones. Al pulsar el primer botón un campo de fuerza se creó desde dentro hacia fuera, compuesto por placas octogonales del tamaño de un puño, y el cuerpo de la mujer brilló al pasar las rejillas sobre su cuerpo. Lo siguiente que hizo fue alzar la cabeza hacia el cielo, y observar el sol a través de la nube de oscuridad que Belial había impuesto.

El sol, pese a todo, le obligó a cerrar los ojos. Sonrió, hablando más para si misma que para sus enemigos. Tanto daba, el escudo de fuerza solo dejaría pasar la imagen de la mujer hablando, sus labios moviéndose, pero no así el sonido.

- Ya casi no lo recordaba. - dijo, justo antes de bajar la mirada hacia ellos, borrando la sonrisa de su rostro. Unas últimas dos palabras - Lo siento. - y tras la mujer, en la cabina del ASIM, un núcleo de energía emergió irradiando una luz azul tenue. La sensación era la misma que cuando el sol caía a través del agua, pues el núcleo creaba sombras ondulantes al impactar su luz contra el escudo de energía.

El control que descansaba sobre su mano tenía un segundo botón que la mujer no había pulsado, pero su mano se encontraba sobre este, observándolos con ojos lloroso por el dolor, expectante, mientras el brillo del núcleo que había dado energía al ASIM aumentaba. Tragó saliva, y el acto provocó que todo su cuerpo temblara. Su frente estaba perlada de sudor, y no quedaba mucha más sangre en su cuerpo que pudiera escapar por la escandalosa herida, pero se mantenía en pie, frente a ellos, y lejos de parecer desafiante, parecía triste, cansada.
[+] spoiler
Los ataques de Johann son indiferentes, solo entre Kaila y Rory acaban con el ASIM, causándole 22 PVs de daño a su piloto.

Sin embargo, este realiza un último movimiento antes de morir:

- Impulso consciente: Cuando los PVs del ASIM llegan a cero su dueña tiene derecho a un último movimiento antes de que deje de funcionar. Aún así, todas las misceláneas activas o pasivas del ASIM no podrán ser utilizadas.

- [A] Bomba H (1000/0): ataque físico a distancia que afecta a todos los enemigos y aliados en combate, incluido el ejecutor de esta habilidad. Cualquier habilidad que anule el daño por completo solo lo reducirá en un 33%. La explosión es de tal magnitud que habilidades tales como Último estertor no impedirán la muerte del objetivo a no ser que le entren menos de 500 PVs. Consume una acción de ataque en su preparación y otra en su ejecución. Si por algún motivo el lanzador de esta habilidad no puede consumir la segunda acción (falta de acciones de ataque para usarla, muerte del ejecutor, etc), la Bomba H jamás se activará.

- Campo de fuerza modelo "Farallón": Barrera de energía de células octogonales, unipersonal. Al activarla, todo aquel que no porte un dispositivo específico se verá expulsado del campo de acción. Ningún ataque físico podrá atravesar esta barrera durante un turno, pero también funciona en sentido contrario.

ASIM destruido.

Piloto:
PV: 3/25
PM: 200/200
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Kaila Balance
Con derecho a Apodo
Kaila Balance
Con derecho a Apodo
Joined: Aug 21 2007, 06:18 PM

Jan 7 2017, 02:01 PM #31

Esta vez el arma penetro en el armazón, atravesándolo y produciendo que la mujer gritara de esfuerzo mientras seguía clavandola tan hondo como podía. Cualquier cosa que pudiera destruir de esa maldita máquina en su interior podía ser el desencadenante de su desactivación. De alguna manera, broto sangre de la maquina. No entendía lo que pasaba, pero veía debilidad y apretó todo lo fuerte que pudo antes de que un manotazo la apartara junto a Huarg. Ambos dieron de bruces en el suelo. Su lanza había salido disparada con ella, y aun la sostenía. Pero el golpe había hecho que cayera mal sobre su escudo, notando como el hombro se le resentía, impidiéndole levantar el escudo más allá de su pecho.

Se intento levantar, su cuerpo debía estar pesando una tonelada por culpa del puro cansancio, pero su determinación era lo bastante resistente para aguantar todo ese peso y seguir luchando. El huargo, por su parte, se intentaba levantar todo lo orgulloso que podía, pero lo único que lograba era dar unos pasos temblorosos y apenas aguantarse de pie sin que le temblaran las patas. Gruño por unos instantes, pero su dueña estaba quieta, confusa y cuando sus ojos dorados se encontraron comprendió que aquello había acabado. El ASIM no se movía, y la luz de aquella piedra había desaparecido. El lobo se dejo caer sobre sus patas, demasiado cansado para mantenerse en pie. Necesitaba un descanso bueno y un buen chuletón, estaba convencido de que se lo había ganado.

La tranquilidad del ambiente preocupaba a Kaila, que seguía demasiado tensa para relajarse como su montura, aunque apenas podía levantar su brazo y el escudo era una piedra en sus manos. Se mantuvo todo lo alerta que pudo, colocándose frente a su cansada montura para protegerla de cualquier ataque sorpresa. Aquel monstruo les había dado demasiados problemas para caer de una forma silenciosa como aquella, había algo más y se temía que pudiera explotar en cualquier momento.

El sonido de la descompresión provoco que Huarg diera un respingo en su sitio y ella abriera los ojos demasiado concentrada para moverse de donde estaba. La escena era totalmente nueva para ella, aunque había visto la apertura de naves espaciales, esto era nuevo y mucho más peligroso que embarcar en una nave de carga. Se había temido que aquella cosa estuviera pilotada... Durante mucho rato, creía que no había nada allí dentro, pero se había equivocado, del interior salio una mujer, que apenas podía distinguir su cara en medio del vapor y la larga cabellera. Esa era la figura de su muerte, la que había tumbado y probablemente matado a Reddo y el dragón verde. Intento reunir fuerzas para atacarla una vez más y acabar con su miseria, pero al intentar dar un paso, sus piernas le fallaron, cayendo de rodillas y golpeando el escudo con el suelo mientras sus brazos eran lo único que la mantenían de pie.

