POR AMOR! - Capítulo IX

POR AMOR! - Capítulo IX

Calipso
Calipso

March 11th, 2003, 3:24 pm #1

Q´hubo m´hijas?
Parece que esperáis grandes acontecimientos en la cena y ahora, al colgarlo, me entra el miedo escénico de defraudaros con el capi.
Como no queda otra, ahí os lo dejo. No seáis demasiado exigentes...



Betty pasa a recoger a sus padres y conduce tranquila, a pesar de que D. Hermes está otra vez censurándola por no aceptar la propuesta de Armando.

Ella no le “para bolas” y ríe para sus adentros.

Armando ya ha llegado y está escuchando a su madre.

- Hijo, si ella no quiere, es porque sabe que no es tuyo el bebé… Y es admirable su honorabilidad… Otra en su lugar no desaprovecharía la ocasión de cazar a un Mendoza! No la insistas…



CAPÍTULO IX.



- Mamá, yo la amo y pienso que si sucedió algo, es porque estaba totalmente hundida por mi engaño… necesitaría de algún afecto y… se le fue de las manos. (Sospecha de Michel).

Entra la doncella en el salón avisando que han llegado los invitados.

D. Roberto que estaba en el jardín, les ha recibido y viene con ellos.

Armando se adelanta ofreciendo la mano a Dª Julia y D. Hermes, y se atreve a dar un ligero beso en los labios a Betty, que lo acepta aparentando naturalidad.

Todos lo han visto, pero nadie hace ningún comentario al respecto.

Toman asiento, la mucama trae unos pasabocas y unos refrescos, y poco a poco van entrando en el tema que les interesa.

Armando se ha sentado en el brazo del sillón que ocupa Betty, y de vez en cuando la hace algún comentario privado.

Los padres han ido enumerando las razones que aconsejan la celebración del matrimonio…

Armando toma la mano de Betty, la interroga con los ojos, y ella asiente sonriéndole.

- Bueno, ya pueden dejar de insistir, porque Betty ha accedido a ser mi esposa y nos casaremos lo antes posible…

El primero en reaccionar fue D. Hermes.

- Y ahora, Beatriz Aurora, va a decirnos cuando ha tomado esa decisión, y por qué no nos lo ha comunicado al llegar?

Betty se siente cohibida por el tono de su padre y mira a Armando, que la aprieta la mano y responde él.

- Betty lo decidió anoche y… yo le pedí que esperase a decirlo ahora a los cuatro juntos.

- Cuándo dice D. Armando, que Betty lo decidió? Y dónde?

- Esta noche pasada, en su casa. – Confirma Armando, al tiempo que siente que Betty le clava las uñas en la mano. – Ayyy! – Y la mira sin entender.

- Así que anoche estuvieron juntos… en su apartamento… - Mirando a su hija y acercándose a ella. – Para eso será que la señorita necesitaba irse a vivir sola, para tener libertad? O más bien… LIBERTINAJE!

- D. Hermes… - Armando se levanta interponiéndose entre Betty y su padre, y le razona. – Beatriz es una mujer adulta que puede y debe dirigir su vida.

- Pues, mientras permanezca soltera, deberá tener en cuenta mi opinión, y obedecer mis órdenes! Y esta misma noche volverá a casa, de donde nunca debió salir!

Betty ha cobrado valor para enfrentar a su padre.

- Mire, papá. Yo no busqué un apartamento por libertinaje, pero no le quepa duda que una de las primeras y principales razones para hacerlo… fue no tener que darle explicaciones cada vez que salgo o entro de casa… Y con respecto a dónde voy a pasar hoy la noche… con todos mis respetos… seré yo quien lo decida! Y por favor, ya vale de estar dándoles la noche a Armando y a sus padres…

- Ay, Hermes! Deje ya a Betty tomar sus decisiones. – Habla Dª Julia y explica a los Mendoza. – Es que siempre ha tenido ese afán por protegerla…

- Naturalmente que lo entendemos, Julia. No se preocupen. Nosotros también, como padres que somos, lo hemos intentado. Pero nuestros hijos han sido muy rebeldes desde jóvenes y… ni modo!

Ahora interviene D. Roberto para retomar la conversación, y dirigirla a lo que les interesa.

- Bueno, pues ya que los chicos han decidido casarse, deberían contarnos sus planes para ver en qué podemos ayudar para aligerar los trámites… el tiempo apremia. Enumero: boda civil o religiosa…, sólo con la familia y amigos… o con todos los conocidos…, a celebrar en el club o aquí…, dónde van a vivir… y un sinfín de asuntos a resolver en un muy breve plazo de tiempo. Hablen muchachos…

Y la conversación fue animándose, y empezaron a organizar y hacer planes después de escuchar a Betty y Armando.

Sólo D. Hermes permaneció mohíno y apenas intervino.



******************************************************



Pocas semanas después celebraron la boda en la parroquia de Betty, y sólo con los familiares y amigos.

El festejo tuvo lugar en el club al que pertenecen los Mendoza, con cena y baile.

Como es de rigor, ellos abrieron el baile con un vals que estuvieron ensayando varias tardes en el apartamento de uno de los dos. Donde tocaba cada día.

Los novios se retiraron pronto, en cuanto que pareció juiciosito y no resultaban demasiado descaradas las ganas que se tenían…

A la mañana siguiente partieron de viaje de novios a un crucero de dos semanas por el Caribe.



******************************************************



Son muy felices y siguen de permanente luna de miel. El embarazo transcurre con total normalidad y… a su debido tiempo llega el parto.

Nace Camila con el pelito castaño claro y los ojos también claros, más azules que verdes…

Dª Margarita está más segura que nunca de que no es su nieta, y no la hace demasiadas fiestas, D. Roberto actúa con la mayor diplomacia y Armando... confirma sus sospechas sobre Michel, pero como ya se lo esperaba… procede con naturalidad.

La toma en brazos… la besa… y se la enseña a todo aquel que va llegando tan orgulloso…

Cuando llegan D. Hermes y Dª Julia, se muestran muy contentos porque… según él, ha salido a su tío Santiago Galarza, hermano de su mamá, al que apodaban “el alemán” por su pelo rubio y sus ojos azules…

(Consultada la genealogía de Betty en “Ecomoda, 2ª temporada” de Guiomar & Celia).

Una vez en casa, Armando y Betty comparten el cuidado de la niña, y pasados unos meses, él todas las tardes juega un rato con ella, que le adora y tan pronto como le ve, le echa los bracitos para que la coja y la haga mimos. Los dos disfrutan enormemente esos ratos que comparten como padre e hija.



******************************************************



Han transcurrido doce meses y celebran en casa el primer cumpleaños de Camila.

Los amigos ya se han marchado y quedan sólo ellos con los cuatro abuelos.

Con la última botella de cava que han abierto, Betty pide silencio y levanta su copa.

- Vamos a brindar. Tengo que darles una gran noticia que completará un día maravilloso…

Armando, con la niña que le tiende un osito, abraza a su mujer con el brazo libre y le da un ligero beso diciendo:

- Espera que tome la copa, mi amor.

- Di, Betica. – La anima su madre.

Todos sonríen expectantes.

- Camila va a tener un hermanito… Estoy embarazada de mes y medio y lo he sabido hoy.

Sus padres la abrazan dándole la enhorabuena, pero Armando y los suyos se han quedado con la sonrisa congelada.

La miran y se miran estupefactos.

Betty, al verles se preocupa… Qué le pasa a Armando cada vez que le anuncia un embarazo?

Siente temor. Algo no marcha…

- Armando… - Suplica una respuesta.

Pero él no es capaz de articular palabra. Sólo la mira, incrédulo.

Dª Margarita llama a la tata para que se lleve a Camila, y toma la palabra:

- Betty, Armando tuvo unas paperas muy virulentas de niño, y le resultaron nefastas… pues le dejaron estéril!

