Solo quería un café (Completa)

Solo quería un café (Completa)

Joined: September 18th, 2011, 12:38 am

April 30th, 2014, 8:27 pm #1

Holiiiii :D ¿como están? tanto tiempo! bueno les dejo este ima terminado... es bien corto y bueno, espero que les guste. Un besote!!


Solo quería un café.

Día normal y aburrido, 7 am, ningún movimiento en la empresa y menos en la oficina. Estoy abarrotado de trabajo y con un alto nivel de estrés, considerando tomarme unas vacaciones de forma urgente. Esteban se levantó de su silla y miro desde la gran ventana que estaba en su oficina que ofrecía el panorama de una gran ciudad llena de gente por todos lados, se centró en un pequeño café de nombre: “Mambo-Café” le llamo la atención no haberlo visto antes, se veía un tanto llamativo con esos colores fuertes en el cartel, el lugar parecía agradable y como era muy íntimo pensó que sería un buen lugar para tomar un café y relajarse un poco disfrutando de su soledad.
Tomo su saco y salió de su oficina.
E: - miro a su secretaria - Lupita voy a salir y no sé cuando regrese, no me pases ninguna llamada a no ser que sea muy urgente - le ordeno y Lupita asintió -
Por el corto camino observe tantas cosas, acaba de llover y el olor a humedad en el ambiente era relajante, mire a niños corriendo por ahí mientras sus padres los miraban atentos... una imagen muy dura para mí, ya era hora de sentar cabeza y conseguirme a una mujer que quiera tener hijos y esté dispuesta a sacrificar su figura. Mis relaciones amorosas no fueron de lo mejor, primero Patricia que me dejo por querer un hijo, los mismo Fabiola, Daniela y Ana Rosa. No logro comprender porque tanto interés por mantener una figura perfecta que tarde o temprano lo perderán...
Entre al pequeño café y el sonido de una campanita me recibió, me senté en la mesa más cercana y comprobé que era un lugar íntimo y agradable. Me puse a esperar que alguien me atendiera, mientras seguía mirando a los niños... el olor suave de lavanda hizo que mirara a la persona que estaba enfrente. Ahí estaba, el ser más hermoso que habían visto mis ojos, con las labios pintados de un rojo delicado, el pelo recogido con un moño aunque algunos rizos se escapaban rebeldes, los ojos de color negro me miraban fijamente y luego cuando creí que ya no había nada más, me sonrió y unos hoyuelos se dibujaron sobre sus perfectas mejillas.
X: ¿Qué le sirvo cariño? - su tono de voz era cálida -
E: Un... un caf... café por favor - me sentí avergonzado, ella solo sonrió y me pregunto si quería algo más - No gracias
Eso fue todo lo que pude decir, luego la mire fijamente cuando se marchaba hacia la cocina, hasta de espaldas es hermosa. Hermoso cuerpo y bello rostro, aparte de eso se ve muy simpática... de verdad esta mujer logro llamar de forma inexplicable mi atención. Espere por solo cinco minutos y me pareció una eternidad, ella no volvía. Cuando volvió, me entrego el café y sonrió
X: Aquí tiene... ¿señor?
E: Este... Este... Esteban SanRomán - como pude le tendí la mano y ella la tomo estrechándola -
X: Un placer, soy Mary Fernández - intento soltar mi mano y no puedo - ¿desea algo más?
E: No, eso es todo por ahora - de mala gana solté su mano - ¿gusta sentarse?
M: - miro a su alrededor - Bueno, no hay mucha gente y si alguien llega Vivian o Leo van a atender - se sentó y me miro a los ojos - ¿se siente bien?
E: Si - baje la cabeza - solo estoy un poco cansado, por eso deje la oficina y este me pareció un lugar adecuado para relajarme
M: Si, es un buen lugar, me gustó mucho el local ya que es pequeño. Me parece muy cálido y seguro
E: Ya lo creo... - la mire sin disimular, me la estaba comiendo con la mirada y ella se sonrojo - ¿Acostumbra hablar con todos los clientes?
M: Solo lo necesario, aunque suelo charlar con amigas
E: ¿No la molesto verdad? - ella negó con la cabeza - que bueno
M: ¿Así que es un SanRomán? - el asintió - de verdad que nunca espere tener a alguien de su nivel en mi humilde café
E: No es para... - empezó a sonar mi celular - disculpe Mary - conteste molesto hasta que me entere que mi Nana estaba muy mal - Lo siento Mary es una urgencia - pague lo del café, bese en la mejilla a Mary y salí corriendo.
Segundos después empezó a sonar el celular de María, luego de oír una mala noticia salió corriendo y llorando.
2
Cuando me comunicaron que mi Nana estaba grave en un hospital salí corriendo, días pasados ella se quejaba de cansancio o de algún dolor y eso era muy raro en ella. Era muy joven y fuerte, me cuido desde que yo tenía 1 año y ella apenas tenía 18. Ahora tiene 48 años y se ve más joven y fuerte. De alguna forma mi Nana me recordó a la señorita del café, ambas se parecían con esa sonrisa tierna y esos maravillosos ojos negros.
Llegue al hospital y pregunte en donde se encontraba, ahí me informaron que de alguna manera ya paso el peligro, tuvo un pre-infarto pero se encontraba estable. Como no podía pasar a verla me senté frente a su habitación, específicamente era la numero 20, estaba muy preocupado por ella, tanto que no pude contener las lágrimas, luego de algunos minutos supe que lo mejor era calmarme y mire a lo largo del pasillo, luego de la nada la hermosa mujer del café corría y lloraba a la vez que miraba cada puerta como si buscara algo, cuando llego a la habitación de mi Nana entro sin preguntar y desde mi lugar escuche sus gritos de súplica. Exactamente dijo: “Déjenme un momento con Delly”
¡Vaya! Eso me tomo por sorpresa, miren que grande es el destino y esta ciudad es chica.
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Esa llamada cambio mi vida, mi mama estaba grave. Como pude cerré el café y fui hasta el hospital mientras que en todo el camino le rogaba a Dios que no le pasara nada malo a mi mama. En eso momento solo podía preguntarme: ¿Qué demonios voy a hacer sin mi Delly?
Cuando llegue me indicaron en donde se encontraba y sin importarme nada más, corrí lo más rápido que esos malditos tacones me dejaban, llegue a la habitación y entre. Aunque intentaron sacarme grite, llore y suplique como una niña pidiendo un juguete. Así conseguí quedarme con Delly, pero solo por 5 minutos.
Verla acostada, conectada a miles de cables, me golpeo duro. Delly era muy fuerte y joven, ella es una verdadera guerrera. Lo que más me dolía era no haber pasado el tiempo suficiente a su lado, ella me ama al igual que yo. Pero lo nuestro no era amor de madre e hija, lo nuestro iba más como hermanas. Ella me tuvo siendo muy joven, por esa razón ni la llamo mama, la llamo por su apodo: “Delly” aunque en realidad se llama Adela.
Me acerque con cuidado a ella y tome su mano, sentí como la apretaba y abrió los ojos unos segundos mientras susurro: “Te amo Mary”
Las lágrimas se agolparon violentamente en mis ojos y cayeron silenciosas por mis mejillas, acaricie su frente y le respondí: “Yo también te amo mama”. Se dibujó en su rostro cansado una sonrisa, la más bella que había visto en su rostro, esa sonrisa sin duda me lleno el corazón de forma inexplicable y alivio un poco mi dolor.
Aunque no sabía lo que me esperaba, de la nada mi Delly empezó a convulsionar, solté su mano y pedí ayuda. Esta vez no había caso, me dejaron fuera...
*************** Semanas Después ********************
Empacaba la última caja en la cual iba mi cafetera favorita. En mi vida ya nada tenía sentido, perdí lo más bello que tenía, Delly había muerto y una parte mía se fue tras ella... recuerdo que innumerables veces le dije que éramos una sola persona, ella sufría y yo también, ella estaba feliz y yo también, creo que esto formaba parte, ella murió y yo con ella. Como no tenía muchos ingresos los SanRomán ayudaron, para ser sinceros se portaron muy bien conmigo, sobre todo Esteban, él y yo estábamos juntos en todo momento, ambos lloramos amargamente, pero luego de que la sepultamos no volví a saber de esa familia.
Nunca termine mis estudios por eso invertí todo lo que tenía un mí pequeño pero llamativo: “Mambo Café” el nombre lo saque de una de esas películas raras que casi nadie recuerda o conoce. Decidí acabar con mi sueño porque me sentía mal, cansada y triste... no volví a tratar bien a ningún cliente, así que todos se marcharon hasta que un día nadie más volvió. Pague lo que debía a mis ayudantes y les desee buena suerte.
Suspire al mirar a mi alrededor, todo vacío y sin gracia, iba ser muy fácil sentarme a llorar pero eso no me solucionaba nada.
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Extrañaba tanto a mi Nana, aunque no sabía si extrañaba más a María... ya llevaba unas cuantas semanas sin saber nada de ella. En ocasiones miraba por mi ventana su café, pero no la veía salir y no me animaba a ir a verla... ese era el momento perfecto, ir por un café y una plática con ella.
Salí de mi oficina sin dar explicaciones y fui corriendo hasta el café, cuando entre la vi mirando al vacío, su mirada reflejaba dolor y cansancio, sus ojos estaban apagados y desilusionados, me dolió verla así. Mire a mi alrededor y no quedaba nada, entonces caí en la cuenta de que ella se marchaba y no lo podía permitir.
E: María - susurre con cuidado para no asustarla - ¿Cómo estás?
M: ¿Tu qué crees? - Sus ojos se llenaron de lágrimas - ¿Qué quieres?
E: Solo pase para tomar un café pero...
M: Si, me voy, me marcho de este lugar. Mandare al demonio todos mis sueños - seco sus lágrimas - si eso es todo, creo que te tienes que marchar - ni yo sabía porque era tan agresiva, así que trate de repararlo - ¿Qué te parece si me ayudas con mis cajas y luego vamos por un café?
E: Me parece muy bien - su expresión era neutra, no le preste atención, al menos tenia alguien que me ayude -
Nos pasamos toda la mañana y parte de la tarde llevando cajas... ¿Quién diría que tendría tantas cosas?
E: ¿Sigue pendiente lo del café? - se secó la frente que estaba llena de sudor -
M: Creo que estará mejor para otro día - lo mire de pies a cabeza - creo que necesitas un baño urgente
E: No lo creo - tome su mano, cuando intente zafarse me dijo - tranquila, solo vamos a ir a mi oficina, quiero platicar contigo y creo que ese es el lugar más discreto para hablar
M: - sentí miedo al pensar que los dos estaríamos solos ahí - ¿Pero no te parece que nadie estará en ese lugar ahora?
E: por eso te digo que es discreto - note mi inseguridad - tranquila pequeña, no voy a hacerte daño.
Me volví a negar, pero no sé cómo demonios en un parpadear estaba sentada en su cómodo sofá con una copa de vino en mis manos y sus ojos mirándome detenidamente.
E: ¿Por qué te quieres marchar María? - lo dije con tono de celos -
M: Creo que es lo mejor - tome un trago y lo mire - todo me recuerda a Delly y no es fácil
E: Si es por eso, hace tiempo me marcharía de la casa y de esta oficina - con todo melancólico - ella venía muy seguido a verme aquí y me traía la comida
M: ¡Qué bueno! - exclame con rabia, ella no me llevaba el almuerzo en el trabajo y eso que estaba tan cerca - será mejor que me vaya, todavía tengo cosas que arreglar en mi casa
E: - mientras se levantaba le dije - ¿Sigues con esa idea? - Ella asintió y paso por mi costado, la tomo del brazo y la acerque a mí - no puedo permitir que te marches
M: ¿Por qué? - Su tono era desafiante - ¿Qué piensas hacer para detenerme?
E: - mire directo a sus labios y sentí deseos de probarlos - No lo sé...
M: Solo quiero que me des un motivo y me voy a quedar - me miro a los ojos, nuestra miradas se cruzaron por largos minutos. En sus ojos quedaban algunos sueños e ilusiones, mientras yo le ofrecía un nuevo futuro, esperanza y la posibilidad de volver a ser feliz -
E: - la tome de los hombros y la acerque más a mí - ¿Quieres motivos? - Ella asintió - pues te los daré - pose mis labios sobre los de ella, esperando rechazo ya que nos conocíamos muy poco... pero no fue así, aunque al principio ella dudo, luego se dejó ir. Me beso de forma apasionada, como si desde hace tiempo deseaba hacerlo, me abrazo por el cuello mientras que yo enredaba mis dedos en su pelo. Nos separamos un momento para respirar, la mire a los ojos pidiendo permiso para continuar y ella me lo dio con una débil sonrisa, la cargue con cuidado y la deposite sobre el sofá, continuando con el beso y empezando tiernas caricias.
Cap. 3
Mal, todo lo hicimos mal... luego de que hiciera el amor con Esteban en su oficina semanas atrás me sentía fatal. Todavía no podía creer que casi sin conocerlo me acosté con él y para terminar era virgen... A Esteban eso le tomó por sorpresa y luego de hacerme el amor me pidió perdón y me dijo que fue un error, golpe bajo para mí. Corrí hasta mi casa y me refugie en mi cama, no pude dejar de llorar toda la noche, no podía dormir, cerraba los ojos y lo veía, lo sentía junto a mí, dentro de mí.
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La semana pasada me porte muy mal con ella, no tenía idea de que Mary era virgen, fui muy rápido con ella y la lastime en todos los sentidos... como no sabía que hacer le pedí perdón y me refugie en la excusa de que estábamos mal por la muerte de Delly. Grave error, con justa razón me mando al demonio y salió corriendo.
Desde hace tres semanas no sé nada de ella, no fui a buscarla por cobarde y creo que nunca lo voy a poder hacer, nunca más podría volverla a ver a los ojos sin sentir culpa.
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Una mañana me sentí mal en el trabajo (ahora trabajo en una tienda en el centro comercial, vendiendo libros, cds, etc...) mi compañera me dijo que lo mejor era ir al médico, todo anda mal por la ciudad y una nueva peste afecto a muchos.
Decidí hacerle caso, fui a un control de rutina, análisis de sangre, de orina, etc. Me informaron que mis resultados estarían dentro de unos días y me recomendaron comer liviano, tomar mucha agua, no auto medicarme y no exponerme mucho al sol.
En los días que esperaba mis resultados, todo se volvió peor... sentía nauseas muy seguido, me mareaba a cada rato y tenía cada antojo... mi compañera me advirtió que podía ser una peste muy fuerte o lo que en ese momento era peor... ¡Un embarazo! Al principio empecé a reír a carcajadas y casi le digo que soy virgen, pero la imagen de Esteban despojándome de mi ropa vino a mi mente, junto con esas sensaciones que había empezado a olvidar, trague saliva y considere que lo mejor era esperar y que sea lo que Dios quiera, mañana retiraría mis resultados y ahí descartaría el embarazo o la enfermedad.
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Lo tenía decidido, ya llevaba un mes y medio sin ver a mi María y me sentía fatal, la necesitaba, me conformaba con verla desde lejos todos los días o aunque sea saber si era feliz. ¿Y si no consiguió trabajo? ¿Si está pasando alguna necesidad? No podía dejarla desamparada. Mañana a la hora de comer iría a su casa que para mi suerte se encontraba cerca de la oficina.
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Afortunadamente, tenía el día libre. Me entregaban mis resultados y luego vería que hacer con mi vida... rogaba y pedía de corazón que no fuera un embarazo, pero si eso era una realidad me quedaba alejarme de Esteban y criar a mi hijo sola.
Definitivamente eso sería lo mejor, aunque si solo era una enfermedad, me cuidaría más y también me alejaría, no quisiera arriesgarme a encontrar a Esteban por la calle. Desayune y salí de casa, esa mañana me veía muy cansada, tenía unas ojeras gigantes y bueno, no iba de la mejor forma vestida. Me importaba poco, solo iría por mis resultados y directo a casa.
Una vez en el hospital miraba a cada rato el laboratorio, faltaba una hora para que se entreguen los resultados y yo estaba que me moría de ansiedad, saque mi celular y me puse a jugar por el para hacer pasar el tiempo, no sé cuánto estuve jugando pero sin saberlo la enfermera me llamaba una y otra vez.
M: - levantándome - ¡Oh disculpe! - Me acerque a ella y tome el papel - ando muy distraída.
Ella no me dedico una buena mirada, así que solo baje la cabeza y fui hasta casa, sabía que el trayecto a casa era largo, como de una hora y media, tenía que aguantar hasta ese momento. Para distraerme decidí ir de compras antes de llegar, compre algo de fruta, yogurt, leche y otras cosas necesarias para mi alimentación, sea que este enferma o embarazada lo necesitaba. Como ya faltaba poco para llegar a casa empecé a caminar sin rumbo por la plaza, estaba casi vacía, mire hacia el cielo y estaba a punto de llover, así que de una vez por todas fui a casa... como si huyera de alguien entre y le puse llave a la puerta, saque el papel con el resultado y tire mi bolso, suspire y tome asiento, con cuidado abrí el sobre y todo marchaba bien, nada raro, embarazo positivo y nada más, que bueno.
M: ¡¿Qué?! - volví a mirar el papel detenidamente - embarazada... ¡Oh por Dios! - me levante di unas vueltas y volví a sentarme - esto no está bien, definitivamente nada está bien
Oí que alguien llamaba a mi puerta, fui corriendo a abrir pensando que sería mi compañera de trabajo, pero me encontré a la persona que menos quería ver...
Cap. 4
E: María... - no pude evitar sonreírle, ella por su lado se echó llorando en mis brazos - ¿Qué... qué pasa?
M: Todo... pasa de todo, hicimos todo mal - me aparte de sus brazos y me senté - no sé qué voy a hacer
E: Cariño, si no me explicas no voy a entender - ella miro un papel que dejo sobre la mesa y empezó a llorar más - por Dios... - tome el papel y con miedo a encontrar algo malo lo leí en voz alta - resultado de análisis... María Fernández, sangre normal... embarazo positivo... - mi mente se congelo al leer eso último, estaba embarazada y de seguro ese hijo era mío - María... - ella no me miraba, no dejaba de llorar y ya me asustaba - cariño... mírame - tome su rostro entre mis manos y la obligue a que me mirara - María, no te pongas así - seque sus lágrimas - puede que no haya sucedido en el mejor momento pero... ¡vamos a ser papas!
M: - sonreí por unos segundos pero luego volví a llorar - Esto no estaba en mis planes - me aparte de él y lo empuje con toda mi rabia - ¡tú no estabas en mis planes! es cierto que me la pase de maravilla a tu lado pero esto no está bien. En este momento yo... - apreté mis puños con rabia - todo sería más fácil si no te hubiese conocido y si mi Delly estaba conmigo
E: - lo que me dijo me dolió, no me esperaba eso aunque sabía que me lo merecía - No digas eso, yo creo que lo de nosotros no fue un error, fue algo maravilloso
M: No lo sé - guiada por mi rabia lo tome por la solapa de su camisa y mire directo a sus ojos, se veía sorprendido y dolido - escúchame bien SanRomán - el solo trago saliva - tienes dos únicas opciones. 1: Te quedas a mi lado, criamos a nuestro hijo, juntos, le das tu apellido pero claro, cada uno es libre de hacer su vida... nada de celos ni reproches o explicaciones... podrás verlo los fines de semana o no sé. 2: Te marchas, te vas como un cobarde, me dejas sola... pero si te vas, no puedes regresar, no podrás ver al niño y menos intentar tener algún contacto con el - lo solté y le di un fuerte empujón - ¡tú decides!
E: - su reacción y sus opciones me tomaron por sorpresa, pero luego de escucharla, sin dudar dos veces tome una decisión, la más rápida y conveniente - María... - ella me miro con miedo a mi respuesta, mientras que solo me acerque a ella, fue un beso corto pero tierno, me separe de ella y me marche -
M: - toque mis labios - Lo sabía... pájaro que come vuela - seque unas inevitables lagrimas que caían por mis mejillas y decidí darme un baño, necesitaba tener la mente fría para pensar en que haría en estos momentos -
Luego del relajante baño, me senté frente al televisor con un gran pote de nutella y algunas galletas... de seguro era mi primer antojo, de solo mirar eso ya me dio diabetes, estaba loca para comerme eso... en realidad no sabía si era ansiedad, miedo, antojo o la rabia que me producía la huida de Esteban.
Me puse a ver una película, pero la cambie porque me pase llorando, todo iba bien ahí, todo era perfecto, familia unida llena de hijos. Estaban mama, papa, hijos y el perro... ¡familia ideal! Baje la mirada a mi vientre y con vergüenza le dije a mi hijo/a: creo que solo seremos tú y yo... como consuelo agregue: no necesitamos de nadie, yo soy suficiente para ti.
Cuando la noche empezaba a pesar y tenía un sueño de aquellos, decidí ir a la cama pero un ruido me detuvo. Escuche el ruido de alguien bajando de un coche y dando algunas indicaciones, tocaron mi puerta y con miedo abrí. Era Esteban, mi corazón dio un salto al verlo ahí, con bolsas en las manos, supongo que llenas de comida o no sé, paso por mi lado y me dio un beso en la sien, tras el entraron dos hombres con maletas, las dejaron en un rincón y siguieron metiendo más bolsas del súper. ¿Qué demonios estaba pasando?
Seguí mirando la escena como una idiota, Esteban dio indicaciones de que a primera hora quería su coche frente a mi casa, se despidió de ellos y entro a mi casa como si nada...
M: - coloque mis brazos en forma de jarra y le dije desafiante - ¿Qué demonios crees que haces?
E: Bueno, me diste dos opciones, elegí la primera pero... le agregue más cosas - sonrió de forma seductora y casi caigo al piso desmayada - te traje de todo, fruta, leche... em... libros, revistas, todo para que estas cómoda y no te falte nada, ahora que vas a pasar más tiempo en casa...
M: ¿Estás loco? ¡Mañana tengo que regresar al trabajo!
E: No, ahora que voy a vivir contigo no te hará falta trabajar, yo te daré todo lo que necesitas... claro, vamos a remodelar la casa, agregar más cosas y tirar otras - miro alrededor - aunque tu casa es muy bonita, creo que necesita pocos arreglos - empecé a caminar para ver cada rincón - sí, solo es cuestión de mover cosas... - María se colocó frente a mí para taparme el camino - ¿Qué pasa preciosa?
M: - una vez más le grite, me enfurecía que se comporte de esa manera - ¡Pasa, que no puedes venir a invadir mi vida de la noche a la mañana!
E: Lo siento, sé que queda mal no preguntarte... pero eres muy terca, yo solo quiero lo mejor para los tres
M: ¿Por qué crees que esto es lo mejor? - el solo bajo la cabeza, lo puse entre la espada y la pared -
Cap. 5
E: No sé qué responder... - trague saliva, ella quería intimidarme, quería que me aleje pero no se lo iba a permitir - bueno, ya es un poco tarde ¿Qué te pareces si nos vamos a dormir?
M: Buena idea - le señale el viejo y pequeño sofá - muy bien, te traeré una manta y te quedas ahí - me voltee y como lo presentí, me detuvo y me volteo frente a el - ¿Qué?
E: Estas loca, yo me voy a dormir contigo - vi como ella negó con la cabeza y le señale el sofá - corazón - tome aire, no quería ser agresivo con ella - ¿cómo pretendes que voy a entrar en ese sofá?
M: No lo sé... - Esteban me miro y casi no pude contener el deseo de lanzarme sobre él y comérmelo a besos, pero eso no iba a solucionar nada... solo aumentaría mi culpa y mi rabia - está bien SanRomán, dormiremos juntos, como somos adultos no nos tocaremos, ni un pelo. ¿Trato hecho?
E: ¡Oh Dios! - negué con la cabeza - eres, perversa María... pero no me queda de otra - suspire - acepto
M: Voy a ¡MI HABITACION! a preparar ¡MI CAMA! - lo fulmine con la mirada antes de marcharme -
E: - pase una mano por mi rostro y sonreí - Mi mujer está loca... pero así me gusta
Entrando a la habitación, Esteban se encontró con una gran cama divida por la mitad con una montaña de almohadas
E: - una vez más empezó a reír por la ocurrencias de María - ¿No que éramos adultos?- ella asintió - ¿Entonces qué significa esto?
M: Significa que no confió en ti -trague saliva, lo mejor era ser sincera - ni en mí, así que esto es lo mejor... Mientras más nos alejemos ¡mejor!
E: Esta bien - no me mostré molesto aunque lo estaba, pero me gustaba verla nerviosa, ella me deseaba y estaba seguro que si intentaba algo ella iba a ceder... pero la haría sentir muy mal después - ya vuelvo...
Al día siguiente amanecí cansado, como si me hubiese desvelado bailando en una fiesta o algo así... si hubiese dormido en ese sofá de seguro no me sentiría como ahora. María, mientras dormía destruyo la gran montaña de almohadas, me empujo, golpeo, pateo y casi me tiro de la cama... su nivel de inquietud durmiendo en la cama era impresionante. Creo que por el bien de mi salud e integridad física debería regresar a mi casa o dormir en ese sofá.
Cuando me levante, vi a Esteban sentado, tocándose el cuello con cara de dolor... esa imagen me causo tanta gracia que no pude evitar reír a carcajadas.
M: Te dije que era mejor el sofá
E: Debí tomarte la palabra, nunca pensé que dormir a tu lado era una tortura - no le gusto ese comentario, bajo la cabeza y no me miro en todo el desayuno - ¿Vas a ir a trabajar?
M: - aclare mi garganta, también me sentía cansada y pensé que lo mejor sería quedarme en casa - No, me dijiste que no debía de trabajar y pienso tomarte la palabra, no fue una buena noche para ti y tampoco para mi
E: Eso me parece bien, yo voy a ir a la oficina a dar algunas indicaciones, tengo una reunión a las diez pero creo que volveré a la hora de comer
M: De acuerdo...
Esteban se marchó llevándose con él todas mis ganas, no quería tenerlo cerca ni tampoco lejos... no sabía qué demonios era mi maldito problema pero no me importaba, casi salte de felicidad cuando escuche sonar mi celular y era Sara, mi compañera... ella me mantendría ocupada por mucho tiempo.
S: Lo sabía... ¡Felicidades futura mama!