Aquella luz les había dejado demasiado débiles, y ahora no podía hacer nada para acabar con aquella mujer. No le podía llegar, y ahí acababa todo. La miró cuando estaba apoyándose sobre la mano de su maquina, cogiendo algo de entre sus pertenencias. Se fijo en ella, en su maltrecho cuerpo y los cables que la unían con la maquina... Debía de haberse vuelto una con el metal para poder luchar así, y esos conectores decían que probablemente moriría dentro de poco. Aun así, se protegió con un escudo, parecido al que había estado usando ella, pero que no podía evitar ser totalmente diferente. Al ver esto comprendió aun más que no sería capaz de tocarla, y se arrastro junto a su compañero canino, abrazando su cabeza mientras se dejaba caer entre su cabellera y disfrutaba de su calor. Tenía el pelo chamuscado, clareas y sitios donde se le había caído, pero no le importaba, para ella su huargo era igual de hermoso ahora que esa misma mañana:

- Hicimos todo lo que pudimos - le dijo a su compañero, mientras cerraba los ojos e ignoraba al mundo en todas sus formas durante unos instantes. Al terminar de disfrutar de ese gesto, miró a la mujer que sostenía lo que parecía ser un detonador. Suspiro, cansado de aquello, habían hecho todo lo que habían podido, y al final no iba a saber si la explosión destruiría los Hangares y las naves para la evacuación.

¿Podía acabar así? Se dijo la paladina, mientras se esforzaba por levantarse y apartarse de su compañero, recogiendo la lanza que había dejado atrás para poder abrazarle, soltando su escudo para perder peso, el casco cayo al suelo, pesado e inútil. No, no podía acabar así, se respondió, mientras se preparaba para atacar una última vez.

No importaba que aquella mujer tuviera un escudo de alta tecnología, no le interesaba, no era importante. Lo único que importaba ahora era intentar detener su dedo antes de que acabara con todo, sabía que apenas daría un par de pasos. Pero aun así lo intento, comenzó a correr, una zancada, dos, tres. Alzo su brazo desafiante y apunto, señalando a la morena, mientras su cara se retorcía en una expresión de esfuerzo por todo el dolor que su cuerpo sentía. La lanza de la trinidad estaba en alto y lista para ser alzada, con un brillo tenue en ella, mientras la mujer rezaba una última plegaria:

- Por favor dioses... Que funcione. - Un grito de esfuerzo rompió el silencio del lugar, mientras la paladina lanzaba con todas sus fuerzas su arma, que volaría a través del espacio que la separaba de la piloto. Ella caería al suelo, incapaz de mantener el equilibrio, pero mirando aún así a la piloto. Esperando ver si los dioses aceptaban su plegaria y le daban la capacidad de hacer lo que había jurado hacer. Proteger a los débiles, mantener el equilibrio y aplastar a aquellos que quisieran destruirlo. Aquella mujer era una lugarteniente del monstruo que ocultaba el sol, no sabía su historia, pero por todos sus actos que había visto, y por los que había hecho. El juicio de la Balanza debería caer sobre ella como un rayo y partirla en dos, que su lanza fuera el instrumento que permitiera a la gran Trinidad acabar con aquellos que pretendían destruir lo que era su deber proteger y vigilar.
[+] spoiler
No puedo hacer ataques mágicos, pero eso no va a hacer que Kaila deje de luchar y esta vez, pida un veredicto de la balanza a ver si la escucha y le permite mantener su promesa.

-[A]Ataque normal: (4/0) +6 (lanza) + 7(PodFis) = 17 PV

-PC: 13/16
-PV: 6/77
-PM: 17/30
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Rory
Con derecho a Apodo
Rory
Con derecho a Apodo
Joined: Jun 25 2007, 09:11 AM

Jan 12 2017, 10:42 AM #32

Un último movimiento, destinado a lanzar por los aires a la rubia, llegaría justo antes de que la mole se quedase completamente quieta. Rory tampoco movería un músculo en los preciosos segundos que le seguirían, conteniendo la respiración, a la espera de la confirmación de que todo había terminado. Casi temía apartar la mirada del robot, por lo que se tendría que conformar con sentir alivio al escuchar la difícil respiración de su padre a su espalda. Estaba vivo y seguiría así, eso era lo único que importaba. Los dos habían sobrevivido y podrían buscar ayuda para los demás. Todo saldría bien.

El esperanzador pensamiento iluminaría por un momento su expresión, hasta que un sonido característico rompiese el silencio. Pero ni aun entonces, cuando la carcasa comenzase a abrirse, se sentiría amenazada. Sería expectación y curiosidad lo que reflejaría su rostro. La compuerta que había protegido al piloto caería al suelo y la mirada plateada esperaría con paciencia que el gas se disipase, que le permitiese poner cara a la persona que había estado pilotando al enorme robot. Y de repente allí estaba. Una mujer joven luchando por su vida. Un suspiro escaparía de los labios de Rory a pesar de su propio dolor al observar la enorme herida de su costado. Aquella que, sin un cuidado inmediato, parecía letal.

La rabia que había sentido hacia ella se había apagado por completo. En su juventud e inocencia, la adolescente enfundaría una de sus armas y se llevaría una mano al bolsillo, rodeando por instinto la última poción que todavía le quedaba. Habían ganado, pensaría. ¿No sería cruel dejarla morir? No era un monstruo. No era un sincorazón. Incluso daría un pequeño paso hacia ella cuando esta se tambalease, incapaz de encontrar las palabras adecuadas. Por primera vez en su vida no sabía que decir y dudaba, dudaba seriamente, sobre lo que sería correcto hacer a continuación. Mas se encontraría dando otro paso hacia su enemigo caído, sacando la mano del bolsillo con la poción todavía aferrada entre sus dedos.

