capitulo 115

Joined: January 1st, 2005, 5:07 pm

March 11th, 2004, 10:24 am #1

Julia va a abrir la puerta de su departamento algo asustada. Está segura que es Gabriel que la vuelve a molestar. Se sorprende al ver a Rafael.
Julia: ¿pasó algo?¿quieres pasar?
Rafael: No, no. Sólo es un momento. En nombre de mi familia y de Aitor te quiero dar las gracias. Nos has ayudado a salvar la empresa y a ahorrar mucha plata. A la policía les pareció muy interesantes tus pruebas. Gracias a tu hemos podido parar un desfalco... También te quería avisar de que la policía mañana la va a detener... Pero mejor que no se sepa podría escapar... Esa mujer no sabe que mañana dormirá en la cárcel.
Julia: pues me alegro de haber sido útil.
Rafael: fue todo un acierto de mi padre el haber contratado.
Julia se siente sucia. Piensa que si Rafael supiera lo que tiene que hacer para conservar su empleo no estaría hablando así.

Aitor y Daniela disfrutan después de haber hecho el amor. Ella se aferra al cuerpo de su amado sabiendo que puede ser la última vez. Aitor la mira con cariño.
Aitor: hacía tiempo que no te sentía tan mía, tan enamorado...
Daniela lo mira con desesperación: ¡te amo¡¡te amo más que a mi vida... que eso no te quepa la menor dura... te amo Aitor Mendoza¡
Aitor la mira desconcertado pero emocionado.
Aitor: yo también te amo y espero que podamos olvidar nuestras diferencias y ser felices...
Se miran con intensidad y Daniela rompe a llorar. Aitor la abraza y la besa con mucho cariño:
--mi amor, ¿qué te pasa? Yo creí que ya estaba todo bien pero porque noto que no eres del todo feliz, que algo te preocupe.
Daniela no sabe que decirle. Los interrumpe el teléfono. Aitor no lo quiere tomar.
Daniela: toma la llamada.
Aitor: No, yo quiero saber que te pasa. Que dejen el mensaje.
Daniela: pero es tu celular, puede ser importante.
Aitor: está bien pero después usted y yo tenemos que hablar...
Aitor sonríe muy enamorado mientras contesta a su hermano.
Aitor: ¿qué pasa, hermano?
Rafael: es que se descubrió un fraude en la empresa... Mañana el presidente del consorcio... Presidenta... Va ser detenida...
Aitor se sorprende mucho. Cuando cuelga se acerca a la cama para darle la noticia a su esposa y se la encuentra que Daniela ya se ha quedado dormida. La mira con ternura, la besa en la mejilla y se mete en la cama bien abrazado a ella. La mujer se estremece y es que en realidad se hacía la dormida para no tener que responderle.