- Pero Armando no es estéril! Camila… - Responde pronta.

Se hace el silencio.

Armando mira al horizonte desde la puerta de la terraza… y Betty empieza a comprender…

Una idea se va abriendo paso en su cerebro…

- Un momento! Creen que la niña no es suya…? – Pregunta con los ojos como platos.

- Nosotros sabemos que él no puede tener hijos… y el color del cabello y de los ojitos de la nena nos lo ratificó. Pero Armando la ama y es muy feliz con usted, y eso es lo que nos importa a Roberto y a mí. La queremos mucho, Betty, y a Camila… para qué decirle!

- Armando, cómo puede pensar que Betty le mintió y que ahora le es infiel…? – Dª Julia rompe a llorar.

- Doctor Mendoza, de verdad sospecha semejante acción de mi hija…? De su esposa…? – D. Hermes se sienta destrozado.

Betty recupera el uso de la palabra y:

- Armando, NO eres estéril. Camila es tu hija, y a este nuevo ser… - Se señala el vientre. - También lo engendraste tú!

- No comprendes. Los médicos aseguraron…

- Pues los médicos se equivocaron. No será la primera vez! Y te juro que son tus hijos, aunque sólo sea por eliminación, porque no hay otra alternativa… NO HAY, NI HA HABIDO NADIE!!! – Está muy encolerizada.

Después de una pausa, interviene D. Roberto:

- Mire, Betty. Si Armando fuese fértil, tendría una legión de hijos! Con lo mujeriego que ha sido…

- Eso no, papá. Siempre me cuidé. Con todas menos con Betty. – Cierra los ojos y se pasa la mano por la frente.

- Y con Marcela? – Se interesa su madre.

- También.

- Pero si no podían quedar encintas…

- Pero sí podían contagiarme algo!

- Marcela también? – Dª Margarita extrañada.

- Sí, mamá. Marcela también! Ella tiene alguna aventura de vez en cuando.

- Y por qué con Betty no te cuidaste?

- Porque sabía que ella no me contagiaría nada. Ella no… - Y la mira amoroso.

Betty nota que se le va la cabeza y se apoya en el respaldo de un sillón.

Armando la toma en brazos a tiempo y la va a llevar a su cama, pero ella se niega, y la tumba en el sofá, atendiéndola solícito.

Le pregunta:

- Y tú, de quién sospechabas como padre de Camila?

- No quiero hablar, Betty.

- Llevas todo este tiempo desconfiando de mí…! No has sido capaz de sincerarte y confesarme tus recelos…! Habla!

- De Michel. – Susurra.

- Pero…, qué motivos te he dado yo para que desconfíes de Michel? Bueno… y de cualquier otro!

- Porque él estaba en Cartagena…, es una gran persona que te aprecia… y tú llegaste allí en muy malas condiciones anímicas… fácilmente…

- Fácilmente…? Pero tú quién te crees que soy? – Le interrumpe rabiosa.

- La niña es casi rubia y con ojos azules… como él… - Armando continúa su justificación. - Si sumas todo eso a mi certeza de ser estéril…

- Y según tú… - Respira hondo. – Quién es el padre de la criatura que estoy esperando?

- Estoy desconcertado! No sé… Nadie! Yo…? YO NO PUEDO!!!

Los abuelos han permanecido callados, escuchando.

Ante el desconcierto general, Dª Margarita manifiesta:

- Bueno, Betty. Ya que usted asegura que son hijos de Armando… habrá que realizar una prueba de paternidad.

- De acuerdo, pero antes debe hacerse él otra de fertilidad… Sólo después permitiré que hagan la prueba a Camila…

Y así dieron por concluida la velada y los abuelos se retiraron a sus casas.



CONTINUARÁ...


Parece que al final sí hubo folklore. Y es que a la reina, ya le costaba bastante tragarse una nieta de mentirijillas, pero...DOS!!!
Ya era demasiado, para ella y... reconozcámoslo, para todas!
Amigas, dejadme vuestra opinión para saber si os ha gustado o defraudado.
Besos a todas.
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ernie
ernie

March 11th, 2003, 3:43 pm #2

Mijita, vaya peaso capiiiiiiiiiiiiiii

YO quiero mássssssssssssssssssssssssss

Besotes
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Cata
Cata

March 11th, 2003, 3:59 pm #3

Q´hubo m´hijas?
Parece que esperáis grandes acontecimientos en la cena y ahora, al colgarlo, me entra el miedo escénico de defraudaros con el capi.
Como no queda otra, ahí os lo dejo. No seáis demasiado exigentes...



Betty pasa a recoger a sus padres y conduce tranquila, a pesar de que D. Hermes está otra vez censurándola por no aceptar la propuesta de Armando.

Ella no le “para bolas” y ríe para sus adentros.

Armando ya ha llegado y está escuchando a su madre.

- Hijo, si ella no quiere, es porque sabe que no es tuyo el bebé… Y es admirable su honorabilidad… Otra en su lugar no desaprovecharía la ocasión de cazar a un Mendoza! No la insistas…



CAPÍTULO IX.



- Mamá, yo la amo y pienso que si sucedió algo, es porque estaba totalmente hundida por mi engaño… necesitaría de algún afecto y… se le fue de las manos. (Sospecha de Michel).

Entra la doncella en el salón avisando que han llegado los invitados.

D. Roberto que estaba en el jardín, les ha recibido y viene con ellos.

Armando se adelanta ofreciendo la mano a Dª Julia y D. Hermes, y se atreve a dar un ligero beso en los labios a Betty, que lo acepta aparentando naturalidad.

Todos lo han visto, pero nadie hace ningún comentario al respecto.

Toman asiento, la mucama trae unos pasabocas y unos refrescos, y poco a poco van entrando en el tema que les interesa.

Armando se ha sentado en el brazo del sillón que ocupa Betty, y de vez en cuando la hace algún comentario privado.

Los padres han ido enumerando las razones que aconsejan la celebración del matrimonio…

Armando toma la mano de Betty, la interroga con los ojos, y ella asiente sonriéndole.

- Bueno, ya pueden dejar de insistir, porque Betty ha accedido a ser mi esposa y nos casaremos lo antes posible…

El primero en reaccionar fue D. Hermes.

- Y ahora, Beatriz Aurora, va a decirnos cuando ha tomado esa decisión, y por qué no nos lo ha comunicado al llegar?

Betty se siente cohibida por el tono de su padre y mira a Armando, que la aprieta la mano y responde él.

- Betty lo decidió anoche y… yo le pedí que esperase a decirlo ahora a los cuatro juntos.

- Cuándo dice D. Armando, que Betty lo decidió? Y dónde?

- Esta noche pasada, en su casa. – Confirma Armando, al tiempo que siente que Betty le clava las uñas en la mano. – Ayyy! – Y la mira sin entender.

- Así que anoche estuvieron juntos… en su apartamento… - Mirando a su hija y acercándose a ella. – Para eso será que la señorita necesitaba irse a vivir sola, para tener libertad? O más bien… LIBERTINAJE!

- D. Hermes… - Armando se levanta interponiéndose entre Betty y su padre, y le razona. – Beatriz es una mujer adulta que puede y debe dirigir su vida.

- Pues, mientras permanezca soltera, deberá tener en cuenta mi opinión, y obedecer mis órdenes! Y esta misma noche volverá a casa, de donde nunca debió salir!

Betty ha cobrado valor para enfrentar a su padre.

- Mire, papá. Yo no busqué un apartamento por libertinaje, pero no le quepa duda que una de las primeras y principales razones para hacerlo… fue no tener que darle explicaciones cada vez que salgo o entro de casa… Y con respecto a dónde voy a pasar hoy la noche… con todos mis respetos… seré yo quien lo decida! Y por favor, ya vale de estar dándoles la noche a Armando y a sus padres…

- Ay, Hermes! Deje ya a Betty tomar sus decisiones. – Habla Dª Julia y explica a los Mendoza. – Es que siempre ha tenido ese afán por protegerla…

- Naturalmente que lo entendemos, Julia. No se preocupen. Nosotros también, como padres que somos, lo hemos intentado. Pero nuestros hijos han sido muy rebeldes desde jóvenes y… ni modo!