Un error. Un terrible error, pensaría al ver como un campo de fuerza aparecía alrededor de la mujer en una clara señal de que la batalla no había terminado. ¿Pero que podría hacer en aquel estado? ¿Acaso no podría tumbarla de un simple empujón? Las preguntas acompañarían a la adolescente mientras daba otro paso dubidativo, con su mirada puesta en los labios de la mujer, aun cuando sus palabras no parecían dirigidas a ellos. No las primeras, no hasta que la disculpa fuese reconocible a ojos de Rory. Por un segundo, por una milésima de segundo, pensó que se refería a lo que les había hecho hasta ahora. Unas últimas palabras. Y entonces el brillante núcleo quedó ante sus ojos.

El segundo botón de aquel control cobraría para la tecnomante un sentido devastador cuando sus ojos descendiesen hacia la mano temblorosa que no parecía decidirse a pulsarlo. Como si algo se lo impidiese, como si estuviese luchando contra lo que estaba a punto de hacer. Sería la tristeza en su rostro lo que la impulsase a terminar la distancia que la separaba del escudo. Ignorando su propio dolor así como la lanza que caería a sus pies tras rebotar contra este. Inútil, como ella. Las armas no servirían de nada, por lo que enfundaría la única que aun había sostenido entre sus manos. Ninguno de ellos podía hacer nada. La certeza cayó sobre ella con un gran sentimiento de impotencia y entonces, como salida de ninguna parte, su mirada volvió a iluminarse.

-¡No! - la negación saldría de sus labios en un grito, acompañado de un puñetazo al escudo. Cargada de emoción y resolución. De esperanza incluso. -¡No tiene que acabar así! ¡No tienes que hacerlo!

Las frases saldrían una detrás de otra, su mirada buscando sostener la de la mujer, intentando transmitirle como se sentía. Los demás habían pasado a un segundo plano y no importaba si entendían o no lo que estaban haciendo, no importaba si pensaban que no había sentido en intentar llegar a la conciencia del enemigo. Porque quizás ellos no lo habían visto, no habían sentido la lucha que ella percibía en el interior de la otra piloto. No habían leído la disculpa en sus labios...

-Si lo sientes, si de verdad lo sientes... ¡Lucha! ¡Sálvanos! Déjame ayudarte...

Pequeños puñetazos acompañarían sus frases, señal de su frustración, llegando la última de ellas casi en un susurro que puede que solo alcanzase a la mujer situada al otro lado de aquel muro. Por primera vez, la otra mano subiría, mostrando la poción, posándola con suavidad sobre el campo de fuerza. No era un farol, ni una trampa, la piloto podría verlo en aquel rostro todavía infantil. Estaba dispuesta a ayudarla tras todo lo que había hecho, confiando aun en que todos pudiesen salir de allí con vida. Creyendo que existía espacio para la fe aun cuando todo parecía perdido.

-Por favor - formularía con sus labios sin llegar a darle voz, poniendo toda su esperanza en aquella única baza, en la que hasta ese momento había sido su enemiga.
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Pepito Grillo
Con derecho a Apodo
Pepito Grillo
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Joined: Nov 2 2005, 10:56 PM

Jan 15 2017, 01:11 PM #33

La desesperación, un sentimiento tan corriente en las últimas horas de las vidas de los habitantes de Bastión Hueco, se afianzó en sus corazones, provocando diferentes reacciones en los tres supervivientes. De una meditada resignación hasta una última esperanza para Kaila, pasando por una furia impropia en Rory.

Johann, por su parte, se sentó en el suelo en el mismo momento en el que su hija se acercó hasta la barrera. Se llevó una mano al bolsillo de su camisa, y echó un vistazo a su alrededor, buscando su abrigo. No lo encontró, pero decidió que el queroseno que aún ardía en el suelo a su alrededor sería suficiente. El cigarrillo se encendió al instante, incluso chamuscándose un poco. Sonrió, tomando una larga calada, mientras observaba a la piloto con detenimiento.

La lanza, mientras tanto, se estrelló con estrépito contra el escudo, provocando una onda de energía en su superficie similar a las que produciría una piedra al caer sobre un charco. Tras un traqueteo metálico, la lanza se quedó inerte en el suelo y llegó el turno de las palabras de Rory. El primer grito provocó que la mujer temblara, levantando la cabeza para mirar directamente hacia la adolescente.

Cuando miró directamente a los ojos de Rory, esta pudo contemplar el miedo en los ojos temblorosos de la mujer que no debía ser más de un par de años mayor que la propia tecnomante. Agachó la mirada repentinamente, y sus manos comenzaron a temblar. Sin embargo, sus dedos temblorosos avanzaban de igual manera, inexorables, hacia el segundo pulsador.

Lejos de allí, la cabeza del ASIM se encontraba triturada y medio hundida en el alquitrán enfangado por la acción de la onda atomizadora. Y sin embargo, el único ojo sano brilló con un destello azulado, alejado ese importante detalle de la mirada de cualquier observador.

Antes de que el desastre se desatara, el suelo tembló bajo sus pies. Una grieta se abrió en el alquitrán, justo junto al ASIM. El asfalto hecho gravilla se deslizó por la rendija justo antes de que una mano de nieve pura surgiera de su interior. Palpando con intensidad el suelo, acabó por hundir sus dedos helados en la tierra y auparse para emerger, destrozando el firme, desde el interior de la tierra.

La figura, tan grande como el ASIM, casi no cogía en el interior de la cúpula. Rory sería la única que reconocería al General Invierno, pero ni el reducido espacio, ni el escaso público impediría que su repentino aliado rugiera con estrépito, ni que esquirlas de hielo surgieran de entre la nieve, amenazadoras, ni tampoco que propinara un manotazo tan rápido y potente a la piloto, que la lanzara contra la barrera.

Aún así, la mujer no soltó el detonador hasta que no dio con sus huesos contra lo que otrora fuera su protección, y que ahora era su prisión. El mando cayó directamente al suelo, frente a ella, pero no se rompió. Algo que el monstruo helado estaba dispuesto a solucionar mientras caminaba hacia la mujer, que se encogía de dolor, lagrimeando mientras la sangre se escurría por el campo de energía.