M: ¿Quién te lo conto? - eso me sorprendió por completo, no se lo había contado a nadie excepto a Esteban y él no la conocía... creo - ¡contesta!
S: Tranquila - empecé a reír de felicidad - solo te estaba probando, ósea que deberás estas embrazada. Enhorabuena María, felicidades
M: Gracias... aunque no sé si estar feliz o triste
S: ¿Es por el padre verdad?
M: Si - aclare mi garganta para no llorar -
S: ¿No te apoya?
M: Todo lo contrario... invadió mi casa, me trajo de todo, se va a hacer cargo, duerme conmigo, me propuso que deje el trabajo, es estúpidamente sexy y vamos a ir a comer
S: Ah... vaya... yo que tu estaría feliz - gritando - ¡despierta perra! Tienes al mejor hombre del mundo a tu lado y te sientes mal... yo que tú, me acomodaba y disfrutaba de él, si en verdad es o hizo todo lo que me dijiste, es un buen hombre. Si lo quieres quédate con él o al menos intenta algo... piensa que lo mejor para tu bebe es nacer dentro de una familia unida
M: Tienes toda la razón Sara, voy a ver qué hago... es que soy muy orgullosa, no tengo ni idea de porque falte, tenía que ir a trabajar
S: Solo para molestarlo... no seas tonta, él te quiere o al menos le importas. Aprovecha lo que te ofrece, pero tampoco dependas mucho de el ¿entiendes?
M: Creo que sí...
************* **************Una Semana Después**********************************
E: Mañana vamos a ir a un consejero, terapeuta de parejas o algo así...
M: - estaba muy entretenida leyendo una novela y lo deje para contestar ese absurdo - No pero por favor... solo llevamos una semana juntos, no podemos casi ni vernos, no nos hablamos muy seguido y si lo hacemos terminamos peleando... lo nuestro no va por buen camino
E: Por eso pedí turno con ese consejero... la decisión es tuya, si tú quieres intentar algo conmigo vas a ir y si no... Pues no vas y ya - me levante para no seguir discutiendo - voy a salir y no sé a qué hora vuelva
M: Como quieras... - mi respuesta parecía fría, como si no me importara. Aunque moría de ganas por decirle que no se vaya -
********************* Día siguiente - Consultorio de un tal Rubén *********************
M: No lo puedo creer - me movía de un lado a otro, estaba incomoda y el consejero psicólogo o lo que sea se estaba tardando - Tengo cosas que hacer SanRomán
E: Yo también y créeme que son muy importantes - la tome de la mano - pero lo estoy dejando por nosotros, quiero mejorar lo nuestro
M: De acuerdo, solo cinco minutos más... no viene y me marcho - aparte mi mano y suspire -
Cuando apareció Rubén todo se volvió cansador, Esteban le contaba todo y yo sentía vergüenza, el no mostraba estar incómodo y eso a mí me incomodaba... no quería estar ahí, pero quería tener un futuro con Esteban... él no sé, qué nos dejó un simple y sencillo trabajo que según él consistía en dormir juntos, sin esa montaña de almohadas, pegado el uno al otro, abrazados o una especie de cucharita para dormir, al principio una ola de excitación paso por mi cuerpo al imaginarme dormir así con Esteban, pero mi orgullo me decía que me negara y así lo hice.
No se cómo demonios convencí a María, pero nos encontrábamos frente a frente y nos separaba la cama... no había montaña de almohadas, solo estábamos nosotros y esa cama.
E: ¿Te acuesta tu primero? - la vi acostarse enojada -
M: - cuando él se acostó le dije - ¡Un día me lo vas a pagar!
E: Y tú me lo vas a agradecer... - ella se volteo y con cuidado empecé a pegarme a ella...
Cap.6
M: ¡No te pegues tanto a mí! - Le grite y me aparte - en verdad ese psicólogo, siquiatra o lo que sea que fuera está loco... ¿en qué cabeza cabe que si dormimos abrazados todo se va a arreglar?
E: Bueno, cabe en la cabeza de Rubén y bueno, yo creo que es un buen ejercicio, a ver si así te quedas quieta mientras duermes - me volví a pegar a ella, pero esta vez ella se quedó quieta -
M: Esta bien, lo vamos a intentar - me quede callada y me deje llevar por la calidez y la comodidad de su cuerpo. Su aroma me lleno completamente haciendo que desapareciera mi cansancio y sin darme cuenta me quede dormida -
Esa fue una de las mejores noches de mi vida, María se quedó dormida entre mis brazos y esta vez no me empujo, ni pateo, se quedó quieta y contenta. Aun estando dormida suspiraba y se pegaba más a mí, cuando intente levantarme por la madrugada para ir al baño ella no se quiso despegar de mí, me costó mucho separarme de ella sin despertarla.
Cuando me dormí lo hice profundamente, porque cuando desperté un olor a café y tostadas llenaba la habitación y me daba hambre.
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Dormí de la mejor forma posible, tanto que me desperté primera, estaba tan contenta que no desperté a Esteban, él se veía tan tierno con el pelo despeinado y el torso desnudo, le robe un beso y sonriendo fui a la cocina a preparar el desayuno.
Prepare café, zumo de naranja, tostadas y huevos, por lo que vi en esta semana conviviendo con Esteban, a él le gustaban mucho esas cosas.
Arregle la mesa y mientras colocaba todo, de la nada me nació la necesidad de cantar.
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Me lave la cara y me arregle un poco, decidí pasar el día con María... cuando me iba acercando a la cocina escuche su delicada voz cantando una suave melodía. Me recosté contra el marco de la puerta y la mire de pies a cabeza, tenía un rodete alto, un camisón que no era sexy ni recatado y estaba sin maquillaje, era perfecta. Cuando me vio se sonrojo y bajo la mirada.
M: Buenos días - aclare mi garganta, con tan solo verlo se me formo un nudo - ¿Cómo... como dormiste?
E: ¡Muy bien, de la mejor forma posible! - me acerque por detrás y la abrace por la cintura - ¿y tú, pasaste buena noche?
M: Si, dormí bien - él no me soltaba y no sabía que hacer - ¿No se te hace tarde para ir a trabajar?
E: No, hoy no voy a ir - bese su cuello con delicadeza y le arranque un suspiro y un gemido ahogado, la solté lentamente y la voltee frente a mí - ¿tienes algo planeado para hoy?
M: La verdad, no...
Bueno, desayunamos y fuimos de compras... la quería distraer con eso, antes de llevarla junto con Rubén, la está presionando mucho cierto pero no tenía mucho tiempo. No la quería perder y bueno, ella es muy difícil.
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Sabía que se traía algo entre manos, puede que se haya portado muy bien conmigo y que si me guste y sienta algo por el... pero no me gusta ir a terapia de “pareja” si ni siquiera lo somos, él nunca me pidió ser algo más serio, tengo miedo que haga esto solo por conservar al bebe.
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Cuando le comente a María que íbamos a ir a ver a Rubén, casi me da una cachetada... se aguantó y me dijo que éramos adultos y que teníamos que resolver nuestros problemas solos. Me arrodille en plena calle y se lo roge, creo que para no seguir pasando vergüenza me dijo que iríamos junto a él.
R: Sabia que volverían - me senté y sonreí al ver la cara de fastidio de María - ¿Cómo les ha ido en la terapia de anoche?
M: ¡Que le importa! - le grite, parecía una niña caprichosa -
E: Muy bien, nos fue de maravilla - tome la mano de María y me sorprendió que no hizo nada para apartarla - ¿con que seguimos?
R: Bueno, ya que vamos bien, les voy a dar algo un poco más complicado... quiero que ahora, se den muestras de cariño - señale sus manos - como esa, me gusta que se tomen de la mano, así que el ejercicio de ahora será muestras de cariño... un te quiero o algo dulce como eres bonita... ustedes sabrán, ah... eso incluye besos y caricias. ¿Entienden?
E: Si - me encantaba intentar ese ejercicio -
M: ¡Esta loco, no lo voy a hacer!
R: Yo creo que sí...
Cap. 7
M: ¡Eres un idiota!
E: Recuerda amor, se cariñosa - acaricie su mejilla con ternura -
M: - me aparte - ¡Ah claro! - tome sus rostro entre mis manos - ¡terroncito de azúcar, eres un idiota! - lo solté y suspire cansada - y yo que creí que eso de los abrazos eran ridículos
E: No digas eso guapa - le sonreí y por un momento ella también lo hizo - ¿Por qué te comportas así conmigo?
M: No entiendo cariño - nótese mi tono sarcástico -
E: Ay, no quiero pelear contigo María... pero me duele que no pongas de tu parte o si lo haces, es de mala gana - baje la mirada, no quería que me viera vulnerable -
M: ¿Y tú crees que a mí no me duele estar en esta situación? - me coloque frente a él y mire directo a sus ojos - me temo que ninguno entiende al otro - di otro paso al frente con intensión de descargarme con más palabras que lo pudieran herir, pero el avanzo un paso y me asusto así que puse mis manos sobre su pecho -
E: No intentes desafiarme... llevo meses si una mujer - arquee una ceja y la apreté más contra mí - ¿no te gustaría pasar un rato agradable mi amor?
M: - me asusto, me quede congelada... trate de no demostrárselo y le dije con la frente en alto - ¿Me estas amenazando?
E: Para nada - deslice una mano por su cintura - amenazas son cosas que se dice y no se cumple, esto más bien es una advertencia - baje la cabeza y tome sus labios con un beso fugaz, ella no correspondía y eso me hizo soltarla -
M: - le di una sonora cachetada que dejo una marca en su cara - ¡No vuelvas a hacer eso nunca más! - Salí de la cocina y me encerré en el baño, con ese beso el solo logro recordarme que lo quería... no me gustaba sentirme vulnerable o confundida y menos por su causa -
Solo pensar en que María no me amara o al menos no me quisiera, me lastima de forma increíble... tanto llego a dolerme su rechazo que sin darme cuenta me puse a llorar con un niño. No la iba a forzar nunca más.
Luego de meditar mi situación por varios minutos en el baño, llegue a la conclusión de que tenía que dejar ese comportamiento absurdo... por mi hijo, por Esteban y por mí. De alguna forma yo lo amaba y él me amaba o al menos me quería un poco.
Llegue a la habitación y él estaba acostado y no tenía un buen aspecto, al igual que yo tenía los ojos hinchados y el pelo despeinado, me acosté a su lado y de inmediato el me dio la espalda y no me dijo una palabra, intente abrazarlo pero él se apartó más, decidí voltearme también y sin poder contenerme empecé a llorar en silencio.
Al día siguiente me desperté temprano y seguía dolido por lo de anoche, prepare el desayuno y salí a trabajar. No quería ser muy duro con María así que le deje una nota.
Me levante y fui al comedor, desayune y por un momento olvide a Esteban. Hasta que vi su nota pegada por el refri, exactamente decía: Fui a trabajar, no voy a comer a tu casa y esta noche tenemos una cena, pasare por ti a las ocho... ¡se puntual!
M: Vaya - con rabia arrugue el papel y lo arroje a la basura - así que está molesto - por un momento se me paso por la cabeza hacerle un circo en su dichosa cena pero... no podía llegar a eso, él me iba a llevar por algo y bueno yo tenía que seguir con el objetivo de retenerlo a mi lado para siempre - ¡Seré muy puntual mi amor!
Odiaba estar enojado o dolido y más si se trataba de algo que tenía que ver con María... No me concentraba en el trabajo, mandaba al demonio a todo mundo y en varias ocasiones pensé en llamarla o ir a la casa para solucionar este asunto, obviamente mi orgullo y el miedo a ser rechazado era más fuerte.
Solo faltaban veinte minutos para verlo, ya estaba lista y sentada en el sofá esperando a que Esteban entre a la casa... suspire al mirar el reloj y ver que los minutos no se movían como esperada. Llevaba puesto un vestido de color plateado que me llegaba hasta las rodillas, no era ceñido, su escote era conservador y bueno era muy cómodo. Mis zapatos son de color negro al igual que mí bolso de mano, me delinee los ojos con lápiz negro y me pinte los labios con un rojo claro, no tan llamativo y tenía el pelo suelto. Cuando menos lo espere, lo vi entrando a la casa... se veía tan guapo y elegante con ese traje de color negro. Al principio su mirada fue dura, pero luego se suavizo y me sonrió.
E: Te ves muy bien María - le ofrecí mi brazo y ella me agarro - pues vamos...
La cena tenía lugar en el Hotel Belvedere, bastante lujoso y elegante el lugar, creo que iba vestida para la ocasión. Llegamos y de inmediato nos rodearon los amigos de Esteban... el me presento como su prometida y varias personas nos felicitaron sorprendidos, muchos de los hombre presentes me decían que era encantadora cosa que yo no creía y que a Esteban le molestaba.
Por un momento me sentí mareada y fui al baño, no espere vomitar pero lo hice, espere varios minutos a que mi cara volviera a su color natural, me enjuague la boca, me retoque el maquillaje y me trague una pastilla de menta. Cuando salí me topé con la desagradable sorpresa, Esteban conversaba con una hermosísima rubia, ambos estaban muy animados y ella no le soltaba el brazo, me puse furiosa pero en realidad lo que más me molestaba era que ella lo miraba con deseo y coqueteaba con él. Camine hacia ellos y me metí en medio, Esteban se sorprendió y bueno yo solo salude.
AR: María... un gusto - estreche su mano - soy Ana Rosa Montero
E: - aclare mi garganta - Ana, María es mi prometida
AR: - eso me cayó como un balde de agua fría, trate de ser muy discreta con mis sentimientos en ese momento - ¡Enhorabuena, felicidades a los dos!
Afortunadamente me llamo un amigo y deje a las dos mujeres solas.
M: Creo que voy a sentarme - me maree y Ana me detuvo - gracias
AR: - le susurre - No te creas la gran cosa cariño, no sé con qué amarraste a Esteban... pero yo no soy celosa - la solté y me aleje -
M: - quede aturdida, vi que Esteban se acercaba a mí - Esteban...
E: - la tome de la cintura - ¿Estas bien? - mi María estaba pálida y eso me preocupo -
M: Si, estoy bien - me apoye en el - solo necesito sentarme un momento
E: - ella se sentó y tomo un vaso con agua, ella cerro lo ojos y yo acaricie su mejilla - No me gusta verte así
M: Es normal - le sonreí - va a pasar muy seguido así que no te preocupes tanto, ya estoy bien
Se apagaron las luces y la pista se llenó de parejas que bailaban al ritmo lento y apasionado de la balada... me gustaba ver a esos enamorados juntos, como gozaban de bailar juntos.
E: ¿Quieres bailar? - vi que ella negó con la cabeza - como quieras...
AR: María - toque su hombro - ¿te molesta si me robo a tu novio un momento?
M: Para nada - intente sonreír pero no pude -
AR: Querido - mi mirada indicaba que lo deseaba - ¿quieres bailar?
E: - mire a María y por su mirada note que si iba con Ana tendría problemas - No, prefiero quedarme con María - tome su mano - lo siento - Ana se alejó echando humo -
Como seguía enojado con María, decidí que la iba a ignorar por el resto de la noche, a no ser que se sintiera mal. Le negaría lo que me pidiera.
Esteban no me hacía caso, no me sentía mal y no quería fingir para llamar su atención... No tenía que dejar que Ana me ganara.
M: Esteban... - el me ignoro, así que tome su rostro entre mis manos y lo bese - quiero ir a casa
E: No - intente no caer en sus redes, pero me gustaba que jugara conmigo -
M: ¡Por favor! - Puse mi mano sobre su muslo y empecé a acariciarlo - no seas malo
E: - intente apartarla pero ella no se dejó - ¡Compórtate! - María me estaba excitando y no quería perder el control en plena fiesta -
M: - volví a besarlo y el correspondió de inmediato - Esteban - me acerque a su oído y le susurre - quiero ir a casa... quiero que me hagas el amor - deposite un beso en su cuello y escuche como tragaba saliva -
E: - ya no podía aguantar más, la deseaba demasiado como para desaprovechar esta oportunidad - ¡Tu ganas mi amor! - tome su mano y salimos casi corriendo de la fiesta -
Cap. 8
Mientras se dirigían hacia la casa, Esteban recibió una llamada inesperada que lo molesto demasiado. Intentaron secuestrar a un familiar lejano que prácticamente no había visto en su vida... Trato de liberarse de ellos pero no pudo, le exigieron que se presentara para estar presente en ese “momento difícil” dejo a María en la casa y le prometió que tendrían tiempo suficiente para terminar lo que habían comenzado.
Ella por su parte deicidio darse un baño y ponerse un cómodo camisón, se acostó en la cama dispuesta a esperar a Esteban... por un lado estaba un poco molesta porque él se había marchado pero luego cayó en la cuenta de que eso era lo mejor. Ahora tenía el suficiente tiempo para pensar en cómo tenía que comportarse... solo había hecho el amor una vez y Esteban se había hecho cargo de casi todo, eso no le gustaba. Quería que ambos participaran, hacer el amor era cosa de dos y no solo de uno... Sumergida en sus pensamientos se quedó completamente dormida.
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Cuando llegue María estaba durmiendo, la mire por unos minutos y sonreí, esta tan guapa y cada vez que la miro me siento feliz, completo... Cada día que pasa confirmo que ella es la mujer ideal para sentar cabeza, tener una gran familia. Sera una madre perfecta, de eso estoy seguro.
Me cambie y me acosté a su lado abrazándola y ella despertó.
E: Shh... Solo soy yo - bese su labios y luego su frente - es mejor que descanses, mañana será otro día y ambos tenemos cosas que hacer - ella solo asintió y se volvió a dormir -
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Al día siguiente me desperté primera y me negué a separarme de los brazos de Esteban, él era tan guapo, tierno y ¡uf! Sabía cómo volver loca a una mujer... formar una familia a su lado sería maravilloso, sentí un cosquilleo por todo el cuerpo al imaginarme una casa con niños corriendo por todos lados.
E: Buenos días - la abrace y ella sonrió - ¿Dormiste bien?
M: Muy bien, entre tus brazos todo se siente tan bien - lo bese y luego me sonroje - es tan raro despertar en brazos de un hombre... Esto es nuevo para mí y déjame decirte con toda la sinceridad del mundo que esto es maravilloso, no lo cambiaría por nada
E: Pues para mí es un gran honor, ser el primer hombre con quien despiertas abrazada - esta vez yo la bese, pero fue un beso corto y luego me levante - arriba perezosa, tengo que desayunar para ir al trabajo y bueno... ¿Qué planes tienes para hoy, guapa?
M: Tenía planeado invertir mi tiempo en algo productivo, como limpiar la casa y mover algunas cosas - Esteban iba a decir algo pero de inmediato lo callé - ya sé que me vas a decir que estoy embarazada y que no tengo que hacer esfuerzos… ¡Eso es patético!
E: Tienes razón, pero no quiero te pase algo... como es mejor prevenir que lamentar, voy a contratar a alguien que te ayude - le di un pico - pero alguien de confianza, claro...
M: - quejarme sería algo tonto - ¡Como quieras! - el me ayudo a levantarme y fui a la cocina.
Descubrí que desayunar al lado de una persona especial es maravilloso, el jugo de naranja acompañado con unas tostadas y unos besos eran deliciosos. No pude evitar llorar al imaginarme desayunando con Esteban y con nuestro bebe, los tres juntos...
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Más tarde, cuando me quede sola y Esteban fue a trabajar decidí mover varias cosas, llame a Sara y la invite a almorzar en casa... Lastimosamente ya tenía planes para el almuerzo y Esteban iba a estar muy ocupado hasta la tarde.
Luego de almorzar, me puse creativa y decidí hacer dos pasteles, uno de manzana y otro de fresa con crema. ¡Yummie, solo de pensarlo ya se me hacía agua la boca!
Cuando buscaba lo necesario para ambos pasteles me topé con la sorpresa de que me faltan ingredientes, anote lo que me faltaba, me puse mis botas y un abrigo ya que hacía algo de frio. Cuando abrí la puerta para salir me topé con una sexy sorpresa.
M: ¡Esteban! - Me lancé a sus brazos y nos besamos - ¿No que ibas a estar ocupado?
E: Te mentí - apreté su nariz y la mire de pies a cabeza - ¿A conde tan guapa?
M: - me sonroje y le di un golpe en el hombro - Voy a comprar algo en la tienda de la otra esquina... decidí hacer un pastel de manzana y otro de fresas con crema... ¿Me acompañas?
E: - le ofrecí un brazo y ella me agarro - Claro, contigo hasta el fin del mundo
M: - no pude evitar reír - Pues vamos...
Una vez de vuelta a casa, me ayudo a guardas las cosas... Luego nos pusimos manos a la obra y empezamos el trabajo. Resulto bastante agradable y divertido cocinar con él, cuando terminamos ambos estábamos sucios de pies a cabeza.
M: - riendo - Creo... creo que voy a darme un baño ahora - me puse de puntitas y lo bese -
E: ¿No necesitas compañía? - puse mi mejor cara provocativa -
M: - me estremecí al imaginarme el agua cayendo por mi cuerpo y las manos de Esteban recorriendo mi espalda - Em... yo... - trague saliva y el sonrió al notarme nerviosa -
E: Vamos mi amor, no te voy a hacer daño - me acerque a ella, la tome de la cintura y le susurre al oído - No muerdo... solo si me dejas
M: - di un saltito de sorpresa y lo tome de la mano - Esta vez te dejare hacerme lo que quieras...
Cuando llegamos al baño, el me beso el cuello y me susurraba palabras dulces, con mucho cuidado subía su mano desde mi cintura hasta mi senos... Me estremecí cuando sentí que los acariciaba sobre la tela de mi blusa.
E: No tengas miedo mi amor...
Con una ternura que no pensé que podía existir en un hombre, me beso lentamente y su beso me resulto dulce, tierno y recorría cada parte de mi llenando cada sitio vacío. Nunca me había sentido tan querida y deseada, con cuidado me saco la blusa y de nuevo poso sus manos en mis senos tocándolos con tanta confianza, como si siempre lo hubiera hecho. No me quise quedar atrás y coloque mis manos sobre su pecho y lo acaricie de arriba abajo... el gimió cuando sintió que mi mano iba más debajo de su ombligo.
M: Creo... creo que teníamos que tomar un baño... - él no me dejo continuar y me calló con un beso apasionado - aunque hay mucho tiempo para eso...
Fue lo último que pude decir antes de que vuelva a besarme de una manera apasionada, reclamaba mi boca con deseo y fuerza, nunca antes había conocido este lado de Esteban... cuando hicimos el amor la primera vez era como si tuviéramos prisa, como si estuviéramos haciéndolo solo por hacerlo y ya... Sin darme cuenta ya no llevaba el brasier ni los pantalones. ¿Cómo rayos no me di cuenta? El seguía muy vestido así que me apresure sacándole la camisa y bajándole los pantalones, pase mi mano por su erección y él se estremeció y me susurro algo que no entendí.
Continúe haciendo eso, lo acariciaba lentamente y luego metí la mano entre su bóxer para liberar su gran erección, casi grite al verlo... Era tan... tan... Ok, trague saliva y continúe, sabía que a él le gustaba y yo no era muy experta en esto, quería que él se sintiera a gusto conmigo... ¡Que solo hiciera el amor conmigo! Cerré mis dedos alrededor de su sexo, subí y baje mi mano, el respiraba de forma acelerada y cerraba los ojos echando la cabeza hacia atrás. De repente me levanto en brazos y me llevo hasta la cama, me coloco con cuidado y se quedó sobre mí, nos miramos por un rato y luego me beso, primero en la boca, luego bajo por mi cuello hasta llegar a mis senos... volví a acariciarlos con ambas manos, estimulando con el pulgar cada pezón.
Me arqueaba hacia él, ofreciéndole mi cuerpo para tomarlo cuando quiera, el deslizo su mano hasta mis muslos y los acaricio despacio y luego me saco la última ropa que faltaba.
Con cuidado separo mis piernas y se colocó en medio, no dejo de mirarme cuando entro en mí, trataba de mirarlo también pero no pude y cerré los ojos al sentirlo dentro de mí. Cuando empezó a moverse gemí y grite de placer, no se movía despacio, ni rápido. Lo que sentía en ese momento era imposible de describir, lo mire y el me miraba atento, sonreía mientras me acariciaba... Enrede mis piernas alrededor de su cintura mientras el aumentaba el ritmo de su embestidas y cada vez más se hundía en mí. Llegamos a un orgasmo espectacular... terminamos abrazados y completamente saciados.
M: - cuando recupere el aliento le dije - ¿Qué buscabas esa mañana en mi café?
E: Pues es obvio... yo solo quería un café
M: - baje la cabeza, creí que me lo dijo como si yo fui un error en su vida - ah... claro
E: Pero te encontré a ti - hice que me mirara - y cambiaste mi vida - le sonreí y baje de la cama... busque mi pantalón y en cuando lo encontré saque una cajita de terciopelo negro. La mire y aclare mi garganta - María, mi dulce y testaruda María... - la mire a los ojos y me arrodille frente a ella - Una mañana cansado de tanto trabajo fui a tu café para liberarme del estrés, te encontré ahí... tan perfecta y sencilla, tan distinta a las demás. Al principio no me prestaste la atención que esperaba pero no me importo, en ese corto tiempo cambiaste mi vida, mi ritmo, mi espacio, mi tiempo, mi historia, mis sueños... y todo. ¡Me agregaste risas, dos dudas, un duende... un par de fantasmas y este amor que te tengo! - Casi no pude seguir de la emoción, ambos estábamos llorando - María... ¿quieres casarte conmigo?
M: - casi no pude responder algo que era tan obvio - ¿Quién iba a decir que solo fuiste por un café y té topaste conmigo, con la futura madre de tú hijo? - Suspire - ¡un café!
E: ¿Eso es un sí? - ella rió a carcajadas y yo me senté a su lado - ¡contesta mujer!
M: - tome su rostro entre mis manos y lo bese - ¡Claro que es un sí! - me puse el anillo en el dedo y lo beso -
E: Me conviertes en el hombre más feliz de esta tierra - sonriendo - ¿Vamos por un café?
M: ¡No, te lo voy a preparar yo!... no me voy a arriesgar a que encuentres a otra mujer y ya no te quieras casar conmigo
E: - reí a carcajadas - Eso no va a pasar mi amor...


FIN



Eso fue todo guapas!