Ahora interviene D. Roberto para retomar la conversación, y dirigirla a lo que les interesa.

- Bueno, pues ya que los chicos han decidido casarse, deberían contarnos sus planes para ver en qué podemos ayudar para aligerar los trámites… el tiempo apremia. Enumero: boda civil o religiosa…, sólo con la familia y amigos… o con todos los conocidos…, a celebrar en el club o aquí…, dónde van a vivir… y un sinfín de asuntos a resolver en un muy breve plazo de tiempo. Hablen muchachos…

Y la conversación fue animándose, y empezaron a organizar y hacer planes después de escuchar a Betty y Armando.

Sólo D. Hermes permaneció mohíno y apenas intervino.



******************************************************



Pocas semanas después celebraron la boda en la parroquia de Betty, y sólo con los familiares y amigos.

El festejo tuvo lugar en el club al que pertenecen los Mendoza, con cena y baile.

Como es de rigor, ellos abrieron el baile con un vals que estuvieron ensayando varias tardes en el apartamento de uno de los dos. Donde tocaba cada día.

Los novios se retiraron pronto, en cuanto que pareció juiciosito y no resultaban demasiado descaradas las ganas que se tenían…

A la mañana siguiente partieron de viaje de novios a un crucero de dos semanas por el Caribe.



******************************************************



Son muy felices y siguen de permanente luna de miel. El embarazo transcurre con total normalidad y… a su debido tiempo llega el parto.

Nace Camila con el pelito castaño claro y los ojos también claros, más azules que verdes…

Dª Margarita está más segura que nunca de que no es su nieta, y no la hace demasiadas fiestas, D. Roberto actúa con la mayor diplomacia y Armando... confirma sus sospechas sobre Michel, pero como ya se lo esperaba… procede con naturalidad.

La toma en brazos… la besa… y se la enseña a todo aquel que va llegando tan orgulloso…

Cuando llegan D. Hermes y Dª Julia, se muestran muy contentos porque… según él, ha salido a su tío Santiago Galarza, hermano de su mamá, al que apodaban “el alemán” por su pelo rubio y sus ojos azules…

(Consultada la genealogía de Betty en “Ecomoda, 2ª temporada” de Guiomar & Celia).

Una vez en casa, Armando y Betty comparten el cuidado de la niña, y pasados unos meses, él todas las tardes juega un rato con ella, que le adora y tan pronto como le ve, le echa los bracitos para que la coja y la haga mimos. Los dos disfrutan enormemente esos ratos que comparten como padre e hija.



******************************************************



Han transcurrido doce meses y celebran en casa el primer cumpleaños de Camila.

Los amigos ya se han marchado y quedan sólo ellos con los cuatro abuelos.

Con la última botella de cava que han abierto, Betty pide silencio y levanta su copa.

- Vamos a brindar. Tengo que darles una gran noticia que completará un día maravilloso…

Armando, con la niña que le tiende un osito, abraza a su mujer con el brazo libre y le da un ligero beso diciendo:

- Espera que tome la copa, mi amor.

- Di, Betica. – La anima su madre.

Todos sonríen expectantes.

- Camila va a tener un hermanito… Estoy embarazada de mes y medio y lo he sabido hoy.

Sus padres la abrazan dándole la enhorabuena, pero Armando y los suyos se han quedado con la sonrisa congelada.

La miran y se miran estupefactos.

Betty, al verles se preocupa… Qué le pasa a Armando cada vez que le anuncia un embarazo?

Siente temor. Algo no marcha…

- Armando… - Suplica una respuesta.

Pero él no es capaz de articular palabra. Sólo la mira, incrédulo.

Dª Margarita llama a la tata para que se lleve a Camila, y toma la palabra:

- Betty, Armando tuvo unas paperas muy virulentas de niño, y le resultaron nefastas… pues le dejaron estéril!

- Pero Armando no es estéril! Camila… - Responde pronta.

Se hace el silencio.

Armando mira al horizonte desde la puerta de la terraza… y Betty empieza a comprender…

Una idea se va abriendo paso en su cerebro…

- Un momento! Creen que la niña no es suya…? – Pregunta con los ojos como platos.

- Nosotros sabemos que él no puede tener hijos… y el color del cabello y de los ojitos de la nena nos lo ratificó. Pero Armando la ama y es muy feliz con usted, y eso es lo que nos importa a Roberto y a mí. La queremos mucho, Betty, y a Camila… para qué decirle!

- Armando, cómo puede pensar que Betty le mintió y que ahora le es infiel…? – Dª Julia rompe a llorar.

- Doctor Mendoza, de verdad sospecha semejante acción de mi hija…? De su esposa…? – D. Hermes se sienta destrozado.

Betty recupera el uso de la palabra y:

- Armando, NO eres estéril. Camila es tu hija, y a este nuevo ser… - Se señala el vientre. - También lo engendraste tú!

- No comprendes. Los médicos aseguraron…

- Pues los médicos se equivocaron. No será la primera vez! Y te juro que son tus hijos, aunque sólo sea por eliminación, porque no hay otra alternativa… NO HAY, NI HA HABIDO NADIE!!! – Está muy encolerizada.

Después de una pausa, interviene D. Roberto:

- Mire, Betty. Si Armando fuese fértil, tendría una legión de hijos! Con lo mujeriego que ha sido…

- Eso no, papá. Siempre me cuidé. Con todas menos con Betty. – Cierra los ojos y se pasa la mano por la frente.

- Y con Marcela? – Se interesa su madre.

- También.

- Pero si no podían quedar encintas…

- Pero sí podían contagiarme algo!

- Marcela también? – Dª Margarita extrañada.

- Sí, mamá. Marcela también! Ella tiene alguna aventura de vez en cuando.

- Y por qué con Betty no te cuidaste?

- Porque sabía que ella no me contagiaría nada. Ella no… - Y la mira amoroso.

Betty nota que se le va la cabeza y se apoya en el respaldo de un sillón.

Armando la toma en brazos a tiempo y la va a llevar a su cama, pero ella se niega, y la tumba en el sofá, atendiéndola solícito.

Le pregunta:

- Y tú, de quién sospechabas como padre de Camila?

- No quiero hablar, Betty.

- Llevas todo este tiempo desconfiando de mí…! No has sido capaz de sincerarte y confesarme tus recelos…! Habla!

- De Michel. – Susurra.

- Pero…, qué motivos te he dado yo para que desconfíes de Michel? Bueno… y de cualquier otro!

- Porque él estaba en Cartagena…, es una gran persona que te aprecia… y tú llegaste allí en muy malas condiciones anímicas… fácilmente…

- Fácilmente…? Pero tú quién te crees que soy? – Le interrumpe rabiosa.

- La niña es casi rubia y con ojos azules… como él… - Armando continúa su justificación. - Si sumas todo eso a mi certeza de ser estéril…

- Y según tú… - Respira hondo. – Quién es el padre de la criatura que estoy esperando?

- Estoy desconcertado! No sé… Nadie! Yo…? YO NO PUEDO!!!

Los abuelos han permanecido callados, escuchando.

Ante el desconcierto general, Dª Margarita manifiesta:

- Bueno, Betty. Ya que usted asegura que son hijos de Armando… habrá que realizar una prueba de paternidad.

- De acuerdo, pero antes debe hacerse él otra de fertilidad… Sólo después permitiré que hagan la prueba a Camila…

Y así dieron por concluida la velada y los abuelos se retiraron a sus casas.



CONTINUARÁ...