No era la intención del ser matar a la piloto, y aunque el golpe no hubiera obrado tal efecto, era evidente que no necesitaba ningún empujón para pasar a mejor vida. Su única intención era destruir el detonador. Pero había otro ente, un ser de una complejidad que había sido pasada por alto, que tenía otros planes.

La mano del titán de hierro, la única mano funcional, se movió rauda hacia el General Invierno y lo agarró por la cintura. Los engranajes y los pistones rechinaron con un estruendo metálico mientras las rodillas del constructo se alzaban, perdiendo parte de su forma en el proceso. El gigante de metal avanzó, alzando al gigante de hielo en vilo y estrellándolo contra la barrera.

Y allí, estirado en toda su estatura, cualquier observador comprendería que era imposible que el robot se moviera. Para empezar, no había nadie pilotándolo, para seguir, estaba en ruinas, destrozado, y la mitad de sus componentes habían quedado atrás, en el lugar dónde en teoría había muerto. Cuando su mano apretó, algunos pistones del brazo se salieron de su alojamiento, y un líquido amarillo comenzó a esturrearse por todo su cuerpo desde la cabina del piloto. En cuanto entró en contacto con el aceite y el combustible, prácticamente todo el ASIM prendió en llamas, pero se mantuvo allí, observando al gigante de hielo sin observarlo, pues no había rostro en el que referenciarse.

El general invierno forcejeó, estiró del brazo, pero a pesar de ser una carcasa de metal no cedió, por lo que finalmente hizo que una maza, formada por esquirlas de hielo, surgiera de su puño y golpeó la articulación, que se partió en dos, dejándolo caer antes de que el calor del titán en llamas lo derritiera.

Sin embargo, cuando escuchó el chasquido surgiendo desde la cintura del ASIM, no tuvo tiempo ni de temerse lo peor antes de que un mar de llamas surgiera desde la cintura del robot por uno solo de los orificios, que había orientado durante la pelea en dirección a su enemigo. El fuego abrasó la nieve en una milésima de segundo, y no tardó más de dos segundos en convertir al General Invierno en un charco en el suelo.

André Rieu & Mirusia - Ave Maria

El ASIM perdió el equilibrio, una de sus piernas se partió en dos, incapaz de soportar el peso de su cuerpo, y trastabilló hacia atrás, pateando torpemente hasta que dio con su espalda en el otro lado de la barrera, cayendo de culo, o lo que se podía considerar de culo para su anatomía, y quedando allí, inerte.

La piloto, llorando ya sin refreno, se agachó para recoger el detonador y corrió hacia el ASIM, dejando tras de si un pequeño reguero de sangre. Su mano se posó con cariño y cuidado sobre la única mano del ASIM, que había quedado inerte hacía rato, y se estremeció en un potente sollozo antes de girarse y esgrimir frente a ella el detonador como si fuera una pistola, dándole de nuevo la cara a los combatientes, que, no olvidemos, habían contemplado la escena en un total silencio, pues los sonidos no atravesaban la barrera.

En un valle de lágrimas y sangre, la piloto dejó de nuevo caer el dedo sobre el segundo botón, mirando directamente a los ojos a Rory mientras todo su cuerpo se estremecía en cada sollozo de su incontrolable llanto. En el último instante, en lugar de pulsar el botón gritó. Se desgarró la garganta clamando de pura desesperación, y consiguió que su dedo se deslizara hacia el botón superior, pulsándolo.

- Bang. - fue lo que escucharon en el mismo momento en el que el botón fue pulsado. La bala apareció alojada en el pecho de la piloto, que, sorprendida, cayó hacia atrás, dejando a su vez caer el detonador. Lejos de activar la detonación del núcleo, en un último esfuerzo por sobreponerse a la voluntad de Belial, había conseguido una pequeña proeza, un pequeño gesto: desviar el dedo dos centímetros hacia arriba y desactivar la barrera.

Llegados a este punto, Rory y Kaila debían elegir qué escena debían observar:

O bien, mirar hacia atrás y encontrarse con la expresión fría de Johann, mirando directamente al frente con la mano alzada y el cañón de su arma aún humeante, o bien mirar hacia la piloto, que había caído hacia atrás, encajonándose en los restos del ASIM. Este, pese a todo, había obrado un último esfuerzo, deslizando su único brazo para interponer la mano entre los guerreros y la piloto, protector, como si la abrazara con sus enormes dedos mientras que la joven dejó escapar su último aliento mirando directamente hacia arriba con una expresión de indefensión.

El único sonido que quedó en el campo de batalla fue el del crepitar de las escasas llamas que permanecían sobre el cadáver metálico, y el zumbido lejano del núcleo expuesto del ASIM, que perdía intensidad a pasos agigantados.

Lejos de allí, la cabeza del ASIM seguía estando destrozada y perdida en mitad del mar de alquitrán, y su único ojo brillaba. Sin embargo, cuando el último suspiro escapó de los labios de la piloto, el ojo azul se apagó para siempre.
"El trabajo de la Voz de la Conciencia nunca termina..."
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Kaila Balance
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Kaila Balance
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Joined: Aug 21 2007, 06:18 PM

Jan 17 2017, 03:46 PM #34

La gente de fé suele creer que sus dioses operan de formas extrañas cuando se les pide un favor, un acto que les demuestre que existen realmente, pero los paladines de la neutralidad saben y hablan directamente con su deidad, un ser antiguo e imparcial que observa todo el universo en una tarea titánica de mantener el equilibrio. Y que gusta de actuar de las formás más directas y sencillas posibles con sus aliados para darles el valor y el conocimiento de que no están solos en su lucha allí donde estén. Kaila sabía que era la única paladina de su tipo fuera de su mundo natal, pero había confiado en que aún durante todo este tiempo, aquel ser de paciencia infinita al que solo había visto una vez la hubiera estado escuchando, respondiendo a sus plegarias.