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aaa
aaa

April 30th, 2014, 10:20 pm #2

estuvo super
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...
...

May 1st, 2014, 1:38 pm #3

Holiiiii :D ¿como están? tanto tiempo! bueno les dejo este ima terminado... es bien corto y bueno, espero que les guste. Un besote!!


Solo quería un café.

Día normal y aburrido, 7 am, ningún movimiento en la empresa y menos en la oficina. Estoy abarrotado de trabajo y con un alto nivel de estrés, considerando tomarme unas vacaciones de forma urgente. Esteban se levantó de su silla y miro desde la gran ventana que estaba en su oficina que ofrecía el panorama de una gran ciudad llena de gente por todos lados, se centró en un pequeño café de nombre: “Mambo-Café” le llamo la atención no haberlo visto antes, se veía un tanto llamativo con esos colores fuertes en el cartel, el lugar parecía agradable y como era muy íntimo pensó que sería un buen lugar para tomar un café y relajarse un poco disfrutando de su soledad.
Tomo su saco y salió de su oficina.
E: - miro a su secretaria - Lupita voy a salir y no sé cuando regrese, no me pases ninguna llamada a no ser que sea muy urgente - le ordeno y Lupita asintió -
Por el corto camino observe tantas cosas, acaba de llover y el olor a humedad en el ambiente era relajante, mire a niños corriendo por ahí mientras sus padres los miraban atentos... una imagen muy dura para mí, ya era hora de sentar cabeza y conseguirme a una mujer que quiera tener hijos y esté dispuesta a sacrificar su figura. Mis relaciones amorosas no fueron de lo mejor, primero Patricia que me dejo por querer un hijo, los mismo Fabiola, Daniela y Ana Rosa. No logro comprender porque tanto interés por mantener una figura perfecta que tarde o temprano lo perderán...
Entre al pequeño café y el sonido de una campanita me recibió, me senté en la mesa más cercana y comprobé que era un lugar íntimo y agradable. Me puse a esperar que alguien me atendiera, mientras seguía mirando a los niños... el olor suave de lavanda hizo que mirara a la persona que estaba enfrente. Ahí estaba, el ser más hermoso que habían visto mis ojos, con las labios pintados de un rojo delicado, el pelo recogido con un moño aunque algunos rizos se escapaban rebeldes, los ojos de color negro me miraban fijamente y luego cuando creí que ya no había nada más, me sonrió y unos hoyuelos se dibujaron sobre sus perfectas mejillas.
X: ¿Qué le sirvo cariño? - su tono de voz era cálida -
E: Un... un caf... café por favor - me sentí avergonzado, ella solo sonrió y me pregunto si quería algo más - No gracias
Eso fue todo lo que pude decir, luego la mire fijamente cuando se marchaba hacia la cocina, hasta de espaldas es hermosa. Hermoso cuerpo y bello rostro, aparte de eso se ve muy simpática... de verdad esta mujer logro llamar de forma inexplicable mi atención. Espere por solo cinco minutos y me pareció una eternidad, ella no volvía. Cuando volvió, me entrego el café y sonrió
X: Aquí tiene... ¿señor?
E: Este... Este... Esteban SanRomán - como pude le tendí la mano y ella la tomo estrechándola -
X: Un placer, soy Mary Fernández - intento soltar mi mano y no puedo - ¿desea algo más?
E: No, eso es todo por ahora - de mala gana solté su mano - ¿gusta sentarse?
M: - miro a su alrededor - Bueno, no hay mucha gente y si alguien llega Vivian o Leo van a atender - se sentó y me miro a los ojos - ¿se siente bien?
E: Si - baje la cabeza - solo estoy un poco cansado, por eso deje la oficina y este me pareció un lugar adecuado para relajarme
M: Si, es un buen lugar, me gustó mucho el local ya que es pequeño. Me parece muy cálido y seguro
E: Ya lo creo... - la mire sin disimular, me la estaba comiendo con la mirada y ella se sonrojo - ¿Acostumbra hablar con todos los clientes?
M: Solo lo necesario, aunque suelo charlar con amigas
E: ¿No la molesto verdad? - ella negó con la cabeza - que bueno
M: ¿Así que es un SanRomán? - el asintió - de verdad que nunca espere tener a alguien de su nivel en mi humilde café
E: No es para... - empezó a sonar mi celular - disculpe Mary - conteste molesto hasta que me entere que mi Nana estaba muy mal - Lo siento Mary es una urgencia - pague lo del café, bese en la mejilla a Mary y salí corriendo.
Segundos después empezó a sonar el celular de María, luego de oír una mala noticia salió corriendo y llorando.
2
Cuando me comunicaron que mi Nana estaba grave en un hospital salí corriendo, días pasados ella se quejaba de cansancio o de algún dolor y eso era muy raro en ella. Era muy joven y fuerte, me cuido desde que yo tenía 1 año y ella apenas tenía 18. Ahora tiene 48 años y se ve más joven y fuerte. De alguna forma mi Nana me recordó a la señorita del café, ambas se parecían con esa sonrisa tierna y esos maravillosos ojos negros.
Llegue al hospital y pregunte en donde se encontraba, ahí me informaron que de alguna manera ya paso el peligro, tuvo un pre-infarto pero se encontraba estable. Como no podía pasar a verla me senté frente a su habitación, específicamente era la numero 20, estaba muy preocupado por ella, tanto que no pude contener las lágrimas, luego de algunos minutos supe que lo mejor era calmarme y mire a lo largo del pasillo, luego de la nada la hermosa mujer del café corría y lloraba a la vez que miraba cada puerta como si buscara algo, cuando llego a la habitación de mi Nana entro sin preguntar y desde mi lugar escuche sus gritos de súplica. Exactamente dijo: “Déjenme un momento con Delly”
¡Vaya! Eso me tomo por sorpresa, miren que grande es el destino y esta ciudad es chica.
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Esa llamada cambio mi vida, mi mama estaba grave. Como pude cerré el café y fui hasta el hospital mientras que en todo el camino le rogaba a Dios que no le pasara nada malo a mi mama. En eso momento solo podía preguntarme: ¿Qué demonios voy a hacer sin mi Delly?
Cuando llegue me indicaron en donde se encontraba y sin importarme nada más, corrí lo más rápido que esos malditos tacones me dejaban, llegue a la habitación y entre. Aunque intentaron sacarme grite, llore y suplique como una niña pidiendo un juguete. Así conseguí quedarme con Delly, pero solo por 5 minutos.
Verla acostada, conectada a miles de cables, me golpeo duro. Delly era muy fuerte y joven, ella es una verdadera guerrera. Lo que más me dolía era no haber pasado el tiempo suficiente a su lado, ella me ama al igual que yo. Pero lo nuestro no era amor de madre e hija, lo nuestro iba más como hermanas. Ella me tuvo siendo muy joven, por esa razón ni la llamo mama, la llamo por su apodo: “Delly” aunque en realidad se llama Adela.
Me acerque con cuidado a ella y tome su mano, sentí como la apretaba y abrió los ojos unos segundos mientras susurro: “Te amo Mary”
Las lágrimas se agolparon violentamente en mis ojos y cayeron silenciosas por mis mejillas, acaricie su frente y le respondí: “Yo también te amo mama”. Se dibujó en su rostro cansado una sonrisa, la más bella que había visto en su rostro, esa sonrisa sin duda me lleno el corazón de forma inexplicable y alivio un poco mi dolor.
Aunque no sabía lo que me esperaba, de la nada mi Delly empezó a convulsionar, solté su mano y pedí ayuda. Esta vez no había caso, me dejaron fuera...
*************** Semanas Después ********************
Empacaba la última caja en la cual iba mi cafetera favorita. En mi vida ya nada tenía sentido, perdí lo más bello que tenía, Delly había muerto y una parte mía se fue tras ella... recuerdo que innumerables veces le dije que éramos una sola persona, ella sufría y yo también, ella estaba feliz y yo también, creo que esto formaba parte, ella murió y yo con ella. Como no tenía muchos ingresos los SanRomán ayudaron, para ser sinceros se portaron muy bien conmigo, sobre todo Esteban, él y yo estábamos juntos en todo momento, ambos lloramos amargamente, pero luego de que la sepultamos no volví a saber de esa familia.
Nunca termine mis estudios por eso invertí todo lo que tenía un mí pequeño pero llamativo: “Mambo Café” el nombre lo saque de una de esas películas raras que casi nadie recuerda o conoce. Decidí acabar con mi sueño porque me sentía mal, cansada y triste... no volví a tratar bien a ningún cliente, así que todos se marcharon hasta que un día nadie más volvió. Pague lo que debía a mis ayudantes y les desee buena suerte.
Suspire al mirar a mi alrededor, todo vacío y sin gracia, iba ser muy fácil sentarme a llorar pero eso no me solucionaba nada.
********************************************************************************
Extrañaba tanto a mi Nana, aunque no sabía si extrañaba más a María... ya llevaba unas cuantas semanas sin saber nada de ella. En ocasiones miraba por mi ventana su café, pero no la veía salir y no me animaba a ir a verla... ese era el momento perfecto, ir por un café y una plática con ella.
Salí de mi oficina sin dar explicaciones y fui corriendo hasta el café, cuando entre la vi mirando al vacío, su mirada reflejaba dolor y cansancio, sus ojos estaban apagados y desilusionados, me dolió verla así. Mire a mi alrededor y no quedaba nada, entonces caí en la cuenta de que ella se marchaba y no lo podía permitir.
E: María - susurre con cuidado para no asustarla - ¿Cómo estás?
M: ¿Tu qué crees? - Sus ojos se llenaron de lágrimas - ¿Qué quieres?
E: Solo pase para tomar un café pero...
M: Si, me voy, me marcho de este lugar. Mandare al demonio todos mis sueños - seco sus lágrimas - si eso es todo, creo que te tienes que marchar - ni yo sabía porque era tan agresiva, así que trate de repararlo - ¿Qué te parece si me ayudas con mis cajas y luego vamos por un café?
E: Me parece muy bien - su expresión era neutra, no le preste atención, al menos tenia alguien que me ayude -
Nos pasamos toda la mañana y parte de la tarde llevando cajas... ¿Quién diría que tendría tantas cosas?
E: ¿Sigue pendiente lo del café? - se secó la frente que estaba llena de sudor -
M: Creo que estará mejor para otro día - lo mire de pies a cabeza - creo que necesitas un baño urgente
E: No lo creo - tome su mano, cuando intente zafarse me dijo - tranquila, solo vamos a ir a mi oficina, quiero platicar contigo y creo que ese es el lugar más discreto para hablar
M: - sentí miedo al pensar que los dos estaríamos solos ahí - ¿Pero no te parece que nadie estará en ese lugar ahora?
E: por eso te digo que es discreto - note mi inseguridad - tranquila pequeña, no voy a hacerte daño.
Me volví a negar, pero no sé cómo demonios en un parpadear estaba sentada en su cómodo sofá con una copa de vino en mis manos y sus ojos mirándome detenidamente.
E: ¿Por qué te quieres marchar María? - lo dije con tono de celos -
M: Creo que es lo mejor - tome un trago y lo mire - todo me recuerda a Delly y no es fácil
E: Si es por eso, hace tiempo me marcharía de la casa y de esta oficina - con todo melancólico - ella venía muy seguido a verme aquí y me traía la comida
M: ¡Qué bueno! - exclame con rabia, ella no me llevaba el almuerzo en el trabajo y eso que estaba tan cerca - será mejor que me vaya, todavía tengo cosas que arreglar en mi casa
E: - mientras se levantaba le dije - ¿Sigues con esa idea? - Ella asintió y paso por mi costado, la tomo del brazo y la acerque a mí - no puedo permitir que te marches
M: ¿Por qué? - Su tono era desafiante - ¿Qué piensas hacer para detenerme?
E: - mire directo a sus labios y sentí deseos de probarlos - No lo sé...
M: Solo quiero que me des un motivo y me voy a quedar - me miro a los ojos, nuestra miradas se cruzaron por largos minutos. En sus ojos quedaban algunos sueños e ilusiones, mientras yo le ofrecía un nuevo futuro, esperanza y la posibilidad de volver a ser feliz -
E: - la tome de los hombros y la acerque más a mí - ¿Quieres motivos? - Ella asintió - pues te los daré - pose mis labios sobre los de ella, esperando rechazo ya que nos conocíamos muy poco... pero no fue así, aunque al principio ella dudo, luego se dejó ir. Me beso de forma apasionada, como si desde hace tiempo deseaba hacerlo, me abrazo por el cuello mientras que yo enredaba mis dedos en su pelo. Nos separamos un momento para respirar, la mire a los ojos pidiendo permiso para continuar y ella me lo dio con una débil sonrisa, la cargue con cuidado y la deposite sobre el sofá, continuando con el beso y empezando tiernas caricias.
Cap. 3
Mal, todo lo hicimos mal... luego de que hiciera el amor con Esteban en su oficina semanas atrás me sentía fatal. Todavía no podía creer que casi sin conocerlo me acosté con él y para terminar era virgen... A Esteban eso le tomó por sorpresa y luego de hacerme el amor me pidió perdón y me dijo que fue un error, golpe bajo para mí. Corrí hasta mi casa y me refugie en mi cama, no pude dejar de llorar toda la noche, no podía dormir, cerraba los ojos y lo veía, lo sentía junto a mí, dentro de mí.
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La semana pasada me porte muy mal con ella, no tenía idea de que Mary era virgen, fui muy rápido con ella y la lastime en todos los sentidos... como no sabía que hacer le pedí perdón y me refugie en la excusa de que estábamos mal por la muerte de Delly. Grave error, con justa razón me mando al demonio y salió corriendo.
Desde hace tres semanas no sé nada de ella, no fui a buscarla por cobarde y creo que nunca lo voy a poder hacer, nunca más podría volverla a ver a los ojos sin sentir culpa.
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Una mañana me sentí mal en el trabajo (ahora trabajo en una tienda en el centro comercial, vendiendo libros, cds, etc...) mi compañera me dijo que lo mejor era ir al médico, todo anda mal por la ciudad y una nueva peste afecto a muchos.
Decidí hacerle caso, fui a un control de rutina, análisis de sangre, de orina, etc. Me informaron que mis resultados estarían dentro de unos días y me recomendaron comer liviano, tomar mucha agua, no auto medicarme y no exponerme mucho al sol.
En los días que esperaba mis resultados, todo se volvió peor... sentía nauseas muy seguido, me mareaba a cada rato y tenía cada antojo... mi compañera me advirtió que podía ser una peste muy fuerte o lo que en ese momento era peor... ¡Un embarazo! Al principio empecé a reír a carcajadas y casi le digo que soy virgen, pero la imagen de Esteban despojándome de mi ropa vino a mi mente, junto con esas sensaciones que había empezado a olvidar, trague saliva y considere que lo mejor era esperar y que sea lo que Dios quiera, mañana retiraría mis resultados y ahí descartaría el embarazo o la enfermedad.
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Lo tenía decidido, ya llevaba un mes y medio sin ver a mi María y me sentía fatal, la necesitaba, me conformaba con verla desde lejos todos los días o aunque sea saber si era feliz. ¿Y si no consiguió trabajo? ¿Si está pasando alguna necesidad? No podía dejarla desamparada. Mañana a la hora de comer iría a su casa que para mi suerte se encontraba cerca de la oficina.
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Afortunadamente, tenía el día libre. Me entregaban mis resultados y luego vería que hacer con mi vida... rogaba y pedía de corazón que no fuera un embarazo, pero si eso era una realidad me quedaba alejarme de Esteban y criar a mi hijo sola.
Definitivamente eso sería lo mejor, aunque si solo era una enfermedad, me cuidaría más y también me alejaría, no quisiera arriesgarme a encontrar a Esteban por la calle. Desayune y salí de casa, esa mañana me veía muy cansada, tenía unas ojeras gigantes y bueno, no iba de la mejor forma vestida. Me importaba poco, solo iría por mis resultados y directo a casa.
Una vez en el hospital miraba a cada rato el laboratorio, faltaba una hora para que se entreguen los resultados y yo estaba que me moría de ansiedad, saque mi celular y me puse a jugar por el para hacer pasar el tiempo, no sé cuánto estuve jugando pero sin saberlo la enfermera me llamaba una y otra vez.
M: - levantándome - ¡Oh disculpe! - Me acerque a ella y tome el papel - ando muy distraída.
Ella no me dedico una buena mirada, así que solo baje la cabeza y fui hasta casa, sabía que el trayecto a casa era largo, como de una hora y media, tenía que aguantar hasta ese momento. Para distraerme decidí ir de compras antes de llegar, compre algo de fruta, yogurt, leche y otras cosas necesarias para mi alimentación, sea que este enferma o embarazada lo necesitaba. Como ya faltaba poco para llegar a casa empecé a caminar sin rumbo por la plaza, estaba casi vacía, mire hacia el cielo y estaba a punto de llover, así que de una vez por todas fui a casa... como si huyera de alguien entre y le puse llave a la puerta, saque el papel con el resultado y tire mi bolso, suspire y tome asiento, con cuidado abrí el sobre y todo marchaba bien, nada raro, embarazo positivo y nada más, que bueno.
M: ¡¿Qué?! - volví a mirar el papel detenidamente - embarazada... ¡Oh por Dios! - me levante di unas vueltas y volví a sentarme - esto no está bien, definitivamente nada está bien
Oí que alguien llamaba a mi puerta, fui corriendo a abrir pensando que sería mi compañera de trabajo, pero me encontré a la persona que menos quería ver...
Cap. 4
E: María... - no pude evitar sonreírle, ella por su lado se echó llorando en mis brazos - ¿Qué... qué pasa?
M: Todo... pasa de todo, hicimos todo mal - me aparte de sus brazos y me senté - no sé qué voy a hacer
E: Cariño, si no me explicas no voy a entender - ella miro un papel que dejo sobre la mesa y empezó a llorar más - por Dios... - tome el papel y con miedo a encontrar algo malo lo leí en voz alta - resultado de análisis... María Fernández, sangre normal... embarazo positivo... - mi mente se congelo al leer eso último, estaba embarazada y de seguro ese hijo era mío - María... - ella no me miraba, no dejaba de llorar y ya me asustaba - cariño... mírame - tome su rostro entre mis manos y la obligue a que me mirara - María, no te pongas así - seque sus lágrimas - puede que no haya sucedido en el mejor momento pero... ¡vamos a ser papas!
M: - sonreí por unos segundos pero luego volví a llorar - Esto no estaba en mis planes - me aparte de él y lo empuje con toda mi rabia - ¡tú no estabas en mis planes! es cierto que me la pase de maravilla a tu lado pero esto no está bien. En este momento yo... - apreté mis puños con rabia - todo sería más fácil si no te hubiese conocido y si mi Delly estaba conmigo
E: - lo que me dijo me dolió, no me esperaba eso aunque sabía que me lo merecía - No digas eso, yo creo que lo de nosotros no fue un error, fue algo maravilloso
M: No lo sé - guiada por mi rabia lo tome por la solapa de su camisa y mire directo a sus ojos, se veía sorprendido y dolido - escúchame bien SanRomán - el solo trago saliva - tienes dos únicas opciones. 1: Te quedas a mi lado, criamos a nuestro hijo, juntos, le das tu apellido pero claro, cada uno es libre de hacer su vida... nada de celos ni reproches o explicaciones... podrás verlo los fines de semana o no sé. 2: Te marchas, te vas como un cobarde, me dejas sola... pero si te vas, no puedes regresar, no podrás ver al niño y menos intentar tener algún contacto con el - lo solté y le di un fuerte empujón - ¡tú decides!
E: - su reacción y sus opciones me tomaron por sorpresa, pero luego de escucharla, sin dudar dos veces tome una decisión, la más rápida y conveniente - María... - ella me miro con miedo a mi respuesta, mientras que solo me acerque a ella, fue un beso corto pero tierno, me separe de ella y me marche -
M: - toque mis labios - Lo sabía... pájaro que come vuela - seque unas inevitables lagrimas que caían por mis mejillas y decidí darme un baño, necesitaba tener la mente fría para pensar en que haría en estos momentos -
Luego del relajante baño, me senté frente al televisor con un gran pote de nutella y algunas galletas... de seguro era mi primer antojo, de solo mirar eso ya me dio diabetes, estaba loca para comerme eso... en realidad no sabía si era ansiedad, miedo, antojo o la rabia que me producía la huida de Esteban.
Me puse a ver una película, pero la cambie porque me pase llorando, todo iba bien ahí, todo era perfecto, familia unida llena de hijos. Estaban mama, papa, hijos y el perro... ¡familia ideal! Baje la mirada a mi vientre y con vergüenza le dije a mi hijo/a: creo que solo seremos tú y yo... como consuelo agregue: no necesitamos de nadie, yo soy suficiente para ti.
Cuando la noche empezaba a pesar y tenía un sueño de aquellos, decidí ir a la cama pero un ruido me detuvo. Escuche el ruido de alguien bajando de un coche y dando algunas indicaciones, tocaron mi puerta y con miedo abrí. Era Esteban, mi corazón dio un salto al verlo ahí, con bolsas en las manos, supongo que llenas de comida o no sé, paso por mi lado y me dio un beso en la sien, tras el entraron dos hombres con maletas, las dejaron en un rincón y siguieron metiendo más bolsas del súper. ¿Qué demonios estaba pasando?
Seguí mirando la escena como una idiota, Esteban dio indicaciones de que a primera hora quería su coche frente a mi casa, se despidió de ellos y entro a mi casa como si nada...
M: - coloque mis brazos en forma de jarra y le dije desafiante - ¿Qué demonios crees que haces?
E: Bueno, me diste dos opciones, elegí la primera pero... le agregue más cosas - sonrió de forma seductora y casi caigo al piso desmayada - te traje de todo, fruta, leche... em... libros, revistas, todo para que estas cómoda y no te falte nada, ahora que vas a pasar más tiempo en casa...
M: ¿Estás loco? ¡Mañana tengo que regresar al trabajo!
E: No, ahora que voy a vivir contigo no te hará falta trabajar, yo te daré todo lo que necesitas... claro, vamos a remodelar la casa, agregar más cosas y tirar otras - miro alrededor - aunque tu casa es muy bonita, creo que necesita pocos arreglos - empecé a caminar para ver cada rincón - sí, solo es cuestión de mover cosas... - María se colocó frente a mí para taparme el camino - ¿Qué pasa preciosa?
M: - una vez más le grite, me enfurecía que se comporte de esa manera - ¡Pasa, que no puedes venir a invadir mi vida de la noche a la mañana!
E: Lo siento, sé que queda mal no preguntarte... pero eres muy terca, yo solo quiero lo mejor para los tres
M: ¿Por qué crees que esto es lo mejor? - el solo bajo la cabeza, lo puse entre la espada y la pared -
Cap. 5
E: No sé qué responder... - trague saliva, ella quería intimidarme, quería que me aleje pero no se lo iba a permitir - bueno, ya es un poco tarde ¿Qué te pareces si nos vamos a dormir?
M: Buena idea - le señale el viejo y pequeño sofá - muy bien, te traeré una manta y te quedas ahí - me voltee y como lo presentí, me detuvo y me volteo frente a el - ¿Qué?
E: Estas loca, yo me voy a dormir contigo - vi como ella negó con la cabeza y le señale el sofá - corazón - tome aire, no quería ser agresivo con ella - ¿cómo pretendes que voy a entrar en ese sofá?
M: No lo sé... - Esteban me miro y casi no pude contener el deseo de lanzarme sobre él y comérmelo a besos, pero eso no iba a solucionar nada... solo aumentaría mi culpa y mi rabia - está bien SanRomán, dormiremos juntos, como somos adultos no nos tocaremos, ni un pelo. ¿Trato hecho?
E: ¡Oh Dios! - negué con la cabeza - eres, perversa María... pero no me queda de otra - suspire - acepto
M: Voy a ¡MI HABITACION! a preparar ¡MI CAMA! - lo fulmine con la mirada antes de marcharme -
E: - pase una mano por mi rostro y sonreí - Mi mujer está loca... pero así me gusta
Entrando a la habitación, Esteban se encontró con una gran cama divida por la mitad con una montaña de almohadas
E: - una vez más empezó a reír por la ocurrencias de María - ¿No que éramos adultos?- ella asintió - ¿Entonces qué significa esto?
M: Significa que no confió en ti -trague saliva, lo mejor era ser sincera - ni en mí, así que esto es lo mejor... Mientras más nos alejemos ¡mejor!
E: Esta bien - no me mostré molesto aunque lo estaba, pero me gustaba verla nerviosa, ella me deseaba y estaba seguro que si intentaba algo ella iba a ceder... pero la haría sentir muy mal después - ya vuelvo...
Al día siguiente amanecí cansado, como si me hubiese desvelado bailando en una fiesta o algo así... si hubiese dormido en ese sofá de seguro no me sentiría como ahora. María, mientras dormía destruyo la gran montaña de almohadas, me empujo, golpeo, pateo y casi me tiro de la cama... su nivel de inquietud durmiendo en la cama era impresionante. Creo que por el bien de mi salud e integridad física debería regresar a mi casa o dormir en ese sofá.
Cuando me levante, vi a Esteban sentado, tocándose el cuello con cara de dolor... esa imagen me causo tanta gracia que no pude evitar reír a carcajadas.
M: Te dije que era mejor el sofá
E: Debí tomarte la palabra, nunca pensé que dormir a tu lado era una tortura - no le gusto ese comentario, bajo la cabeza y no me miro en todo el desayuno - ¿Vas a ir a trabajar?
M: - aclare mi garganta, también me sentía cansada y pensé que lo mejor sería quedarme en casa - No, me dijiste que no debía de trabajar y pienso tomarte la palabra, no fue una buena noche para ti y tampoco para mi
E: Eso me parece bien, yo voy a ir a la oficina a dar algunas indicaciones, tengo una reunión a las diez pero creo que volveré a la hora de comer
M: De acuerdo...
Esteban se marchó llevándose con él todas mis ganas, no quería tenerlo cerca ni tampoco lejos... no sabía qué demonios era mi maldito problema pero no me importaba, casi salte de felicidad cuando escuche sonar mi celular y era Sara, mi compañera... ella me mantendría ocupada por mucho tiempo.