Con cuidado, Leopoldino, que no se ha movido del hospital, se acerca a la habitación de Marciana. La mucama duerme. El bebito está a su lado. Lo mira lloroso y le empieza a hacer mimitos. Lo besa con mucho cariño.
Leopoldino: Mi hijo, eres mi hijo... Yo soy tu papá... te juro que siempre voy a estar a tu lado, que te voy a querer mucho...
Marciana se despierta, abre la luz y se enoja al ver al padre de su hijo. Leopoldino se asusta.
Marciana: ¿¡que haces tú aquí?¡¡me querías robar a mi hijo¡¡¡¡seguridad, seguridad¡¡
Leopoldino con miedo: soy el padre de este niño no le voy a hacer ningún daño...
Marciana: ¡no me lo recuerdes desgraciado¡¡¡tú eres un violador así que no me culpes por pensar lo peor de ti¡
El bebé rompe a llorar.
Marciana: ¡lo ves... ya lo despertaste... claro con esa cara que tienes lo asustaste¡
Leopoldino muy dulce: fueron tus gritos...
Marciana: ¡esto es el colmo que ahora me acuses de ser mala madre¡
Leopoldino está muy nervioso: ¡no, no... Yo no quise decir eso¡
Marciana: ¡vete, mejor vete que estoy perdiendo la paciencia¡
Leopoldino quiere agarrar al bebé para calmarlo, Marciana le golpea en las manos y le dice:
-¡no toques a mi hijo con tus sucias manos de violador¡
La mucama se levanta, él la quiere ayudar.
Marciana: ¡a mi tampoco me toques¡
Marciana se encarga de su hijo con una dulzura que conmueve a Leopoldino. Nunca pensó que Marciana pudiera ser tan tierna.
Leopoldino: eres una gran madre, te ves tan linda con nuestro hijo en brazos... Te amo aún más...
La ternura del muchacho entra en el corazón de la mucama pero se niega a reconocerlo y lo mira con dureza.
Marciana: Mira, mejor será que te vayas... es que si mi hijo te ve esa cara de monstruo que tienes se vuelve a despertar. Menos mal que se parece sólo a mi...
Leopoldino está delante de la cuna. Marciana no puede pasar para volver al dejar al pequeño.
Marciana: ¿¡te quieres salir del medio es que no sabes más que molestar?¡
Leopoldino: es que no sé que hacer... dime lo que quieres que haga para ayudarte...
Marciana: desaparece de mi vista... no te quiero ver más...
Leopoldino: eso no va a poder ser, vivimos juntos y además soy el padre de tu hijo...
Marciana: me violaste...
Leopoldino: los dos bebimos y perdimos el control...
Marciana: abusaste de mi, me hiciste creer que eras homosexual, hasta le hiciste creer a todos que eras el amante del bombón...
Lepoldino le sonríe: perdona pero yo jamás dije que fuera gay y lo de mi romance con el señor Aitor fue cosa tuya...
Marciana furiosa: ¡ahora va a resultar que la culpa de todo es mía¡
Leopoldino: Fue un momento hermoso el que vivimos y de ese momento, que fue el más feliz de mi vida, pues se engendró una vida...
Marciana para molestarlo: tú eres un bueno para nada... ni creo que no seas mujer...
Leopoldino se deja llevar, la agarra y la besa a la fuerza. Es un beso lleno de amor y de pasión que les gusta a los dos.
Marciana lo bofetea: ¡eres un chulo, un macarra, un bruto, un sucio, un degenerado, un descarado¡
Leopoldino: ¡te gustó, mi besó te gustó¡
Marciana, estremecida por ese beso,: No seas tonta... claro que no... para mi fue como si me lo hubiera dado mi hermana... a mi me gustan los hombres bien machos como el bombón y tú, aunque sí seas hombre, pareces mujer... Nunca me fijaría en ti...
Leopoldino la mira triste: siento si no soy lo que esperaba pero soy el padre de tu hijo y quiero que ese niño lleva mi apellido...
Marciana: ¡cual apellido sí tú no tienes apellido¡¡a ti nunca tu madre de quiso... te votaron a la basura... ¿¡qué apellido le quieres dar a mi hijo?¡
Leopoldino la mira lloroso: gracias por recordármelo, sé que me he portado mal contigo pero no merecía que fueras tan cruel...
Marciana se da cuenta que se ha pasado y le duele haber lastimado a ese chico que se va a batida. Ella quiere ir tras él pero no se atreve. Mira desconcertada a su hijo y se acaricia el labio pensando emocionada en el beso que se han dado.

Daniela mira a su marido como duerme. Se levanta y, de un cajón secreto toma una foto, es una foto de Eva.
Daniela: ¡ayúdame, tú que estás en el cielo… ayúdame para que Aitor no descubra que él es el padre de mi hijo¡
Aitor, que se ha despertado, se queda desconcertado al escuchar las palabras de su esposa. Se levanta sin hacer ruido. Y se planta tras ella. No puede creer lo que ve. Le arranca la foto de la mano. Daniela se sorprende y al verse descubierta se muere del miedo.
Daniela: ¡dame esa foto... dame esa foto¡
Aitor abre la luz con la foto en alta mientras que Daniela, con desesperación, lucha por sacársela de la mano. Aitor abre la luz y se da cuenta que sí es Eva. Mira a Daniela con el rostro desencajado.
--¡tu eres tú¡¡¡tú eres la amiga de Eva... la que se robó a mi hijo¡ --incrédulo.
Daniela lo mira asustada. No puede que su secreto mejor guardado haya visto la luz por una tontería.
Aitor tiene los ojos fuera de órbita, mira a su esposa, mira la foto de Eva. Se tumba en la cama deshecha. Daniela lo mira sin saber como defenderse.
Daniela temblando: las cosas no son lo que parece... todo esto tiene una explicación...
Aitor la mira furioso: ¡sí claro... José Manuel es mi hijo, sólo mío... tú eres una ladrona... tú me robaste a mi hijo y te casaste conmigo para hacerme la vida imposible¡¡tú eres una delincuente y vas a pagar por esto¡ ¡¡¿cómo me pudiste hacer una cosa así¡?
Aitor está enloquecido de furia y Daniela lo mira asustada.
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Rocío
Rocío

March 12th, 2004, 10:10 pm #2

Ya ha pasado lo que más deseaba que pasara, ¡Aitor se entera de la verdad!
Con respecto a Marciana y a Leopoldino, ¡Los que se pelean se desean!
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