Parece que al final sí hubo folklore. Y es que a la reina, ya le costaba bastante tragarse una nieta de mentirijillas, pero...DOS!!!
Ya era demasiado, para ella y... reconozcámoslo, para todas!
Amigas, dejadme vuestra opinión para saber si os ha gustado o defraudado.
Besos a todas.
embarazo Armando y sus padres hubieran pensado toda la vida que Camila ¡no era hija y nieta suya! Pues yo en el lugar de Betty estaría muy enfadada con tanta desconfianza. Muy bueno el capítulo, Calipso.

Besitos y ¡hasta pronto!
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ilargi
ilargi

March 11th, 2003, 4:06 pm #4

Q´hubo m´hijas?
Parece que esperáis grandes acontecimientos en la cena y ahora, al colgarlo, me entra el miedo escénico de defraudaros con el capi.
Como no queda otra, ahí os lo dejo. No seáis demasiado exigentes...



Betty pasa a recoger a sus padres y conduce tranquila, a pesar de que D. Hermes está otra vez censurándola por no aceptar la propuesta de Armando.

Ella no le “para bolas” y ríe para sus adentros.

Armando ya ha llegado y está escuchando a su madre.

- Hijo, si ella no quiere, es porque sabe que no es tuyo el bebé… Y es admirable su honorabilidad… Otra en su lugar no desaprovecharía la ocasión de cazar a un Mendoza! No la insistas…



CAPÍTULO IX.



- Mamá, yo la amo y pienso que si sucedió algo, es porque estaba totalmente hundida por mi engaño… necesitaría de algún afecto y… se le fue de las manos. (Sospecha de Michel).

Entra la doncella en el salón avisando que han llegado los invitados.

D. Roberto que estaba en el jardín, les ha recibido y viene con ellos.

Armando se adelanta ofreciendo la mano a Dª Julia y D. Hermes, y se atreve a dar un ligero beso en los labios a Betty, que lo acepta aparentando naturalidad.

Todos lo han visto, pero nadie hace ningún comentario al respecto.

Toman asiento, la mucama trae unos pasabocas y unos refrescos, y poco a poco van entrando en el tema que les interesa.

Armando se ha sentado en el brazo del sillón que ocupa Betty, y de vez en cuando la hace algún comentario privado.

Los padres han ido enumerando las razones que aconsejan la celebración del matrimonio…

Armando toma la mano de Betty, la interroga con los ojos, y ella asiente sonriéndole.

- Bueno, ya pueden dejar de insistir, porque Betty ha accedido a ser mi esposa y nos casaremos lo antes posible…

El primero en reaccionar fue D. Hermes.

- Y ahora, Beatriz Aurora, va a decirnos cuando ha tomado esa decisión, y por qué no nos lo ha comunicado al llegar?

Betty se siente cohibida por el tono de su padre y mira a Armando, que la aprieta la mano y responde él.

- Betty lo decidió anoche y… yo le pedí que esperase a decirlo ahora a los cuatro juntos.

- Cuándo dice D. Armando, que Betty lo decidió? Y dónde?

- Esta noche pasada, en su casa. – Confirma Armando, al tiempo que siente que Betty le clava las uñas en la mano. – Ayyy! – Y la mira sin entender.

- Así que anoche estuvieron juntos… en su apartamento… - Mirando a su hija y acercándose a ella. – Para eso será que la señorita necesitaba irse a vivir sola, para tener libertad? O más bien… LIBERTINAJE!

- D. Hermes… - Armando se levanta interponiéndose entre Betty y su padre, y le razona. – Beatriz es una mujer adulta que puede y debe dirigir su vida.

- Pues, mientras permanezca soltera, deberá tener en cuenta mi opinión, y obedecer mis órdenes! Y esta misma noche volverá a casa, de donde nunca debió salir!

Betty ha cobrado valor para enfrentar a su padre.

- Mire, papá. Yo no busqué un apartamento por libertinaje, pero no le quepa duda que una de las primeras y principales razones para hacerlo… fue no tener que darle explicaciones cada vez que salgo o entro de casa… Y con respecto a dónde voy a pasar hoy la noche… con todos mis respetos… seré yo quien lo decida! Y por favor, ya vale de estar dándoles la noche a Armando y a sus padres…

- Ay, Hermes! Deje ya a Betty tomar sus decisiones. – Habla Dª Julia y explica a los Mendoza. – Es que siempre ha tenido ese afán por protegerla…

- Naturalmente que lo entendemos, Julia. No se preocupen. Nosotros también, como padres que somos, lo hemos intentado. Pero nuestros hijos han sido muy rebeldes desde jóvenes y… ni modo!

Ahora interviene D. Roberto para retomar la conversación, y dirigirla a lo que les interesa.

- Bueno, pues ya que los chicos han decidido casarse, deberían contarnos sus planes para ver en qué podemos ayudar para aligerar los trámites… el tiempo apremia. Enumero: boda civil o religiosa…, sólo con la familia y amigos… o con todos los conocidos…, a celebrar en el club o aquí…, dónde van a vivir… y un sinfín de asuntos a resolver en un muy breve plazo de tiempo. Hablen muchachos…

Y la conversación fue animándose, y empezaron a organizar y hacer planes después de escuchar a Betty y Armando.

Sólo D. Hermes permaneció mohíno y apenas intervino.



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Pocas semanas después celebraron la boda en la parroquia de Betty, y sólo con los familiares y amigos.

El festejo tuvo lugar en el club al que pertenecen los Mendoza, con cena y baile.

Como es de rigor, ellos abrieron el baile con un vals que estuvieron ensayando varias tardes en el apartamento de uno de los dos. Donde tocaba cada día.

Los novios se retiraron pronto, en cuanto que pareció juiciosito y no resultaban demasiado descaradas las ganas que se tenían…

A la mañana siguiente partieron de viaje de novios a un crucero de dos semanas por el Caribe.



******************************************************



Son muy felices y siguen de permanente luna de miel. El embarazo transcurre con total normalidad y… a su debido tiempo llega el parto.

Nace Camila con el pelito castaño claro y los ojos también claros, más azules que verdes…

Dª Margarita está más segura que nunca de que no es su nieta, y no la hace demasiadas fiestas, D. Roberto actúa con la mayor diplomacia y Armando... confirma sus sospechas sobre Michel, pero como ya se lo esperaba… procede con naturalidad.

La toma en brazos… la besa… y se la enseña a todo aquel que va llegando tan orgulloso…

Cuando llegan D. Hermes y Dª Julia, se muestran muy contentos porque… según él, ha salido a su tío Santiago Galarza, hermano de su mamá, al que apodaban “el alemán” por su pelo rubio y sus ojos azules…

(Consultada la genealogía de Betty en “Ecomoda, 2ª temporada” de Guiomar & Celia).

Una vez en casa, Armando y Betty comparten el cuidado de la niña, y pasados unos meses, él todas las tardes juega un rato con ella, que le adora y tan pronto como le ve, le echa los bracitos para que la coja y la haga mimos. Los dos disfrutan enormemente esos ratos que comparten como padre e hija.



******************************************************



Han transcurrido doce meses y celebran en casa el primer cumpleaños de Camila.

Los amigos ya se han marchado y quedan sólo ellos con los cuatro abuelos.

Con la última botella de cava que han abierto, Betty pide silencio y levanta su copa.

- Vamos a brindar. Tengo que darles una gran noticia que completará un día maravilloso…

Armando, con la niña que le tiende un osito, abraza a su mujer con el brazo libre y le da un ligero beso diciendo:

- Espera que tome la copa, mi amor.

- Di, Betica. – La anima su madre.

Todos sonríen expectantes.

- Camila va a tener un hermanito… Estoy embarazada de mes y medio y lo he sabido hoy.

Sus padres la abrazan dándole la enhorabuena, pero Armando y los suyos se han quedado con la sonrisa congelada.

La miran y se miran estupefactos.