S: Lo sabía... ¡Felicidades futura mama!
M: ¿Quién te lo conto? - eso me sorprendió por completo, no se lo había contado a nadie excepto a Esteban y él no la conocía... creo - ¡contesta!
S: Tranquila - empecé a reír de felicidad - solo te estaba probando, ósea que deberás estas embrazada. Enhorabuena María, felicidades
M: Gracias... aunque no sé si estar feliz o triste
S: ¿Es por el padre verdad?
M: Si - aclare mi garganta para no llorar -
S: ¿No te apoya?
M: Todo lo contrario... invadió mi casa, me trajo de todo, se va a hacer cargo, duerme conmigo, me propuso que deje el trabajo, es estúpidamente sexy y vamos a ir a comer
S: Ah... vaya... yo que tu estaría feliz - gritando - ¡despierta perra! Tienes al mejor hombre del mundo a tu lado y te sientes mal... yo que tú, me acomodaba y disfrutaba de él, si en verdad es o hizo todo lo que me dijiste, es un buen hombre. Si lo quieres quédate con él o al menos intenta algo... piensa que lo mejor para tu bebe es nacer dentro de una familia unida
M: Tienes toda la razón Sara, voy a ver qué hago... es que soy muy orgullosa, no tengo ni idea de porque falte, tenía que ir a trabajar
S: Solo para molestarlo... no seas tonta, él te quiere o al menos le importas. Aprovecha lo que te ofrece, pero tampoco dependas mucho de el ¿entiendes?
M: Creo que sí...
************* **************Una Semana Después**********************************
E: Mañana vamos a ir a un consejero, terapeuta de parejas o algo así...
M: - estaba muy entretenida leyendo una novela y lo deje para contestar ese absurdo - No pero por favor... solo llevamos una semana juntos, no podemos casi ni vernos, no nos hablamos muy seguido y si lo hacemos terminamos peleando... lo nuestro no va por buen camino
E: Por eso pedí turno con ese consejero... la decisión es tuya, si tú quieres intentar algo conmigo vas a ir y si no... Pues no vas y ya - me levante para no seguir discutiendo - voy a salir y no sé a qué hora vuelva
M: Como quieras... - mi respuesta parecía fría, como si no me importara. Aunque moría de ganas por decirle que no se vaya -
********************* Día siguiente - Consultorio de un tal Rubén *********************
M: No lo puedo creer - me movía de un lado a otro, estaba incomoda y el consejero psicólogo o lo que sea se estaba tardando - Tengo cosas que hacer SanRomán
E: Yo también y créeme que son muy importantes - la tome de la mano - pero lo estoy dejando por nosotros, quiero mejorar lo nuestro
M: De acuerdo, solo cinco minutos más... no viene y me marcho - aparte mi mano y suspire -
Cuando apareció Rubén todo se volvió cansador, Esteban le contaba todo y yo sentía vergüenza, el no mostraba estar incómodo y eso a mí me incomodaba... no quería estar ahí, pero quería tener un futuro con Esteban... él no sé, qué nos dejó un simple y sencillo trabajo que según él consistía en dormir juntos, sin esa montaña de almohadas, pegado el uno al otro, abrazados o una especie de cucharita para dormir, al principio una ola de excitación paso por mi cuerpo al imaginarme dormir así con Esteban, pero mi orgullo me decía que me negara y así lo hice.
No se cómo demonios convencí a María, pero nos encontrábamos frente a frente y nos separaba la cama... no había montaña de almohadas, solo estábamos nosotros y esa cama.
E: ¿Te acuesta tu primero? - la vi acostarse enojada -
M: - cuando él se acostó le dije - ¡Un día me lo vas a pagar!
E: Y tú me lo vas a agradecer... - ella se volteo y con cuidado empecé a pegarme a ella...
Cap.6
M: ¡No te pegues tanto a mí! - Le grite y me aparte - en verdad ese psicólogo, siquiatra o lo que sea que fuera está loco... ¿en qué cabeza cabe que si dormimos abrazados todo se va a arreglar?
E: Bueno, cabe en la cabeza de Rubén y bueno, yo creo que es un buen ejercicio, a ver si así te quedas quieta mientras duermes - me volví a pegar a ella, pero esta vez ella se quedó quieta -
M: Esta bien, lo vamos a intentar - me quede callada y me deje llevar por la calidez y la comodidad de su cuerpo. Su aroma me lleno completamente haciendo que desapareciera mi cansancio y sin darme cuenta me quede dormida -
Esa fue una de las mejores noches de mi vida, María se quedó dormida entre mis brazos y esta vez no me empujo, ni pateo, se quedó quieta y contenta. Aun estando dormida suspiraba y se pegaba más a mí, cuando intente levantarme por la madrugada para ir al baño ella no se quiso despegar de mí, me costó mucho separarme de ella sin despertarla.
Cuando me dormí lo hice profundamente, porque cuando desperté un olor a café y tostadas llenaba la habitación y me daba hambre.
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Dormí de la mejor forma posible, tanto que me desperté primera, estaba tan contenta que no desperté a Esteban, él se veía tan tierno con el pelo despeinado y el torso desnudo, le robe un beso y sonriendo fui a la cocina a preparar el desayuno.
Prepare café, zumo de naranja, tostadas y huevos, por lo que vi en esta semana conviviendo con Esteban, a él le gustaban mucho esas cosas.
Arregle la mesa y mientras colocaba todo, de la nada me nació la necesidad de cantar.
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Me lave la cara y me arregle un poco, decidí pasar el día con María... cuando me iba acercando a la cocina escuche su delicada voz cantando una suave melodía. Me recosté contra el marco de la puerta y la mire de pies a cabeza, tenía un rodete alto, un camisón que no era sexy ni recatado y estaba sin maquillaje, era perfecta. Cuando me vio se sonrojo y bajo la mirada.
M: Buenos días - aclare mi garganta, con tan solo verlo se me formo un nudo - ¿Cómo... como dormiste?
E: ¡Muy bien, de la mejor forma posible! - me acerque por detrás y la abrace por la cintura - ¿y tú, pasaste buena noche?
M: Si, dormí bien - él no me soltaba y no sabía que hacer - ¿No se te hace tarde para ir a trabajar?
E: No, hoy no voy a ir - bese su cuello con delicadeza y le arranque un suspiro y un gemido ahogado, la solté lentamente y la voltee frente a mí - ¿tienes algo planeado para hoy?
M: La verdad, no...
Bueno, desayunamos y fuimos de compras... la quería distraer con eso, antes de llevarla junto con Rubén, la está presionando mucho cierto pero no tenía mucho tiempo. No la quería perder y bueno, ella es muy difícil.
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Sabía que se traía algo entre manos, puede que se haya portado muy bien conmigo y que si me guste y sienta algo por el... pero no me gusta ir a terapia de “pareja” si ni siquiera lo somos, él nunca me pidió ser algo más serio, tengo miedo que haga esto solo por conservar al bebe.
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Cuando le comente a María que íbamos a ir a ver a Rubén, casi me da una cachetada... se aguantó y me dijo que éramos adultos y que teníamos que resolver nuestros problemas solos. Me arrodille en plena calle y se lo roge, creo que para no seguir pasando vergüenza me dijo que iríamos junto a él.
R: Sabia que volverían - me senté y sonreí al ver la cara de fastidio de María - ¿Cómo les ha ido en la terapia de anoche?
M: ¡Que le importa! - le grite, parecía una niña caprichosa -
E: Muy bien, nos fue de maravilla - tome la mano de María y me sorprendió que no hizo nada para apartarla - ¿con que seguimos?
R: Bueno, ya que vamos bien, les voy a dar algo un poco más complicado... quiero que ahora, se den muestras de cariño - señale sus manos - como esa, me gusta que se tomen de la mano, así que el ejercicio de ahora será muestras de cariño... un te quiero o algo dulce como eres bonita... ustedes sabrán, ah... eso incluye besos y caricias. ¿Entienden?
E: Si - me encantaba intentar ese ejercicio -
M: ¡Esta loco, no lo voy a hacer!
R: Yo creo que sí...
Cap. 7
M: ¡Eres un idiota!
E: Recuerda amor, se cariñosa - acaricie su mejilla con ternura -
M: - me aparte - ¡Ah claro! - tome sus rostro entre mis manos - ¡terroncito de azúcar, eres un idiota! - lo solté y suspire cansada - y yo que creí que eso de los abrazos eran ridículos
E: No digas eso guapa - le sonreí y por un momento ella también lo hizo - ¿Por qué te comportas así conmigo?
M: No entiendo cariño - nótese mi tono sarcástico -
E: Ay, no quiero pelear contigo María... pero me duele que no pongas de tu parte o si lo haces, es de mala gana - baje la mirada, no quería que me viera vulnerable -
M: ¿Y tú crees que a mí no me duele estar en esta situación? - me coloque frente a él y mire directo a sus ojos - me temo que ninguno entiende al otro - di otro paso al frente con intensión de descargarme con más palabras que lo pudieran herir, pero el avanzo un paso y me asusto así que puse mis manos sobre su pecho -
E: No intentes desafiarme... llevo meses si una mujer - arquee una ceja y la apreté más contra mí - ¿no te gustaría pasar un rato agradable mi amor?
M: - me asusto, me quede congelada... trate de no demostrárselo y le dije con la frente en alto - ¿Me estas amenazando?
E: Para nada - deslice una mano por su cintura - amenazas son cosas que se dice y no se cumple, esto más bien es una advertencia - baje la cabeza y tome sus labios con un beso fugaz, ella no correspondía y eso me hizo soltarla -
M: - le di una sonora cachetada que dejo una marca en su cara - ¡No vuelvas a hacer eso nunca más! - Salí de la cocina y me encerré en el baño, con ese beso el solo logro recordarme que lo quería... no me gustaba sentirme vulnerable o confundida y menos por su causa -
Solo pensar en que María no me amara o al menos no me quisiera, me lastima de forma increíble... tanto llego a dolerme su rechazo que sin darme cuenta me puse a llorar con un niño. No la iba a forzar nunca más.
Luego de meditar mi situación por varios minutos en el baño, llegue a la conclusión de que tenía que dejar ese comportamiento absurdo... por mi hijo, por Esteban y por mí. De alguna forma yo lo amaba y él me amaba o al menos me quería un poco.
Llegue a la habitación y él estaba acostado y no tenía un buen aspecto, al igual que yo tenía los ojos hinchados y el pelo despeinado, me acosté a su lado y de inmediato el me dio la espalda y no me dijo una palabra, intente abrazarlo pero él se apartó más, decidí voltearme también y sin poder contenerme empecé a llorar en silencio.
Al día siguiente me desperté temprano y seguía dolido por lo de anoche, prepare el desayuno y salí a trabajar. No quería ser muy duro con María así que le deje una nota.
Me levante y fui al comedor, desayune y por un momento olvide a Esteban. Hasta que vi su nota pegada por el refri, exactamente decía: Fui a trabajar, no voy a comer a tu casa y esta noche tenemos una cena, pasare por ti a las ocho... ¡se puntual!
M: Vaya - con rabia arrugue el papel y lo arroje a la basura - así que está molesto - por un momento se me paso por la cabeza hacerle un circo en su dichosa cena pero... no podía llegar a eso, él me iba a llevar por algo y bueno yo tenía que seguir con el objetivo de retenerlo a mi lado para siempre - ¡Seré muy puntual mi amor!
Odiaba estar enojado o dolido y más si se trataba de algo que tenía que ver con María... No me concentraba en el trabajo, mandaba al demonio a todo mundo y en varias ocasiones pensé en llamarla o ir a la casa para solucionar este asunto, obviamente mi orgullo y el miedo a ser rechazado era más fuerte.
Solo faltaban veinte minutos para verlo, ya estaba lista y sentada en el sofá esperando a que Esteban entre a la casa... suspire al mirar el reloj y ver que los minutos no se movían como esperada. Llevaba puesto un vestido de color plateado que me llegaba hasta las rodillas, no era ceñido, su escote era conservador y bueno era muy cómodo. Mis zapatos son de color negro al igual que mí bolso de mano, me delinee los ojos con lápiz negro y me pinte los labios con un rojo claro, no tan llamativo y tenía el pelo suelto. Cuando menos lo espere, lo vi entrando a la casa... se veía tan guapo y elegante con ese traje de color negro. Al principio su mirada fue dura, pero luego se suavizo y me sonrió.
E: Te ves muy bien María - le ofrecí mi brazo y ella me agarro - pues vamos...
La cena tenía lugar en el Hotel Belvedere, bastante lujoso y elegante el lugar, creo que iba vestida para la ocasión. Llegamos y de inmediato nos rodearon los amigos de Esteban... el me presento como su prometida y varias personas nos felicitaron sorprendidos, muchos de los hombre presentes me decían que era encantadora cosa que yo no creía y que a Esteban le molestaba.
Por un momento me sentí mareada y fui al baño, no espere vomitar pero lo hice, espere varios minutos a que mi cara volviera a su color natural, me enjuague la boca, me retoque el maquillaje y me trague una pastilla de menta. Cuando salí me topé con la desagradable sorpresa, Esteban conversaba con una hermosísima rubia, ambos estaban muy animados y ella no le soltaba el brazo, me puse furiosa pero en realidad lo que más me molestaba era que ella lo miraba con deseo y coqueteaba con él. Camine hacia ellos y me metí en medio, Esteban se sorprendió y bueno yo solo salude.
AR: María... un gusto - estreche su mano - soy Ana Rosa Montero
E: - aclare mi garganta - Ana, María es mi prometida
AR: - eso me cayó como un balde de agua fría, trate de ser muy discreta con mis sentimientos en ese momento - ¡Enhorabuena, felicidades a los dos!
Afortunadamente me llamo un amigo y deje a las dos mujeres solas.
M: Creo que voy a sentarme - me maree y Ana me detuvo - gracias
AR: - le susurre - No te creas la gran cosa cariño, no sé con qué amarraste a Esteban... pero yo no soy celosa - la solté y me aleje -
M: - quede aturdida, vi que Esteban se acercaba a mí - Esteban...
E: - la tome de la cintura - ¿Estas bien? - mi María estaba pálida y eso me preocupo -
M: Si, estoy bien - me apoye en el - solo necesito sentarme un momento
E: - ella se sentó y tomo un vaso con agua, ella cerro lo ojos y yo acaricie su mejilla - No me gusta verte así
M: Es normal - le sonreí - va a pasar muy seguido así que no te preocupes tanto, ya estoy bien
Se apagaron las luces y la pista se llenó de parejas que bailaban al ritmo lento y apasionado de la balada... me gustaba ver a esos enamorados juntos, como gozaban de bailar juntos.
E: ¿Quieres bailar? - vi que ella negó con la cabeza - como quieras...
AR: María - toque su hombro - ¿te molesta si me robo a tu novio un momento?
M: Para nada - intente sonreír pero no pude -
AR: Querido - mi mirada indicaba que lo deseaba - ¿quieres bailar?
E: - mire a María y por su mirada note que si iba con Ana tendría problemas - No, prefiero quedarme con María - tome su mano - lo siento - Ana se alejó echando humo -
Como seguía enojado con María, decidí que la iba a ignorar por el resto de la noche, a no ser que se sintiera mal. Le negaría lo que me pidiera.
Esteban no me hacía caso, no me sentía mal y no quería fingir para llamar su atención... No tenía que dejar que Ana me ganara.
M: Esteban... - el me ignoro, así que tome su rostro entre mis manos y lo bese - quiero ir a casa
E: No - intente no caer en sus redes, pero me gustaba que jugara conmigo -
M: ¡Por favor! - Puse mi mano sobre su muslo y empecé a acariciarlo - no seas malo
E: - intente apartarla pero ella no se dejó - ¡Compórtate! - María me estaba excitando y no quería perder el control en plena fiesta -
M: - volví a besarlo y el correspondió de inmediato - Esteban - me acerque a su oído y le susurre - quiero ir a casa... quiero que me hagas el amor - deposite un beso en su cuello y escuche como tragaba saliva -
E: - ya no podía aguantar más, la deseaba demasiado como para desaprovechar esta oportunidad - ¡Tu ganas mi amor! - tome su mano y salimos casi corriendo de la fiesta -
Cap. 8
Mientras se dirigían hacia la casa, Esteban recibió una llamada inesperada que lo molesto demasiado. Intentaron secuestrar a un familiar lejano que prácticamente no había visto en su vida... Trato de liberarse de ellos pero no pudo, le exigieron que se presentara para estar presente en ese “momento difícil” dejo a María en la casa y le prometió que tendrían tiempo suficiente para terminar lo que habían comenzado.
Ella por su parte deicidio darse un baño y ponerse un cómodo camisón, se acostó en la cama dispuesta a esperar a Esteban... por un lado estaba un poco molesta porque él se había marchado pero luego cayó en la cuenta de que eso era lo mejor. Ahora tenía el suficiente tiempo para pensar en cómo tenía que comportarse... solo había hecho el amor una vez y Esteban se había hecho cargo de casi todo, eso no le gustaba. Quería que ambos participaran, hacer el amor era cosa de dos y no solo de uno... Sumergida en sus pensamientos se quedó completamente dormida.
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Cuando llegue María estaba durmiendo, la mire por unos minutos y sonreí, esta tan guapa y cada vez que la miro me siento feliz, completo... Cada día que pasa confirmo que ella es la mujer ideal para sentar cabeza, tener una gran familia. Sera una madre perfecta, de eso estoy seguro.
Me cambie y me acosté a su lado abrazándola y ella despertó.
E: Shh... Solo soy yo - bese su labios y luego su frente - es mejor que descanses, mañana será otro día y ambos tenemos cosas que hacer - ella solo asintió y se volvió a dormir -
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Al día siguiente me desperté primera y me negué a separarme de los brazos de Esteban, él era tan guapo, tierno y ¡uf! Sabía cómo volver loca a una mujer... formar una familia a su lado sería maravilloso, sentí un cosquilleo por todo el cuerpo al imaginarme una casa con niños corriendo por todos lados.
E: Buenos días - la abrace y ella sonrió - ¿Dormiste bien?
M: Muy bien, entre tus brazos todo se siente tan bien - lo bese y luego me sonroje - es tan raro despertar en brazos de un hombre... Esto es nuevo para mí y déjame decirte con toda la sinceridad del mundo que esto es maravilloso, no lo cambiaría por nada
E: Pues para mí es un gran honor, ser el primer hombre con quien despiertas abrazada - esta vez yo la bese, pero fue un beso corto y luego me levante - arriba perezosa, tengo que desayunar para ir al trabajo y bueno... ¿Qué planes tienes para hoy, guapa?
M: Tenía planeado invertir mi tiempo en algo productivo, como limpiar la casa y mover algunas cosas - Esteban iba a decir algo pero de inmediato lo callé - ya sé que me vas a decir que estoy embarazada y que no tengo que hacer esfuerzos… ¡Eso es patético!
E: Tienes razón, pero no quiero te pase algo... como es mejor prevenir que lamentar, voy a contratar a alguien que te ayude - le di un pico - pero alguien de confianza, claro...
M: - quejarme sería algo tonto - ¡Como quieras! - el me ayudo a levantarme y fui a la cocina.
Descubrí que desayunar al lado de una persona especial es maravilloso, el jugo de naranja acompañado con unas tostadas y unos besos eran deliciosos. No pude evitar llorar al imaginarme desayunando con Esteban y con nuestro bebe, los tres juntos...
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Más tarde, cuando me quede sola y Esteban fue a trabajar decidí mover varias cosas, llame a Sara y la invite a almorzar en casa... Lastimosamente ya tenía planes para el almuerzo y Esteban iba a estar muy ocupado hasta la tarde.
Luego de almorzar, me puse creativa y decidí hacer dos pasteles, uno de manzana y otro de fresa con crema. ¡Yummie, solo de pensarlo ya se me hacía agua la boca!
Cuando buscaba lo necesario para ambos pasteles me topé con la sorpresa de que me faltan ingredientes, anote lo que me faltaba, me puse mis botas y un abrigo ya que hacía algo de frio. Cuando abrí la puerta para salir me topé con una sexy sorpresa.
M: ¡Esteban! - Me lancé a sus brazos y nos besamos - ¿No que ibas a estar ocupado?
E: Te mentí - apreté su nariz y la mire de pies a cabeza - ¿A conde tan guapa?
M: - me sonroje y le di un golpe en el hombro - Voy a comprar algo en la tienda de la otra esquina... decidí hacer un pastel de manzana y otro de fresas con crema... ¿Me acompañas?
E: - le ofrecí un brazo y ella me agarro - Claro, contigo hasta el fin del mundo
M: - no pude evitar reír - Pues vamos...
Una vez de vuelta a casa, me ayudo a guardas las cosas... Luego nos pusimos manos a la obra y empezamos el trabajo. Resulto bastante agradable y divertido cocinar con él, cuando terminamos ambos estábamos sucios de pies a cabeza.
M: - riendo - Creo... creo que voy a darme un baño ahora - me puse de puntitas y lo bese -
E: ¿No necesitas compañía? - puse mi mejor cara provocativa -
M: - me estremecí al imaginarme el agua cayendo por mi cuerpo y las manos de Esteban recorriendo mi espalda - Em... yo... - trague saliva y el sonrió al notarme nerviosa -
E: Vamos mi amor, no te voy a hacer daño - me acerque a ella, la tome de la cintura y le susurre al oído - No muerdo... solo si me dejas
M: - di un saltito de sorpresa y lo tome de la mano - Esta vez te dejare hacerme lo que quieras...
Cuando llegamos al baño, el me beso el cuello y me susurraba palabras dulces, con mucho cuidado subía su mano desde mi cintura hasta mi senos... Me estremecí cuando sentí que los acariciaba sobre la tela de mi blusa.
E: No tengas miedo mi amor...
Con una ternura que no pensé que podía existir en un hombre, me beso lentamente y su beso me resulto dulce, tierno y recorría cada parte de mi llenando cada sitio vacío. Nunca me había sentido tan querida y deseada, con cuidado me saco la blusa y de nuevo poso sus manos en mis senos tocándolos con tanta confianza, como si siempre lo hubiera hecho. No me quise quedar atrás y coloque mis manos sobre su pecho y lo acaricie de arriba abajo... el gimió cuando sintió que mi mano iba más debajo de su ombligo.
M: Creo... creo que teníamos que tomar un baño... - él no me dejo continuar y me calló con un beso apasionado - aunque hay mucho tiempo para eso...
Fue lo último que pude decir antes de que vuelva a besarme de una manera apasionada, reclamaba mi boca con deseo y fuerza, nunca antes había conocido este lado de Esteban... cuando hicimos el amor la primera vez era como si tuviéramos prisa, como si estuviéramos haciéndolo solo por hacerlo y ya... Sin darme cuenta ya no llevaba el brasier ni los pantalones. ¿Cómo rayos no me di cuenta? El seguía muy vestido así que me apresure sacándole la camisa y bajándole los pantalones, pase mi mano por su erección y él se estremeció y me susurro algo que no entendí.
Continúe haciendo eso, lo acariciaba lentamente y luego metí la mano entre su bóxer para liberar su gran erección, casi grite al verlo... Era tan... tan... Ok, trague saliva y continúe, sabía que a él le gustaba y yo no era muy experta en esto, quería que él se sintiera a gusto conmigo... ¡Que solo hiciera el amor conmigo! Cerré mis dedos alrededor de su sexo, subí y baje mi mano, el respiraba de forma acelerada y cerraba los ojos echando la cabeza hacia atrás. De repente me levanto en brazos y me llevo hasta la cama, me coloco con cuidado y se quedó sobre mí, nos miramos por un rato y luego me beso, primero en la boca, luego bajo por mi cuello hasta llegar a mis senos... volví a acariciarlos con ambas manos, estimulando con el pulgar cada pezón.
Me arqueaba hacia él, ofreciéndole mi cuerpo para tomarlo cuando quiera, el deslizo su mano hasta mis muslos y los acaricio despacio y luego me saco la última ropa que faltaba.
Con cuidado separo mis piernas y se colocó en medio, no dejo de mirarme cuando entro en mí, trataba de mirarlo también pero no pude y cerré los ojos al sentirlo dentro de mí. Cuando empezó a moverse gemí y grite de placer, no se movía despacio, ni rápido. Lo que sentía en ese momento era imposible de describir, lo mire y el me miraba atento, sonreía mientras me acariciaba... Enrede mis piernas alrededor de su cintura mientras el aumentaba el ritmo de su embestidas y cada vez más se hundía en mí. Llegamos a un orgasmo espectacular... terminamos abrazados y completamente saciados.
M: - cuando recupere el aliento le dije - ¿Qué buscabas esa mañana en mi café?
E: Pues es obvio... yo solo quería un café
M: - baje la cabeza, creí que me lo dijo como si yo fui un error en su vida - ah... claro
E: Pero te encontré a ti - hice que me mirara - y cambiaste mi vida - le sonreí y baje de la cama... busque mi pantalón y en cuando lo encontré saque una cajita de terciopelo negro. La mire y aclare mi garganta - María, mi dulce y testaruda María... - la mire a los ojos y me arrodille frente a ella - Una mañana cansado de tanto trabajo fui a tu café para liberarme del estrés, te encontré ahí... tan perfecta y sencilla, tan distinta a las demás. Al principio no me prestaste la atención que esperaba pero no me importo, en ese corto tiempo cambiaste mi vida, mi ritmo, mi espacio, mi tiempo, mi historia, mis sueños... y todo. ¡Me agregaste risas, dos dudas, un duende... un par de fantasmas y este amor que te tengo! - Casi no pude seguir de la emoción, ambos estábamos llorando - María... ¿quieres casarte conmigo?
M: - casi no pude responder algo que era tan obvio - ¿Quién iba a decir que solo fuiste por un café y té topaste conmigo, con la futura madre de tú hijo? - Suspire - ¡un café!
E: ¿Eso es un sí? - ella rió a carcajadas y yo me senté a su lado - ¡contesta mujer!
M: - tome su rostro entre mis manos y lo bese - ¡Claro que es un sí! - me puse el anillo en el dedo y lo beso -
E: Me conviertes en el hombre más feliz de esta tierra - sonriendo - ¿Vamos por un café?
M: ¡No, te lo voy a preparar yo!... no me voy a arriesgar a que encuentres a otra mujer y ya no te quieras casar conmigo
E: - reí a carcajadas - Eso no va a pasar mi amor...