Pero no era así, su lanzamiento no sirvió de nada, no hubo un poder milagroso que la ayudase, no hubo ni siquiera una reacción por parte de la mujer de mirar a aquella que acaba de intentar convertirla en un pincho. En cambio se encontró con lo que había sucedido todo el rato durante el combate. Intangibilidad, no importa en el gran esquema de aquellas monstruosidades que jugaban con el destino de todos ellos. Solo Rory se ganaría la atención de la mujer por unos instantes, parecía decir algo, pero aquel escudo no permitía ninguna explicación o charla. Era una burbuja que para ellos era impenetrable.

Desde el suelo, cansada, herida, decepcionada y abandonada por todo aquello en lo que creía, Kaila estaba sumida en la más profunda deriva emocional, agarrada a lo único que la mantenía con vida. El deber, un único tronco viejo y destrozado por la tormenta de su vida que la estaba tragando, así que se obligo a sentarse sobre sus rodillas, a mirar directamente a su enemigo hasta el final y no rendirse. Pero allí no había un enemigo, sabía que lo era, el dragón y Reddo yacían derrotados en el suelo, inmóviles, había luchado con todo lo que tenía para matarlos. Y ahora allí estaba, luchando para no hacerlo, dividida por algo que no llegaba a entender.

Ella misma no sabía ya como sentirse, quería matarla, cada fibra de su ser deseaba acabar con aquella mujer, aunque nunca la hubiera visto antes. Solo sabía que había venido aquí a destruir, y aun con toda su fragilidad por las heridas, ella también estaba herida y no sostenía en su mano un botón para matarlos a todos como si fuera una amenaza velada. Que debían apiadarse de ella y temerla a partes iguales.

La situación se había vuelto tan extraña que ya no sabía que era lo correcto y que no, y quizás fuera por eso que la Neutralidad no había intervenido. POrque no estaba viendo las cosas como debía verlas, allí había un tercer poder que estaba jugando con el equilibrio de las cosas. Como respondiendo a sus preguntas internas, el suelo bajo el ASIM tembló, rompiéndose para dejar salir a un enorme ser de hielo y nieve como nunca había visto antes. El enorme elemental se enfrentó a la mujer con sus masivos brazos de hielo, lanzandola contra la figura de metal que era ya su máquina.

El gigante de metal alzó su única mano para enfrentarse al gigante de hielo, en una lucha donde el ASIM estaba reducido a poco más que un amasijo de hierro. Aún así la rubia sabía que mientras la criatura tuviera en su poder aquellos lanzallamas el gigante de hielo tenía la desventaja en aquella batalla. Intento hablar, advertirle, pero el daño del núcleo del ASIM no le dejaba hablar, estaba demasiado agotada y el aire le dolía en los pulmones. No había caído en ello por culpa de la adrenalina, pero ahora que estaba tan dañada... Apenas pudo reunir las fuerzas para gritar una única palabra:

- ¡Cuidado! - Decir la palabra, le provoco arcadas, su garganta dolía y podía notar la sangre brotar de ella, aquel sabor a hierro estaba mezclado con algo más ¿Amargura? Era una mala sensación, eso desde luego, pero lo peor era no saber porqué lo sentía. Tenía una intuición interior que le impulsaba a creer que todo lo que estaba pasando podía haberse evitado, que no tenía que acabar así. Pero ella solo era un peón, y su poder para cambiar las cosas era limitado. Había derrotado a la amenaza, pero eso era todo. Por eso lo que sucedía ante ella le hacía sentirse impotente, no había nada más que pudiera hacer y daba igual que intentara ponerse en pie, solo era un estorbo a estas alturas.

Como se había temido, el fuego atravesó al gigante de hielo hasta dejarlo convertido en poco más que un charco de agua en el suelo. Los pedazos de hierro que formaban a su rival se acabaron por romper sin poder sostener su propio peso, cayendo al suelo de forma torpe y provocando que su piloto corriera hacía él. Esa conexión le recordó a la suya con Huarg, obligándola a girar su cabeza para ver al huargo que se acercaba a ella, medio arrastrándose, con el pelo caído y chamuscado. Le abrazo cuando lo tuvo a la altura, de forma similar a como la otra mujer estaba pegada a su compañero. Kaila no entendía de tecnología, pero entendía de sentimientos y amor, y eso era todo lo que veía en su enemiga, amor por su compañero de batalla. El mismo que sentía ella por su huargo, por eso no miró a ninguna parte. Se quedo allí sentada con Huarg, y cuando escucho el disparo, abrió los ojos, pero no pasó nada más. No hubo explosión, y eso estaba bien.

Por eso se abrazo más fuerte a su compañero, transmitiendo todo el cariño que podía mientras este le respondía pegándose a ella y lamiendo las heridas. Ella le aparto, pues no ayudaba nada con su áspera lengua, pero le agradecía el gesto dándole un beso en lo que sería su mejilla. El huargo parecía complacido con el gesto, y cerro los ojos para disfrutar de las caricias de su ama, que se permitió entonces ver lo que sucedía a su alrededor, mientras se agarraba a lo único que realmente la estaba manteniendo en pie, no era su deber, sino su amor por aquella criatura lo que la hacía seguir adelante con su misión. A su alrededor todo era fuego, la pista quemada, los pilones con los que les había electrocutado, los cuerpos de sus compañeros y los restos de su enemigo. Con el charco que había sido un orgulloso gigante de hielo en medio de todo aquello, Johann tenía su pistola en alto, y en donde debería estar la mujer, solo quedaba su cuerpo, abrazado por los restos del ASIM.