Betty, al verles se preocupa… Qué le pasa a Armando cada vez que le anuncia un embarazo?

Siente temor. Algo no marcha…

- Armando… - Suplica una respuesta.

Pero él no es capaz de articular palabra. Sólo la mira, incrédulo.

Dª Margarita llama a la tata para que se lleve a Camila, y toma la palabra:

- Betty, Armando tuvo unas paperas muy virulentas de niño, y le resultaron nefastas… pues le dejaron estéril!

- Pero Armando no es estéril! Camila… - Responde pronta.

Se hace el silencio.

Armando mira al horizonte desde la puerta de la terraza… y Betty empieza a comprender…

Una idea se va abriendo paso en su cerebro…

- Un momento! Creen que la niña no es suya…? – Pregunta con los ojos como platos.

- Nosotros sabemos que él no puede tener hijos… y el color del cabello y de los ojitos de la nena nos lo ratificó. Pero Armando la ama y es muy feliz con usted, y eso es lo que nos importa a Roberto y a mí. La queremos mucho, Betty, y a Camila… para qué decirle!

- Armando, cómo puede pensar que Betty le mintió y que ahora le es infiel…? – Dª Julia rompe a llorar.

- Doctor Mendoza, de verdad sospecha semejante acción de mi hija…? De su esposa…? – D. Hermes se sienta destrozado.

Betty recupera el uso de la palabra y:

- Armando, NO eres estéril. Camila es tu hija, y a este nuevo ser… - Se señala el vientre. - También lo engendraste tú!

- No comprendes. Los médicos aseguraron…

- Pues los médicos se equivocaron. No será la primera vez! Y te juro que son tus hijos, aunque sólo sea por eliminación, porque no hay otra alternativa… NO HAY, NI HA HABIDO NADIE!!! – Está muy encolerizada.

Después de una pausa, interviene D. Roberto:

- Mire, Betty. Si Armando fuese fértil, tendría una legión de hijos! Con lo mujeriego que ha sido…

- Eso no, papá. Siempre me cuidé. Con todas menos con Betty. – Cierra los ojos y se pasa la mano por la frente.

- Y con Marcela? – Se interesa su madre.

- También.

- Pero si no podían quedar encintas…

- Pero sí podían contagiarme algo!

- Marcela también? – Dª Margarita extrañada.

- Sí, mamá. Marcela también! Ella tiene alguna aventura de vez en cuando.

- Y por qué con Betty no te cuidaste?

- Porque sabía que ella no me contagiaría nada. Ella no… - Y la mira amoroso.

Betty nota que se le va la cabeza y se apoya en el respaldo de un sillón.

Armando la toma en brazos a tiempo y la va a llevar a su cama, pero ella se niega, y la tumba en el sofá, atendiéndola solícito.

Le pregunta:

- Y tú, de quién sospechabas como padre de Camila?

- No quiero hablar, Betty.

- Llevas todo este tiempo desconfiando de mí…! No has sido capaz de sincerarte y confesarme tus recelos…! Habla!

- De Michel. – Susurra.

- Pero…, qué motivos te he dado yo para que desconfíes de Michel? Bueno… y de cualquier otro!

- Porque él estaba en Cartagena…, es una gran persona que te aprecia… y tú llegaste allí en muy malas condiciones anímicas… fácilmente…

- Fácilmente…? Pero tú quién te crees que soy? – Le interrumpe rabiosa.

- La niña es casi rubia y con ojos azules… como él… - Armando continúa su justificación. - Si sumas todo eso a mi certeza de ser estéril…

- Y según tú… - Respira hondo. – Quién es el padre de la criatura que estoy esperando?

- Estoy desconcertado! No sé… Nadie! Yo…? YO NO PUEDO!!!

Los abuelos han permanecido callados, escuchando.

Ante el desconcierto general, Dª Margarita manifiesta:

- Bueno, Betty. Ya que usted asegura que son hijos de Armando… habrá que realizar una prueba de paternidad.

- De acuerdo, pero antes debe hacerse él otra de fertilidad… Sólo después permitiré que hagan la prueba a Camila…

Y así dieron por concluida la velada y los abuelos se retiraron a sus casas.



CONTINUARÁ...


Parece que al final sí hubo folklore. Y es que a la reina, ya le costaba bastante tragarse una nieta de mentirijillas, pero...DOS!!!
Ya era demasiado, para ella y... reconozcámoslo, para todas!
Amigas, dejadme vuestra opinión para saber si os ha gustado o defraudado.
Besos a todas.
como eres,me ha encantado. la verdad es que no me esperaba eso de que es esteril y ya me parecia sospechoso que dudara de ella. pero tambien podia haber eskuchado a don hermes a quien se parecia camila....
besos
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Guiomar y Celia
Guiomar y Celia

March 11th, 2003, 5:35 pm #5

Q´hubo m´hijas?
Parece que esperáis grandes acontecimientos en la cena y ahora, al colgarlo, me entra el miedo escénico de defraudaros con el capi.
Como no queda otra, ahí os lo dejo. No seáis demasiado exigentes...



Betty pasa a recoger a sus padres y conduce tranquila, a pesar de que D. Hermes está otra vez censurándola por no aceptar la propuesta de Armando.

Ella no le “para bolas” y ríe para sus adentros.

Armando ya ha llegado y está escuchando a su madre.

- Hijo, si ella no quiere, es porque sabe que no es tuyo el bebé… Y es admirable su honorabilidad… Otra en su lugar no desaprovecharía la ocasión de cazar a un Mendoza! No la insistas…



CAPÍTULO IX.



- Mamá, yo la amo y pienso que si sucedió algo, es porque estaba totalmente hundida por mi engaño… necesitaría de algún afecto y… se le fue de las manos. (Sospecha de Michel).

Entra la doncella en el salón avisando que han llegado los invitados.

D. Roberto que estaba en el jardín, les ha recibido y viene con ellos.

Armando se adelanta ofreciendo la mano a Dª Julia y D. Hermes, y se atreve a dar un ligero beso en los labios a Betty, que lo acepta aparentando naturalidad.

Todos lo han visto, pero nadie hace ningún comentario al respecto.

Toman asiento, la mucama trae unos pasabocas y unos refrescos, y poco a poco van entrando en el tema que les interesa.

Armando se ha sentado en el brazo del sillón que ocupa Betty, y de vez en cuando la hace algún comentario privado.

Los padres han ido enumerando las razones que aconsejan la celebración del matrimonio…

Armando toma la mano de Betty, la interroga con los ojos, y ella asiente sonriéndole.

- Bueno, ya pueden dejar de insistir, porque Betty ha accedido a ser mi esposa y nos casaremos lo antes posible…

El primero en reaccionar fue D. Hermes.

- Y ahora, Beatriz Aurora, va a decirnos cuando ha tomado esa decisión, y por qué no nos lo ha comunicado al llegar?

Betty se siente cohibida por el tono de su padre y mira a Armando, que la aprieta la mano y responde él.

- Betty lo decidió anoche y… yo le pedí que esperase a decirlo ahora a los cuatro juntos.

- Cuándo dice D. Armando, que Betty lo decidió? Y dónde?

- Esta noche pasada, en su casa. – Confirma Armando, al tiempo que siente que Betty le clava las uñas en la mano. – Ayyy! – Y la mira sin entender.

- Así que anoche estuvieron juntos… en su apartamento… - Mirando a su hija y acercándose a ella. – Para eso será que la señorita necesitaba irse a vivir sola, para tener libertad? O más bien… LIBERTINAJE!

- D. Hermes… - Armando se levanta interponiéndose entre Betty y su padre, y le razona. – Beatriz es una mujer adulta que puede y debe dirigir su vida.

- Pues, mientras permanezca soltera, deberá tener en cuenta mi opinión, y obedecer mis órdenes! Y esta misma noche volverá a casa, de donde nunca debió salir!

Betty ha cobrado valor para enfrentar a su padre.