FIN



Eso fue todo guapas!
oh... muy bueno... espero que sigas con las demas que te faltan! un beso
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Ariadna
Ariadna

May 1st, 2014, 3:31 pm #4

Holiiiii :D ¿como están? tanto tiempo! bueno les dejo este ima terminado... es bien corto y bueno, espero que les guste. Un besote!!


Solo quería un café.

Día normal y aburrido, 7 am, ningún movimiento en la empresa y menos en la oficina. Estoy abarrotado de trabajo y con un alto nivel de estrés, considerando tomarme unas vacaciones de forma urgente. Esteban se levantó de su silla y miro desde la gran ventana que estaba en su oficina que ofrecía el panorama de una gran ciudad llena de gente por todos lados, se centró en un pequeño café de nombre: “Mambo-Café” le llamo la atención no haberlo visto antes, se veía un tanto llamativo con esos colores fuertes en el cartel, el lugar parecía agradable y como era muy íntimo pensó que sería un buen lugar para tomar un café y relajarse un poco disfrutando de su soledad.
Tomo su saco y salió de su oficina.
E: - miro a su secretaria - Lupita voy a salir y no sé cuando regrese, no me pases ninguna llamada a no ser que sea muy urgente - le ordeno y Lupita asintió -
Por el corto camino observe tantas cosas, acaba de llover y el olor a humedad en el ambiente era relajante, mire a niños corriendo por ahí mientras sus padres los miraban atentos... una imagen muy dura para mí, ya era hora de sentar cabeza y conseguirme a una mujer que quiera tener hijos y esté dispuesta a sacrificar su figura. Mis relaciones amorosas no fueron de lo mejor, primero Patricia que me dejo por querer un hijo, los mismo Fabiola, Daniela y Ana Rosa. No logro comprender porque tanto interés por mantener una figura perfecta que tarde o temprano lo perderán...
Entre al pequeño café y el sonido de una campanita me recibió, me senté en la mesa más cercana y comprobé que era un lugar íntimo y agradable. Me puse a esperar que alguien me atendiera, mientras seguía mirando a los niños... el olor suave de lavanda hizo que mirara a la persona que estaba enfrente. Ahí estaba, el ser más hermoso que habían visto mis ojos, con las labios pintados de un rojo delicado, el pelo recogido con un moño aunque algunos rizos se escapaban rebeldes, los ojos de color negro me miraban fijamente y luego cuando creí que ya no había nada más, me sonrió y unos hoyuelos se dibujaron sobre sus perfectas mejillas.
X: ¿Qué le sirvo cariño? - su tono de voz era cálida -
E: Un... un caf... café por favor - me sentí avergonzado, ella solo sonrió y me pregunto si quería algo más - No gracias
Eso fue todo lo que pude decir, luego la mire fijamente cuando se marchaba hacia la cocina, hasta de espaldas es hermosa. Hermoso cuerpo y bello rostro, aparte de eso se ve muy simpática... de verdad esta mujer logro llamar de forma inexplicable mi atención. Espere por solo cinco minutos y me pareció una eternidad, ella no volvía. Cuando volvió, me entrego el café y sonrió
X: Aquí tiene... ¿señor?
E: Este... Este... Esteban SanRomán - como pude le tendí la mano y ella la tomo estrechándola -
X: Un placer, soy Mary Fernández - intento soltar mi mano y no puedo - ¿desea algo más?
E: No, eso es todo por ahora - de mala gana solté su mano - ¿gusta sentarse?
M: - miro a su alrededor - Bueno, no hay mucha gente y si alguien llega Vivian o Leo van a atender - se sentó y me miro a los ojos - ¿se siente bien?
E: Si - baje la cabeza - solo estoy un poco cansado, por eso deje la oficina y este me pareció un lugar adecuado para relajarme
M: Si, es un buen lugar, me gustó mucho el local ya que es pequeño. Me parece muy cálido y seguro
E: Ya lo creo... - la mire sin disimular, me la estaba comiendo con la mirada y ella se sonrojo - ¿Acostumbra hablar con todos los clientes?
M: Solo lo necesario, aunque suelo charlar con amigas
E: ¿No la molesto verdad? - ella negó con la cabeza - que bueno
M: ¿Así que es un SanRomán? - el asintió - de verdad que nunca espere tener a alguien de su nivel en mi humilde café
E: No es para... - empezó a sonar mi celular - disculpe Mary - conteste molesto hasta que me entere que mi Nana estaba muy mal - Lo siento Mary es una urgencia - pague lo del café, bese en la mejilla a Mary y salí corriendo.
Segundos después empezó a sonar el celular de María, luego de oír una mala noticia salió corriendo y llorando.
2
Cuando me comunicaron que mi Nana estaba grave en un hospital salí corriendo, días pasados ella se quejaba de cansancio o de algún dolor y eso era muy raro en ella. Era muy joven y fuerte, me cuido desde que yo tenía 1 año y ella apenas tenía 18. Ahora tiene 48 años y se ve más joven y fuerte. De alguna forma mi Nana me recordó a la señorita del café, ambas se parecían con esa sonrisa tierna y esos maravillosos ojos negros.
Llegue al hospital y pregunte en donde se encontraba, ahí me informaron que de alguna manera ya paso el peligro, tuvo un pre-infarto pero se encontraba estable. Como no podía pasar a verla me senté frente a su habitación, específicamente era la numero 20, estaba muy preocupado por ella, tanto que no pude contener las lágrimas, luego de algunos minutos supe que lo mejor era calmarme y mire a lo largo del pasillo, luego de la nada la hermosa mujer del café corría y lloraba a la vez que miraba cada puerta como si buscara algo, cuando llego a la habitación de mi Nana entro sin preguntar y desde mi lugar escuche sus gritos de súplica. Exactamente dijo: “Déjenme un momento con Delly”
¡Vaya! Eso me tomo por sorpresa, miren que grande es el destino y esta ciudad es chica.
********************************************************************************
Esa llamada cambio mi vida, mi mama estaba grave. Como pude cerré el café y fui hasta el hospital mientras que en todo el camino le rogaba a Dios que no le pasara nada malo a mi mama. En eso momento solo podía preguntarme: ¿Qué demonios voy a hacer sin mi Delly?
Cuando llegue me indicaron en donde se encontraba y sin importarme nada más, corrí lo más rápido que esos malditos tacones me dejaban, llegue a la habitación y entre. Aunque intentaron sacarme grite, llore y suplique como una niña pidiendo un juguete. Así conseguí quedarme con Delly, pero solo por 5 minutos.
Verla acostada, conectada a miles de cables, me golpeo duro. Delly era muy fuerte y joven, ella es una verdadera guerrera. Lo que más me dolía era no haber pasado el tiempo suficiente a su lado, ella me ama al igual que yo. Pero lo nuestro no era amor de madre e hija, lo nuestro iba más como hermanas. Ella me tuvo siendo muy joven, por esa razón ni la llamo mama, la llamo por su apodo: “Delly” aunque en realidad se llama Adela.
Me acerque con cuidado a ella y tome su mano, sentí como la apretaba y abrió los ojos unos segundos mientras susurro: “Te amo Mary”
Las lágrimas se agolparon violentamente en mis ojos y cayeron silenciosas por mis mejillas, acaricie su frente y le respondí: “Yo también te amo mama”. Se dibujó en su rostro cansado una sonrisa, la más bella que había visto en su rostro, esa sonrisa sin duda me lleno el corazón de forma inexplicable y alivio un poco mi dolor.
Aunque no sabía lo que me esperaba, de la nada mi Delly empezó a convulsionar, solté su mano y pedí ayuda. Esta vez no había caso, me dejaron fuera...
*************** Semanas Después ********************
Empacaba la última caja en la cual iba mi cafetera favorita. En mi vida ya nada tenía sentido, perdí lo más bello que tenía, Delly había muerto y una parte mía se fue tras ella... recuerdo que innumerables veces le dije que éramos una sola persona, ella sufría y yo también, ella estaba feliz y yo también, creo que esto formaba parte, ella murió y yo con ella. Como no tenía muchos ingresos los SanRomán ayudaron, para ser sinceros se portaron muy bien conmigo, sobre todo Esteban, él y yo estábamos juntos en todo momento, ambos lloramos amargamente, pero luego de que la sepultamos no volví a saber de esa familia.
Nunca termine mis estudios por eso invertí todo lo que tenía un mí pequeño pero llamativo: “Mambo Café” el nombre lo saque de una de esas películas raras que casi nadie recuerda o conoce. Decidí acabar con mi sueño porque me sentía mal, cansada y triste... no volví a tratar bien a ningún cliente, así que todos se marcharon hasta que un día nadie más volvió. Pague lo que debía a mis ayudantes y les desee buena suerte.
Suspire al mirar a mi alrededor, todo vacío y sin gracia, iba ser muy fácil sentarme a llorar pero eso no me solucionaba nada.
********************************************************************************
Extrañaba tanto a mi Nana, aunque no sabía si extrañaba más a María... ya llevaba unas cuantas semanas sin saber nada de ella. En ocasiones miraba por mi ventana su café, pero no la veía salir y no me animaba a ir a verla... ese era el momento perfecto, ir por un café y una plática con ella.
Salí de mi oficina sin dar explicaciones y fui corriendo hasta el café, cuando entre la vi mirando al vacío, su mirada reflejaba dolor y cansancio, sus ojos estaban apagados y desilusionados, me dolió verla así. Mire a mi alrededor y no quedaba nada, entonces caí en la cuenta de que ella se marchaba y no lo podía permitir.
E: María - susurre con cuidado para no asustarla - ¿Cómo estás?
M: ¿Tu qué crees? - Sus ojos se llenaron de lágrimas - ¿Qué quieres?
E: Solo pase para tomar un café pero...
M: Si, me voy, me marcho de este lugar. Mandare al demonio todos mis sueños - seco sus lágrimas - si eso es todo, creo que te tienes que marchar - ni yo sabía porque era tan agresiva, así que trate de repararlo - ¿Qué te parece si me ayudas con mis cajas y luego vamos por un café?
E: Me parece muy bien - su expresión era neutra, no le preste atención, al menos tenia alguien que me ayude -
Nos pasamos toda la mañana y parte de la tarde llevando cajas... ¿Quién diría que tendría tantas cosas?
E: ¿Sigue pendiente lo del café? - se secó la frente que estaba llena de sudor -
M: Creo que estará mejor para otro día - lo mire de pies a cabeza - creo que necesitas un baño urgente
E: No lo creo - tome su mano, cuando intente zafarse me dijo - tranquila, solo vamos a ir a mi oficina, quiero platicar contigo y creo que ese es el lugar más discreto para hablar
M: - sentí miedo al pensar que los dos estaríamos solos ahí - ¿Pero no te parece que nadie estará en ese lugar ahora?
E: por eso te digo que es discreto - note mi inseguridad - tranquila pequeña, no voy a hacerte daño.
Me volví a negar, pero no sé cómo demonios en un parpadear estaba sentada en su cómodo sofá con una copa de vino en mis manos y sus ojos mirándome detenidamente.
E: ¿Por qué te quieres marchar María? - lo dije con tono de celos -
M: Creo que es lo mejor - tome un trago y lo mire - todo me recuerda a Delly y no es fácil
E: Si es por eso, hace tiempo me marcharía de la casa y de esta oficina - con todo melancólico - ella venía muy seguido a verme aquí y me traía la comida
M: ¡Qué bueno! - exclame con rabia, ella no me llevaba el almuerzo en el trabajo y eso que estaba tan cerca - será mejor que me vaya, todavía tengo cosas que arreglar en mi casa
E: - mientras se levantaba le dije - ¿Sigues con esa idea? - Ella asintió y paso por mi costado, la tomo del brazo y la acerque a mí - no puedo permitir que te marches
M: ¿Por qué? - Su tono era desafiante - ¿Qué piensas hacer para detenerme?
E: - mire directo a sus labios y sentí deseos de probarlos - No lo sé...
M: Solo quiero que me des un motivo y me voy a quedar - me miro a los ojos, nuestra miradas se cruzaron por largos minutos. En sus ojos quedaban algunos sueños e ilusiones, mientras yo le ofrecía un nuevo futuro, esperanza y la posibilidad de volver a ser feliz -
E: - la tome de los hombros y la acerque más a mí - ¿Quieres motivos? - Ella asintió - pues te los daré - pose mis labios sobre los de ella, esperando rechazo ya que nos conocíamos muy poco... pero no fue así, aunque al principio ella dudo, luego se dejó ir. Me beso de forma apasionada, como si desde hace tiempo deseaba hacerlo, me abrazo por el cuello mientras que yo enredaba mis dedos en su pelo. Nos separamos un momento para respirar, la mire a los ojos pidiendo permiso para continuar y ella me lo dio con una débil sonrisa, la cargue con cuidado y la deposite sobre el sofá, continuando con el beso y empezando tiernas caricias.
Cap. 3
Mal, todo lo hicimos mal... luego de que hiciera el amor con Esteban en su oficina semanas atrás me sentía fatal. Todavía no podía creer que casi sin conocerlo me acosté con él y para terminar era virgen... A Esteban eso le tomó por sorpresa y luego de hacerme el amor me pidió perdón y me dijo que fue un error, golpe bajo para mí. Corrí hasta mi casa y me refugie en mi cama, no pude dejar de llorar toda la noche, no podía dormir, cerraba los ojos y lo veía, lo sentía junto a mí, dentro de mí.
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La semana pasada me porte muy mal con ella, no tenía idea de que Mary era virgen, fui muy rápido con ella y la lastime en todos los sentidos... como no sabía que hacer le pedí perdón y me refugie en la excusa de que estábamos mal por la muerte de Delly. Grave error, con justa razón me mando al demonio y salió corriendo.
Desde hace tres semanas no sé nada de ella, no fui a buscarla por cobarde y creo que nunca lo voy a poder hacer, nunca más podría volverla a ver a los ojos sin sentir culpa.
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Una mañana me sentí mal en el trabajo (ahora trabajo en una tienda en el centro comercial, vendiendo libros, cds, etc...) mi compañera me dijo que lo mejor era ir al médico, todo anda mal por la ciudad y una nueva peste afecto a muchos.
Decidí hacerle caso, fui a un control de rutina, análisis de sangre, de orina, etc. Me informaron que mis resultados estarían dentro de unos días y me recomendaron comer liviano, tomar mucha agua, no auto medicarme y no exponerme mucho al sol.
En los días que esperaba mis resultados, todo se volvió peor... sentía nauseas muy seguido, me mareaba a cada rato y tenía cada antojo... mi compañera me advirtió que podía ser una peste muy fuerte o lo que en ese momento era peor... ¡Un embarazo! Al principio empecé a reír a carcajadas y casi le digo que soy virgen, pero la imagen de Esteban despojándome de mi ropa vino a mi mente, junto con esas sensaciones que había empezado a olvidar, trague saliva y considere que lo mejor era esperar y que sea lo que Dios quiera, mañana retiraría mis resultados y ahí descartaría el embarazo o la enfermedad.
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Lo tenía decidido, ya llevaba un mes y medio sin ver a mi María y me sentía fatal, la necesitaba, me conformaba con verla desde lejos todos los días o aunque sea saber si era feliz. ¿Y si no consiguió trabajo? ¿Si está pasando alguna necesidad? No podía dejarla desamparada. Mañana a la hora de comer iría a su casa que para mi suerte se encontraba cerca de la oficina.
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Afortunadamente, tenía el día libre. Me entregaban mis resultados y luego vería que hacer con mi vida... rogaba y pedía de corazón que no fuera un embarazo, pero si eso era una realidad me quedaba alejarme de Esteban y criar a mi hijo sola.
Definitivamente eso sería lo mejor, aunque si solo era una enfermedad, me cuidaría más y también me alejaría, no quisiera arriesgarme a encontrar a Esteban por la calle. Desayune y salí de casa, esa mañana me veía muy cansada, tenía unas ojeras gigantes y bueno, no iba de la mejor forma vestida. Me importaba poco, solo iría por mis resultados y directo a casa.
Una vez en el hospital miraba a cada rato el laboratorio, faltaba una hora para que se entreguen los resultados y yo estaba que me moría de ansiedad, saque mi celular y me puse a jugar por el para hacer pasar el tiempo, no sé cuánto estuve jugando pero sin saberlo la enfermera me llamaba una y otra vez.
M: - levantándome - ¡Oh disculpe! - Me acerque a ella y tome el papel - ando muy distraída.
Ella no me dedico una buena mirada, así que solo baje la cabeza y fui hasta casa, sabía que el trayecto a casa era largo, como de una hora y media, tenía que aguantar hasta ese momento. Para distraerme decidí ir de compras antes de llegar, compre algo de fruta, yogurt, leche y otras cosas necesarias para mi alimentación, sea que este enferma o embarazada lo necesitaba. Como ya faltaba poco para llegar a casa empecé a caminar sin rumbo por la plaza, estaba casi vacía, mire hacia el cielo y estaba a punto de llover, así que de una vez por todas fui a casa... como si huyera de alguien entre y le puse llave a la puerta, saque el papel con el resultado y tire mi bolso, suspire y tome asiento, con cuidado abrí el sobre y todo marchaba bien, nada raro, embarazo positivo y nada más, que bueno.
M: ¡¿Qué?! - volví a mirar el papel detenidamente - embarazada... ¡Oh por Dios! - me levante di unas vueltas y volví a sentarme - esto no está bien, definitivamente nada está bien
Oí que alguien llamaba a mi puerta, fui corriendo a abrir pensando que sería mi compañera de trabajo, pero me encontré a la persona que menos quería ver...
Cap. 4
E: María... - no pude evitar sonreírle, ella por su lado se echó llorando en mis brazos - ¿Qué... qué pasa?
M: Todo... pasa de todo, hicimos todo mal - me aparte de sus brazos y me senté - no sé qué voy a hacer
E: Cariño, si no me explicas no voy a entender - ella miro un papel que dejo sobre la mesa y empezó a llorar más - por Dios... - tome el papel y con miedo a encontrar algo malo lo leí en voz alta - resultado de análisis... María Fernández, sangre normal... embarazo positivo... - mi mente se congelo al leer eso último, estaba embarazada y de seguro ese hijo era mío - María... - ella no me miraba, no dejaba de llorar y ya me asustaba - cariño... mírame - tome su rostro entre mis manos y la obligue a que me mirara - María, no te pongas así - seque sus lágrimas - puede que no haya sucedido en el mejor momento pero... ¡vamos a ser papas!
M: - sonreí por unos segundos pero luego volví a llorar - Esto no estaba en mis planes - me aparte de él y lo empuje con toda mi rabia - ¡tú no estabas en mis planes! es cierto que me la pase de maravilla a tu lado pero esto no está bien. En este momento yo... - apreté mis puños con rabia - todo sería más fácil si no te hubiese conocido y si mi Delly estaba conmigo
E: - lo que me dijo me dolió, no me esperaba eso aunque sabía que me lo merecía - No digas eso, yo creo que lo de nosotros no fue un error, fue algo maravilloso
M: No lo sé - guiada por mi rabia lo tome por la solapa de su camisa y mire directo a sus ojos, se veía sorprendido y dolido - escúchame bien SanRomán - el solo trago saliva - tienes dos únicas opciones. 1: Te quedas a mi lado, criamos a nuestro hijo, juntos, le das tu apellido pero claro, cada uno es libre de hacer su vida... nada de celos ni reproches o explicaciones... podrás verlo los fines de semana o no sé. 2: Te marchas, te vas como un cobarde, me dejas sola... pero si te vas, no puedes regresar, no podrás ver al niño y menos intentar tener algún contacto con el - lo solté y le di un fuerte empujón - ¡tú decides!
E: - su reacción y sus opciones me tomaron por sorpresa, pero luego de escucharla, sin dudar dos veces tome una decisión, la más rápida y conveniente - María... - ella me miro con miedo a mi respuesta, mientras que solo me acerque a ella, fue un beso corto pero tierno, me separe de ella y me marche -
M: - toque mis labios - Lo sabía... pájaro que come vuela - seque unas inevitables lagrimas que caían por mis mejillas y decidí darme un baño, necesitaba tener la mente fría para pensar en que haría en estos momentos -
Luego del relajante baño, me senté frente al televisor con un gran pote de nutella y algunas galletas... de seguro era mi primer antojo, de solo mirar eso ya me dio diabetes, estaba loca para comerme eso... en realidad no sabía si era ansiedad, miedo, antojo o la rabia que me producía la huida de Esteban.
Me puse a ver una película, pero la cambie porque me pase llorando, todo iba bien ahí, todo era perfecto, familia unida llena de hijos. Estaban mama, papa, hijos y el perro... ¡familia ideal! Baje la mirada a mi vientre y con vergüenza le dije a mi hijo/a: creo que solo seremos tú y yo... como consuelo agregue: no necesitamos de nadie, yo soy suficiente para ti.
Cuando la noche empezaba a pesar y tenía un sueño de aquellos, decidí ir a la cama pero un ruido me detuvo. Escuche el ruido de alguien bajando de un coche y dando algunas indicaciones, tocaron mi puerta y con miedo abrí. Era Esteban, mi corazón dio un salto al verlo ahí, con bolsas en las manos, supongo que llenas de comida o no sé, paso por mi lado y me dio un beso en la sien, tras el entraron dos hombres con maletas, las dejaron en un rincón y siguieron metiendo más bolsas del súper. ¿Qué demonios estaba pasando?
Seguí mirando la escena como una idiota, Esteban dio indicaciones de que a primera hora quería su coche frente a mi casa, se despidió de ellos y entro a mi casa como si nada...
M: - coloque mis brazos en forma de jarra y le dije desafiante - ¿Qué demonios crees que haces?
E: Bueno, me diste dos opciones, elegí la primera pero... le agregue más cosas - sonrió de forma seductora y casi caigo al piso desmayada - te traje de todo, fruta, leche... em... libros, revistas, todo para que estas cómoda y no te falte nada, ahora que vas a pasar más tiempo en casa...
M: ¿Estás loco? ¡Mañana tengo que regresar al trabajo!
E: No, ahora que voy a vivir contigo no te hará falta trabajar, yo te daré todo lo que necesitas... claro, vamos a remodelar la casa, agregar más cosas y tirar otras - miro alrededor - aunque tu casa es muy bonita, creo que necesita pocos arreglos - empecé a caminar para ver cada rincón - sí, solo es cuestión de mover cosas... - María se colocó frente a mí para taparme el camino - ¿Qué pasa preciosa?
M: - una vez más le grite, me enfurecía que se comporte de esa manera - ¡Pasa, que no puedes venir a invadir mi vida de la noche a la mañana!
E: Lo siento, sé que queda mal no preguntarte... pero eres muy terca, yo solo quiero lo mejor para los tres
M: ¿Por qué crees que esto es lo mejor? - el solo bajo la cabeza, lo puse entre la espada y la pared -
Cap. 5
E: No sé qué responder... - trague saliva, ella quería intimidarme, quería que me aleje pero no se lo iba a permitir - bueno, ya es un poco tarde ¿Qué te pareces si nos vamos a dormir?
M: Buena idea - le señale el viejo y pequeño sofá - muy bien, te traeré una manta y te quedas ahí - me voltee y como lo presentí, me detuvo y me volteo frente a el - ¿Qué?
E: Estas loca, yo me voy a dormir contigo - vi como ella negó con la cabeza y le señale el sofá - corazón - tome aire, no quería ser agresivo con ella - ¿cómo pretendes que voy a entrar en ese sofá?
M: No lo sé... - Esteban me miro y casi no pude contener el deseo de lanzarme sobre él y comérmelo a besos, pero eso no iba a solucionar nada... solo aumentaría mi culpa y mi rabia - está bien SanRomán, dormiremos juntos, como somos adultos no nos tocaremos, ni un pelo. ¿Trato hecho?
E: ¡Oh Dios! - negué con la cabeza - eres, perversa María... pero no me queda de otra - suspire - acepto
M: Voy a ¡MI HABITACION! a preparar ¡MI CAMA! - lo fulmine con la mirada antes de marcharme -
E: - pase una mano por mi rostro y sonreí - Mi mujer está loca... pero así me gusta
Entrando a la habitación, Esteban se encontró con una gran cama divida por la mitad con una montaña de almohadas
E: - una vez más empezó a reír por la ocurrencias de María - ¿No que éramos adultos?- ella asintió - ¿Entonces qué significa esto?
M: Significa que no confió en ti -trague saliva, lo mejor era ser sincera - ni en mí, así que esto es lo mejor... Mientras más nos alejemos ¡mejor!
E: Esta bien - no me mostré molesto aunque lo estaba, pero me gustaba verla nerviosa, ella me deseaba y estaba seguro que si intentaba algo ella iba a ceder... pero la haría sentir muy mal después - ya vuelvo...
Al día siguiente amanecí cansado, como si me hubiese desvelado bailando en una fiesta o algo así... si hubiese dormido en ese sofá de seguro no me sentiría como ahora. María, mientras dormía destruyo la gran montaña de almohadas, me empujo, golpeo, pateo y casi me tiro de la cama... su nivel de inquietud durmiendo en la cama era impresionante. Creo que por el bien de mi salud e integridad física debería regresar a mi casa o dormir en ese sofá.
Cuando me levante, vi a Esteban sentado, tocándose el cuello con cara de dolor... esa imagen me causo tanta gracia que no pude evitar reír a carcajadas.
M: Te dije que era mejor el sofá
E: Debí tomarte la palabra, nunca pensé que dormir a tu lado era una tortura - no le gusto ese comentario, bajo la cabeza y no me miro en todo el desayuno - ¿Vas a ir a trabajar?
M: - aclare mi garganta, también me sentía cansada y pensé que lo mejor sería quedarme en casa - No, me dijiste que no debía de trabajar y pienso tomarte la palabra, no fue una buena noche para ti y tampoco para mi
E: Eso me parece bien, yo voy a ir a la oficina a dar algunas indicaciones, tengo una reunión a las diez pero creo que volveré a la hora de comer
M: De acuerdo...
Esteban se marchó llevándose con él todas mis ganas, no quería tenerlo cerca ni tampoco lejos... no sabía qué demonios era mi maldito problema pero no me importaba, casi salte de felicidad cuando escuche sonar mi celular y era Sara, mi compañera... ella me mantendría ocupada por mucho tiempo.