La batalla se había acabado, pero la guerra seguía en otros lugares a los que deberían ir a ayudar cuanto antes. Pero ella no tenía fuerzas para decirlo, su cuerpo no daba para más y necesitaba recuperarse, por eso busco a Reddo, tenían que curarle cuanto antes si aún estaba vivo. Igual con el dragón verde que debería estar por allí. Tener un aliado así en lo que quedaba de batalla sería de gran ayuda.
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Rory
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Rory
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Joined: Jun 25 2007, 09:11 AM

Jan 24 2017, 09:46 AM #35

Rory reconocería el miedo en aquellos ojos, aun a pesar de ser una emoción que le era casi desconocida. Pero un sentimiento tan crudo en el rostro de alguien que le recordaba así misma no podía pasarle desapercibido. Tampoco haría falta ser un genio para saber que no eran ellos los que lo provocaban sino una fuerza invisible a sus ojos, aquella que posiblemente había movido los hilos de todo lo que allí había ocurrido. La misma que ahora seguía empujando aquel dedo hacia el botón aun a pesar de su temblorosa dueña. La tristeza y la resignación se apoderaban por completo de ella al presentir que de lo único que podía culpar a la piloto era de falta de voluntad. Eso era lo que los iba a llevar a todos a la perdición.

Entonces, cuando ya todo parecía decidido, el suelo temblaría bajo sus pies. La primera señal de que algo estaba a punto de ocurrir, antes de que la enorme mano de nieve asomase desde el subsuelo y fue seguida de una figura que tanto la adolescente como su padre podrían reconocer. La esperanza aletearía de nuevo en su corazón al verle alzarse dentro de la cúpula y arremeter contra la piloto. Rory la vería volar y contendría el aliento, no soltándolo hasta que el mando no escapase de sus manos. La mirada plateada de la exploradora no se separaría de él, aguardando impaciente, con su nariz pegada ya al campo de fuerza, a que fuese aplastado de forma definitiva.

Había estado tan cerca. El pensamiento la alcanzaría mientras lo que quedaba del ASIM se alzaba de nuevo. Allí estaba una de las respuestas a las preguntas que nunca se llegarían a pronunciar. Si, puede que hubiese habido alguien en su interior, pero no había necesitado de piloto alguno. Y mientras le veía alzar al General invierno todo lo que la cúpula le permitía, pensó en la persona que controlaba los hilos: Ella. Sus ojos se alzarían hacia el cielo que había ocupado la enemiga número uno de Bastion encontrándolo vacío. No lo consideraría una victoria, no cuando era obvio que seguía muy viva. Y lo bastante fuerte no solo de enfrentar a los guerreros que habían ido en su búsqueda, sino para tener el ojo puesto en un combate que debería haberle sido insignificante. ¿Como era posible? ¿Como podía alguien tener ese poder?

¡No es justo! - pensaría con rabia mientras el robot se convertía en una enorme bola de fuego contra la que el General seguiría luchando. - ¡Nooooooo!

El grito desgarrador escaparía de su garganta al ver las llamas envolver el enorme cuerpo helado, teniendo que permanecer allí parada mientras se deshacía ante ella. Todo iba a salir bien, casi lo habían conseguido... Los pensamientos se filtrarían a su mente mientras su mirada plateada se volvía borrosa. Ni siquiera sería consciente de que eran lágrimas las que enturbiaban su visión, las que le impedirían ver con claridad lo que quedaba del General. Sentiría fallar sus rodillas y se dejaría resbalar hasta quedar sentada sobre sus piernas, con las manos aun sobre el campo.

Sin energía, vería a la piloto gastar sus últimas fuerzas en correr hacia su aliado. Observaría la dulzura del gesto sin que llegase a calar en su mente entumecida y cuando esta se volviese hacia ella, cuando se encarase con el mando alzado nuevamente, las dos ahogadas en lágrimas, permanecería en silencio sosteniéndole la mirada. Inmóvil, hasta que el grito desgarrador activase algo en ella. Entonces, al mismo tiempo que la otra pulsaba el botón, apoyaría todo su peso contra la barrera que se desvanecería y la dejaría caer hacia delante. La alegría ni siquiera tendría tiempo de hacerse con su corazón cuando el inconfundible sonido de una pistola al detonarse la dejaría sin aliento.

Su mirada bajaría hasta la sangre floreciendo en el pecho de la sorprendida piloto y sus músculos reaccionarían por ella, haciendo que saliese a la carrera hacia su otrora enemiga. Los escasos metros que las separaban desaparecerían en un latido, quedándose parada ante ella, contemplando una escena que no podía evitar romperle el corazón aun a pesar de todo lo sufrido. Sería así testigo de su último aliento, con las lagrimas cayéndole todavía por sus mejillas, incapaz de despegar la mirada de aquel rostro joven e indefenso. Y, en un gesto del que solo había escuchado hablar, se inclinaría para cerrarle los ojos antes de volver la mirada hacia su padre.

Allí de pie, sucia y con el rostro cubierto de lágrimas, parecía más joven de lo que realmente era, la niña que un padre nunca podría dejar de ver. Los familiares ojos grises le miraban cargados de pena, sin pizca de acusación aun a pesar de que ambos habían buscado finales distintos. Era inocente, pero no tanto para saber que su padre había tomado la decisión más lógica, la que ella no sabría si algún día sería capaz de tomar. Y allí parada, sin recordar por un instante a ninguno de los demás combatientes, sintió que deseaba lo único que no debería en un momento así. Quería perderse en el abrazo de su padre y llorar por algo que todavía estaba empezando a descubrir a pesar de vivir donde lo hacía: que la vida era injusta.
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Pepito Grillo
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Joined: Nov 2 2005, 10:56 PM

Jan 31 2017, 02:33 AM #36

Un cadáver. O tal vez dos. Ya antes de llegar allí no tenía muy claro aquella pregunta filosófica acerca de dónde acaba la cosa y empieza la vida. Ahora ni tan siquiera tenía tiempo para hacerse esa pregunta; había dos aliados desmayados en el suelo, no sabía si muertos, y la batalla había acabado.

Así pues, era el momento de hacer lo que pudiera por los vivos, y enterrar a los muertos. Al menos, de forma metafórica. No tenía tiempo para cavar una tumba, ni tan siquiera para derramar una lágrima. Había cosas mucho más importantes que hacer, pensó, mientras rodeaba a su hija con uno de sus brazos y la instaba a girarse hacia la nave. Una vista mucho más agradable que la esperpéntica escena que tenían frente a ellos, y que tendría que quedar así.