- Mire, papá. Yo no busqué un apartamento por libertinaje, pero no le quepa duda que una de las primeras y principales razones para hacerlo… fue no tener que darle explicaciones cada vez que salgo o entro de casa… Y con respecto a dónde voy a pasar hoy la noche… con todos mis respetos… seré yo quien lo decida! Y por favor, ya vale de estar dándoles la noche a Armando y a sus padres…

- Ay, Hermes! Deje ya a Betty tomar sus decisiones. – Habla Dª Julia y explica a los Mendoza. – Es que siempre ha tenido ese afán por protegerla…

- Naturalmente que lo entendemos, Julia. No se preocupen. Nosotros también, como padres que somos, lo hemos intentado. Pero nuestros hijos han sido muy rebeldes desde jóvenes y… ni modo!

Ahora interviene D. Roberto para retomar la conversación, y dirigirla a lo que les interesa.

- Bueno, pues ya que los chicos han decidido casarse, deberían contarnos sus planes para ver en qué podemos ayudar para aligerar los trámites… el tiempo apremia. Enumero: boda civil o religiosa…, sólo con la familia y amigos… o con todos los conocidos…, a celebrar en el club o aquí…, dónde van a vivir… y un sinfín de asuntos a resolver en un muy breve plazo de tiempo. Hablen muchachos…

Y la conversación fue animándose, y empezaron a organizar y hacer planes después de escuchar a Betty y Armando.

Sólo D. Hermes permaneció mohíno y apenas intervino.



******************************************************



Pocas semanas después celebraron la boda en la parroquia de Betty, y sólo con los familiares y amigos.

El festejo tuvo lugar en el club al que pertenecen los Mendoza, con cena y baile.

Como es de rigor, ellos abrieron el baile con un vals que estuvieron ensayando varias tardes en el apartamento de uno de los dos. Donde tocaba cada día.

Los novios se retiraron pronto, en cuanto que pareció juiciosito y no resultaban demasiado descaradas las ganas que se tenían…

A la mañana siguiente partieron de viaje de novios a un crucero de dos semanas por el Caribe.



******************************************************



Son muy felices y siguen de permanente luna de miel. El embarazo transcurre con total normalidad y… a su debido tiempo llega el parto.

Nace Camila con el pelito castaño claro y los ojos también claros, más azules que verdes…

Dª Margarita está más segura que nunca de que no es su nieta, y no la hace demasiadas fiestas, D. Roberto actúa con la mayor diplomacia y Armando... confirma sus sospechas sobre Michel, pero como ya se lo esperaba… procede con naturalidad.

La toma en brazos… la besa… y se la enseña a todo aquel que va llegando tan orgulloso…

Cuando llegan D. Hermes y Dª Julia, se muestran muy contentos porque… según él, ha salido a su tío Santiago Galarza, hermano de su mamá, al que apodaban “el alemán” por su pelo rubio y sus ojos azules…

(Consultada la genealogía de Betty en “Ecomoda, 2ª temporada” de Guiomar & Celia).

Una vez en casa, Armando y Betty comparten el cuidado de la niña, y pasados unos meses, él todas las tardes juega un rato con ella, que le adora y tan pronto como le ve, le echa los bracitos para que la coja y la haga mimos. Los dos disfrutan enormemente esos ratos que comparten como padre e hija.



******************************************************



Han transcurrido doce meses y celebran en casa el primer cumpleaños de Camila.

Los amigos ya se han marchado y quedan sólo ellos con los cuatro abuelos.

Con la última botella de cava que han abierto, Betty pide silencio y levanta su copa.

- Vamos a brindar. Tengo que darles una gran noticia que completará un día maravilloso…

Armando, con la niña que le tiende un osito, abraza a su mujer con el brazo libre y le da un ligero beso diciendo:

- Espera que tome la copa, mi amor.

- Di, Betica. – La anima su madre.

Todos sonríen expectantes.

- Camila va a tener un hermanito… Estoy embarazada de mes y medio y lo he sabido hoy.

Sus padres la abrazan dándole la enhorabuena, pero Armando y los suyos se han quedado con la sonrisa congelada.

La miran y se miran estupefactos.

Betty, al verles se preocupa… Qué le pasa a Armando cada vez que le anuncia un embarazo?

Siente temor. Algo no marcha…

- Armando… - Suplica una respuesta.

Pero él no es capaz de articular palabra. Sólo la mira, incrédulo.

Dª Margarita llama a la tata para que se lleve a Camila, y toma la palabra:

- Betty, Armando tuvo unas paperas muy virulentas de niño, y le resultaron nefastas… pues le dejaron estéril!

- Pero Armando no es estéril! Camila… - Responde pronta.

Se hace el silencio.

Armando mira al horizonte desde la puerta de la terraza… y Betty empieza a comprender…

Una idea se va abriendo paso en su cerebro…

- Un momento! Creen que la niña no es suya…? – Pregunta con los ojos como platos.

- Nosotros sabemos que él no puede tener hijos… y el color del cabello y de los ojitos de la nena nos lo ratificó. Pero Armando la ama y es muy feliz con usted, y eso es lo que nos importa a Roberto y a mí. La queremos mucho, Betty, y a Camila… para qué decirle!

- Armando, cómo puede pensar que Betty le mintió y que ahora le es infiel…? – Dª Julia rompe a llorar.

- Doctor Mendoza, de verdad sospecha semejante acción de mi hija…? De su esposa…? – D. Hermes se sienta destrozado.

Betty recupera el uso de la palabra y:

- Armando, NO eres estéril. Camila es tu hija, y a este nuevo ser… - Se señala el vientre. - También lo engendraste tú!

- No comprendes. Los médicos aseguraron…

- Pues los médicos se equivocaron. No será la primera vez! Y te juro que son tus hijos, aunque sólo sea por eliminación, porque no hay otra alternativa… NO HAY, NI HA HABIDO NADIE!!! – Está muy encolerizada.

Después de una pausa, interviene D. Roberto:

- Mire, Betty. Si Armando fuese fértil, tendría una legión de hijos! Con lo mujeriego que ha sido…

- Eso no, papá. Siempre me cuidé. Con todas menos con Betty. – Cierra los ojos y se pasa la mano por la frente.

- Y con Marcela? – Se interesa su madre.

- También.

- Pero si no podían quedar encintas…

- Pero sí podían contagiarme algo!

- Marcela también? – Dª Margarita extrañada.

- Sí, mamá. Marcela también! Ella tiene alguna aventura de vez en cuando.

- Y por qué con Betty no te cuidaste?

- Porque sabía que ella no me contagiaría nada. Ella no… - Y la mira amoroso.

Betty nota que se le va la cabeza y se apoya en el respaldo de un sillón.

Armando la toma en brazos a tiempo y la va a llevar a su cama, pero ella se niega, y la tumba en el sofá, atendiéndola solícito.

Le pregunta:

- Y tú, de quién sospechabas como padre de Camila?

- No quiero hablar, Betty.

- Llevas todo este tiempo desconfiando de mí…! No has sido capaz de sincerarte y confesarme tus recelos…! Habla!

- De Michel. – Susurra.

- Pero…, qué motivos te he dado yo para que desconfíes de Michel? Bueno… y de cualquier otro!

- Porque él estaba en Cartagena…, es una gran persona que te aprecia… y tú llegaste allí en muy malas condiciones anímicas… fácilmente…

- Fácilmente…? Pero tú quién te crees que soy? – Le interrumpe rabiosa.

- La niña es casi rubia y con ojos azules… como él… - Armando continúa su justificación. - Si sumas todo eso a mi certeza de ser estéril…

- Y según tú… - Respira hondo. – Quién es el padre de la criatura que estoy esperando?

- Estoy desconcertado! No sé… Nadie! Yo…? YO NO PUEDO!!!

Los abuelos han permanecido callados, escuchando.