S: Lo sabía... ¡Felicidades futura mama!
M: ¿Quién te lo conto? - eso me sorprendió por completo, no se lo había contado a nadie excepto a Esteban y él no la conocía... creo - ¡contesta!
S: Tranquila - empecé a reír de felicidad - solo te estaba probando, ósea que deberás estas embrazada. Enhorabuena María, felicidades
M: Gracias... aunque no sé si estar feliz o triste
S: ¿Es por el padre verdad?
M: Si - aclare mi garganta para no llorar -
S: ¿No te apoya?
M: Todo lo contrario... invadió mi casa, me trajo de todo, se va a hacer cargo, duerme conmigo, me propuso que deje el trabajo, es estúpidamente sexy y vamos a ir a comer
S: Ah... vaya... yo que tu estaría feliz - gritando - ¡despierta perra! Tienes al mejor hombre del mundo a tu lado y te sientes mal... yo que tú, me acomodaba y disfrutaba de él, si en verdad es o hizo todo lo que me dijiste, es un buen hombre. Si lo quieres quédate con él o al menos intenta algo... piensa que lo mejor para tu bebe es nacer dentro de una familia unida
M: Tienes toda la razón Sara, voy a ver qué hago... es que soy muy orgullosa, no tengo ni idea de porque falte, tenía que ir a trabajar
S: Solo para molestarlo... no seas tonta, él te quiere o al menos le importas. Aprovecha lo que te ofrece, pero tampoco dependas mucho de el ¿entiendes?
M: Creo que sí...
************* **************Una Semana Después**********************************
E: Mañana vamos a ir a un consejero, terapeuta de parejas o algo así...
M: - estaba muy entretenida leyendo una novela y lo deje para contestar ese absurdo - No pero por favor... solo llevamos una semana juntos, no podemos casi ni vernos, no nos hablamos muy seguido y si lo hacemos terminamos peleando... lo nuestro no va por buen camino
E: Por eso pedí turno con ese consejero... la decisión es tuya, si tú quieres intentar algo conmigo vas a ir y si no... Pues no vas y ya - me levante para no seguir discutiendo - voy a salir y no sé a qué hora vuelva
M: Como quieras... - mi respuesta parecía fría, como si no me importara. Aunque moría de ganas por decirle que no se vaya -
********************* Día siguiente - Consultorio de un tal Rubén *********************
M: No lo puedo creer - me movía de un lado a otro, estaba incomoda y el consejero psicólogo o lo que sea se estaba tardando - Tengo cosas que hacer SanRomán
E: Yo también y créeme que son muy importantes - la tome de la mano - pero lo estoy dejando por nosotros, quiero mejorar lo nuestro
M: De acuerdo, solo cinco minutos más... no viene y me marcho - aparte mi mano y suspire -
Cuando apareció Rubén todo se volvió cansador, Esteban le contaba todo y yo sentía vergüenza, el no mostraba estar incómodo y eso a mí me incomodaba... no quería estar ahí, pero quería tener un futuro con Esteban... él no sé, qué nos dejó un simple y sencillo trabajo que según él consistía en dormir juntos, sin esa montaña de almohadas, pegado el uno al otro, abrazados o una especie de cucharita para dormir, al principio una ola de excitación paso por mi cuerpo al imaginarme dormir así con Esteban, pero mi orgullo me decía que me negara y así lo hice.
No se cómo demonios convencí a María, pero nos encontrábamos frente a frente y nos separaba la cama... no había montaña de almohadas, solo estábamos nosotros y esa cama.
E: ¿Te acuesta tu primero? - la vi acostarse enojada -
M: - cuando él se acostó le dije - ¡Un día me lo vas a pagar!
E: Y tú me lo vas a agradecer... - ella se volteo y con cuidado empecé a pegarme a ella...
Cap.6
M: ¡No te pegues tanto a mí! - Le grite y me aparte - en verdad ese psicólogo, siquiatra o lo que sea que fuera está loco... ¿en qué cabeza cabe que si dormimos abrazados todo se va a arreglar?
E: Bueno, cabe en la cabeza de Rubén y bueno, yo creo que es un buen ejercicio, a ver si así te quedas quieta mientras duermes - me volví a pegar a ella, pero esta vez ella se quedó quieta -
M: Esta bien, lo vamos a intentar - me quede callada y me deje llevar por la calidez y la comodidad de su cuerpo. Su aroma me lleno completamente haciendo que desapareciera mi cansancio y sin darme cuenta me quede dormida -
Esa fue una de las mejores noches de mi vida, María se quedó dormida entre mis brazos y esta vez no me empujo, ni pateo, se quedó quieta y contenta. Aun estando dormida suspiraba y se pegaba más a mí, cuando intente levantarme por la madrugada para ir al baño ella no se quiso despegar de mí, me costó mucho separarme de ella sin despertarla.
Cuando me dormí lo hice profundamente, porque cuando desperté un olor a café y tostadas llenaba la habitación y me daba hambre.
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Dormí de la mejor forma posible, tanto que me desperté primera, estaba tan contenta que no desperté a Esteban, él se veía tan tierno con el pelo despeinado y el torso desnudo, le robe un beso y sonriendo fui a la cocina a preparar el desayuno.
Prepare café, zumo de naranja, tostadas y huevos, por lo que vi en esta semana conviviendo con Esteban, a él le gustaban mucho esas cosas.
Arregle la mesa y mientras colocaba todo, de la nada me nació la necesidad de cantar.
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Me lave la cara y me arregle un poco, decidí pasar el día con María... cuando me iba acercando a la cocina escuche su delicada voz cantando una suave melodía. Me recosté contra el marco de la puerta y la mire de pies a cabeza, tenía un rodete alto, un camisón que no era sexy ni recatado y estaba sin maquillaje, era perfecta. Cuando me vio se sonrojo y bajo la mirada.
M: Buenos días - aclare mi garganta, con tan solo verlo se me formo un nudo - ¿Cómo... como dormiste?
E: ¡Muy bien, de la mejor forma posible! - me acerque por detrás y la abrace por la cintura - ¿y tú, pasaste buena noche?
M: Si, dormí bien - él no me soltaba y no sabía que hacer - ¿No se te hace tarde para ir a trabajar?
E: No, hoy no voy a ir - bese su cuello con delicadeza y le arranque un suspiro y un gemido ahogado, la solté lentamente y la voltee frente a mí - ¿tienes algo planeado para hoy?
M: La verdad, no...
Bueno, desayunamos y fuimos de compras... la quería distraer con eso, antes de llevarla junto con Rubén, la está presionando mucho cierto pero no tenía mucho tiempo. No la quería perder y bueno, ella es muy difícil.
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Sabía que se traía algo entre manos, puede que se haya portado muy bien conmigo y que si me guste y sienta algo por el... pero no me gusta ir a terapia de “pareja” si ni siquiera lo somos, él nunca me pidió ser algo más serio, tengo miedo que haga esto solo por conservar al bebe.
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Cuando le comente a María que íbamos a ir a ver a Rubén, casi me da una cachetada... se aguantó y me dijo que éramos adultos y que teníamos que resolver nuestros problemas solos. Me arrodille en plena calle y se lo roge, creo que para no seguir pasando vergüenza me dijo que iríamos junto a él.
R: Sabia que volverían - me senté y sonreí al ver la cara de fastidio de María - ¿Cómo les ha ido en la terapia de anoche?
M: ¡Que le importa! - le grite, parecía una niña caprichosa -
E: Muy bien, nos fue de maravilla - tome la mano de María y me sorprendió que no hizo nada para apartarla - ¿con que seguimos?
R: Bueno, ya que vamos bien, les voy a dar algo un poco más complicado... quiero que ahora, se den muestras de cariño - señale sus manos - como esa, me gusta que se tomen de la mano, así que el ejercicio de ahora será muestras de cariño... un te quiero o algo dulce como eres bonita... ustedes sabrán, ah... eso incluye besos y caricias. ¿Entienden?
E: Si - me encantaba intentar ese ejercicio -
M: ¡Esta loco, no lo voy a hacer!
R: Yo creo que sí...
Cap. 7
M: ¡Eres un idiota!
E: Recuerda amor, se cariñosa - acaricie su mejilla con ternura -
M: - me aparte - ¡Ah claro! - tome sus rostro entre mis manos - ¡terroncito de azúcar, eres un idiota! - lo solté y suspire cansada - y yo que creí que eso de los abrazos eran ridículos
E: No digas eso guapa - le sonreí y por un momento ella también lo hizo - ¿Por qué te comportas así conmigo?
M: No entiendo cariño - nótese mi tono sarcástico -
E: Ay, no quiero pelear contigo María... pero me duele que no pongas de tu parte o si lo haces, es de mala gana - baje la mirada, no quería que me viera vulnerable -
M: ¿Y tú crees que a mí no me duele estar en esta situación? - me coloque frente a él y mire directo a sus ojos - me temo que ninguno entiende al otro - di otro paso al frente con intensión de descargarme con más palabras que lo pudieran herir, pero el avanzo un paso y me asusto así que puse mis manos sobre su pecho -
E: No intentes desafiarme... llevo meses si una mujer - arquee una ceja y la apreté más contra mí - ¿no te gustaría pasar un rato agradable mi amor?
M: - me asusto, me quede congelada... trate de no demostrárselo y le dije con la frente en alto - ¿Me estas amenazando?
E: Para nada - deslice una mano por su cintura - amenazas son cosas que se dice y no se cumple, esto más bien es una advertencia - baje la cabeza y tome sus labios con un beso fugaz, ella no correspondía y eso me hizo soltarla -
M: - le di una sonora cachetada que dejo una marca en su cara - ¡No vuelvas a hacer eso nunca más! - Salí de la cocina y me encerré en el baño, con ese beso el solo logro recordarme que lo quería... no me gustaba sentirme vulnerable o confundida y menos por su causa -
Solo pensar en que María no me amara o al menos no me quisiera, me lastima de forma increíble... tanto llego a dolerme su rechazo que sin darme cuenta me puse a llorar con un niño. No la iba a forzar nunca más.
Luego de meditar mi situación por varios minutos en el baño, llegue a la conclusión de que tenía que dejar ese comportamiento absurdo... por mi hijo, por Esteban y por mí. De alguna forma yo lo amaba y él me amaba o al menos me quería un poco.
Llegue a la habitación y él estaba acostado y no tenía un buen aspecto, al igual que yo tenía los ojos hinchados y el pelo despeinado, me acosté a su lado y de inmediato el me dio la espalda y no me dijo una palabra, intente abrazarlo pero él se apartó más, decidí voltearme también y sin poder contenerme empecé a llorar en silencio.
Al día siguiente me desperté temprano y seguía dolido por lo de anoche, prepare el desayuno y salí a trabajar. No quería ser muy duro con María así que le deje una nota.
Me levante y fui al comedor, desayune y por un momento olvide a Esteban. Hasta que vi su nota pegada por el refri, exactamente decía: Fui a trabajar, no voy a comer a tu casa y esta noche tenemos una cena, pasare por ti a las ocho... ¡se puntual!
M: Vaya - con rabia arrugue el papel y lo arroje a la basura - así que está molesto - por un momento se me paso por la cabeza hacerle un circo en su dichosa cena pero... no podía llegar a eso, él me iba a llevar por algo y bueno yo tenía que seguir con el objetivo de retenerlo a mi lado para siempre - ¡Seré muy puntual mi amor!
Odiaba estar enojado o dolido y más si se trataba de algo que tenía que ver con María... No me concentraba en el trabajo, mandaba al demonio a todo mundo y en varias ocasiones pensé en llamarla o ir a la casa para solucionar este asunto, obviamente mi orgullo y el miedo a ser rechazado era más fuerte.
Solo faltaban veinte minutos para verlo, ya estaba lista y sentada en el sofá esperando a que Esteban entre a la casa... suspire al mirar el reloj y ver que los minutos no se movían como esperada. Llevaba puesto un vestido de color plateado que me llegaba hasta las rodillas, no era ceñido, su escote era conservador y bueno era muy cómodo. Mis zapatos son de color negro al igual que mí bolso de mano, me delinee los ojos con lápiz negro y me pinte los labios con un rojo claro, no tan llamativo y tenía el pelo suelto. Cuando menos lo espere, lo vi entrando a la casa... se veía tan guapo y elegante con ese traje de color negro. Al principio su mirada fue dura, pero luego se suavizo y me sonrió.
E: Te ves muy bien María - le ofrecí mi brazo y ella me agarro - pues vamos...
La cena tenía lugar en el Hotel Belvedere, bastante lujoso y elegante el lugar, creo que iba vestida para la ocasión. Llegamos y de inmediato nos rodearon los amigos de Esteban... el me presento como su prometida y varias personas nos felicitaron sorprendidos, muchos de los hombre presentes me decían que era encantadora cosa que yo no creía y que a Esteban le molestaba.
Por un momento me sentí mareada y fui al baño, no espere vomitar pero lo hice, espere varios minutos a que mi cara volviera a su color natural, me enjuague la boca, me retoque el maquillaje y me trague una pastilla de menta. Cuando salí me topé con la desagradable sorpresa, Esteban conversaba con una hermosísima rubia, ambos estaban muy animados y ella no le soltaba el brazo, me puse furiosa pero en realidad lo que más me molestaba era que ella lo miraba con deseo y coqueteaba con él. Camine hacia ellos y me metí en medio, Esteban se sorprendió y bueno yo solo salude.
AR: María... un gusto - estreche su mano - soy Ana Rosa Montero
E: - aclare mi garganta - Ana, María es mi prometida
AR: - eso me cayó como un balde de agua fría, trate de ser muy discreta con mis sentimientos en ese momento - ¡Enhorabuena, felicidades a los dos!
Afortunadamente me llamo un amigo y deje a las dos mujeres solas.
M: Creo que voy a sentarme - me maree y Ana me detuvo - gracias
AR: - le susurre - No te creas la gran cosa cariño, no sé con qué amarraste a Esteban... pero yo no soy celosa - la solté y me aleje -
M: - quede aturdida, vi que Esteban se acercaba a mí - Esteban...
E: - la tome de la cintura - ¿Estas bien? - mi María estaba pálida y eso me preocupo -
M: Si, estoy bien - me apoye en el - solo necesito sentarme un momento
E: - ella se sentó y tomo un vaso con agua, ella cerro lo ojos y yo acaricie su mejilla - No me gusta verte así
M: Es normal - le sonreí - va a pasar muy seguido así que no te preocupes tanto, ya estoy bien
Se apagaron las luces y la pista se llenó de parejas que bailaban al ritmo lento y apasionado de la balada... me gustaba ver a esos enamorados juntos, como gozaban de bailar juntos.
E: ¿Quieres bailar? - vi que ella negó con la cabeza - como quieras...
AR: María - toque su hombro - ¿te molesta si me robo a tu novio un momento?
M: Para nada - intente sonreír pero no pude -
AR: Querido - mi mirada indicaba que lo deseaba - ¿quieres bailar?
E: - mire a María y por su mirada note que si iba con Ana tendría problemas - No, prefiero quedarme con María - tome su mano - lo siento - Ana se alejó echando humo -
Como seguía enojado con María, decidí que la iba a ignorar por el resto de la noche, a no ser que se sintiera mal. Le negaría lo que me pidiera.
Esteban no me hacía caso, no me sentía mal y no quería fingir para llamar su atención... No tenía que dejar que Ana me ganara.
M: Esteban... - el me ignoro, así que tome su rostro entre mis manos y lo bese - quiero ir a casa
E: No - intente no caer en sus redes, pero me gustaba que jugara conmigo -
M: ¡Por favor! - Puse mi mano sobre su muslo y empecé a acariciarlo - no seas malo
E: - intente apartarla pero ella no se dejó - ¡Compórtate! - María me estaba excitando y no quería perder el control en plena fiesta -
M: - volví a besarlo y el correspondió de inmediato - Esteban - me acerque a su oído y le susurre - quiero ir a casa... quiero que me hagas el amor - deposite un beso en su cuello y escuche como tragaba saliva -
E: - ya no podía aguantar más, la deseaba demasiado como para desaprovechar esta oportunidad - ¡Tu ganas mi amor! - tome su mano y salimos casi corriendo de la fiesta -
Cap. 8
Mientras se dirigían hacia la casa, Esteban recibió una llamada inesperada que lo molesto demasiado. Intentaron secuestrar a un familiar lejano que prácticamente no había visto en su vida... Trato de liberarse de ellos pero no pudo, le exigieron que se presentara para estar presente en ese “momento difícil” dejo a María en la casa y le prometió que tendrían tiempo suficiente para terminar lo que habían comenzado.
Ella por su parte deicidio darse un baño y ponerse un cómodo camisón, se acostó en la cama dispuesta a esperar a Esteban... por un lado estaba un poco molesta porque él se había marchado pero luego cayó en la cuenta de que eso era lo mejor. Ahora tenía el suficiente tiempo para pensar en cómo tenía que comportarse... solo había hecho el amor una vez y Esteban se había hecho cargo de casi todo, eso no le gustaba. Quería que ambos participaran, hacer el amor era cosa de dos y no solo de uno... Sumergida en sus pensamientos se quedó completamente dormida.
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Cuando llegue María estaba durmiendo, la mire por unos minutos y sonreí, esta tan guapa y cada vez que la miro me siento feliz, completo... Cada día que pasa confirmo que ella es la mujer ideal para sentar cabeza, tener una gran familia. Sera una madre perfecta, de eso estoy seguro.
Me cambie y me acosté a su lado abrazándola y ella despertó.
E: Shh... Solo soy yo - bese su labios y luego su frente - es mejor que descanses, mañana será otro día y ambos tenemos cosas que hacer - ella solo asintió y se volvió a dormir -
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Al día siguiente me desperté primera y me negué a separarme de los brazos de Esteban, él era tan guapo, tierno y ¡uf! Sabía cómo volver loca a una mujer... formar una familia a su lado sería maravilloso, sentí un cosquilleo por todo el cuerpo al imaginarme una casa con niños corriendo por todos lados.
E: Buenos días - la abrace y ella sonrió - ¿Dormiste bien?
M: Muy bien, entre tus brazos todo se siente tan bien - lo bese y luego me sonroje - es tan raro despertar en brazos de un hombre... Esto es nuevo para mí y déjame decirte con toda la sinceridad del mundo que esto es maravilloso, no lo cambiaría por nada
E: Pues para mí es un gran honor, ser el primer hombre con quien despiertas abrazada - esta vez yo la bese, pero fue un beso corto y luego me levante - arriba perezosa, tengo que desayunar para ir al trabajo y bueno... ¿Qué planes tienes para hoy, guapa?
M: Tenía planeado invertir mi tiempo en algo productivo, como limpiar la casa y mover algunas cosas - Esteban iba a decir algo pero de inmediato lo callé - ya sé que me vas a decir que estoy embarazada y que no tengo que hacer esfuerzos… ¡Eso es patético!
E: Tienes razón, pero no quiero te pase algo... como es mejor prevenir que lamentar, voy a contratar a alguien que te ayude - le di un pico - pero alguien de confianza, claro...
M: - quejarme sería algo tonto - ¡Como quieras! - el me ayudo a levantarme y fui a la cocina.
Descubrí que desayunar al lado de una persona especial es maravilloso, el jugo de naranja acompañado con unas tostadas y unos besos eran deliciosos. No pude evitar llorar al imaginarme desayunando con Esteban y con nuestro bebe, los tres juntos...
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Más tarde, cuando me quede sola y Esteban fue a trabajar decidí mover varias cosas, llame a Sara y la invite a almorzar en casa... Lastimosamente ya tenía planes para el almuerzo y Esteban iba a estar muy ocupado hasta la tarde.
Luego de almorzar, me puse creativa y decidí hacer dos pasteles, uno de manzana y otro de fresa con crema. ¡Yummie, solo de pensarlo ya se me hacía agua la boca!
Cuando buscaba lo necesario para ambos pasteles me topé con la sorpresa de que me faltan ingredientes, anote lo que me faltaba, me puse mis botas y un abrigo ya que hacía algo de frio. Cuando abrí la puerta para salir me topé con una sexy sorpresa.
M: ¡Esteban! - Me lancé a sus brazos y nos besamos - ¿No que ibas a estar ocupado?
E: Te mentí - apreté su nariz y la mire de pies a cabeza - ¿A conde tan guapa?
M: - me sonroje y le di un golpe en el hombro - Voy a comprar algo en la tienda de la otra esquina... decidí hacer un pastel de manzana y otro de fresas con crema... ¿Me acompañas?
E: - le ofrecí un brazo y ella me agarro - Claro, contigo hasta el fin del mundo
M: - no pude evitar reír - Pues vamos...
Una vez de vuelta a casa, me ayudo a guardas las cosas... Luego nos pusimos manos a la obra y empezamos el trabajo. Resulto bastante agradable y divertido cocinar con él, cuando terminamos ambos estábamos sucios de pies a cabeza.
M: - riendo - Creo... creo que voy a darme un baño ahora - me puse de puntitas y lo bese -
E: ¿No necesitas compañía? - puse mi mejor cara provocativa -
M: - me estremecí al imaginarme el agua cayendo por mi cuerpo y las manos de Esteban recorriendo mi espalda - Em... yo... - trague saliva y el sonrió al notarme nerviosa -
E: Vamos mi amor, no te voy a hacer daño - me acerque a ella, la tome de la cintura y le susurre al oído - No muerdo... solo si me dejas
M: - di un saltito de sorpresa y lo tome de la mano - Esta vez te dejare hacerme lo que quieras...
Cuando llegamos al baño, el me beso el cuello y me susurraba palabras dulces, con mucho cuidado subía su mano desde mi cintura hasta mi senos... Me estremecí cuando sentí que los acariciaba sobre la tela de mi blusa.
E: No tengas miedo mi amor...
Con una ternura que no pensé que podía existir en un hombre, me beso lentamente y su beso me resulto dulce, tierno y recorría cada parte de mi llenando cada sitio vacío. Nunca me había sentido tan querida y deseada, con cuidado me saco la blusa y de nuevo poso sus manos en mis senos tocándolos con tanta confianza, como si siempre lo hubiera hecho. No me quise quedar atrás y coloque mis manos sobre su pecho y lo acaricie de arriba abajo... el gimió cuando sintió que mi mano iba más debajo de su ombligo.
M: Creo... creo que teníamos que tomar un baño... - él no me dejo continuar y me calló con un beso apasionado - aunque hay mucho tiempo para eso...
Fue lo último que pude decir antes de que vuelva a besarme de una manera apasionada, reclamaba mi boca con deseo y fuerza, nunca antes había conocido este lado de Esteban... cuando hicimos el amor la primera vez era como si tuviéramos prisa, como si estuviéramos haciéndolo solo por hacerlo y ya... Sin darme cuenta ya no llevaba el brasier ni los pantalones. ¿Cómo rayos no me di cuenta? El seguía muy vestido así que me apresure sacándole la camisa y bajándole los pantalones, pase mi mano por su erección y él se estremeció y me susurro algo que no entendí.
Continúe haciendo eso, lo acariciaba lentamente y luego metí la mano entre su bóxer para liberar su gran erección, casi grite al verlo... Era tan... tan... Ok, trague saliva y continúe, sabía que a él le gustaba y yo no era muy experta en esto, quería que él se sintiera a gusto conmigo... ¡Que solo hiciera el amor conmigo! Cerré mis dedos alrededor de su sexo, subí y baje mi mano, el respiraba de forma acelerada y cerraba los ojos echando la cabeza hacia atrás. De repente me levanto en brazos y me llevo hasta la cama, me coloco con cuidado y se quedó sobre mí, nos miramos por un rato y luego me beso, primero en la boca, luego bajo por mi cuello hasta llegar a mis senos... volví a acariciarlos con ambas manos, estimulando con el pulgar cada pezón.
Me arqueaba hacia él, ofreciéndole mi cuerpo para tomarlo cuando quiera, el deslizo su mano hasta mis muslos y los acaricio despacio y luego me saco la última ropa que faltaba.
Con cuidado separo mis piernas y se colocó en medio, no dejo de mirarme cuando entro en mí, trataba de mirarlo también pero no pude y cerré los ojos al sentirlo dentro de mí. Cuando empezó a moverse gemí y grite de placer, no se movía despacio, ni rápido. Lo que sentía en ese momento era imposible de describir, lo mire y el me miraba atento, sonreía mientras me acariciaba... Enrede mis piernas alrededor de su cintura mientras el aumentaba el ritmo de su embestidas y cada vez más se hundía en mí. Llegamos a un orgasmo espectacular... terminamos abrazados y completamente saciados.
M: - cuando recupere el aliento le dije - ¿Qué buscabas esa mañana en mi café?
E: Pues es obvio... yo solo quería un café
M: - baje la cabeza, creí que me lo dijo como si yo fui un error en su vida - ah... claro
E: Pero te encontré a ti - hice que me mirara - y cambiaste mi vida - le sonreí y baje de la cama... busque mi pantalón y en cuando lo encontré saque una cajita de terciopelo negro. La mire y aclare mi garganta - María, mi dulce y testaruda María... - la mire a los ojos y me arrodille frente a ella - Una mañana cansado de tanto trabajo fui a tu café para liberarme del estrés, te encontré ahí... tan perfecta y sencilla, tan distinta a las demás. Al principio no me prestaste la atención que esperaba pero no me importo, en ese corto tiempo cambiaste mi vida, mi ritmo, mi espacio, mi tiempo, mi historia, mis sueños... y todo. ¡Me agregaste risas, dos dudas, un duende... un par de fantasmas y este amor que te tengo! - Casi no pude seguir de la emoción, ambos estábamos llorando - María... ¿quieres casarte conmigo?
M: - casi no pude responder algo que era tan obvio - ¿Quién iba a decir que solo fuiste por un café y té topaste conmigo, con la futura madre de tú hijo? - Suspire - ¡un café!
E: ¿Eso es un sí? - ella rió a carcajadas y yo me senté a su lado - ¡contesta mujer!
M: - tome su rostro entre mis manos y lo bese - ¡Claro que es un sí! - me puse el anillo en el dedo y lo beso -
E: Me conviertes en el hombre más feliz de esta tierra - sonriendo - ¿Vamos por un café?
M: ¡No, te lo voy a preparar yo!... no me voy a arriesgar a que encuentres a otra mujer y ya no te quieras casar conmigo
E: - reí a carcajadas - Eso no va a pasar mi amor...