El hombre, con Rory bajo su brazo, caminó hacia Reddo mientras le hacía un gesto a Kaila para que le echara un vistazo al dragón. Sin dejar de agarrarle la mano a su hija, se acuclilló para tomarle el pulso a Reddo, desparramado contra una pared. Rápidamente se llevó una mano al bolsillo. No era necesario conservar la cola de fénix más tiempo; había más en la Lorelai.

No tardó en echar una mano a Kaila, tenderle una poción, ayudarla a cargar a Gal sobre el lomo de Warg, que recibió otra ración de curación por parte del piloto, y todos se dirigieron, en horas más altas o más bajas, directos hacia la bodega de carga de la Lorelai.

Había un plan que trazar.

Pronto llegaron a una misma conclusión: Rory no se iba a ir de allí sin la nave de Aria y sin el Último Giro, y muchísimo menos sin comprobar el estado del Cuartel de los Exploradores.

Mientras Gal dormitaba en la bodega de Lorelai, Kaila, junto con Huarg y Johann, comenzaron a vaciar la mercancía del interior de la Lorelai a marchas forzadas para librar hueco para las naves de los Exploradores, mientras que los dos Exploradores comprobaron, con alivio, que todo estaba en orden.

Dado el papel de Reddo en las maniobras con naves, incluso tuvo la oportunidad de ir al baño mientras Rory hacia a toda prisa todo el trabajo, o, ¿quién sabe? Podía ayudar a Rory, cual gorrilla, a aparcar las naves. Las posibilidades eran casi tan infinitas como sus ganas de pensar, pero el resultado sería el mismo: las naves acabarían en la bodega de carga de la Lorelai, y Johann conseguiría encender la nave.

Para su desgracia, la onda atomizadora había destrozado casi todas las armas, y le daba la impresión de que las pocas que quedaban operativas no llegarían a disparar. Se preguntó si tan siquiera el motor de la Lorelai llegaría a su destino... Solo eran un puñado de cientos de metros, pensó mientras acariciaba los controles con el ceño fruncido, preocupado.

Gal se queda durmiendo la mona en el interior de la Lorelai.

Reddo revive con 15 PVs y recibe una Ultrapoción.

Johann se bebe una Ultrapoción.

Kaila recibe otra Ultrapoción.

Rory recibe un abrazo, y se desahoga pilotando naves.

Los integrantes de este post recibiréis noticias de Pepito cuando se os requiera en otra batalla por vuestras vidas. Podéis postear una vez más, o no, antes de que se os requiera. Recibiréis las recompensas cuando hayáis ganado, si ganáis.
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Rory
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Joined: Jun 25 2007, 09:11 AM

Feb 8 2017, 11:19 AM #37

Al sentir el brazo de su padre sobre sus hombros, girándola hacia la Lorelai, la exploradora no podría ni querría evitar el rodearle a su vez la cintura con uno de los suyos. El calor de su cuerpo, junto a la reconfortante imagen de la nave intacta, iría normalizando su respiración mientras ambos caminaban hacia Reddo. Rory lo haría en una especie de trance, todavía asimilando lo ocurrido, tardando un largo minuto en volver del todo a la realidad. Solo entonces, con su padre ya inclinado para reanimar a su compañero, se llevaría la mano libre al rostro para intentar arrastrar tanto las lágrimas como la suciedad que lo cubrían, sin importarle demasiado el resultado.

Cuando su padre se alejase en dirección a Kaila, para ayudarla con el dragón caído, la adolescente se inclinaría un poco para ofrecerle una mano a Reddo. La batalla había sido dura de principio a fin y él había luchado hasta la última de sus fuerzas. Para ella todo lo demás no importaba, él ya había sido un compañero en todo derecho junto al General y lo ocurrido allí solo reafirmaba su opinión de que los exploradores habían conseguido con él un buen activo. Intentaría transmitir todo aquello con la sonrisa que cruzaría sus labios, dedicada a él en exclusiva, al tiempo que su mano enguantada se cerraba con fuerza alrededor de la suya. Buscando las palabras que con tanta facilidad habían escapado de su boca en el pasado.

-Hemos vencido. Pero... - diría finalmente, sin dejar de mirarle a los ojos aun si él los desviaba, cuando el chico estuviese ya de pie frente a ella. No soltándole la mano, salvo que él hiciese amago de separarlas. -El General Invierno ha dado su vida por nosotros, Reddo... - la segunda frase saldría con más dificultad que la primera, volviéndose incluso algo temblorosa hacia el final.

Podría haber dicho más, explicarle todo lo ocurrido... Pero ya habría tiempo para eso cuando todo hubiese terminado. Ahora aun tenían cosas que hacer. Así que, cogiendo aliento para dejarlo salir después en forma de suspiro, señalaría con la cabeza la Lorelai, a la que los demás se dirigían ya. Había mucho que hacer y ella, por lo menos, tenía claro cual sería el siguiente paso. Aun así se dejaría llevar por la corriente, separándose de su compañero para seguir a su padre.

Sus prioridades no tardarían en quedar claras para todos. Por eso, mientras los demás hacían hueco en el interior de la Lorelai, los dos exploradores saldrían en dirección al cuartel. Recuperada en su mayor parte del shock, Rory volvería a moverse con su habitual energía aun a pesar de las secuelas del combate que sus pantalones destrozados dejaban al descubierto. La chica saldría a la carrera, dando por hecho que su compañero la seguiría, no deteniéndose hasta estar en el patio del cuartel. Solo entonces se volvería hacia él para repartirse el trabajo.

-Comprueba el cuartel. Rápido. Yo empezaré con las naves. - diría, todavía más escueta que de costumbre, no esperando siquiera por una respuesta del otro chico.