Ante el desconcierto general, Dª Margarita manifiesta:

- Bueno, Betty. Ya que usted asegura que son hijos de Armando… habrá que realizar una prueba de paternidad.

- De acuerdo, pero antes debe hacerse él otra de fertilidad… Sólo después permitiré que hagan la prueba a Camila…

Y así dieron por concluida la velada y los abuelos se retiraron a sus casas.



CONTINUARÁ...


Parece que al final sí hubo folklore. Y es que a la reina, ya le costaba bastante tragarse una nieta de mentirijillas, pero...DOS!!!
Ya era demasiado, para ella y... reconozcámoslo, para todas!
Amigas, dejadme vuestra opinión para saber si os ha gustado o defraudado.
Besos a todas.
Sigue pronto, que nos hemos reído un rato, con la referencia a "la genealogía de Betty", y es que cuando escribimos eso, hicimos referencia a un caso de nuestra familia, en la que todos somos de pelo y ojos oscuros, pero un hermano de nuestra madre es rubio, de ojos azul turquesa, muy guapo y con una pinta de guiri increible. Nadie sabía a quien salía, hasta que se acordaron de un primo tercero de nuestra abuela, que también era rubio de ojos azules, aunque nació en Triana. Misterios de la genética mija,jajajajaja. Besos
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Ana Vor
Ana Vor

March 11th, 2003, 5:41 pm #6

Q´hubo m´hijas?
Parece que esperáis grandes acontecimientos en la cena y ahora, al colgarlo, me entra el miedo escénico de defraudaros con el capi.
Como no queda otra, ahí os lo dejo. No seáis demasiado exigentes...



Betty pasa a recoger a sus padres y conduce tranquila, a pesar de que D. Hermes está otra vez censurándola por no aceptar la propuesta de Armando.

Ella no le “para bolas” y ríe para sus adentros.

Armando ya ha llegado y está escuchando a su madre.

- Hijo, si ella no quiere, es porque sabe que no es tuyo el bebé… Y es admirable su honorabilidad… Otra en su lugar no desaprovecharía la ocasión de cazar a un Mendoza! No la insistas…



CAPÍTULO IX.



- Mamá, yo la amo y pienso que si sucedió algo, es porque estaba totalmente hundida por mi engaño… necesitaría de algún afecto y… se le fue de las manos. (Sospecha de Michel).

Entra la doncella en el salón avisando que han llegado los invitados.

D. Roberto que estaba en el jardín, les ha recibido y viene con ellos.

Armando se adelanta ofreciendo la mano a Dª Julia y D. Hermes, y se atreve a dar un ligero beso en los labios a Betty, que lo acepta aparentando naturalidad.

Todos lo han visto, pero nadie hace ningún comentario al respecto.

Toman asiento, la mucama trae unos pasabocas y unos refrescos, y poco a poco van entrando en el tema que les interesa.

Armando se ha sentado en el brazo del sillón que ocupa Betty, y de vez en cuando la hace algún comentario privado.

Los padres han ido enumerando las razones que aconsejan la celebración del matrimonio…

Armando toma la mano de Betty, la interroga con los ojos, y ella asiente sonriéndole.

- Bueno, ya pueden dejar de insistir, porque Betty ha accedido a ser mi esposa y nos casaremos lo antes posible…

El primero en reaccionar fue D. Hermes.

- Y ahora, Beatriz Aurora, va a decirnos cuando ha tomado esa decisión, y por qué no nos lo ha comunicado al llegar?

Betty se siente cohibida por el tono de su padre y mira a Armando, que la aprieta la mano y responde él.

- Betty lo decidió anoche y… yo le pedí que esperase a decirlo ahora a los cuatro juntos.

- Cuándo dice D. Armando, que Betty lo decidió? Y dónde?

- Esta noche pasada, en su casa. – Confirma Armando, al tiempo que siente que Betty le clava las uñas en la mano. – Ayyy! – Y la mira sin entender.

- Así que anoche estuvieron juntos… en su apartamento… - Mirando a su hija y acercándose a ella. – Para eso será que la señorita necesitaba irse a vivir sola, para tener libertad? O más bien… LIBERTINAJE!

- D. Hermes… - Armando se levanta interponiéndose entre Betty y su padre, y le razona. – Beatriz es una mujer adulta que puede y debe dirigir su vida.

- Pues, mientras permanezca soltera, deberá tener en cuenta mi opinión, y obedecer mis órdenes! Y esta misma noche volverá a casa, de donde nunca debió salir!

Betty ha cobrado valor para enfrentar a su padre.

- Mire, papá. Yo no busqué un apartamento por libertinaje, pero no le quepa duda que una de las primeras y principales razones para hacerlo… fue no tener que darle explicaciones cada vez que salgo o entro de casa… Y con respecto a dónde voy a pasar hoy la noche… con todos mis respetos… seré yo quien lo decida! Y por favor, ya vale de estar dándoles la noche a Armando y a sus padres…

- Ay, Hermes! Deje ya a Betty tomar sus decisiones. – Habla Dª Julia y explica a los Mendoza. – Es que siempre ha tenido ese afán por protegerla…

- Naturalmente que lo entendemos, Julia. No se preocupen. Nosotros también, como padres que somos, lo hemos intentado. Pero nuestros hijos han sido muy rebeldes desde jóvenes y… ni modo!

Ahora interviene D. Roberto para retomar la conversación, y dirigirla a lo que les interesa.

- Bueno, pues ya que los chicos han decidido casarse, deberían contarnos sus planes para ver en qué podemos ayudar para aligerar los trámites… el tiempo apremia. Enumero: boda civil o religiosa…, sólo con la familia y amigos… o con todos los conocidos…, a celebrar en el club o aquí…, dónde van a vivir… y un sinfín de asuntos a resolver en un muy breve plazo de tiempo. Hablen muchachos…

Y la conversación fue animándose, y empezaron a organizar y hacer planes después de escuchar a Betty y Armando.

Sólo D. Hermes permaneció mohíno y apenas intervino.



******************************************************



Pocas semanas después celebraron la boda en la parroquia de Betty, y sólo con los familiares y amigos.

El festejo tuvo lugar en el club al que pertenecen los Mendoza, con cena y baile.

Como es de rigor, ellos abrieron el baile con un vals que estuvieron ensayando varias tardes en el apartamento de uno de los dos. Donde tocaba cada día.

Los novios se retiraron pronto, en cuanto que pareció juiciosito y no resultaban demasiado descaradas las ganas que se tenían…

A la mañana siguiente partieron de viaje de novios a un crucero de dos semanas por el Caribe.



******************************************************



Son muy felices y siguen de permanente luna de miel. El embarazo transcurre con total normalidad y… a su debido tiempo llega el parto.

Nace Camila con el pelito castaño claro y los ojos también claros, más azules que verdes…

Dª Margarita está más segura que nunca de que no es su nieta, y no la hace demasiadas fiestas, D. Roberto actúa con la mayor diplomacia y Armando... confirma sus sospechas sobre Michel, pero como ya se lo esperaba… procede con naturalidad.

La toma en brazos… la besa… y se la enseña a todo aquel que va llegando tan orgulloso…

Cuando llegan D. Hermes y Dª Julia, se muestran muy contentos porque… según él, ha salido a su tío Santiago Galarza, hermano de su mamá, al que apodaban “el alemán” por su pelo rubio y sus ojos azules…

(Consultada la genealogía de Betty en “Ecomoda, 2ª temporada” de Guiomar & Celia).

Una vez en casa, Armando y Betty comparten el cuidado de la niña, y pasados unos meses, él todas las tardes juega un rato con ella, que le adora y tan pronto como le ve, le echa los bracitos para que la coja y la haga mimos. Los dos disfrutan enormemente esos ratos que comparten como padre e hija.



******************************************************



Han transcurrido doce meses y celebran en casa el primer cumpleaños de Camila.