FIN



Eso fue todo guapas!
Hahahahaha guapaaa! Muy bien!
Me encanto y ahora espero las demas... No te tardes!
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SAIOA
SAIOA

May 6th, 2014, 6:02 pm #5

Holiiiii :D ¿como están? tanto tiempo! bueno les dejo este ima terminado... es bien corto y bueno, espero que les guste. Un besote!!


Solo quería un café.

Día normal y aburrido, 7 am, ningún movimiento en la empresa y menos en la oficina. Estoy abarrotado de trabajo y con un alto nivel de estrés, considerando tomarme unas vacaciones de forma urgente. Esteban se levantó de su silla y miro desde la gran ventana que estaba en su oficina que ofrecía el panorama de una gran ciudad llena de gente por todos lados, se centró en un pequeño café de nombre: “Mambo-Café” le llamo la atención no haberlo visto antes, se veía un tanto llamativo con esos colores fuertes en el cartel, el lugar parecía agradable y como era muy íntimo pensó que sería un buen lugar para tomar un café y relajarse un poco disfrutando de su soledad.
Tomo su saco y salió de su oficina.
E: - miro a su secretaria - Lupita voy a salir y no sé cuando regrese, no me pases ninguna llamada a no ser que sea muy urgente - le ordeno y Lupita asintió -
Por el corto camino observe tantas cosas, acaba de llover y el olor a humedad en el ambiente era relajante, mire a niños corriendo por ahí mientras sus padres los miraban atentos... una imagen muy dura para mí, ya era hora de sentar cabeza y conseguirme a una mujer que quiera tener hijos y esté dispuesta a sacrificar su figura. Mis relaciones amorosas no fueron de lo mejor, primero Patricia que me dejo por querer un hijo, los mismo Fabiola, Daniela y Ana Rosa. No logro comprender porque tanto interés por mantener una figura perfecta que tarde o temprano lo perderán...
Entre al pequeño café y el sonido de una campanita me recibió, me senté en la mesa más cercana y comprobé que era un lugar íntimo y agradable. Me puse a esperar que alguien me atendiera, mientras seguía mirando a los niños... el olor suave de lavanda hizo que mirara a la persona que estaba enfrente. Ahí estaba, el ser más hermoso que habían visto mis ojos, con las labios pintados de un rojo delicado, el pelo recogido con un moño aunque algunos rizos se escapaban rebeldes, los ojos de color negro me miraban fijamente y luego cuando creí que ya no había nada más, me sonrió y unos hoyuelos se dibujaron sobre sus perfectas mejillas.
X: ¿Qué le sirvo cariño? - su tono de voz era cálida -
E: Un... un caf... café por favor - me sentí avergonzado, ella solo sonrió y me pregunto si quería algo más - No gracias
Eso fue todo lo que pude decir, luego la mire fijamente cuando se marchaba hacia la cocina, hasta de espaldas es hermosa. Hermoso cuerpo y bello rostro, aparte de eso se ve muy simpática... de verdad esta mujer logro llamar de forma inexplicable mi atención. Espere por solo cinco minutos y me pareció una eternidad, ella no volvía. Cuando volvió, me entrego el café y sonrió
X: Aquí tiene... ¿señor?
E: Este... Este... Esteban SanRomán - como pude le tendí la mano y ella la tomo estrechándola -
X: Un placer, soy Mary Fernández - intento soltar mi mano y no puedo - ¿desea algo más?
E: No, eso es todo por ahora - de mala gana solté su mano - ¿gusta sentarse?
M: - miro a su alrededor - Bueno, no hay mucha gente y si alguien llega Vivian o Leo van a atender - se sentó y me miro a los ojos - ¿se siente bien?
E: Si - baje la cabeza - solo estoy un poco cansado, por eso deje la oficina y este me pareció un lugar adecuado para relajarme
M: Si, es un buen lugar, me gustó mucho el local ya que es pequeño. Me parece muy cálido y seguro
E: Ya lo creo... - la mire sin disimular, me la estaba comiendo con la mirada y ella se sonrojo - ¿Acostumbra hablar con todos los clientes?
M: Solo lo necesario, aunque suelo charlar con amigas
E: ¿No la molesto verdad? - ella negó con la cabeza - que bueno
M: ¿Así que es un SanRomán? - el asintió - de verdad que nunca espere tener a alguien de su nivel en mi humilde café
E: No es para... - empezó a sonar mi celular - disculpe Mary - conteste molesto hasta que me entere que mi Nana estaba muy mal - Lo siento Mary es una urgencia - pague lo del café, bese en la mejilla a Mary y salí corriendo.
Segundos después empezó a sonar el celular de María, luego de oír una mala noticia salió corriendo y llorando.
2
Cuando me comunicaron que mi Nana estaba grave en un hospital salí corriendo, días pasados ella se quejaba de cansancio o de algún dolor y eso era muy raro en ella. Era muy joven y fuerte, me cuido desde que yo tenía 1 año y ella apenas tenía 18. Ahora tiene 48 años y se ve más joven y fuerte. De alguna forma mi Nana me recordó a la señorita del café, ambas se parecían con esa sonrisa tierna y esos maravillosos ojos negros.
Llegue al hospital y pregunte en donde se encontraba, ahí me informaron que de alguna manera ya paso el peligro, tuvo un pre-infarto pero se encontraba estable. Como no podía pasar a verla me senté frente a su habitación, específicamente era la numero 20, estaba muy preocupado por ella, tanto que no pude contener las lágrimas, luego de algunos minutos supe que lo mejor era calmarme y mire a lo largo del pasillo, luego de la nada la hermosa mujer del café corría y lloraba a la vez que miraba cada puerta como si buscara algo, cuando llego a la habitación de mi Nana entro sin preguntar y desde mi lugar escuche sus gritos de súplica. Exactamente dijo: “Déjenme un momento con Delly”
¡Vaya! Eso me tomo por sorpresa, miren que grande es el destino y esta ciudad es chica.
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Esa llamada cambio mi vida, mi mama estaba grave. Como pude cerré el café y fui hasta el hospital mientras que en todo el camino le rogaba a Dios que no le pasara nada malo a mi mama. En eso momento solo podía preguntarme: ¿Qué demonios voy a hacer sin mi Delly?
Cuando llegue me indicaron en donde se encontraba y sin importarme nada más, corrí lo más rápido que esos malditos tacones me dejaban, llegue a la habitación y entre. Aunque intentaron sacarme grite, llore y suplique como una niña pidiendo un juguete. Así conseguí quedarme con Delly, pero solo por 5 minutos.
Verla acostada, conectada a miles de cables, me golpeo duro. Delly era muy fuerte y joven, ella es una verdadera guerrera. Lo que más me dolía era no haber pasado el tiempo suficiente a su lado, ella me ama al igual que yo. Pero lo nuestro no era amor de madre e hija, lo nuestro iba más como hermanas. Ella me tuvo siendo muy joven, por esa razón ni la llamo mama, la llamo por su apodo: “Delly” aunque en realidad se llama Adela.
Me acerque con cuidado a ella y tome su mano, sentí como la apretaba y abrió los ojos unos segundos mientras susurro: “Te amo Mary”
Las lágrimas se agolparon violentamente en mis ojos y cayeron silenciosas por mis mejillas, acaricie su frente y le respondí: “Yo también te amo mama”. Se dibujó en su rostro cansado una sonrisa, la más bella que había visto en su rostro, esa sonrisa sin duda me lleno el corazón de forma inexplicable y alivio un poco mi dolor.
Aunque no sabía lo que me esperaba, de la nada mi Delly empezó a convulsionar, solté su mano y pedí ayuda. Esta vez no había caso, me dejaron fuera...
*************** Semanas Después ********************
Empacaba la última caja en la cual iba mi cafetera favorita. En mi vida ya nada tenía sentido, perdí lo más bello que tenía, Delly había muerto y una parte mía se fue tras ella... recuerdo que innumerables veces le dije que éramos una sola persona, ella sufría y yo también, ella estaba feliz y yo también, creo que esto formaba parte, ella murió y yo con ella. Como no tenía muchos ingresos los SanRomán ayudaron, para ser sinceros se portaron muy bien conmigo, sobre todo Esteban, él y yo estábamos juntos en todo momento, ambos lloramos amargamente, pero luego de que la sepultamos no volví a saber de esa familia.
Nunca termine mis estudios por eso invertí todo lo que tenía un mí pequeño pero llamativo: “Mambo Café” el nombre lo saque de una de esas películas raras que casi nadie recuerda o conoce. Decidí acabar con mi sueño porque me sentía mal, cansada y triste... no volví a tratar bien a ningún cliente, así que todos se marcharon hasta que un día nadie más volvió. Pague lo que debía a mis ayudantes y les desee buena suerte.
Suspire al mirar a mi alrededor, todo vacío y sin gracia, iba ser muy fácil sentarme a llorar pero eso no me solucionaba nada.
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Extrañaba tanto a mi Nana, aunque no sabía si extrañaba más a María... ya llevaba unas cuantas semanas sin saber nada de ella. En ocasiones miraba por mi ventana su café, pero no la veía salir y no me animaba a ir a verla... ese era el momento perfecto, ir por un café y una plática con ella.
Salí de mi oficina sin dar explicaciones y fui corriendo hasta el café, cuando entre la vi mirando al vacío, su mirada reflejaba dolor y cansancio, sus ojos estaban apagados y desilusionados, me dolió verla así. Mire a mi alrededor y no quedaba nada, entonces caí en la cuenta de que ella se marchaba y no lo podía permitir.
E: María - susurre con cuidado para no asustarla - ¿Cómo estás?
M: ¿Tu qué crees? - Sus ojos se llenaron de lágrimas - ¿Qué quieres?
E: Solo pase para tomar un café pero...
M: Si, me voy, me marcho de este lugar. Mandare al demonio todos mis sueños - seco sus lágrimas - si eso es todo, creo que te tienes que marchar - ni yo sabía porque era tan agresiva, así que trate de repararlo - ¿Qué te parece si me ayudas con mis cajas y luego vamos por un café?
E: Me parece muy bien - su expresión era neutra, no le preste atención, al menos tenia alguien que me ayude -
Nos pasamos toda la mañana y parte de la tarde llevando cajas... ¿Quién diría que tendría tantas cosas?
E: ¿Sigue pendiente lo del café? - se secó la frente que estaba llena de sudor -
M: Creo que estará mejor para otro día - lo mire de pies a cabeza - creo que necesitas un baño urgente
E: No lo creo - tome su mano, cuando intente zafarse me dijo - tranquila, solo vamos a ir a mi oficina, quiero platicar contigo y creo que ese es el lugar más discreto para hablar
M: - sentí miedo al pensar que los dos estaríamos solos ahí - ¿Pero no te parece que nadie estará en ese lugar ahora?
E: por eso te digo que es discreto - note mi inseguridad - tranquila pequeña, no voy a hacerte daño.
Me volví a negar, pero no sé cómo demonios en un parpadear estaba sentada en su cómodo sofá con una copa de vino en mis manos y sus ojos mirándome detenidamente.
E: ¿Por qué te quieres marchar María? - lo dije con tono de celos -
M: Creo que es lo mejor - tome un trago y lo mire - todo me recuerda a Delly y no es fácil
E: Si es por eso, hace tiempo me marcharía de la casa y de esta oficina - con todo melancólico - ella venía muy seguido a verme aquí y me traía la comida
M: ¡Qué bueno! - exclame con rabia, ella no me llevaba el almuerzo en el trabajo y eso que estaba tan cerca - será mejor que me vaya, todavía tengo cosas que arreglar en mi casa
E: - mientras se levantaba le dije - ¿Sigues con esa idea? - Ella asintió y paso por mi costado, la tomo del brazo y la acerque a mí - no puedo permitir que te marches
M: ¿Por qué? - Su tono era desafiante - ¿Qué piensas hacer para detenerme?
E: - mire directo a sus labios y sentí deseos de probarlos - No lo sé...
M: Solo quiero que me des un motivo y me voy a quedar - me miro a los ojos, nuestra miradas se cruzaron por largos minutos. En sus ojos quedaban algunos sueños e ilusiones, mientras yo le ofrecía un nuevo futuro, esperanza y la posibilidad de volver a ser feliz -
E: - la tome de los hombros y la acerque más a mí - ¿Quieres motivos? - Ella asintió - pues te los daré - pose mis labios sobre los de ella, esperando rechazo ya que nos conocíamos muy poco... pero no fue así, aunque al principio ella dudo, luego se dejó ir. Me beso de forma apasionada, como si desde hace tiempo deseaba hacerlo, me abrazo por el cuello mientras que yo enredaba mis dedos en su pelo. Nos separamos un momento para respirar, la mire a los ojos pidiendo permiso para continuar y ella me lo dio con una débil sonrisa, la cargue con cuidado y la deposite sobre el sofá, continuando con el beso y empezando tiernas caricias.
Cap. 3
Mal, todo lo hicimos mal... luego de que hiciera el amor con Esteban en su oficina semanas atrás me sentía fatal. Todavía no podía creer que casi sin conocerlo me acosté con él y para terminar era virgen... A Esteban eso le tomó por sorpresa y luego de hacerme el amor me pidió perdón y me dijo que fue un error, golpe bajo para mí. Corrí hasta mi casa y me refugie en mi cama, no pude dejar de llorar toda la noche, no podía dormir, cerraba los ojos y lo veía, lo sentía junto a mí, dentro de mí.
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La semana pasada me porte muy mal con ella, no tenía idea de que Mary era virgen, fui muy rápido con ella y la lastime en todos los sentidos... como no sabía que hacer le pedí perdón y me refugie en la excusa de que estábamos mal por la muerte de Delly. Grave error, con justa razón me mando al demonio y salió corriendo.
Desde hace tres semanas no sé nada de ella, no fui a buscarla por cobarde y creo que nunca lo voy a poder hacer, nunca más podría volverla a ver a los ojos sin sentir culpa.
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Una mañana me sentí mal en el trabajo (ahora trabajo en una tienda en el centro comercial, vendiendo libros, cds, etc...) mi compañera me dijo que lo mejor era ir al médico, todo anda mal por la ciudad y una nueva peste afecto a muchos.
Decidí hacerle caso, fui a un control de rutina, análisis de sangre, de orina, etc. Me informaron que mis resultados estarían dentro de unos días y me recomendaron comer liviano, tomar mucha agua, no auto medicarme y no exponerme mucho al sol.
En los días que esperaba mis resultados, todo se volvió peor... sentía nauseas muy seguido, me mareaba a cada rato y tenía cada antojo... mi compañera me advirtió que podía ser una peste muy fuerte o lo que en ese momento era peor... ¡Un embarazo! Al principio empecé a reír a carcajadas y casi le digo que soy virgen, pero la imagen de Esteban despojándome de mi ropa vino a mi mente, junto con esas sensaciones que había empezado a olvidar, trague saliva y considere que lo mejor era esperar y que sea lo que Dios quiera, mañana retiraría mis resultados y ahí descartaría el embarazo o la enfermedad.
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Lo tenía decidido, ya llevaba un mes y medio sin ver a mi María y me sentía fatal, la necesitaba, me conformaba con verla desde lejos todos los días o aunque sea saber si era feliz. ¿Y si no consiguió trabajo? ¿Si está pasando alguna necesidad? No podía dejarla desamparada. Mañana a la hora de comer iría a su casa que para mi suerte se encontraba cerca de la oficina.
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Afortunadamente, tenía el día libre. Me entregaban mis resultados y luego vería que hacer con mi vida... rogaba y pedía de corazón que no fuera un embarazo, pero si eso era una realidad me quedaba alejarme de Esteban y criar a mi hijo sola.
Definitivamente eso sería lo mejor, aunque si solo era una enfermedad, me cuidaría más y también me alejaría, no quisiera arriesgarme a encontrar a Esteban por la calle. Desayune y salí de casa, esa mañana me veía muy cansada, tenía unas ojeras gigantes y bueno, no iba de la mejor forma vestida. Me importaba poco, solo iría por mis resultados y directo a casa.
Una vez en el hospital miraba a cada rato el laboratorio, faltaba una hora para que se entreguen los resultados y yo estaba que me moría de ansiedad, saque mi celular y me puse a jugar por el para hacer pasar el tiempo, no sé cuánto estuve jugando pero sin saberlo la enfermera me llamaba una y otra vez.
M: - levantándome - ¡Oh disculpe! - Me acerque a ella y tome el papel - ando muy distraída.
Ella no me dedico una buena mirada, así que solo baje la cabeza y fui hasta casa, sabía que el trayecto a casa era largo, como de una hora y media, tenía que aguantar hasta ese momento. Para distraerme decidí ir de compras antes de llegar, compre algo de fruta, yogurt, leche y otras cosas necesarias para mi alimentación, sea que este enferma o embarazada lo necesitaba. Como ya faltaba poco para llegar a casa empecé a caminar sin rumbo por la plaza, estaba casi vacía, mire hacia el cielo y estaba a punto de llover, así que de una vez por todas fui a casa... como si huyera de alguien entre y le puse llave a la puerta, saque el papel con el resultado y tire mi bolso, suspire y tome asiento, con cuidado abrí el sobre y todo marchaba bien, nada raro, embarazo positivo y nada más, que bueno.
M: ¡¿Qué?! - volví a mirar el papel detenidamente - embarazada... ¡Oh por Dios! - me levante di unas vueltas y volví a sentarme - esto no está bien, definitivamente nada está bien
Oí que alguien llamaba a mi puerta, fui corriendo a abrir pensando que sería mi compañera de trabajo, pero me encontré a la persona que menos quería ver...
Cap. 4
E: María... - no pude evitar sonreírle, ella por su lado se echó llorando en mis brazos - ¿Qué... qué pasa?
M: Todo... pasa de todo, hicimos todo mal - me aparte de sus brazos y me senté - no sé qué voy a hacer
E: Cariño, si no me explicas no voy a entender - ella miro un papel que dejo sobre la mesa y empezó a llorar más - por Dios... - tome el papel y con miedo a encontrar algo malo lo leí en voz alta - resultado de análisis... María Fernández, sangre normal... embarazo positivo... - mi mente se congelo al leer eso último, estaba embarazada y de seguro ese hijo era mío - María... - ella no me miraba, no dejaba de llorar y ya me asustaba - cariño... mírame - tome su rostro entre mis manos y la obligue a que me mirara - María, no te pongas así - seque sus lágrimas - puede que no haya sucedido en el mejor momento pero... ¡vamos a ser papas!
M: - sonreí por unos segundos pero luego volví a llorar - Esto no estaba en mis planes - me aparte de él y lo empuje con toda mi rabia - ¡tú no estabas en mis planes! es cierto que me la pase de maravilla a tu lado pero esto no está bien. En este momento yo... - apreté mis puños con rabia - todo sería más fácil si no te hubiese conocido y si mi Delly estaba conmigo
E: - lo que me dijo me dolió, no me esperaba eso aunque sabía que me lo merecía - No digas eso, yo creo que lo de nosotros no fue un error, fue algo maravilloso
M: No lo sé - guiada por mi rabia lo tome por la solapa de su camisa y mire directo a sus ojos, se veía sorprendido y dolido - escúchame bien SanRomán - el solo trago saliva - tienes dos únicas opciones. 1: Te quedas a mi lado, criamos a nuestro hijo, juntos, le das tu apellido pero claro, cada uno es libre de hacer su vida... nada de celos ni reproches o explicaciones... podrás verlo los fines de semana o no sé. 2: Te marchas, te vas como un cobarde, me dejas sola... pero si te vas, no puedes regresar, no podrás ver al niño y menos intentar tener algún contacto con el - lo solté y le di un fuerte empujón - ¡tú decides!
E: - su reacción y sus opciones me tomaron por sorpresa, pero luego de escucharla, sin dudar dos veces tome una decisión, la más rápida y conveniente - María... - ella me miro con miedo a mi respuesta, mientras que solo me acerque a ella, fue un beso corto pero tierno, me separe de ella y me marche -
M: - toque mis labios - Lo sabía... pájaro que come vuela - seque unas inevitables lagrimas que caían por mis mejillas y decidí darme un baño, necesitaba tener la mente fría para pensar en que haría en estos momentos -
Luego del relajante baño, me senté frente al televisor con un gran pote de nutella y algunas galletas... de seguro era mi primer antojo, de solo mirar eso ya me dio diabetes, estaba loca para comerme eso... en realidad no sabía si era ansiedad, miedo, antojo o la rabia que me producía la huida de Esteban.
Me puse a ver una película, pero la cambie porque me pase llorando, todo iba bien ahí, todo era perfecto, familia unida llena de hijos. Estaban mama, papa, hijos y el perro... ¡familia ideal! Baje la mirada a mi vientre y con vergüenza le dije a mi hijo/a: creo que solo seremos tú y yo... como consuelo agregue: no necesitamos de nadie, yo soy suficiente para ti.
Cuando la noche empezaba a pesar y tenía un sueño de aquellos, decidí ir a la cama pero un ruido me detuvo. Escuche el ruido de alguien bajando de un coche y dando algunas indicaciones, tocaron mi puerta y con miedo abrí. Era Esteban, mi corazón dio un salto al verlo ahí, con bolsas en las manos, supongo que llenas de comida o no sé, paso por mi lado y me dio un beso en la sien, tras el entraron dos hombres con maletas, las dejaron en un rincón y siguieron metiendo más bolsas del súper. ¿Qué demonios estaba pasando?
Seguí mirando la escena como una idiota, Esteban dio indicaciones de que a primera hora quería su coche frente a mi casa, se despidió de ellos y entro a mi casa como si nada...
M: - coloque mis brazos en forma de jarra y le dije desafiante - ¿Qué demonios crees que haces?
E: Bueno, me diste dos opciones, elegí la primera pero... le agregue más cosas - sonrió de forma seductora y casi caigo al piso desmayada - te traje de todo, fruta, leche... em... libros, revistas, todo para que estas cómoda y no te falte nada, ahora que vas a pasar más tiempo en casa...
M: ¿Estás loco? ¡Mañana tengo que regresar al trabajo!
E: No, ahora que voy a vivir contigo no te hará falta trabajar, yo te daré todo lo que necesitas... claro, vamos a remodelar la casa, agregar más cosas y tirar otras - miro alrededor - aunque tu casa es muy bonita, creo que necesita pocos arreglos - empecé a caminar para ver cada rincón - sí, solo es cuestión de mover cosas... - María se colocó frente a mí para taparme el camino - ¿Qué pasa preciosa?
M: - una vez más le grite, me enfurecía que se comporte de esa manera - ¡Pasa, que no puedes venir a invadir mi vida de la noche a la mañana!
E: Lo siento, sé que queda mal no preguntarte... pero eres muy terca, yo solo quiero lo mejor para los tres
M: ¿Por qué crees que esto es lo mejor? - el solo bajo la cabeza, lo puse entre la espada y la pared -
Cap. 5
E: No sé qué responder... - trague saliva, ella quería intimidarme, quería que me aleje pero no se lo iba a permitir - bueno, ya es un poco tarde ¿Qué te pareces si nos vamos a dormir?
M: Buena idea - le señale el viejo y pequeño sofá - muy bien, te traeré una manta y te quedas ahí - me voltee y como lo presentí, me detuvo y me volteo frente a el - ¿Qué?
E: Estas loca, yo me voy a dormir contigo - vi como ella negó con la cabeza y le señale el sofá - corazón - tome aire, no quería ser agresivo con ella - ¿cómo pretendes que voy a entrar en ese sofá?
M: No lo sé... - Esteban me miro y casi no pude contener el deseo de lanzarme sobre él y comérmelo a besos, pero eso no iba a solucionar nada... solo aumentaría mi culpa y mi rabia - está bien SanRomán, dormiremos juntos, como somos adultos no nos tocaremos, ni un pelo. ¿Trato hecho?
E: ¡Oh Dios! - negué con la cabeza - eres, perversa María... pero no me queda de otra - suspire - acepto
M: Voy a ¡MI HABITACION! a preparar ¡MI CAMA! - lo fulmine con la mirada antes de marcharme -
E: - pase una mano por mi rostro y sonreí - Mi mujer está loca... pero así me gusta
Entrando a la habitación, Esteban se encontró con una gran cama divida por la mitad con una montaña de almohadas
E: - una vez más empezó a reír por la ocurrencias de María - ¿No que éramos adultos?- ella asintió - ¿Entonces qué significa esto?
M: Significa que no confió en ti -trague saliva, lo mejor era ser sincera - ni en mí, así que esto es lo mejor... Mientras más nos alejemos ¡mejor!
E: Esta bien - no me mostré molesto aunque lo estaba, pero me gustaba verla nerviosa, ella me deseaba y estaba seguro que si intentaba algo ella iba a ceder... pero la haría sentir muy mal después - ya vuelvo...
Al día siguiente amanecí cansado, como si me hubiese desvelado bailando en una fiesta o algo así... si hubiese dormido en ese sofá de seguro no me sentiría como ahora. María, mientras dormía destruyo la gran montaña de almohadas, me empujo, golpeo, pateo y casi me tiro de la cama... su nivel de inquietud durmiendo en la cama era impresionante. Creo que por el bien de mi salud e integridad física debería regresar a mi casa o dormir en ese sofá.
Cuando me levante, vi a Esteban sentado, tocándose el cuello con cara de dolor... esa imagen me causo tanta gracia que no pude evitar reír a carcajadas.
M: Te dije que era mejor el sofá
E: Debí tomarte la palabra, nunca pensé que dormir a tu lado era una tortura - no le gusto ese comentario, bajo la cabeza y no me miro en todo el desayuno - ¿Vas a ir a trabajar?
M: - aclare mi garganta, también me sentía cansada y pensé que lo mejor sería quedarme en casa - No, me dijiste que no debía de trabajar y pienso tomarte la palabra, no fue una buena noche para ti y tampoco para mi
E: Eso me parece bien, yo voy a ir a la oficina a dar algunas indicaciones, tengo una reunión a las diez pero creo que volveré a la hora de comer
M: De acuerdo...
Esteban se marchó llevándose con él todas mis ganas, no quería tenerlo cerca ni tampoco lejos... no sabía qué demonios era mi maldito problema pero no me importaba, casi salte de felicidad cuando escuche sonar mi celular y era Sara, mi compañera... ella me mantendría ocupada por mucho tiempo.
S: Lo sabía... ¡Felicidades futura mama!