Como si de un juego de muñecas rusas se tratase, Rory guardaría la nave de Aria en el interior de Ultimo giro antes de comenzar a maniobrar esta última en dirección a la bodega de la Lorelai. No necesitaría de ayuda ninguna, pero tampoco la negaría si alguien intentaba ofrecérsela, nunca había sido de esas. Nunca se sabía cuando SI la necesitarías. Una vez a salvo, con aquella parte de la misión cumplida, sus dedos irían acariciando la nave durante todo el trayecto que la llevase de la cabina de Ultimo giro a la bodega donde la esperarían algunos de los demás.

Se permitiría incluso de sonreír un poco, aun cuando el gesto no sería tan brillante como una vez lo había sido. Ni siquiera su otrora luminosa mirada parecía la misma, cubierta de una visible tristeza. Solo el tiempo podría cambiar aquello, si es que vivían para disfrutar de él. Pero aun quedaba suficiente esperanza en ella, suficiente positivismo, para creer de corazón que podían ganar. Y con ese pensamiento en mente se colocaría detrás de su padre, dejando que sus manos enguantadas se posasen sobre sus hombros en señal de apoyo, mientras su mirada iba más allá. Hacia la ciudad que seguía luchando más allá de los hangares, la que todavía les necesitaba.
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Reddokuraudo
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Reddokuraudo
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Joined: Mar 4 2014, 10:22 PM

Feb 11 2017, 04:41 PM #38

Sentía como si flotase sobre una oscuridad eterna, sus pensamientos seguían amontonándose en su mente, aunque no sentía nada, no podía moverse, ver u oír, solo pensaba. Quizá aquello fuese su purgatorio, quizá estaba muerto y había sido condenado a convivir junto a sus pensamientos durante toda la eternidad. Vio entonces en la lejanía un destello rojizo, que fue avanzando con cierta rapidez hacia él, dejando una estela de pequeñas motas del mismo color que eran tragadas casi al instante por aquella negrura.

El destello llegó a la altura de su pecho, el tenue haz luminoso permitió a Reddokuraudo reconocer sus articulaciones teñidas con tonos rojizos, sus ojos miraron extraños a aquella esfera que comenzaba a parpadear. Confundido, extendió su brazo derecho hacia aquella cosa y lo encerró en el puño del mismo brazo con decisión, aquella luz estalló hacia el exterior, colándose entre los huecos que dejaba su mano. Aquel paraje comenzó a iluminarse poco a poco ante la cegada mirada del joven, que tras parpadear repetidas veces pudo difuminar aquella totalidad blanca.

El paisaje se fue volviendo más claro a su alrededor, soltó un profundo suspiro en cuanto volvió a reconocer colores y formas que se extendían a su alrededor, lo primero que le llamó la atención fue la mano de su compañera, seguía vivo. Tomó la misma, no sin antes soltar un leve quejido de esfuerzo, a pesar de que había recuperado la consciencia su cuerpo seguía resentido por la sucesión de golpes y heridas que había sufrido. Sus ojos se encontraron con los de su compañera, aquella mirada al igual que el apretón de manos seguirían aun cuando Reddo había recuperado la compostura.

-Rory, lo siento, yo...-Iba a disculparse, pedir perdón por haber caído a pesar de que había hecho todo lo posible para mantenerse en pie, pero aquel escenario junto a las palabras que le dedicó su compañera lo hicieron enmudecer por completo.-¿Qué ha pasado aquí?.-Las llamas y el olor a azufre persistían en el ambiente, pero ahora se extendía por el suelo un enorme charco cristalino, el cadáver de una joven y restos de chatarra que con toda seguridad pertenecían al ASIM.

Soltó la mano de su compañera para tomarse unos últimos segundos de respiro, si se le podía llamar así, estaba seguro de que pronto tendrían que volver a ponerse en marcha, si su destino era ese, no podía negarse. Se acercó hacia la cabeza del ASIM, que había salido volando momentos antes para dejar paso a aquel recipiente que había estado descomponiendo todo a su alrededor, la sostuvo con ambas manos mientras mantenía su mirada fija en aquellos ojos huecos y carentes de vida. Unas gotas húmedas cayeron sobre la superficie metálica que sostenía cuando los recuerdos del General Invierno cruzaron su mente, aquella cosa había acabado son su existencia.

No había momento para lamentarse, a sus oídos acudieron las palabras de Rory, volvería más tarde a echarle cuentas a aquel monstruo inanimado, dejó caer la cabeza y se dirigió corriendo hacia el cuartel, no sin antes tomar a Sh&#363;sui que se había quedado clavada en el suelo. El recorrido por el cuartel fue frenético, estaba nervioso solo de pensar en qué le había ocurrido a su hogar. Como ya había visto antes, una de las paredes laterales había sido derruida, el interior no parecía haberse visto afectado en exceso, aunque el boquete había provocado la entrada de una cantidad considerable de polvo, ceniza y escombros.

Aseguró las habitaciones y el tejado, la estructura del edificio parecía estar intacta, si tenían suerte podrían arreglar los destrozos sin problemas y con algo de dinero. Aunque pensar en aquello era inútil, el mundo podría acabarse y todo aquello podría dar igual, volvió al mismo paso hacia los hangares al tiempo que veía a su compañera terminar de colocar una de las naves, se remangó la camiseta, cuyo color era cada vez más gris y oscuro con algunos rasguños y quemaduras.

-Nunca podré agradecer lo suficiente lo que ha hecho por nosotros, Sr. Lieberet.-Mientras Rory llegaba, el muchacho buscó a Johann a la vuelta.-Quiero que sepa que a partir de este momento mi espada y yo estamos completamente en deuda con usted.-Añadió de forma solemne mientras cruzaba su mirada con la del padre de su compañera.

Paseó unos momentos más por la bodega, observando al dragón que estaba descansando y que parecía haber salido bien parado que aquella aparatosa caída, la paladina parecía querer recuperarse en solitario junto a su acompañante lupino, así que decidió que su interacción tendría que esperar. Casi al instante, recibió a Rory con una media sonrisa mientras se cruzaba de brazos, llevaba demasiado tiempo tirado en el suelo y ya era hora de volver a ponerse en marcha.
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