Los amigos ya se han marchado y quedan sólo ellos con los cuatro abuelos.

Con la última botella de cava que han abierto, Betty pide silencio y levanta su copa.

- Vamos a brindar. Tengo que darles una gran noticia que completará un día maravilloso…

Armando, con la niña que le tiende un osito, abraza a su mujer con el brazo libre y le da un ligero beso diciendo:

- Espera que tome la copa, mi amor.

- Di, Betica. – La anima su madre.

Todos sonríen expectantes.

- Camila va a tener un hermanito… Estoy embarazada de mes y medio y lo he sabido hoy.

Sus padres la abrazan dándole la enhorabuena, pero Armando y los suyos se han quedado con la sonrisa congelada.

La miran y se miran estupefactos.

Betty, al verles se preocupa… Qué le pasa a Armando cada vez que le anuncia un embarazo?

Siente temor. Algo no marcha…

- Armando… - Suplica una respuesta.

Pero él no es capaz de articular palabra. Sólo la mira, incrédulo.

Dª Margarita llama a la tata para que se lleve a Camila, y toma la palabra:

- Betty, Armando tuvo unas paperas muy virulentas de niño, y le resultaron nefastas… pues le dejaron estéril!

- Pero Armando no es estéril! Camila… - Responde pronta.

Se hace el silencio.

Armando mira al horizonte desde la puerta de la terraza… y Betty empieza a comprender…

Una idea se va abriendo paso en su cerebro…

- Un momento! Creen que la niña no es suya…? – Pregunta con los ojos como platos.

- Nosotros sabemos que él no puede tener hijos… y el color del cabello y de los ojitos de la nena nos lo ratificó. Pero Armando la ama y es muy feliz con usted, y eso es lo que nos importa a Roberto y a mí. La queremos mucho, Betty, y a Camila… para qué decirle!

- Armando, cómo puede pensar que Betty le mintió y que ahora le es infiel…? – Dª Julia rompe a llorar.

- Doctor Mendoza, de verdad sospecha semejante acción de mi hija…? De su esposa…? – D. Hermes se sienta destrozado.

Betty recupera el uso de la palabra y:

- Armando, NO eres estéril. Camila es tu hija, y a este nuevo ser… - Se señala el vientre. - También lo engendraste tú!

- No comprendes. Los médicos aseguraron…

- Pues los médicos se equivocaron. No será la primera vez! Y te juro que son tus hijos, aunque sólo sea por eliminación, porque no hay otra alternativa… NO HAY, NI HA HABIDO NADIE!!! – Está muy encolerizada.

Después de una pausa, interviene D. Roberto:

- Mire, Betty. Si Armando fuese fértil, tendría una legión de hijos! Con lo mujeriego que ha sido…

- Eso no, papá. Siempre me cuidé. Con todas menos con Betty. – Cierra los ojos y se pasa la mano por la frente.

- Y con Marcela? – Se interesa su madre.

- También.

- Pero si no podían quedar encintas…

- Pero sí podían contagiarme algo!

- Marcela también? – Dª Margarita extrañada.

- Sí, mamá. Marcela también! Ella tiene alguna aventura de vez en cuando.

- Y por qué con Betty no te cuidaste?

- Porque sabía que ella no me contagiaría nada. Ella no… - Y la mira amoroso.

Betty nota que se le va la cabeza y se apoya en el respaldo de un sillón.

Armando la toma en brazos a tiempo y la va a llevar a su cama, pero ella se niega, y la tumba en el sofá, atendiéndola solícito.

Le pregunta:

- Y tú, de quién sospechabas como padre de Camila?

- No quiero hablar, Betty.

- Llevas todo este tiempo desconfiando de mí…! No has sido capaz de sincerarte y confesarme tus recelos…! Habla!

- De Michel. – Susurra.

- Pero…, qué motivos te he dado yo para que desconfíes de Michel? Bueno… y de cualquier otro!

- Porque él estaba en Cartagena…, es una gran persona que te aprecia… y tú llegaste allí en muy malas condiciones anímicas… fácilmente…

- Fácilmente…? Pero tú quién te crees que soy? – Le interrumpe rabiosa.

- La niña es casi rubia y con ojos azules… como él… - Armando continúa su justificación. - Si sumas todo eso a mi certeza de ser estéril…

- Y según tú… - Respira hondo. – Quién es el padre de la criatura que estoy esperando?

- Estoy desconcertado! No sé… Nadie! Yo…? YO NO PUEDO!!!

Los abuelos han permanecido callados, escuchando.

Ante el desconcierto general, Dª Margarita manifiesta:

- Bueno, Betty. Ya que usted asegura que son hijos de Armando… habrá que realizar una prueba de paternidad.

- De acuerdo, pero antes debe hacerse él otra de fertilidad… Sólo después permitiré que hagan la prueba a Camila…

Y así dieron por concluida la velada y los abuelos se retiraron a sus casas.



CONTINUARÁ...


Parece que al final sí hubo folklore. Y es que a la reina, ya le costaba bastante tragarse una nieta de mentirijillas, pero...DOS!!!
Ya era demasiado, para ella y... reconozcámoslo, para todas!
Amigas, dejadme vuestra opinión para saber si os ha gustado o defraudado.
Besos a todas.
Lo que no entiendo es porqué si tenía dudas, no pidió cuando nació Camila un análisis de ADN. Con una simple gota de sangre de la niña, o un simple cabello lo hubiese sabido, sin que Betty se enterara. Pero bueno, como la historia es la historia, ahora se encuentran en este punto. ¿Te imaginas que el análisis de Armando sale que es estéril? ¿Cómo se podría explicar eso? ¿Milagro de Dios acaso? Ja ja ja.

Por cierto, ya veo que mi bola mágica funciona. Acerté con eso de que ella no quería casarse, por que no estaba segura que él la quisiera sólo por el bebé.

Ah, otra cosa ¿Cómo logras hacer para que el tiempo pase tan rápido?, y mira que yo lo intento en mis historias, ¡pero nada! ¡que los personajes no quieren!

Bueno, nena, te dejo, que hoy ha sido una gozada entrar y leerme dos capis seguidos.

Adiosito Pilar.
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Calipso
Calipso

March 11th, 2003, 6:25 pm #7

Mijita, vaya peaso capiiiiiiiiiiiiiii

YO quiero mássssssssssssssssssssssssss

Besotes
que te haya gustado. Un beso.
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Calipso
Calipso

March 11th, 2003, 6:27 pm #8

embarazo Armando y sus padres hubieran pensado toda la vida que Camila ¡no era hija y nieta suya! Pues yo en el lugar de Betty estaría muy enfadada con tanta desconfianza. Muy bueno el capítulo, Calipso.

Besitos y ¡hasta pronto!
el bello bobo creía como un dogma de fe, lo que le dijeron los médicos. Besos.
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Calipso
Calipso

March 11th, 2003, 6:29 pm #9

como eres,me ha encantado. la verdad es que no me esperaba eso de que es esteril y ya me parecia sospechoso que dudara de ella. pero tambien podia haber eskuchado a don hermes a quien se parecia camila....
besos
pero como tenía la mosca detrás de la oreja... Besos.
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Calipso
Calipso

March 11th, 2003, 6:34 pm #10

Sigue pronto, que nos hemos reído un rato, con la referencia a "la genealogía de Betty", y es que cuando escribimos eso, hicimos referencia a un caso de nuestra familia, en la que todos somos de pelo y ojos oscuros, pero un hermano de nuestra madre es rubio, de ojos azul turquesa, muy guapo y con una pinta de guiri increible. Nadie sabía a quien salía, hasta que se acordaron de un primo tercero de nuestra abuela, que también era rubio de ojos azules, aunque nació en Triana. Misterios de la genética mija,jajajajaja. Besos
le hiciese pensar en Michel, y vuestro tío, "el alemán" me vino de perilla. Besos.
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