M: ¿Quién te lo conto? - eso me sorprendió por completo, no se lo había contado a nadie excepto a Esteban y él no la conocía... creo - ¡contesta!
S: Tranquila - empecé a reír de felicidad - solo te estaba probando, ósea que deberás estas embrazada. Enhorabuena María, felicidades
M: Gracias... aunque no sé si estar feliz o triste
S: ¿Es por el padre verdad?
M: Si - aclare mi garganta para no llorar -
S: ¿No te apoya?
M: Todo lo contrario... invadió mi casa, me trajo de todo, se va a hacer cargo, duerme conmigo, me propuso que deje el trabajo, es estúpidamente sexy y vamos a ir a comer
S: Ah... vaya... yo que tu estaría feliz - gritando - ¡despierta perra! Tienes al mejor hombre del mundo a tu lado y te sientes mal... yo que tú, me acomodaba y disfrutaba de él, si en verdad es o hizo todo lo que me dijiste, es un buen hombre. Si lo quieres quédate con él o al menos intenta algo... piensa que lo mejor para tu bebe es nacer dentro de una familia unida
M: Tienes toda la razón Sara, voy a ver qué hago... es que soy muy orgullosa, no tengo ni idea de porque falte, tenía que ir a trabajar
S: Solo para molestarlo... no seas tonta, él te quiere o al menos le importas. Aprovecha lo que te ofrece, pero tampoco dependas mucho de el ¿entiendes?
M: Creo que sí...
************* **************Una Semana Después**********************************
E: Mañana vamos a ir a un consejero, terapeuta de parejas o algo así...
M: - estaba muy entretenida leyendo una novela y lo deje para contestar ese absurdo - No pero por favor... solo llevamos una semana juntos, no podemos casi ni vernos, no nos hablamos muy seguido y si lo hacemos terminamos peleando... lo nuestro no va por buen camino
E: Por eso pedí turno con ese consejero... la decisión es tuya, si tú quieres intentar algo conmigo vas a ir y si no... Pues no vas y ya - me levante para no seguir discutiendo - voy a salir y no sé a qué hora vuelva
M: Como quieras... - mi respuesta parecía fría, como si no me importara. Aunque moría de ganas por decirle que no se vaya -
********************* Día siguiente - Consultorio de un tal Rubén *********************
M: No lo puedo creer - me movía de un lado a otro, estaba incomoda y el consejero psicólogo o lo que sea se estaba tardando - Tengo cosas que hacer SanRomán
E: Yo también y créeme que son muy importantes - la tome de la mano - pero lo estoy dejando por nosotros, quiero mejorar lo nuestro
M: De acuerdo, solo cinco minutos más... no viene y me marcho - aparte mi mano y suspire -
Cuando apareció Rubén todo se volvió cansador, Esteban le contaba todo y yo sentía vergüenza, el no mostraba estar incómodo y eso a mí me incomodaba... no quería estar ahí, pero quería tener un futuro con Esteban... él no sé, qué nos dejó un simple y sencillo trabajo que según él consistía en dormir juntos, sin esa montaña de almohadas, pegado el uno al otro, abrazados o una especie de cucharita para dormir, al principio una ola de excitación paso por mi cuerpo al imaginarme dormir así con Esteban, pero mi orgullo me decía que me negara y así lo hice.
No se cómo demonios convencí a María, pero nos encontrábamos frente a frente y nos separaba la cama... no había montaña de almohadas, solo estábamos nosotros y esa cama.
E: ¿Te acuesta tu primero? - la vi acostarse enojada -
M: - cuando él se acostó le dije - ¡Un día me lo vas a pagar!
E: Y tú me lo vas a agradecer... - ella se volteo y con cuidado empecé a pegarme a ella...
Cap.6
M: ¡No te pegues tanto a mí! - Le grite y me aparte - en verdad ese psicólogo, siquiatra o lo que sea que fuera está loco... ¿en qué cabeza cabe que si dormimos abrazados todo se va a arreglar?
E: Bueno, cabe en la cabeza de Rubén y bueno, yo creo que es un buen ejercicio, a ver si así te quedas quieta mientras duermes - me volví a pegar a ella, pero esta vez ella se quedó quieta -
M: Esta bien, lo vamos a intentar - me quede callada y me deje llevar por la calidez y la comodidad de su cuerpo. Su aroma me lleno completamente haciendo que desapareciera mi cansancio y sin darme cuenta me quede dormida -
Esa fue una de las mejores noches de mi vida, María se quedó dormida entre mis brazos y esta vez no me empujo, ni pateo, se quedó quieta y contenta. Aun estando dormida suspiraba y se pegaba más a mí, cuando intente levantarme por la madrugada para ir al baño ella no se quiso despegar de mí, me costó mucho separarme de ella sin despertarla.
Cuando me dormí lo hice profundamente, porque cuando desperté un olor a café y tostadas llenaba la habitación y me daba hambre.
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Dormí de la mejor forma posible, tanto que me desperté primera, estaba tan contenta que no desperté a Esteban, él se veía tan tierno con el pelo despeinado y el torso desnudo, le robe un beso y sonriendo fui a la cocina a preparar el desayuno.
Prepare café, zumo de naranja, tostadas y huevos, por lo que vi en esta semana conviviendo con Esteban, a él le gustaban mucho esas cosas.
Arregle la mesa y mientras colocaba todo, de la nada me nació la necesidad de cantar.
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Me lave la cara y me arregle un poco, decidí pasar el día con María... cuando me iba acercando a la cocina escuche su delicada voz cantando una suave melodía. Me recosté contra el marco de la puerta y la mire de pies a cabeza, tenía un rodete alto, un camisón que no era sexy ni recatado y estaba sin maquillaje, era perfecta. Cuando me vio se sonrojo y bajo la mirada.
M: Buenos días - aclare mi garganta, con tan solo verlo se me formo un nudo - ¿Cómo... como dormiste?
E: ¡Muy bien, de la mejor forma posible! - me acerque por detrás y la abrace por la cintura - ¿y tú, pasaste buena noche?
M: Si, dormí bien - él no me soltaba y no sabía que hacer - ¿No se te hace tarde para ir a trabajar?
E: No, hoy no voy a ir - bese su cuello con delicadeza y le arranque un suspiro y un gemido ahogado, la solté lentamente y la voltee frente a mí - ¿tienes algo planeado para hoy?
M: La verdad, no...
Bueno, desayunamos y fuimos de compras... la quería distraer con eso, antes de llevarla junto con Rubén, la está presionando mucho cierto pero no tenía mucho tiempo. No la quería perder y bueno, ella es muy difícil.
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Sabía que se traía algo entre manos, puede que se haya portado muy bien conmigo y que si me guste y sienta algo por el... pero no me gusta ir a terapia de “pareja” si ni siquiera lo somos, él nunca me pidió ser algo más serio, tengo miedo que haga esto solo por conservar al bebe.
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Cuando le comente a María que íbamos a ir a ver a Rubén, casi me da una cachetada... se aguantó y me dijo que éramos adultos y que teníamos que resolver nuestros problemas solos. Me arrodille en plena calle y se lo roge, creo que para no seguir pasando vergüenza me dijo que iríamos junto a él.
R: Sabia que volverían - me senté y sonreí al ver la cara de fastidio de María - ¿Cómo les ha ido en la terapia de anoche?
M: ¡Que le importa! - le grite, parecía una niña caprichosa -
E: Muy bien, nos fue de maravilla - tome la mano de María y me sorprendió que no hizo nada para apartarla - ¿con que seguimos?
R: Bueno, ya que vamos bien, les voy a dar algo un poco más complicado... quiero que ahora, se den muestras de cariño - señale sus manos - como esa, me gusta que se tomen de la mano, así que el ejercicio de ahora será muestras de cariño... un te quiero o algo dulce como eres bonita... ustedes sabrán, ah... eso incluye besos y caricias. ¿Entienden?
E: Si - me encantaba intentar ese ejercicio -
M: ¡Esta loco, no lo voy a hacer!
R: Yo creo que sí...
Cap. 7
M: ¡Eres un idiota!
E: Recuerda amor, se cariñosa - acaricie su mejilla con ternura -
M: - me aparte - ¡Ah claro! - tome sus rostro entre mis manos - ¡terroncito de azúcar, eres un idiota! - lo solté y suspire cansada - y yo que creí que eso de los abrazos eran ridículos
E: No digas eso guapa - le sonreí y por un momento ella también lo hizo - ¿Por qué te comportas así conmigo?
M: No entiendo cariño - nótese mi tono sarcástico -
E: Ay, no quiero pelear contigo María... pero me duele que no pongas de tu parte o si lo haces, es de mala gana - baje la mirada, no quería que me viera vulnerable -
M: ¿Y tú crees que a mí no me duele estar en esta situación? - me coloque frente a él y mire directo a sus ojos - me temo que ninguno entiende al otro - di otro paso al frente con intensión de descargarme con más palabras que lo pudieran herir, pero el avanzo un paso y me asusto así que puse mis manos sobre su pecho -
E: No intentes desafiarme... llevo meses si una mujer - arquee una ceja y la apreté más contra mí - ¿no te gustaría pasar un rato agradable mi amor?
M: - me asusto, me quede congelada... trate de no demostrárselo y le dije con la frente en alto - ¿Me estas amenazando?
E: Para nada - deslice una mano por su cintura - amenazas son cosas que se dice y no se cumple, esto más bien es una advertencia - baje la cabeza y tome sus labios con un beso fugaz, ella no correspondía y eso me hizo soltarla -
M: - le di una sonora cachetada que dejo una marca en su cara - ¡No vuelvas a hacer eso nunca más! - Salí de la cocina y me encerré en el baño, con ese beso el solo logro recordarme que lo quería... no me gustaba sentirme vulnerable o confundida y menos por su causa -
Solo pensar en que María no me amara o al menos no me quisiera, me lastima de forma increíble... tanto llego a dolerme su rechazo que sin darme cuenta me puse a llorar con un niño. No la iba a forzar nunca más.
Luego de meditar mi situación por varios minutos en el baño, llegue a la conclusión de que tenía que dejar ese comportamiento absurdo... por mi hijo, por Esteban y por mí. De alguna forma yo lo amaba y él me amaba o al menos me quería un poco.
Llegue a la habitación y él estaba acostado y no tenía un buen aspecto, al igual que yo tenía los ojos hinchados y el pelo despeinado, me acosté a su lado y de inmediato el me dio la espalda y no me dijo una palabra, intente abrazarlo pero él se apartó más, decidí voltearme también y sin poder contenerme empecé a llorar en silencio.
Al día siguiente me desperté temprano y seguía dolido por lo de anoche, prepare el desayuno y salí a trabajar. No quería ser muy duro con María así que le deje una nota.
Me levante y fui al comedor, desayune y por un momento olvide a Esteban. Hasta que vi su nota pegada por el refri, exactamente decía: Fui a trabajar, no voy a comer a tu casa y esta noche tenemos una cena, pasare por ti a las ocho... ¡se puntual!
M: Vaya - con rabia arrugue el papel y lo arroje a la basura - así que está molesto - por un momento se me paso por la cabeza hacerle un circo en su dichosa cena pero... no podía llegar a eso, él me iba a llevar por algo y bueno yo tenía que seguir con el objetivo de retenerlo a mi lado para siempre - ¡Seré muy puntual mi amor!
Odiaba estar enojado o dolido y más si se trataba de algo que tenía que ver con María... No me concentraba en el trabajo, mandaba al demonio a todo mundo y en varias ocasiones pensé en llamarla o ir a la casa para solucionar este asunto, obviamente mi orgullo y el miedo a ser rechazado era más fuerte.
Solo faltaban veinte minutos para verlo, ya estaba lista y sentada en el sofá esperando a que Esteban entre a la casa... suspire al mirar el reloj y ver que los minutos no se movían como esperada. Llevaba puesto un vestido de color plateado que me llegaba hasta las rodillas, no era ceñido, su escote era conservador y bueno era muy cómodo. Mis zapatos son de color negro al igual que mí bolso de mano, me delinee los ojos con lápiz negro y me pinte los labios con un rojo claro, no tan llamativo y tenía el pelo suelto. Cuando menos lo espere, lo vi entrando a la casa... se veía tan guapo y elegante con ese traje de color negro. Al principio su mirada fue dura, pero luego se suavizo y me sonrió.
E: Te ves muy bien María - le ofrecí mi brazo y ella me agarro - pues vamos...
La cena tenía lugar en el Hotel Belvedere, bastante lujoso y elegante el lugar, creo que iba vestida para la ocasión. Llegamos y de inmediato nos rodearon los amigos de Esteban... el me presento como su prometida y varias personas nos felicitaron sorprendidos, muchos de los hombre presentes me decían que era encantadora cosa que yo no creía y que a Esteban le molestaba.
Por un momento me sentí mareada y fui al baño, no espere vomitar pero lo hice, espere varios minutos a que mi cara volviera a su color natural, me enjuague la boca, me retoque el maquillaje y me trague una pastilla de menta. Cuando salí me topé con la desagradable sorpresa, Esteban conversaba con una hermosísima rubia, ambos estaban muy animados y ella no le soltaba el brazo, me puse furiosa pero en realidad lo que más me molestaba era que ella lo miraba con deseo y coqueteaba con él. Camine hacia ellos y me metí en medio, Esteban se sorprendió y bueno yo solo salude.
AR: María... un gusto - estreche su mano - soy Ana Rosa Montero
E: - aclare mi garganta - Ana, María es mi prometida
AR: - eso me cayó como un balde de agua fría, trate de ser muy discreta con mis sentimientos en ese momento - ¡Enhorabuena, felicidades a los dos!
Afortunadamente me llamo un amigo y deje a las dos mujeres solas.
M: Creo que voy a sentarme - me maree y Ana me detuvo - gracias
AR: - le susurre - No te creas la gran cosa cariño, no sé con qué amarraste a Esteban... pero yo no soy celosa - la solté y me aleje -
M: - quede aturdida, vi que Esteban se acercaba a mí - Esteban...
E: - la tome de la cintura - ¿Estas bien? - mi María estaba pálida y eso me preocupo -
M: Si, estoy bien - me apoye en el - solo necesito sentarme un momento
E: - ella se sentó y tomo un vaso con agua, ella cerro lo ojos y yo acaricie su mejilla - No me gusta verte así
M: Es normal - le sonreí - va a pasar muy seguido así que no te preocupes tanto, ya estoy bien
Se apagaron las luces y la pista se llenó de parejas que bailaban al ritmo lento y apasionado de la balada... me gustaba ver a esos enamorados juntos, como gozaban de bailar juntos.
E: ¿Quieres bailar? - vi que ella negó con la cabeza - como quieras...
AR: María - toque su hombro - ¿te molesta si me robo a tu novio un momento?
M: Para nada - intente sonreír pero no pude -
AR: Querido - mi mirada indicaba que lo deseaba - ¿quieres bailar?
E: - mire a María y por su mirada note que si iba con Ana tendría problemas - No, prefiero quedarme con María - tome su mano - lo siento - Ana se alejó echando humo -
Como seguía enojado con María, decidí que la iba a ignorar por el resto de la noche, a no ser que se sintiera mal. Le negaría lo que me pidiera.
Esteban no me hacía caso, no me sentía mal y no quería fingir para llamar su atención... No tenía que dejar que Ana me ganara.
M: Esteban... - el me ignoro, así que tome su rostro entre mis manos y lo bese - quiero ir a casa
E: No - intente no caer en sus redes, pero me gustaba que jugara conmigo -
M: ¡Por favor! - Puse mi mano sobre su muslo y empecé a acariciarlo - no seas malo
E: - intente apartarla pero ella no se dejó - ¡Compórtate! - María me estaba excitando y no quería perder el control en plena fiesta -
M: - volví a besarlo y el correspondió de inmediato - Esteban - me acerque a su oído y le susurre - quiero ir a casa... quiero que me hagas el amor - deposite un beso en su cuello y escuche como tragaba saliva -
E: - ya no podía aguantar más, la deseaba demasiado como para desaprovechar esta oportunidad - ¡Tu ganas mi amor! - tome su mano y salimos casi corriendo de la fiesta -
Cap. 8
Mientras se dirigían hacia la casa, Esteban recibió una llamada inesperada que lo molesto demasiado. Intentaron secuestrar a un familiar lejano que prácticamente no había visto en su vida... Trato de liberarse de ellos pero no pudo, le exigieron que se presentara para estar presente en ese “momento difícil” dejo a María en la casa y le prometió que tendrían tiempo suficiente para terminar lo que habían comenzado.
Ella por su parte deicidio darse un baño y ponerse un cómodo camisón, se acostó en la cama dispuesta a esperar a Esteban... por un lado estaba un poco molesta porque él se había marchado pero luego cayó en la cuenta de que eso era lo mejor. Ahora tenía el suficiente tiempo para pensar en cómo tenía que comportarse... solo había hecho el amor una vez y Esteban se había hecho cargo de casi todo, eso no le gustaba. Quería que ambos participaran, hacer el amor era cosa de dos y no solo de uno... Sumergida en sus pensamientos se quedó completamente dormida.
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Cuando llegue María estaba durmiendo, la mire por unos minutos y sonreí, esta tan guapa y cada vez que la miro me siento feliz, completo... Cada día que pasa confirmo que ella es la mujer ideal para sentar cabeza, tener una gran familia. Sera una madre perfecta, de eso estoy seguro.
Me cambie y me acosté a su lado abrazándola y ella despertó.
E: Shh... Solo soy yo - bese su labios y luego su frente - es mejor que descanses, mañana será otro día y ambos tenemos cosas que hacer - ella solo asintió y se volvió a dormir -
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Al día siguiente me desperté primera y me negué a separarme de los brazos de Esteban, él era tan guapo, tierno y ¡uf! Sabía cómo volver loca a una mujer... formar una familia a su lado sería maravilloso, sentí un cosquilleo por todo el cuerpo al imaginarme una casa con niños corriendo por todos lados.
E: Buenos días - la abrace y ella sonrió - ¿Dormiste bien?
M: Muy bien, entre tus brazos todo se siente tan bien - lo bese y luego me sonroje - es tan raro despertar en brazos de un hombre... Esto es nuevo para mí y déjame decirte con toda la sinceridad del mundo que esto es maravilloso, no lo cambiaría por nada
E: Pues para mí es un gran honor, ser el primer hombre con quien despiertas abrazada - esta vez yo la bese, pero fue un beso corto y luego me levante - arriba perezosa, tengo que desayunar para ir al trabajo y bueno... ¿Qué planes tienes para hoy, guapa?
M: Tenía planeado invertir mi tiempo en algo productivo, como limpiar la casa y mover algunas cosas - Esteban iba a decir algo pero de inmediato lo callé - ya sé que me vas a decir que estoy embarazada y que no tengo que hacer esfuerzos… ¡Eso es patético!
E: Tienes razón, pero no quiero te pase algo... como es mejor prevenir que lamentar, voy a contratar a alguien que te ayude - le di un pico - pero alguien de confianza, claro...
M: - quejarme sería algo tonto - ¡Como quieras! - el me ayudo a levantarme y fui a la cocina.
Descubrí que desayunar al lado de una persona especial es maravilloso, el jugo de naranja acompañado con unas tostadas y unos besos eran deliciosos. No pude evitar llorar al imaginarme desayunando con Esteban y con nuestro bebe, los tres juntos...
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Más tarde, cuando me quede sola y Esteban fue a trabajar decidí mover varias cosas, llame a Sara y la invite a almorzar en casa... Lastimosamente ya tenía planes para el almuerzo y Esteban iba a estar muy ocupado hasta la tarde.
Luego de almorzar, me puse creativa y decidí hacer dos pasteles, uno de manzana y otro de fresa con crema. ¡Yummie, solo de pensarlo ya se me hacía agua la boca!
Cuando buscaba lo necesario para ambos pasteles me topé con la sorpresa de que me faltan ingredientes, anote lo que me faltaba, me puse mis botas y un abrigo ya que hacía algo de frio. Cuando abrí la puerta para salir me topé con una sexy sorpresa.
M: ¡Esteban! - Me lancé a sus brazos y nos besamos - ¿No que ibas a estar ocupado?
E: Te mentí - apreté su nariz y la mire de pies a cabeza - ¿A conde tan guapa?
M: - me sonroje y le di un golpe en el hombro - Voy a comprar algo en la tienda de la otra esquina... decidí hacer un pastel de manzana y otro de fresas con crema... ¿Me acompañas?
E: - le ofrecí un brazo y ella me agarro - Claro, contigo hasta el fin del mundo
M: - no pude evitar reír - Pues vamos...
Una vez de vuelta a casa, me ayudo a guardas las cosas... Luego nos pusimos manos a la obra y empezamos el trabajo. Resulto bastante agradable y divertido cocinar con él, cuando terminamos ambos estábamos sucios de pies a cabeza.
M: - riendo - Creo... creo que voy a darme un baño ahora - me puse de puntitas y lo bese -
E: ¿No necesitas compañía? - puse mi mejor cara provocativa -
M: - me estremecí al imaginarme el agua cayendo por mi cuerpo y las manos de Esteban recorriendo mi espalda - Em... yo... - trague saliva y el sonrió al notarme nerviosa -
E: Vamos mi amor, no te voy a hacer daño - me acerque a ella, la tome de la cintura y le susurre al oído - No muerdo... solo si me dejas
M: - di un saltito de sorpresa y lo tome de la mano - Esta vez te dejare hacerme lo que quieras...
Cuando llegamos al baño, el me beso el cuello y me susurraba palabras dulces, con mucho cuidado subía su mano desde mi cintura hasta mi senos... Me estremecí cuando sentí que los acariciaba sobre la tela de mi blusa.
E: No tengas miedo mi amor...
Con una ternura que no pensé que podía existir en un hombre, me beso lentamente y su beso me resulto dulce, tierno y recorría cada parte de mi llenando cada sitio vacío. Nunca me había sentido tan querida y deseada, con cuidado me saco la blusa y de nuevo poso sus manos en mis senos tocándolos con tanta confianza, como si siempre lo hubiera hecho. No me quise quedar atrás y coloque mis manos sobre su pecho y lo acaricie de arriba abajo... el gimió cuando sintió que mi mano iba más debajo de su ombligo.
M: Creo... creo que teníamos que tomar un baño... - él no me dejo continuar y me calló con un beso apasionado - aunque hay mucho tiempo para eso...
Fue lo último que pude decir antes de que vuelva a besarme de una manera apasionada, reclamaba mi boca con deseo y fuerza, nunca antes había conocido este lado de Esteban... cuando hicimos el amor la primera vez era como si tuviéramos prisa, como si estuviéramos haciéndolo solo por hacerlo y ya... Sin darme cuenta ya no llevaba el brasier ni los pantalones. ¿Cómo rayos no me di cuenta? El seguía muy vestido así que me apresure sacándole la camisa y bajándole los pantalones, pase mi mano por su erección y él se estremeció y me susurro algo que no entendí.
Continúe haciendo eso, lo acariciaba lentamente y luego metí la mano entre su bóxer para liberar su gran erección, casi grite al verlo... Era tan... tan... Ok, trague saliva y continúe, sabía que a él le gustaba y yo no era muy experta en esto, quería que él se sintiera a gusto conmigo... ¡Que solo hiciera el amor conmigo! Cerré mis dedos alrededor de su sexo, subí y baje mi mano, el respiraba de forma acelerada y cerraba los ojos echando la cabeza hacia atrás. De repente me levanto en brazos y me llevo hasta la cama, me coloco con cuidado y se quedó sobre mí, nos miramos por un rato y luego me beso, primero en la boca, luego bajo por mi cuello hasta llegar a mis senos... volví a acariciarlos con ambas manos, estimulando con el pulgar cada pezón.
Me arqueaba hacia él, ofreciéndole mi cuerpo para tomarlo cuando quiera, el deslizo su mano hasta mis muslos y los acaricio despacio y luego me saco la última ropa que faltaba.
Con cuidado separo mis piernas y se colocó en medio, no dejo de mirarme cuando entro en mí, trataba de mirarlo también pero no pude y cerré los ojos al sentirlo dentro de mí. Cuando empezó a moverse gemí y grite de placer, no se movía despacio, ni rápido. Lo que sentía en ese momento era imposible de describir, lo mire y el me miraba atento, sonreía mientras me acariciaba... Enrede mis piernas alrededor de su cintura mientras el aumentaba el ritmo de su embestidas y cada vez más se hundía en mí. Llegamos a un orgasmo espectacular... terminamos abrazados y completamente saciados.
M: - cuando recupere el aliento le dije - ¿Qué buscabas esa mañana en mi café?
E: Pues es obvio... yo solo quería un café
M: - baje la cabeza, creí que me lo dijo como si yo fui un error en su vida - ah... claro
E: Pero te encontré a ti - hice que me mirara - y cambiaste mi vida - le sonreí y baje de la cama... busque mi pantalón y en cuando lo encontré saque una cajita de terciopelo negro. La mire y aclare mi garganta - María, mi dulce y testaruda María... - la mire a los ojos y me arrodille frente a ella - Una mañana cansado de tanto trabajo fui a tu café para liberarme del estrés, te encontré ahí... tan perfecta y sencilla, tan distinta a las demás. Al principio no me prestaste la atención que esperaba pero no me importo, en ese corto tiempo cambiaste mi vida, mi ritmo, mi espacio, mi tiempo, mi historia, mis sueños... y todo. ¡Me agregaste risas, dos dudas, un duende... un par de fantasmas y este amor que te tengo! - Casi no pude seguir de la emoción, ambos estábamos llorando - María... ¿quieres casarte conmigo?
M: - casi no pude responder algo que era tan obvio - ¿Quién iba a decir que solo fuiste por un café y té topaste conmigo, con la futura madre de tú hijo? - Suspire - ¡un café!
E: ¿Eso es un sí? - ella rió a carcajadas y yo me senté a su lado - ¡contesta mujer!
M: - tome su rostro entre mis manos y lo bese - ¡Claro que es un sí! - me puse el anillo en el dedo y lo beso -
E: Me conviertes en el hombre más feliz de esta tierra - sonriendo - ¿Vamos por un café?
M: ¡No, te lo voy a preparar yo!... no me voy a arriesgar a que encuentres a otra mujer y ya no te quieras casar conmigo
E: - reí a carcajadas - Eso no va a pasar mi amor...


FIN



Eso fue todo guapas!
GRACIAS
MUY LINDA
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